...Celos…..


...Diego pov…

Iba caminando por el pasillo cercano a mi habitación, realmente no tenia mucho que hacer, solo pensaba en ir a dormir una siesta, hasta que cierto chilenito paso por mi mente, y decidí ir a
molestarlo, ya que me encanta ver la expresión de enfado en su rostro, se ve tan divino.

Como su pieza es la mas cercana a la mía, no me costo mucho llegar, abrí la puerta y me pareció
extraño ver a dos sujetos allí dentro, estaban de espalda y ni cuenta se dieron que mi grosso ser
estaba en la habitación, observe bien para localizar a mi chilenito, y note el rulito sobre la cabeza de
uno de los dos pibes !pero si allí esta mi Manu!

Claro que no me convencía mucho, algo era extraño en el, pero el único pibe que conozco con cierto
rulito en la cabeza era mi Manu.

Así rápidamente me acerque a mi chilenito, le di la vuelta para que quedara frente a mi y robe un
beso de sus labios en señal de saludo, como siempre suelo hacer, no pude dejar de darme cuenta
que su beso era diferente, que su tamaño era mas pequeño y que su cuerpo no dejaba de tiritar.

¡¿Que esta pasando con este boludo? Jamás había reaccionado así.

Me dispuse a abrir los ojos, pero antes que notara bien lo que estaba viendo sentí como unas manos
me separaban de Manuel, era…!era Manuel!

¿¡Que pendejada esta pasando!...

¿Quien era al que bese?..., mire atentamente al pibe que se acababa de separar de mi, era el
¿José?, y me miraba totalmente avergonzado, con una cara como de disgusto y tristeza, luego mire
a Manuel, y pude notar como su cara tenia un aspecto de enfado que jamás había visto en el.

Me llego un golpe muy fuerte en la cara, y creo que salio corriendo… sentí como una puerta se
cerraba.

...Manu pov….

Como contaba anteriormente, la estábamos pasando tan bien hasta que cierto argentino entro a mi
pieza, y el muy weon…. El muy weon , como siempre entra sin permiso a mi pieza y….
y.. Bueno no se, ¡me dio una rabia!, ver como besaba al José, se que ese beso iba dirigido hacia
mi, y no pude evitar sentir tal enfado, y, no se…. un sentimiento
raro, algo que jamás había sentido antes.

Separe al weon ese del José rápidamente y le pegue lo más fuerte que pude. De ahí ni supe como
llegue al pasillo cercano a la cocina...

***

Diego se sobo su rostro que se comenzaba a hinchar producto del fuerte golpe recibido por parte del
ojimiel, y noto como tenia unas gotas de extraña procedencia sobre su mejilla, no era sangre, no era
saliva, el no había llorado, ¿acaso eran lagrimas de Manu? Mirando hacia atrás, la puerta abierta,
pensó, ¿acaso será que….el?, comenzó a correr en busca de Manuel, mientras José se quedo
en la pieza del nombrado, para volver a la normalidad, sus ropas, su peinado que tanto le gustaba y
la posición original y que ojala nunca mas tuviese que cambiar de sus dos rulitos cercanos a su oreja
derecha, de esta forma nunca tendría que volver a pasar por esa clase de situaciones.

***

...Diego pov…

Corría por los pasillos uno tras otro, pero no veía por ninguna parte a Manu, ese boludo si que sabe
esconderse, creo que realmente ahora metí la pata, ¿será que el realmente me quiere?... la
esperanza que eso fuese cierto me hacia continuar, el desespero, era muy grande puesto que mis
fuerzas se agotaban y el no aparecía por ningún lado, abrí cientos de puertas revise, todos los
lugares que comúnmente el visita mas a menudo, pero nada era como si la tierra lo hubiese tragado,
hasta que cuando pase por la cocina sentí un leve sollozo casi inaudible, ya había pasado
anteriormente por aquí, pero no lo había notado.

Entré en ella y el sollozo se hacia mas fuerte, vi un pasillo que raramente lo había divisado, era el que
llevaba a la biblioteca. Ahí se encontraba mi Manu, apoyado en la muralla con los ojos
cerrados…

...Manuel pov….

Lo que menos quería, ver como el diego llegaba y me veía, en este estado, no se realmente que me
paso, ni tengo idea porque estoy llorando… ¿estoy llorando? Esto si ya es raro, ¿que mierda me
esta pasando?.
disimuladamente se que mis lagrimas y puse mi cara de siempre, ojala no haya notado nada…

-Manu ¿que paso? ¿Por que saliste así de la habitación?-

-Cállate weon!- le grite, ni se porque estaba tan enfadado o tal ves si sabia pero no quería aceptar.

El agacho un poco la cara, y volvió a mirarme, fue cuando note que tenia la mejilla un poco hinchada,
¿tan fuerte le pegue?

Baje un poco la cabeza, me sentía realmente culpable por dejarle la cara así, y fue cuando sentí su
suave mano levantando mi cara… nos miramos un instante a los ojos y no pude evitar
sonrojarme ¿Qué cresta esta pasando? ¡Esta wea es de fletos!

Desvíe la mirada para no seguir viendo esos ojos verdes que me miraban fijamente, diego me tenia
acorralado entre su cuerpo y la muralla, apretó un poco mi rostro para que nuestras miradas
volviesen a cruzarse.

-miráme Manu y decime, ¿porque me golpeaste si yo no te bese?

-pero… ese beso iba dirigido a mi así que es lo mismo- volví a desviar la mirada.

-manu, no digas pelotudeces y aceptá que ténes celos

-¿celos de que weon?- dije casi sin pensar, algunas veces las palabras escapan de mi boca sin razón

-que no te haya besado a ti, que haya besado al José, y que estos grossos labios hubiesen tenido
otro dueño aunque fuese por equivocación, admitilo nene, vos estas celoso- cada vez me apretaba
mas contra la pared, estaba casi a dos centímetros de mi, podía sentir como su respiración provocaba
escalofríos por mi cuerpo. Y reaccione.

¡Cállate weon!, ¡cállate!, ¡cállate! – decía mientras trataba de liberarme del acorralamiento,
todo mi esfuerzo fue inútil. No poseía la fuerza de otras veces, estaba débil, quizás mi cuerpo
reaccionaba solo, pero yo realmente no deseaba zafarme. Y fue cuando oí un "Manu te amo, y solo te
amare a ti".

Una lagrima se deslizo suavemente por mi mejilla y unos calidos labios me sorprendieron con un
delicado beso el cual fue distintos a los que el me había dado antes, era como ese beso que uno
guarda solo para la persona amada, y se lo quiere entregar en una ocasión especial.

Ya no soportaba mas, este nuevo sentimiento estaba aflorando de mi muy rápidamente, digo nuevo,
ya que, no lo había notado con tanta fuerza como antes, creo que ya no me puedo negar, mis fuerzas
no resisten aquel rose placentero de ambos labios. Y le correspondí.

Deslice un brazo por alrededor de su cuello y el me aferro a su cuerpo, fue algo interminable, nunca
creí desear tanto que no pasara el tiempo y que lo que estaba viviendo fuese eterno.

Su lengua jugaba con la mía y recorrían lugares que jamás esperamos conocer.

Pero todo tiene un fin y necesitábamos respirar, en el instante que separamos nuestros labios y nos
miramos fijamente. Se sintió un ruido. Al parecer alguien estuvo todo el tiempo observándonos y no
fuimos capaz de percibirlo, todo a nuestro alrededor pareciese desaparecer….

Ambos nos miramos

-¿Manu?-

-si vámonos de aquí – no me dijo nada, pero nuestros pensamientos se habían conectado, yo
se que el sabe que quiero que esto sea secreto, solo entre el y yo…