….Merengue con Chile….


…manuel pov…

Después de pensarlo profundamente, eh decidido que tiene que ser durante esta semana, uno; porque la mayoría de los chiquillos no van a estar acá por un tiempo, la Rossi me dijo el otro día que no me metiera a su pieza, ni revisara nada mientras ella no estuviese, eso da pa pensar que no va a estar acá.
Después me entere por la Magda que todas las mujeres se irían a un viaje de relajación a unas termas, que no están muy lejos de aquí. Que estarían allí por lo menos tres días.

Y sinceramente si va a pasar algo con el diego, prefiero que no se encuentre la Rossi en la casa -es más sapa-.

Bueno siguiendo con el tema, el Jano se llevo al Thomy pa Disney World, porque el se lo pidió ase un tiempo atrás y bueno el Jano no se negó… pensándolo bien, el Jano nunca le niega nada al Thomy ¿Qué onda con el? ¿Le estará siguiendo los pasos a mamá Antonio?... Bueno cosa de el también.

¿En que iba? Ah! Ya me acorde... El José tampoco estará porque ase como tres semanas que anda en un concurso de cocina que se terminara el próximo jueves y como no quiso ir solo se llevo con el a su cuñad….quiero decir al Cristian.

El pancho, el rafa, el Roberto, el Jameau, el Gustavo y Joaquín andan por un Tour en no se que parte pero la cosa es que no están acá….

Los primos del Diego por lo que se mañana van a salir juntos, así que la casa estará prácticamente sola, si mi único problema era como decírselo al diego, o que escusa le doy pa que fuese a mi pieza y bueno que sea una sorpresa, porque igual cumplimos tres meses y quiero que sea un regalo….!ah! ¡Que hueco sueno!...

Minutos después se me ocurrió una idea bastante buena, y bueno Diego no tiene que sospechar nada de nada.

Me dirigí en busca de el.

-¡puta cuando uno más lo necesita encontrar no aparece por ninguna parte, llevo como una hora buscando al weon y…!-

-Che, ¿me buscabas Manu?- dije weon y apareció al tiro…

-si po weon, te buscaba- y me rodeo con sus brazos alrededor de la cintura, dejando su cabeza apoyada en mis hombros.

-Manu, no me digás así, decime "mi amor"-

-ehm…. Ya po, altiro, demás- no entiendo porque algunas veces soy tan pesao con el. Si de cierto modo….el es mí…. Yo a el….yo lo… Como decía no entiendo porque soy tan pesao…

-¿y que me quéres decir?- me dijo en un tono romántico, como si solo el y yo existiésemos en esa escena y créanme realmente se sentía así, el rodeándome por la cintura, un hermoso parque a nuestro alrededor con árboles de distintas tonalidades, el reflejo del sol en el estanque, el viento que soplaba y sus brisas revolvían nuestros cabellos, todo parecía eterno y… ¿¡y que wea estoy diciendo!

Me solté del diego y lo mire al rostro para hablarle mejor, pero sus ojos verdes que me miraban, me cohibían un poco, mas cuando se del tema que se trata. Finalmente le dije.

-mira Diego es que yo te quería invitar mañana pa mi pieza, pa que almorcemos juntos- me miro un rato para analizar lo que le estaba diciendo y finalmente se alegro.

-¿vos me cocinaras Manu?-

-mmm...…. se supone que si po, si pa algo te estoy invitando-
-Oh, Manu vos sos divino, te acordaste de nuestro cumple mes- me abrazo tan fuerte que hasta me elevo por lo menos diez centímetros del suelo-

-ya oh bájame- me obedeció y me dejo en el suelo suavemente

-Manu, pero tengo un problema-

-no me vengai con weas mira que no te pienso cocinar ninguna otra ves en la vida ¿me escuchaste?-

- Manu, yo tenia planificado un partido de futbol con Cauan para mañana y, bueno el tenia toda la cancha arreglada y no lo puedo dejar así como así, me dirá que tengo miedo a perder y yo no quiero que pase eso ¿me entendes?-

-mira diego, lo único que yo se es que vo llegai mañana al almuerzo, ahí yo veo como me la arreglo pa que el Cauan no se enoje- realmente era que yo me la arreglo pa que no este aquí en la casa y no hallaba que escusa inventar pa que el cauan saliera -piensa Manu, piensa- y en eso se me prendió la ampolleta, ¡si soy seco!

Tome el teléfono y llame a mamá Antonio, como siempre estaba en su casa comiendo tomates junto a romano, bueno y le pedí un favor

-hola mamá Antonio, oie la ago corta, ¿me podi hacer un favor porfa?-

-hola Manu, em… ¿cual favor?- a lo lejos se oía una pequeña voz diciendo "bastardo habla mas despacio que es hora de mi siesta", era obviamente Lovino.

-mira es que el Cauan tiene una cancha de futbol lista pa un partido con Diego, pero Diego no puede jugar y no quiere dejar con las cosas listas al Cauan ¿podriai tu jugar con el, por el Diego?-

-…. Esta bien Manu, ¿pero porque justificas tanto a Diego?-

-…e..e.. eso no importa, solo anda, es mañana a la hora de almuerzo y la cancha no esta en la casa Porcia… ya po era eso xao- y le colgué el teléfono, uff.. Ahora voy donde el Cauan pa explicarle la situación, ¿¡porque tengo que hacer tanta leceras!

Tome el celular pa buscar el numero del Cauan, y con el teléfono lo llame, así me evito gastar plata del celu.
-alo-
-alo Cauan?-
-si con el-
-oie Cauan soy el Manu, oie te la are corta, mañana el Diego no va a ir a jugar y….-

-¿!Que! ¿Pero porque!-

-¡espérate po!, el Diego no ira porque va a estar ocupao, y te busque un remplazante pa que no perdai los arreglos de la cancha, eso xao-

-pero manue…..-

Y corté, no quería hablar mas

En resumen ya estaba todo listo pa mañana. Ahora el gran problema, ¿que ago pa que bueno… pase lo que tenga que pasar….?

Pase toda la noche pensando en como terminar mi plan hasta que se me ocurrió una idea que creo a ese pervertido le va a encantar.

***

Al otro día, se ve como un joven castaño se levanto temprano, algo muy poco habitual en el para, darle una sorpresa al ojiverde con el cual cumplirían tres meses de "pololeo" como solía decir el chileno, cuya sorpresa, era mas que un simple regalo de parte del castaño asía el rubio.
Era la entrega de cuerpo y alma hacia aquella persona que amaba, y además era una nueva experiencia en su vida.
Estuvo mucho tiempo ocupado en su recamara para armar su plan y que todo saliese de acuerdo a el, Diego quien estaba ansioso por que su castaño le cocinaría salía de vez en cuando a ver que hacia Manuel.
Así este salio al pasillo cercano a la pieza de Manuel y lo vio varias veces transportando distintas cosas. Primero lo vio pasar con cortinas, que al parecer no eran de el sino que eran del living de la casa.
Después lo vio pasar con dos sillas, obviamente eran para que almorzaran, se aclaraba en la mente Diego. Al rato siguiente lo vio pasar con una gran fuente llena de una sustancia extraña, trato de asomarse más para ver mas claramente que era realmente, pero Manuel entro a su pieza y no pudo descubrirlo.

El rubio estaba realmente curioso, trato de asomarse por la ventana de la pieza de Manuel, cabe decir que no pudo ver nada, el ojimiel cubrió las ventanas con las cortinas que llevaba anteriormente.

Era tanto su desespero por averiguar que hacia Manuel, que su hambre había desaparecido, su intriga crecía cada vez mas, al notar que Manuel no salio mas de su habitación y que de ella salían muchos ruidos extraños. ¿Qué estará haciendo? Se preguntaba cada diez segundos, el argentino y se desordenaba el pelo.

Se sentó al lado de un reloj para que cuando fuesen las una de la tarde en punto, el ya estaría frente la puerta de Manuel.
Miraba y miraba el reloj. Hasta que el cansancio y el aburrimiento le gano. Cerro lentamente los ojos hasta quedar completamente dormido, el reloj marcaba las 10:30 de la mañana.

Pasado un tiempo el joven que yacía dormido, abrió los ojos lentamente y lo primero que diviso fue un reloj que marcaba las 1:30 PM. Salio totalmente apurado hacía la habitación de Manuel, y golpeo.

***

Diego pov…

Che, ¡Me quede dormido! Espero que Manu no se moleste porque llegare tarde-

toque la puerta y entre. Me sorprendió ver todo oscuro, realmente no se ve nada, cerré la puerta y en eso se escucho una voz que decía.

–Diego, sorry no cocine nada-
-¿!que boludes me decís, manu!, ¿que te creés manu?, me hacés emocionarme y ahora salis con semejante pendejada…-
-eso si espero que te guste el merengue-

-¿m…merengue? ¿a..a. Que te refieres Manu?- y me dirigí a prender la luz, no encontré un interruptor pero si una lámpara cercana a la cama de Manuel. Y la encendí. Voltee a ver donde se encontraba el pibe y…

**** (notas de autor: lo siento Diego no pudo seguir hablando por un desangre) ****

El joven argentino, voltio para ver donde se encontraba aquella persona que lo había invitado a comer, y fue cuando vio aquella figura de esa persona sobre la mesa con una mano apoyada en la cabeza y el codo de ese mismo brazo en la mesa, y con la otra mano, apoyada en su cintura.
Manuel estaba completamente cubierto con merengue, SOLO CON MERENGUE, desde el pecho hasta los muslos.
Diego, no era capaz de formular ni siquiera una palabra y lentamente, se fue asercando a Manuel, como si fuese un zombie.

-y, Diego, ¿te gusto el almuerzo?-

-…- parecía totalmente hipnotizado, una vez llego a la mesa donde estaba el chileno, lo único que hizo fue comenzar a languetiar al ojimiel rápidamente, para sacarle la sustancia de encima, lo hacia como si no hubiese mañana. Manuel se sentía nervioso pero a la vez excitado al sentir la lengua de su compañero recorrer su cuerpo casi desnudo.
El rose de la mano recorriendo su cuerpo, los besos y caricias proporcionadas por el joven mas alto, provocaban en Manuel una serie de nuevas sensaciones. Una ves Diego casi había terminado de retirar el merengue del cuerpo de Manuel, este le hablo a duras penas.
-Di…Diego nh…¿te gusto…?-
-Manu, este es solo la entrada, ahora quiero el plato fuerte- estas palabras hicieron enrojecer al Chileno que se aferro fuertemente a la espalda de Diego, este, lo tomo en brazos para dirigirse a otro lugar, después de todo estaban encima de una mesa.
Manuel que tenia los ojos cerrados sentía como Diego caminaba con el, pero la cama no estaba tan apartada de la mesa, ¿para donde lo llevaba diego?, se preguntaba, abrió los ojos al sentir que el mas alto lo dejaba en el piso y abría la llave de la ducha.
-¿que… que estai haciendo?-
-no quiero que mi almuerzo este pegajoso- Manuel se enrojeció mas de lo que estaba, Diego tomo el jabón y comenzó a recorrer el cuerpo de Manuel con este, dándole pequeñas caricias por su cuerpo, el mas bajo, comenzó a quitarle la polera al mas alto que se encontraba junto a el en la ducha.

Una vez el ojiverde se vio con el torso desnudo, volvió a tomar a Manuel entre sus brazos lo saco de la ducha y con un beso que se hacia mas profundo a medida que caminaba, lo llevo a la cama deprisa. Lo tiro en ella y con una desaforada pasión, se ubico arriba de el para seguir acariciando ese cuerpo que ase mucho tiempo deseaba y quería que fuese una propia extensión del suyo, le beso, el cuello, el pecho, los muslos, todos los lugares posibles. Luego bajo hasta ubicarse más o menos a la altura del ombligo, allí comenzó a lamer mientras sus manos excitaban las tetillas de Manuel con gran maestría, el castaño también comenzó a actuar y despojo de la ropa mojada que traía consigo el rubio hasta dejarlo completamente desnudo.
Las palabras no eran necesarias en ese momento, las caricias, los besos, los leves roses eran más que necesario.
Diego y Manuel compartían el mismo espacio en la cama, uno sobre el otro a lo largo de toda su extensión territorial, chocando entre si sus capitales con un frenesí caótico, la excitación se asía mas grande, el rubio no aguanto mas y rápidamente comenzó a masajear la entrepierna del joven que estaba bajo el, poco a poco el ambiente se hizo mas calido en esa zona, y el rubio bajo para llevarse el miembro erecto de Manuel a la boca, comenzando con un movimiento de arriba hacia abajo, lento pero seguro.
Paulatinamente el placer fue evolucionando y el castaño entrelazo sus manos entre los rubios cabellos del otro joven, y marco su propio ritmo para que el movimiento fuese mas intenso, hasta que no pudo prologar mas esta excitación soltando todo ese liquido blanquecino en la boca de Diego, mientras sus manos apretaban la cabeza de este, su espalda se arqueaba, y se tiro sobre la cama.
El ojiverde gozo viendo la cara de excitación de su acompañante y mientras descansaba el le introdujo tres dedos a la boca y Manuel comenzó a langüetiarcelos por instinto, no sabia la verdadera razón o motivos de estos tres inofensivos dedos.
La capital del trasandino se veía notablemente necesitada de atención, con un movimiento veloz dio vuelta a Manuel y le introdujo uno de esos dedos que estaba perfectamente lubricado, mientras le mascaba el cuello.
-ah! Q..que .. estay…-
-Shhhh!- le tapo la boca el argentino con la mano libre que tenia, y siguio moviendo el dedo dentro de Manuel –solo disfrúta el momento Manu- su vos era suave y delicada, e introdujo el segundo dedo moviéndolo un poco mas brusco, y rápidamente introdujo el tercero, el castaño no pudo evitar soltar una lagrima de los ojos, pero poco a poco comenzó a disfrutar del movimiento que su pareja le estaba excitando, esto le estaba realmente gustando, Diego al notar esto cambio rápidamente sus dedos y se introdujo en Manuel, quitando las distancia entre ellos, todo limite o tratado fueron anulados con aquella acción, eran dos países unidos, eran uno solo, sus cuerpos, su esencia, su alma en un solo ser.
El rubio se aferro a Manuel en un abrazo y comenzó a dar leves estocadas que se fueron convirtiendo en ondas de movimientos pélvicos con mayor velocidad, la sensación era deliciosa, el joven castaño no podía pensar en nada mas que en lo que estaba aconteciendo.
El mas alto lo dio vuelta para tener una penetración mas profunda, puso las piernas de Manuel por sobre sus hombros y siguió con el movimiento de vaivén proporcionado anteriormente.
El joven mas bajo no pudo dejar de recordar que aquella era la posición que a Arthur tanto le gusto cuando lo vio con Francis, y se dio cuenta del porque este lo disfrutaba tanto.
Diego ya con el éxtasis en sus venas aumento la velocidad al máximo, Manuel gritaba de placer pues sabia que la casa estaba sola, así que no evitaba soltar ningún gemido,
Diego se calentaba cada ves mas y trataba de expandir el tiempo del acto pero hubo un instante que su cuerpo no pudo resistir mas y en una explosión de placer se vino dentro de Manuel provocando un grito intenso de este, y que este mismo se viniera en su abdomen y en el de su argentino, arqueando por completo su espalda.
Ambos ya exhaustos se tendieron sobre la cama, terminando el acto con un - Te amo- por parte de los dos. Abrazados el uno con el otro, el castaño sobre el pecho del rubio, se durmieron placidamente, puesto que sabían que nadie llegaría a molestarlos y que su amor era profundo y sincero.