Hola! (Por enésima ocasión) al fin hice al capi 2. Espero que les guste y gracias a los que "me comentaron" suerte en mis exámenes, me sirvió de mucho! Gracias! Ya mejor los dejo y me apuro a hacer mis cosas 8P.
Disclaimer:Inazuma Eleven no me pertenece. El día en que Atsuya me proteja del pedazo de bestia de mi salón, ese día será mío…
Aclaraciones: Cursiva = pensamientos. Zzzz = personaje dormido.
¿Estas seguro?
Capitulo 2.
Shirou se encontraba en su habitación, tiradito en su cama como muñeco de trapo. Estaba lanzando pegamento en barra hacia el techo pues tenía una caja llena de ellos al lado de su cama. Su pequeño hermano iba pasando justo en frente de su habitación; se sentía extraño, una ligera sensación lo había estado molestando: la culpa. Entonces se asomó al cuarto de su hermano mayor.
-Uhm…- ve la caja de pegamento que tiene a su lado.- ¿De donde sacaste tanto pegamento?
-¡¿Eso viniste a preguntarme?
-Uh, nop.- lo ve interrogante- Que diga, ¿te sientes bien?- Shirou tan solo levanto una ceja. Claro que no estaba bien, pero no tenía que decírselo.
-Sí, solo estoy cansado por la práctica de hoy.
-Bueno…- se retiró de la habitación un poco deprimido, por su culpa su hermano estaba así; aunque pensándolo bien alguien más tenía la culpa: Shuuya, e iba pagar las consecuencias…
Mientras tanto, en la casa de los Goenji…
Shuuya se encontraba en el comedor, cenando, le preocupaba la reacción que había tenido el peli-plata en la tarde. Poco después bajo su hermanita…
-Onii-chan. ¿Qué vas a hacer mañana? ¿Le vas a regalar algo a alguien especial?- preguntó alegremente la chiquilla, esperando con ojitos brillosos la contestación de su hermano.
-Otra que pregunta lo mismo…No Yuka, mañana es un día como cualquiera…
-No digas eso, onii-chan, que alguien podría salir lastimado…- Goenji se pasmo de pronto, ¿habría sido por eso que…? No, él era tan solo su amigo, su amigo del alma.
-Yuka, ve a dormir que ya es tarde- En efecto ya era tarde. La pequeña obedeció y se fue a su habitación.
Por otra parte, en la casa de los Fubuki.
-Creo que Goenji-kun no me quiere como más que un amigo… ¿y si ni siquiera le agrado?-se hacía bolas el pensamiento el oji-grisáceo (¿se dice así? ). En cambio el pequeño Atsuya tramaba un plan malévolo con fines, digamos… mmm no los sabría describir.-… Será mejor que siga solo siendo su amigo. Ya mejor me duermo…
Regresando a la casa de los Goenji.
Un peli-rosa pálido estaba subiendo por una pared, a mitad de la noche. Casualmente, todas las luces de esa calle ya estaban apagadas lo que significaba que la gente en su mayoría ya estaba dormida. Por fin, el pequeño llegó hasta una ventana.
-Maldita sea… ¿Por qué la casa del baka tiene tantas ventanas?- El peli-rosa se asomó y sonrió ampliamente, al parecer ya había encontrado lo que estaba buscando. Abrió la ventana con cautela y metió su piecito izquierdo primero y luego el derecho. Accidentalmente se le resbaló la ventana y esta azotó; la persona que estaba dormida solo se movió un poquito, pero poquitito.- Algo me dice que esta casa no me quiere…-ya estando bien establecido en la habitación, el chico se paseo buscando que no viniera nadie para que no lo acusaran de perpetrador de casa (¿Se dice así?), ratero o algo así.- Bueno, será mejor que comience…Goenji Shuuya- dijo Atsuya con tono fantasmagórico.- Mañana te le declararas a Fubuki Shirou…- Siguió pero el aludido no contestó ni se movió.- … y le regalaras algo…- el peli-rosa se dio cuenta de que algo no iba bien.- Goenji Shuuya…
-Zzzz…
-Shuuya-kun…
-Zzzz…
-Shuuya-san…
-Zzzz
-Goenji-sempai… Tiene sueño de vaca…
-Zzzz- al pequeño le salto una venita en su frente y le empezó a dar un tic en su ceja izquierda.
-¡GOENJI SHUUYA-BAKA, DESPIERTA DE UNA MALDITA VEZ!- gritó a todo pulmón acompañándolo con una patada en la cama del aludido, el cual despertó bastante espantado.
-¡ESTAS LOCO O QUE! CASI ME INFARTO….-contestó molesto. Se le quedó viendo a Atsuya extrañado.
-¿Qué? ¿Tengo algo en la cara?- preguntó inconscientemente el otro chico, rascándose su mejilla.
-No. ¡SE PUEDE SABER QUÉ HACES EN MI CASA A ESTA HORA Y VESTIDO ASÍ!- volvió a decir molesto el peli-crema, mirando de pies a cabeza al peli-rosa. -¿Qué haces con esa ropa?- Si, en efecto, Atsuya estaba vestido de una forma muy extraña: una batita blanca de mangas largas, un pantalón del mismo color, unas alitas en su espalda y una de esas cosas que brillan, en su cabeza (se llaman aureolas?).
-¡Realmente quieres saber la historia?
-No.
-Aún así te la contaré. Salí de mi casa cuando Shirou estaba dormido. Bajé a la puerta principal, pero estaba cerrada con llave y Shirou tiene las llaves, así que subí a mi cuarto y traté de baja por la ventana. Mi camisa se atoró en clavo de la ventana y se rompió por lo que le quedó una rajadota; cuando estaba a punto de llegar al jardín me resbalé y caí y enmugre mi pantalón. Luego no me acorde en que casa de esta calle vivías y me estuve asomando por todas las ventanas de la calle y una chica pensó que yo era un ladrón por las fachas que traía y tuve que huir. Poco después había un par de perros pelándose y no sé que me habrán visto que comenzaron a corretearme. Entonces llegué a tu casa y me cambié de ropa. ¿Alguna pregunta?
-¿De donde demonios sacaste la ropa?
-estaba afuera de tu casa.
-¿Y por qué diablos te dejaste las alas?
-Porque se me ven bien…- sonríe como niño chiquito. A Goenji se le salto una venita.
-¿A QUE DEMONIOS HAS VENIDO?
- A cobrarte lo que me debes, mañana te le declaras a Shirou…- sonríe maléficamente…
Perdón, no lo pude acabar pero juro y perjuro que en el proximo ya acabo.
Diganme que tal me salio la parte del Atsuya de angelito, a mi si me gusto.
Agradezco a mis Nii-san´s por acordarme de lo divertido que es lanzar pegamento al techo.
Ya los dejo y espero un lindo review!
Ya lo termino en el capitulo 3!
