Bueno gente, aquí les traigo el siguiente capítulo, espero que les guste
…
Lentamente comenzó a abrir sus parpados
-"¿Cuánto dormí?"- se preguntaba mientras se sentaba en su cama y se restregaba sus ojos, los cuales estaban rojos e hinchados
Fijo su mirar en la ventana y esta le mostraba un panorama oscuro con leves luces muy distantes y que aun así iluminaban la ciudad, estas luces se llamaban estrellas y al parecer estaban guidas por un astro más grande: la luna. Salió de su cuarto y lentamente comenzó a bajar las escaleras hasta llegar al amplio comedor
-Veo que ya despertaste Toshiro- dijo una señora de edad avanzada mientras comía lo que parecía ser pescado –Come, hay mucho-
-No, gracias abuela… ¿Por qué no me hablaste para que te ayudara?- pregunto arqueando una ceja
-Te veías cansado, así que te deje dormir- respondió con una sonrisa –Déjame llevar esto a la cocina- hablo refiriéndose al plato, acto seguido se levanto de su lugar y se dirigió hacia el lugar mencionado
-"¿Qué hare mañana?"- se cuestionaba mentalmente sobre los "planes" que tenia. Pero el sonido de un cristal rompiéndose lo saco de sus cavilaciones, rápidamente se dirigió hacia el lugar de donde provenía el ruido –¡ABUELA!- fue lo único que gritó al ver que ella estaba de rodillas en el suelo mientras se apretaba el pecho con fuerza
…
Estaba sentado en uno de los tantos asientos en aquella gran y blanca sala, en la cual también se encontraban varias personas más a pesar de la hora. Movió su cabeza hacia una puerta que se encontraba a su derecha. Apretó los puños impotente y gruñó por lo bajo hasta que…
La puerta se abrió dejando ver a un hombre con una bata blanca -¿Hitsugaya Toshiro?- pregunto al verlo
-¿Qué sucede?- dijo mientras se incorporaba
-Quería informarle que su abuela se encuentra estable, solo sufrió una subida de presión, pero me gustaría que pasara la noche aquí, por seguridad, y le daremos de alta mañana a la tarde-
-Está bien… pero… ¿Puedo ir a verla?- cuestiono cauteloso
-Claro, está dentro- señalo la habitación –Si me necesitan, estaré al lado- acto seguido, le cedió el paso al albino
Lenta y nerviosamente, a pesar de que el doctor le aseguro que todo estaba bien, llevo su mano a la perilla y, al girarla, entro en una habitación totalmente blanca con una cama en el centro y una persona sentada en esa cama
-¿Cómo te sientes?- pregunto al cerrar la puerta y comenzó a acercarse hasta quedar a un lado de ella
-Bien, no te preocupes- expreso con una sonrisa
-¿Ya te dijeron que…- fue interrumpido antes de terminar la frase
-Sí, ya me avisaron-
El peliblanco comenzó a sumirse en sus pensamientos lentamente, pero algo se le escapo –Tendré que decirles que no puedo ir- murmuro con su vista fija en la nada
-¿Eh? ¿De qué hablas, Toshiro?- inquirió curiosa
-Nada, nada importante- respondió restándole importancia
-Vamos, dímelo-
Suspiro pesadamente y comenzó –Es que unos amigos me invitaron a ir con ellos a la feria y ahora…- nuevamente fue interrumpido
-En ese caso, debes ir-
-¿¡Que!- expreso incrédulo
-No debes fallarles a tus amigos, ve y diviértete-
-¡Pero…!- trato de replicar
-Toshiro, por favor entiende, yo ya viví todo lo que tenía que vivir, experimente todo lo que tenía que experimentar, ya cumplí con mi destino y no quiero que desperdicies lo mejor de tu vida preocupándote por esta anciana que está viviendo de mas- confeso sincera y con la vista fija en el
El albino apretó fuertemente sus puños con una mueca de disgusto plasmada en su rostro. A veces odiaba que su abuela fuera tan decidida. Lentamente y con la vista baja se dirigió hacia la puerta –Te veré mañana- fue lo último que murmuro antes de irse
…
El sol ya había salido hace tiempo, es más, dentro de unas horas amenazaría con volver a ocultarse. Mientras tanto una joven castaña se observaba con ojo crítico frente al espejo, admirando su ropa y su figura cuando…
-¡Momo-chan!- grito una rubia con grandes atributos delanteros al irrumpir en la habitación
-¡Ah! hola Rangiku-san- dijo nerviosa por la sorpresiva entrada
-Veo que te estás preparando- indicó al ver su ropa
-Así es- afirmó mientras tomaba un adorno de tela y comenzaba a tomar mechones de su cabello
-¿Se puede saber que estás haciendo?- pregunto incrédula
-Estoy recogiendo mí…- pero fue cortada por la rubia
-Nada de eso- pronuncio mientras le arrebataba el adorno de las manos –Debes llevar tu cabello suelto si quieres que los hombres se rindan ante tus encantos- agrego guiñándole un ojo –Si no me crees, mira a Gin, lo tengo a mis pies por eso-
-"Pobre"- pensó la pelinegra mientras una gotita crecía en su nuca –A todo esto… ¿Qué hora es?-
-Antes de entrar eran las 17:45- dijo mientras se aproximaba a la puerta
-¡Aaahhh! ¡Voy tarde!- vocifero mientras "apartaba" a su amiga hacia el suelo –¡Disculpa Rangiku-san! ¡Cúbreme!- fue lo que grito escaleras abajo
-¡Pero que se supone que…- su oración quedo en el aire debido al sonido de una puerta abriéndose y luego cerrándose
-Donde se dirigía con tanta prisa- escucho detrás de ella. Esa voz… esa voz… la dejó espantada
Lentamente giro su cabeza hasta quedar cara a cara con el dueño de esa voz –T-T-Tosen-sama- susurro con los ojos totalmente abiertos
-Te hice una pregunta… respóndeme- exigió un hombre de piel morena, estatura media, una expresión de calma y serenidad increíble y con sus ojos detrás de un visor plateado
-Ella… bueno ella… se fue a… a…- tartamudeo mientras se incorporaba –Fue a-a la feria con sus amigos-
-Matsumoto Rangiku… ¡No me mientas!- levantó su mano para golpearla, a lo que la otra solo atino a cerrar fuertemente sus ojos, pero el golpe nunca llego
-No, no- escucho otra voz, y esta vez era una conocida –Es verdad lo que está diciendo-
-Espero que tengas razón… Gin- pronuncio antes de irse por las escaleras
La mujer rápidamente se abrazo fuertemente a su salvador
-Gracias-
-Sabes que siempre te protegeré… ahora…- hablo mientras comenzaba a dar provocativos besos sobre el cuello de la otra –Que te parece si… terminamos lo que dejamos inconcluso ayer-
-¡Eso era!- espetó separándose sorpresivamente –¡Solo me salvaste para poder tener sexo conmigo! ¿¡Crees que soy una perra en celo de la cual puedes aprovecharte por ser muy débil para defenderme! ¿¡Que puedes hacerme gemir cuando tú quieras! ¿¡Que soy una mujer cualquiera! ¡Pues no, no lo soy!- le reprocho indignada dando media vuelta
-No, no era eso- se defendió moviendo nerviosamente sus manos. Rápidamente volvió a juntar sus cuerpos para susurrarle algo al oído –Si piensas eso… puedo darme a la tarea de buscar a alguien más para…- dio a entender lo que quería decir
Ante esta "amenaza" rápidamente unos brazos se posaron en el cuello del peli-plateado
-En el cuarto de Momo… AHORA- sentencio
-Esa es mi Rangiku-… ¿Chan?- hablo con cierta inseguridad
-Cállate- dijo mientras lo dirigía hacia la habitación de la aludida
Por su parte, el moreno bajo las escaleras y se dirigió hacia una puerta que se encontraba en el comedor y allí… mas escaleras
-"Habría que poner un elevador"- pensó con cierto fastidio
Al llegar al final se podía admirar paredes con una capa de pintura blanca ya muy desgastada que se extendían en tres pasillos, los cuales abarcaban hasta donde alcanzaba la visión. Se fue por su izquierda para que…
-Hasta que apareces Tosen- hablo alguien frente a el
-¿Qué sucede Yammy?- cuestiono a un hombre de estatura y musculatura poco comunes, tez bronceada y cara de pocos amigos con una sonrisa
-Aizen-sama te espera-
…
Allí estaban todos, o bueno, casi todos ya que solo faltaban dos personas
Con paso lento pero constante se acercaba al grupo aun dudando de que si estaba haciendo lo correcto. Suspiro pesadamente y decidió dejar de torturarse a sí mismo, y fue justo a tiempo ya que se encontró cara a cara con…
-Hola, Toshiro- saludo una pelinegra de cabellos cortos
-Es Hitsugaya para ti… Karin- la miro con cara de pocos amigos
-Está bien, está bien, no es necesario que me arranques un brazo- se burlo con una sonrisa a lo que el peliblanco respondió con un gruñido
-Bien, creo que ya nos podemos ir- analizo Ichigo
-Idiota, todavía falta Hinamori- lo confrontó la Kuchiki
-¡A quien llamas idiota, enana del demonio!- se defendió
-¡A ti idiota! ¿O es que ves a otro por aquí?-
-Ja, ja, ja, buena esa Rukia- se acerco carcajeando Renji
-Bueno ahora que lo dices…- comenzó Kurosaki para ver de reojo al pelirrojo
-¿¡Que estas insinuando naranjo!-
-¡Nada piña!-
-¿¡Quieres pelear!-
-Cuando quieras-
-Ya basta, los dos- intentó pararlos Rukia
-¡Cállate artista de segunda!- dijeron ambos al unísono
-¿C-Como me dijeron?- trato de mantener su paciencia, cosa que no logro
-Artista de segunda- reiteraron nuevamente al unísono. Pero antes de que pudieran decir o hacer algo, ya estaban siendo golpeados a diestra y siniestra
Todos estaban tan ocupados observando la masacre que no se percataron de que "ella" ya había llegado
-¿Qué sucede ahora?- cuestiono al ver que tal escena
-Se quieren matar- respondió sarcásticamente cierto peliblanco. Al voltear sobre su hombro se percato de quien era esa voz –H-Hinamori-
-Hola Hitsugaya-kun- saludo alegre
-Es solo Hitsugaya- le reclamo cruzándose de brazos
-Ahora que estamos todos… ¡Vamos a la feria!- sentencio Orihime señalando hacia adelante
…
Varias personas estaban allí dentro, todas mirando al mismo hombre
-Gracias por acudir tan rápidamente a mí llamado… ¿Y Gin?-
-Aizen-sama, el se quedo con Matsumoto cuando intente golpearla-
-¿Por qué Kaname?-
-Lo hice porque pensé que me estaba mintiendo cuando le pregunte hacia donde se había ido su hija, Aizen-sama-
-Ya veo- suspiro sonoramente para luego continuar –Los llame ya que Szayel Aporro tiene listos los experimentos que le pedí ¿Te importaría mostrároslo?-
-Gracias Aizen-sama- agradeció un tipo de cabellos rosas, estatura promedio y lentes –Ulquiorra tráelo…- llamo a uno de los presentes, el cual tenía cabello negro, ojos verdes y lo que parecían ser tatuajes en forma de un camino de lagrimas del mismo color
Acto seguido, un chico rubio y de ojos morados fue lanzado hacia el centro del lugar
-¿Cómo te llamas?- pregunto el castaño
-Wonderweiss Margera- pronuncio Yammy –El muy bastardo ya no puede ni hablar-
-¿Qué medidas usaron?-
-5 gramos todos los días durante una semana, Aizen-sama- dijo Szayel
-Ulquiorra, quiero que vayas a la feria y consigas un nuevo conejillo de indias… preferentemente una mujer-
-Si, Aizen-sama-
-Aizen-sama, Aizen-sama, me tienen arto… esto es mortalmente aburrido, yo me largo- expreso un hombre de más de dos metros, parche en el ojo y una mueca que dejaba ver la mayoría de sus dientes
-Nnoitra regresa y discúlpate inmediatamente-
-Kaname, déjalo, esa es su personalidad-
-¿Y para que nos servirá esto?- cuestiono el más anciano de cabello blanco, piel oscura, una cicatriz que surcaba su ojo derecho y varias arrugas
-Sera una nueva droga, un 500% más adictiva y letal que cualquiera conocida y mucho más costosa, en simples palabras: tendremos a los adictos en nuestras manos-
El anciano solo atinó a sonreír complacido
…
Llegaron a una casa muy particular, ya que no era simplemente eso, sino que era…
-¿Un dojo?- pregunto incrédulo el albino
-Así es- respondió Abarai –Es que todos nosotros, a excepción de Inoue y Hinamori, entrenamos alguna vez aquí cuando éramos niños- sonrió nostálgicamente –Y… pues digamos que nuestros senseis siempre fueron nuestros cómplices y lo seguirán siendo- agrego con picardía
Se acercaron hasta quedar en recepción de la edificación, la cual estaba hecha como las casas nobles de antaño y adornada con sutiles pero vistosos detalles tanto en las paredes como en muebles dentro de aquel lugar
-¡Chicos!- una voz saco a todos de sus pensamientos
-¡Yoruichi-san!- saludo Rukia a una mujer esbelta de piel morena, ojos dorados y con su cabello de color morado oscuro recogido en una coleta. Poseedora de unos sutiles rasgos que le conferían un aire de enigma felino
-Veo que están casi todos… ¿Y Chad?- cuestiono al no verlo
-Tuvo ensayo con su banda y no pudo venir- dijo de mala gana
-Tu tan enojón como siempre ¿Verdad Ichigo?- negó con un movimiento de su cabeza –¡Kisuke! ¡Ven a saludar!-
Acto seguido una puerta se abrió y un hombre de cabello rubio corto con un sombrero verde con rayas blancas y un abanico en mano apareció –Niños, niños quédense quietos ¿Está bien?- vocifero hacia dentro de la habitación
-¡Si, Urahara-sensei!- se escucharon varias voces responder
Suspiro sonoramente para girar su vista hacia los recién llegados -¡Chicos!- saludo aproximándose a ellos –Veo que está casi todo el rebaño-
-Oye, no nos trates como ovejas- reprochó el peli-naranja
Mientras un "intercambio de opiniones" comenzaba, la morena aprovecho para acercarse al albino
-Así que tu eres el nuevo ¿Verdad?- dijo mientras colocaba su mano sobre la cabeza de este –Me llamo Yoruichi Shihoin
Aparto con poco cuidado la mano de aquella mujer –Yo soy Hitsugaya Toshiro- respondió frio
Yoruichi sonrió complacida, pero a pesar de eso, acerco su cabeza hasta quedar a la altura de su oído –Si le haces algo a Hinamori… te matare- esas simples palabras bastaron para petrificarlo con los ojos totalmente abiertos –Rukia me dijo todo- hablo una vez que se alejo del peliblanco. Pero este no le prestó mucha atención debido a que todavía no se había recuperado del susto
-¿Sucede algo Hitsugaya-kun?- cuestionó al verlo
-No, no… estoy bien Hinamori- respondió un poco desorientado
-Muy bien, ahora si… ¡Vamos a la feria!- grito emocionada Orihime
Momo rápidamente se dirigió hacia la puerta mientras reía levemente –Atrápame-
-No corras- pronuncio pesadamente antes comenzar a caminar tras de ella y seguido de Karin
En ese momento, unas voces se hicieron presentes en la cabeza de la Shihoin
-Vamos, atrápame-
-No corras-
-Eres muy lenta, jamás me podrás ganar en una carrera-
Inconscientemente llevo una mano a su rostro, esta acción no paso desapercibida para…
-¿Te encuentras bien, Yoruichi-san?-
-Si, Kisuke- respondió con una sonrisa
-Si tu lo dices… vayan a divertirse, pero antes- examino de arriba abajo con la mirada a todos los presentes hasta hallar a su víctima –Abarai-san ¿Te importaría ayudarme?- pronuncio con una sonrisa maliciosa y jalando de él hasta la puerta por la cual había entrado
-Está bien, está bien pero que…- fue callado por el ruido de la puerta abriéndose
-Niños ¿Quieren ver un verdadero duelo con espadas?- pregunto a sus alumnos el rubio
-¡Sí!- gritaron todos
-¡Urahara-san, no! ¡Ayuda por favor!- vocifero a sus "amigos", los cuales le saludaban con una mano y una gotita en sus nucas
-¿Q-Que les parece si nos vamos?- inquirió Ishida, a lo que todos los demás solo asintieron
…
Todo era hermoso, las luces que iluminaban el lugar, las atracciones y sus anunciantes que llamaban a todos para ver si tenían un golpe de suerte, los premios, la esencia de la comida en el aire y la alegría que se podía percibir con solo ver el rostro de la gente, en resumen: todo
-¡Muchachos, vamos por allí!- señalo la Kuchiki un camino con muchos puestos de juegos y comida. Y siempre, en toda multitud, hay gente que se pierde, el cual fue el caso de Momo, Toshiro y Karin quienes quedaron alejados de los demás
-¿Y ahora qué hacemos?- cuestiono Hinamori
-¿Qué les parece si entramos allí?- dijo mientras apuntaba hacia una casa muy particular
-Acérquense jóvenes, damas y caballeros- decía el anunciante –Comprueben si tienen lo necesario para entrar, orientarse y sobrevivir ¿Cuánto tiempo necesitaran para salir de la casa de los espejos?-
En menos de un parpadeo, los chicos ya estaban dentro de la atracción
-Oye, Toshiro- llamo la Kurosaki
-Hitsugaya- corrigió
-Sí, si ¿Qué te parece una apuesta?- hablo divertida –Solo para hacerlo más divertido- aclaro
-¿Qué propones?-
-Si yo te encuentro en menos de… 10 minutos, podre pedirte lo que yo quiera- dijo con una sonrisa maliciosa –Y si tu ganas, te llamare Hitsugaya por 2 semanas- agrego la contrapartida
-Acepto- respondió confiado –Cuenta hasta 30 y comienza a buscar-
La pelinegra cerró los ojos y comenzó con el conteo. Mientras, Hinamori estaba a punto de irse por algún lado cuando él la tomo de la mano para hacerle una seña de que le siga, esta acción causo un estremecimiento y sonrojo en la pelinegra. Comenzaron a correr aparentemente hacia ningún lugar en especial
-El truco esta en… no mirar hacia los espejos, sino hacia el suelo- revelo mientras en la distancia se observaba una luz
-Wow, eso fue rápido- elogio la chica –Pero no pude disfrutar el juego- dijo poniendo cara triste
Hitsugaya solo rodó los ojos con el seño fruncido. Girando su mirada dio un vistazo rápido a todo hasta que… –¿Qué te parece si nos subimos a eso?- señalo a la atracción más grande de todas, y por ende, la más llamativa
-L-La rueda d-de la fortuna- pronuncio sin poder creerlo –Claro-
Y, como si fueran niños emocionados, se dirigieron hacia allí
-"Creo… creo que puedo intentarlo"- pensó el peliblanco –Oye, Hinamori-
-¿Qué sucede Hitsugaya-kun?- cuestiono confundida
-Espera aquí, vuelvo en un momento- se dirigió hacia el encargado y luego de unos instantes… –Listo, vamos- ella solo asintió totalmente desconcertada
La rueda comenzó a moverse y todos disfrutaban la gran vista que ofrecía la considerable altura
-"Bien, aquí vamos en 3… 2… 1…"- miraba como llegaban al punto de mayor altitud; repentinamente el juego, se paro dejando a todo el mundo estupefacto –Bu- le susurro sensualmente a su "amiga" en el oído
-H-H-Hitsugaya-k-kun… ¿Tu-u ideaste es-sto?- inquirió curiosa y nerviosa
-Si- luego de esa simple respuesta, continuó admirando el paisaje
-¿¡Que!- pronuncio incrédula -¿Qué hubiera sucedido si algo salía mal? ¿Si alguien salía lastimado?- replico mientras se acercaba hacia el rostro del albino
-Hinamori…- la llamo aun dirigiendo su mirar hacia el paisaje
-¿O si se caía? ¿Pensaste en eso? ¿Eh? ¿Eh?- le reprocho aun más cerca
Listo, eso fue todo lo que soporto su paciencia –¡Lo hice por ti! ¿De acuerdo?-
Silencio
-¿Hinamori?-
Silencio
Comenzó a girar su cabeza hacia la chica –Oye, disculpa si…- sus palabras fueron calladas porque los labios de Momo estaban "accidentalmente" sobre los de el debido a sus acercamientos; fue solo unos segundos, unos segundos muy gloriosos para ambos ya que era como tocar el cielo más puro, comer el chocolate más dulce, probar la comida más sabrosa, sentir la cosa más perfecta y muchas sensaciones mas
-Lo siento- dijeron al unísono separándose totalmente sonrojados
…
-Miren- señaló una peli-naranja a la rueda de la fortuna –Se mueve-
-Tienes razón Inoue-san- apoyo Ishida que observaba junto a Ichigo
-¡Vamos! ¡No se queden atrás que ustedes llevan nuestras cosas!- dijo Yoruichi
-¿¡Pero porque nosotros debemos ser sus esclavos!- expreso indignado Ichigo ya que cargaba más de 40 peluches, como 5 cajas de dulces, 3 kits de primeros auxilios y… ¿¡Un soldador! Todo con la cara del personaje favorito de esa enana: el conejo Chappy
E Ishida no se salvaba ya que él también se encontraba sobre cargado con inmensidad de peluches con forma de gatos, varios sombreros y abanicos que seguramente eran para su amigo, Urahara. Gracias a Dios, Orihime no era tan "exigente" ya que solo traía unos saborizantes y un polvo verde de dudosa procedencia, el cual todos creían era veneno
Todo era felicidad y diversión, pero algo estaba siendo pasado por alto, o mejor dicho… ¿Alguien?
-"Creo que ya encontré lo que vine a buscar"- pensaba un pelinegro desde la distancia
…
Caminaban en absoluto silencio a ningún lugar en especial
-¡Mira eso!- vocifero la chica al ver otra atracción
-¡Vengan, vengan! ¡Prueben su puntería! ¡Con dos de tres ganan un premio!- gritaba el anunciante
Momo reviso todos los artículos rápidamente y se detuvo en uno en especial –¡Qué lindo!- era un oso polar de peluche con la frase "Te quiero" bordada en un corazón que sostenía con sus garras –Quiero intentar- el sujeto le entrego 3 aros que tenía que embocar en unas botellas. Primer intento: exitoso; Segundo intento: fallido; Tercer intento y definición…: fallido
-Más suerte para la próxima jovencita- alentó el anunciante
-Oh, de verdad quería ese oso- estaba a punto de marcharse cuando algo la sorprendió
-Déjeme a mi- ese comentario sorprendió hasta a todos, incluido el
Sucedió demasiado rápido, Hinamori al ver una de las botellas se percató de que tres aros se encontraban aun girando en ella
-Joven… usted sí que tiene una gran puntería- admiro el hombre –¿Qué desea de premio?-
El albino miro disimuladamente a la fémina para luego hablar –Quiero el oso- señalo a la criatura con el corazón. Una vez lo recibió se alejaron del puesto –Hinamori… toma, es para ti-
Se le ilumino el rostro, no creía que él le estuviera regalando tal cosa –¡Gracias… Shiro-chan!- vocifero mientras se abrazaba a su estomago
El peliblanco no paso por alto el gesto, pero algo le llamo la atención -¿S-Shiro-chan? ¿¡Shiro-chan!- una vena comenzaba a crecer en su sien -¿¡Por qué ese apodo!
-Por esto- lo despeino un poco y emprendió la huida
Iba a perseguirla cuando una voz lo desconcertó –Y… ¡Te atrape!- otra vez unos brazos se aferraban a su estomago, la diferencia es que ahora el contacto venia de detrás –¡Gane la apuesta!-
-Karin… tú no pudiste ganar porque estoy seguro que pasaron más de 10 minutos-
-¿Y tu como lo saber? ¿Acaso tenias un temporizador?-
-No, así que tú tampoco puedes probar que no fueron más de 10 minutos-
-Creo que tienes razón- admitió derrotada –¿Qué te parece si lo dejamos como un empate?- esta pregunta fue respondida por un gruñido, que indicaba que eso era obvio
-¡Chicos vengan!- escucharon la voz de Momo a lo lejos, la cual estaba con el resto de sus amigos
Las horas pasaron rápidas y silenciosas, se divirtieron tanto por los juegos como por las peleas entre Ichigo y Rukia, en las cuales siempre ganaba la Kuchiki. Pero es como dicen: todo lo bueno… siempre tiene un final.
Caminaban tranquilos por las calles iluminadas tanto por los astros nocturnos como por la iluminación de la ciudad, la verdad es que era una noche ideal para ver las estrellas
-Bien, creo que yo me despido aquí- dijo la peli-naranja en una esquina
-¿Quieres que te acompañe? Es muy tarde para que andes sola por ahí- se ofreció Uryu
-No, no es necesario Ishida-kun, no quiero molestarte- pronuncio moviendo sus manos de un lado a otro –Estaré bien, no te preocupes-
Suspiro sonoramente –Si insistes…-
Luego de eso, continuaron un poco mas hasta que llegaron a un parque, tenían dos opciones: rodearlo o…
-Vayamos a través del parque para cortar camino- propuso Hitsugaya
Parque… parque… parque… esa palabra retumbaba en la cabeza de cierta morena, la cual estaba detrás de todos. Llevo ambas manos a su cabeza en un gesto de desesperación –Soi- fue lo único que dijo antes dar, posiblemente, el grito más fuerte de su vida; sus amigos voltearon rápidamente, ellos movían sus labios mas no podía escucharlos ya que su mente comenzó a rememorar aquel recuerdo que creía suprimido, bloqueado
Flash Back
Se encontraba corriendo con una sonrisa en su rostro
-¡Vamos, atrápame!- hablo una niña morena, de unos 8 inocentes años, cabello morado oscuro suelto y ojos dorados
-¡No corras!- vocifero otra de unos 7 años, cabello corto negro azulado con dos trenzas que le llegaban al cuello, tez blanca y ojos gris oscuro
-¡Eres muy lenta, jamás podrás ganarme en una carrera!- aseguró mientras llegaban a los columpios
-Eres… rápida…- confeso mientras tomaba asiento
-¿Qué? ¿Te cansaste?- pronuncio mientras se colocaba detrás de ella, como si fuera a columpiarla –Yo no sude ni una gota-
La peli-azul levanto la mirada para darse cuenta de algo –Claro que si, tienes una aquí- hundió su dedo en la mejilla de la morena
Sonrió al ver que la mentira había sido descubierta. Esa sonrisa… esa sonrisa que tanto le gustaba a la oji-gris, que provocaba un sonrojo inmediato haciendo que corriera su rostro deprisa
-Oye, hace tiempo ya que te sonrojas ¿Por qué?- inquirió curiosa
-Bueno… es que…- debía decirlo… ¿No?
-Vamos, no pude ser tan malo-
-Me gusta estar cerca de ti Yoruichi-
-A mí también me gusta estar contigo Soi- hablo con una sonrisa
Un silencio las inundo, un silencio cómodo y agradable
-¡Niñas vengan, tengo caramelos!- chillo alguien a lo lejos. Tres hombres vestidos completamente de negro se acercaban rápida y peligrosamente
-¿Quiénes son?- cuestiono la menor al incorporarse
-No lo sé, pero cuando te lo diga corres- susurro con el seño fruncido
-¿Qué?-
-¿Lista? ¡Corre!- y lo hicieron lo más rápido que sus piernas podían
-¡Malditas! ¡Regresen aquí!- expreso molesto uno de los extraños siguiéndolas
Estaban de suerte, se encontraban en la zona con más vegetación del lugar. Se movían entre los árboles para que les sirvieran de cobertura, aunque no funcionaba totalmente ya que todavía eran perseguidas; en un momento milagroso, los perdieron
-Por aquí- señalo la oji-dorada un árbol que a su alrededor tenía unos arbustos lo suficientemente altos y densos para cubrirlas. La morena entro y… se desato el desastre
-¡Encontré a una!- vocifero uno de los tipos
-Soi, rápido, entra-
-No, lo siento, es muy tarde- las lagrimas empezaban a salir de sus ojos –Perdóname Yoruichi- acto seguido, la empujo hacia atrás logrando que se golpeara la cabeza contra la madera
-¡Ven para aquí!- tomó a la peli-azul del brazo bruscamente
-¿¡Que haces! ¡Suéltame! ¡Ayuda!- dijo desesperada
-Resiste, por favor- susurro la peli-morada antes de perder la conciencia
Despertó rápidamente, miro a su alrededor, aun seguía escondida. De una manera casi inhumana reviso cada centímetro de ese parque y… nada, ella ya no estaba. Ese día fue el más triste de su vida.
Se les informo a sus familiares y a la policía, aunque de mucha ayuda no fueron, después de dos meses, la mayoría perdió las esperanzas, pero no Yoruichi, estaba decidida a encontrarla y traerla de regreso sana y salva sin importar como
Fin Flash Back
…
Falta poco para llegar y se encontraba pensando en que comería al día siguiente
-"¡Lo tengo! Que tal pollo con chocolate, sandia, mermelada de durazno, limón, huevos y crema agria"- pensó orgullosa –"No, mejor no, ya comí eso hace dos días"-
Como si fuera parte de la noche misma, una sombra se acerco por detrás y tapó la boca de la chica con su mano
-No te muevas si no quieres morir- el frio del metal se poso en su cabeza, lo sabía, era un arma. Una lagrima se escapo de uno de sus ojos
…
Despertó repentinamente, observo el lugar y cayó en cuenta de que se encontraba en su casa, más precisamente, en su cuarto
-¿Te sientes mejor?- pregunto mientras se adentraba a la habitación
-Kisuke- pronuncio incrédula
-Toma, se que te gusta- le extendió un vaso con leche
-Gracias-
-Creo que lo reviviste despierta esta vez- dijo serio
-Si- apretó fuertemente sus puños –¿Cómo llegue hasta aquí?-
-Los muchachos te querías llevar al hospital pero como sé que no te gustaría contárselo a algún psicólogo, les dije que te trajeran inmediatamente-
-Tú sí que me conoces- expreso con una sonrisa
-En cuanto a lo de ese trabajo… ¿Todavía quieres seguir allí?-
-Por supuesto, si tengo una oportunidad de encontrar a Soi es en ese trabajo-
El del sombrero suspiro –Me gustaría que lo dejaras… pero como no lo harás, te apoyare en todo lo que pueda-
-Tú sí que eres un gran amigo, Kisuke- sonrió de lado
-Descansa, lo necesitas- y tan rápido como llego, se fue
…
Subió rápidamente a su habitación, y una vez dentro comenzó a bailar con el peluche en mano
-"¡Hoy fue un día estupendo!"-
Se coloco su pijama y estaba lista para entregarse a Morfeo cuando algo en sus sabanas le llamo la atención: se sentían raro, estaban duras, como petrificadas. Busco con la vista alguna respuesta y encontró un papel a la par de su cama, la desdoblo un allí estaba escrito…
Querida Momo-chan, te pido un millón de disculpas pero con Gin no pudimos aguantar nuestras ganas y… bueno… sucedió, lo hicimos en tu cama, pero te prometo que lavare todas tus sabanas
Atte. La mujer más bella de todo el mundo: Rangiku Matsumoto
-"Entonces lo que estaba tocando era…"- pensó horrorizada -¡Aahh!- definitivamente la rubia pagaría eso. Tiro la almohada al suelo y se dispuso a dormir allí, lo único que la reconfortaba era rememorar ese día
…
¡Al fin lo termino! Disculpen la demora, es que no me daba idea de cómo hacerlo, no había ganas cuando había tiempo y no había tiempo cuando había ganas
Con 4797 palabras es la 1ra actualización del 2011
Se despide
Nikk0
