Apuesta
Capítulo 3: ¿Libre?
–Shin… Shin! Shin! – Le llamaba Kumai
Se despertó de un salto, nervioso y con algunas gotas de sudor que pasaban sobre su rostro e iban perdiéndose entre sus ropas.
Respiro profundamente, todo había sido un sueño, pero a él le parecía difícil creerlo. Todo era tan factible, tan real justo como esos instantes.
– ¿Que te sucede? Parece que has tenido un mal sueño
– Una pesadilla – repuso él
Dándole unas palmadas en el hombro continuo: – Vamos, date una ducha que si la hacemos esperar, Yankumi se enfadará.
El chico solo asintió y se levanto con pereza. Se dio una ducha y se preparo, sentía que esos sucesos se volvían a repetir, pero decidió ignorarlos, bajo y se encontró a todos ya reunidos.
– Vaya que si has tardado, ¡nos has hecho a esperar a todos!
–Lo siento – dijo desganado y sin dirigirle la mirada, aun seguía recordando su sueños, aunque no quisiese sentía que Kumiko lo obligaba a revivirlos.
–Para la próxima vez no nos hagas esperar o me obligaras a sacarte de la cama por la fuerza
–Ya te dije que lo siento
Kumiko le dirigió una fija mirada como buscando algo y se le acerco.
–Estas diferente – ¿Y como no sentirse así teniéndola tan cerca? Shin sentía que le herviría la sangre, pero no precisamente de ira – ¿Estás bien?
El se mostraba reacio y no le dirigía la mirada por temor a que cometiese una imprudencia, a Yamaguchi le pareció que le ocultaba algo y probablemente lo sabría si lograba hacerlo ceder. Pero, ¿y si estaba enfermo? Con su mano toco su frente y luego lentamente su mejilla, para detectar cualquier rastro de fiebre. El chaval palideció
– ¿Te sientes bien? – Volvió a preguntar
–Estoy bien – respondió este y retiro bruscamente la mano de Yankumi – Si tanto me esperaban, creo que deberíamos irnos ya – Y diciendo esto comenzó a caminar.
– ¡Oye, espera…! – Vaya mocoso, todavía que les hace esperar, parece que es el que tiene más prisa. No le dirigía la mirada o la miraba muy fijamente, era seguro que le estaba escondiendo algo.
Al finalizar el recorrido que tenía planeado Yamaguchi, entre risas, bromas y charlas, ella decidió darles la tarde libre. Debía darles algo de mérito, pues ese día no habían causado algún tipo de alboroto y claro más aun –viendo el trasfondo de su intención- ella tenía ganas de salir por ahí con sus otras dos colegas.
– Bien chicos – dijo levantado un poco la voz señalando que era algo importante – como confío en vosotros…
"Confianza una mierda, quieres deshacerte de nosotros para ir a parrandear"
–Os daré la tarde libre…
"Te darás la tarde libre, mentirosa"
–Por favor tengan cuidado cuando salgan por ahí y traten de no armar ningún alboroto
"No te preocupes por ello"
–De lo contrario, espero que de verdad tengan agallas para retarme– decía cambiando el tono radicalmente
–Claro que las tengo. Más de lo que– ¡Diablos!… ¡¿Lo dije o lo pensé? –…crees
No había manera, una vez que lo había dicho no podía retroceder. Estaba serio, sin mostrar ninguna expresión e inmóvil; por miedo a que mirase a través de él. Yankumi se le acerco mirándolo a los ojos para que retrocediera, pero al contrario de lo que pensaba, el no se movió ni un solo paso. Yamaguchi no quería hacerlo, pero si no respondía a su desafío quizás los demás no quisiesen escucharla.
Él le sostenía la mirada serio y mirando hacia abajo claro, pues era evidente que él era más alto, pero lamentablemente para Sawada, Kumiko tenía más habilidad de lucha y carácter de sobra.
Los demás solo observaban serios, no querían problemas en medio de lo que se suponía eran unas relajadas vacaciones y sabían que muy probablemente esto terminaría en riña. No, esperen, ya era una riña… ¡Pero es que acababan de concederles la libertad no me jodas!
Posiblemente lo mejor era restarle importancia y tomarle a broma, quizá eso haría que Yankumi lo olvidara; y así felices todos, no perderían la diversión. Como si fuese producto de una extraña coordinación; todos prorrumpieron en carcajadas.
– ¡Vamos, vamos! No sabía que te gustase tanto…–Le decía un chico a Sawada mientras le daba unas palmadas en la espalda.
De acuerdo, no fue la mejor idea que se le pudo ocurrir a alguien, pero es lo primero que se le había venido a la mente; mejor algo práctico y rápido, que algo bueno y tarde.
O, ¿acaso era al revés?
– ¿Estas de coña? Deja de decir estupideces –Se defendió Shin
Yamaguchi, siguiendo la broma, atino a decir con dulce tono, bueno, mas bien con uno chillante– Ya veo Sawada, pero no tienes que andarte por las ramas –Bien sabia que de esa forma ella tenía las de ganar.
–Piérdete– Dijo seriamente y se marcho
Ella sonrió. De cierta forma le gustaba hacerlo enojar.
–Bien – dijo mirando su reloj– ya es hora de irme, que se diviertan, nos vemos luego…
–Hasta luego… – Alcanzó a decir en murmullo alguien, antes de salir apresurado junto con los demás, cada segundo era preciado para todos esos chicos, no había tiempo que perder.
Bien, ahora podría tener unas vacaciones verdaderas, aunque solo fuese por unas horas, pero pensaba aprovecharlas al máximo.
No se si lo habéis notado, pero los capítulos son más cortos ahora; esto se debe a que sigo encaprichada queriendo poner dobles espacios (saltar doble reglón) en la historia, como en el manoscrito original, pero al no lograrlo, opté por que aquellos espacios marcasen el final de un capítulo, algo con lo que aún no estoy muy conforme... ¿Pero que hacerse? Aún no encuentro una solución al problema. T.T Me gustaria que esta página nos diese un poco más de opciones de formato, ¿se podrá hacer alguna recomendación? ¿Existe un apartado para eso?
