Hola, hola hola! Les tengo buenas noticias! Al fin lo acabe! Me tarde? Luego me contestan eso! Les agradezco mucho sus comentarios, levantan el ánimo! Ah y lo del pegamento al techo les recomendaría a quienes quisieran intentarlo, que no lanzaran el pegamento cerca de su cama, pues a mitad de la noche pueden perder su efecto y … ya saben el resto de la historia…

Disclaimer: Inazuma Eleven no es mío. El día en que Atsuya reviva, secuestre y aviente al canal de por ahí al bestia de mi grupo, ese día será mío.

Aclaraciones: Cursiva = pensamientos.

¿Estas seguro?

Capitulo 3.

El peli-crema estaba desayunando en su comedor. Se le notaba que no había dormido muy bien que digamos, puesto que traía unas ojeras negras, negras. Además, parecía estar perplejo, como si estuviera arrepentido, es más, parecía alma en pena.

-Que tonto soy… Atsuya si tiene razón, soy un baka… - se repetía mentalmente el chico después de haberla regado la tarde anterior.- ¿Cómo no me pude dar cuenta? Es como, como si…- no tenía palabras para expresarlo- Como si Kagome hubiera dicho en frente de Inuyasha que es alérgica a los perros…- (¿aquí debería poner:"Disclaimer: Inuyasha no me pertenece. El día en que Koga se convierta en mi mascota, ese día será mío?) Entonces se empezó a pegar en la frente con la cuchara del cereal que comía.- Maldito Atsuya, no sé si ir a amarrarte a un poste para dejarte ahí toda la tarde o darte la razón.- pensaba por lo ocurrido anoche.

Lo que pasó anoche…

-¿A QUE DEMONIOS HAS VENIDO?

-A cobrarte lo que me debes, mañana te le declaras a Shirou- sonríe maléficamente.

-¿Qué?- Shuuya no lograba comprender lo que había dicho el ángel macabro (ósea Atsuya-kun, claro esta).

-Ok, lo diré en tu idioma pero a mi modo.

-Ay, ¿y eso como es?- se preguntó el que estaba recostado en su cama, mirando como bicho raro al peli-rosa.

-¿Estas seguro qué no sientes nada por él?

-¿Por quién?

-Por Shirou, imbécil…- al parecer ese era su modo. Por su parte, para el pobre peli-crema esa pregunta fue como si le hubiera caído un tinaco con agua, siete baldes con piedras volcánicas, una lluvia ácida (je, que exagerada soy) y una olla con sopa caliente. Pero lo que más le dolía era que Atsuya tenía razón, sentía algo por el peli-plata y lo llevaba guardado desde hace un buen rato, sólo que realmente no se había dado cuenta de eso y, por si fuera poco, esto le hizo un poco de daño al tierno de los Fubuki. Por supuesto, Shuuya es demasiado orgulloso para admitirlo, pero para eso esta Atsuya, ¿no creen?

-Será mejor que te vayas- Goenji lo empuja hacia la ventana.- Tanto correr te afectó el cerebro.

-¡Oye, no hagas esto! ¡¿Y como que correr me afecta el cerebro? ¡Si juego contigo en el equipo!- El peli-rosa ya esta en el borde de la ventana- ¡Ey, al menos déjame salir por la puerta principal! ¡No puedo bajar así sin más, no traigo mi bufanda para usarla de cuerda!

-Esta bien, que me queda.- Se encoge de hombros. El menor sonríe de lado, de nuevo trama algo.

-Pero ni creas que me voy a ir así de fácil. Arriesgué mi vida para venir acá y no me voy a ir hasta que me pagues.- A Shuuya se le salta una venita.- Tampoco me voy a ir sin haberme tomado un vaso de leche.- el pequeño mira al peli-crema con diversión, en cambio, el otro lo ve con cara asesina.- Con chocolate…

Estando en el comedor…

-No vayas a hacer mucho ruido, que Yuka ya esta dormida.- Suena el celular del de ojos grises, este se espanta y tira un florero que esta cerca. El florero cae sobre la tostadora, provocando que haya una mini-explosión. Goenji le mete un porrazo a Atsuya ( no se preocupen, fue muy leve)- Me pregunto si lo hiciste a propósito o realmente fue un accidente.

-Juro que fue un accidente.- ve la tostadora -Pero yo no te la voy a pagar…- Goenji estaba a punto de explotar pero recordó que su hermanita ya estaba dormida. Ambos se sentaron en el comedor por un momentos hubo un silencio.- Entonces ¿Sí o no?

-Si te hubieras quedado calladito, la ropa que llevas te quedaría mejor.

-¿Mejor que a Shirou?- que ingenioso es el menor de los Fubuki…

-Claro que no, zoquete.

-¿Por qué?

-Porque simplemente Shirou tiene una cara angelical aún sin disfrazarse… - Atsuya sonríe ampliamente, una sonrisa llena de satisfacción. El peli-crema reacciona, esas palabras salieron de su boca sin que él las pensara.- Eres un maldito, Atsuya. ¿Cómo hiciste que yo dijera eso? ¡¿Ahora eres brujo?- lo mira amenazante.

-Yo no hice nada, baka. Fuiste tú solito, tú solito te echaste de cabeza.- El pequeño se burla.- Pero, ahora no me vas a negar nada. Mañana te le declaras porque te le declaras.- Shuuya se quedó en silencio, ahora si no se podía decir nada para excusarse ni defenderse. De plano, había perdido ante Fubuki Atsuya.- Bueno, entonces ya me voy. Ya hice lo que tenía que hacer.

-Ojalá te hubiera lanzado desde la ventana.

- El hubiera no existe.

- El modo indicativo del verbo…- (no me hagan caso, no se si realmente sea eso) fue interrumpido.

- Ni me hables de esas cosas, que ni entiendo ni mañana tengo examen de eso.- Se dirige hacia la puerta, la abre y un fuerte viento le golpea la cara.- Uy, hace frió… mejor me la pongo…- del bolsillo de su pantalón, saca una bufanda, su tan querida y famosa bufanda…

-¡Oye, no que no la traías!

-¡Crees que me la iba a dejar puesta después de que unos perros casi me estrangulan con ella!- A Goenji le salio una gota en su cabeza.- Hasta mañana.- El peli-rosa salió y cerro la puerta.

-No puedo creerlo, Atsuya hizo todo eso solo para venir hasta acá y decirme que me declarase a Shirou…

Regresando al día de hoy…

Shuuya se seguía atormentando, ¡como pudo ser tan tonto para haber lastimado así a su querido ángel peli-plata! Goenji se tranquilizo, hoy era 14 y podría corregir lo que había hecho. Su hermanita estaba paseándose por toda la casa.

-Oye, Onii-chan ¿No has visto mi traje de ángel? Lo saque a que se secara ayer y ya no esta.

-No, no lo he visto Yuka…- le contesta con una gotita en su cabeza- O a Yuka le quedaba muy grande el traje o a Atsuya le queda la ropa de Yuka…

Mientras tanto, en casa de los Fubuki.

El peli-rosa andaba mal vestido, pues traía el uniforme de la escuela mal puesto, de hecho parecía que seguía dormido. Él también tenía unas ojeras negrísimas y lucía DEMASIADO cansado.

-Auch… me duele todo el cuerpo. Cuando regresé a casa ese par de perros me estaban esperando… y todavía tuve que lavar ese traje… ojalá Yuka no lo tenga que usar hoy…-pensaba el pequeño mientras se dirigía a la cocina. En ese momento se abrió la puerta del cuarto de al lado, dejando ver a un descansado peli-plata.

-¿Qué tienes? No te ves muy bien…- preguntó preocupado Shirou.

-No dormí bien…- entonces se agarró del barandal de las escaleras y se dirigió a la cocina.- parece que ya se le paso lo de Goenji…

-Bueno Shirou, te debes olvidar de lo que paso ayer. Goenji-kun no quiere nada contigo pero no significa que no te puedas divertir con tus amigos en el festival.- baja las escaleras…- ¡Pero que estoy pensando! ¡Si yo amo a Goenji-kun!- aparece una nube negra sobre su cabeza. Shirou camina hacia el comedor, donde esta su hermano con la cara en el plato de cereal. De pronto se escuchan cosas caer de alguna de las habitaciones de arriba.

-¿Qué paso?- despertó alarmado el pobre Atsuya con un poco de cereal pegado en la cara.

-Nada. Ah, si entras a mi cuarto, cuidadito que el pegamento ya esta perdiendo su efecto.- Atsuya se limpia la cara, Shirou ve la hora.- Oye ya vamónos. Se nos hizo un poco tarde.

El par de hermanos salieron de la casa, ambos con los ánimos por el suelo: uno con el corazón roto y otro con el cuerpo adolorido. Llegaron a la escuela y cada uno se fue a sus respectivas clases.

En el salón de Shirou…

-Pasen sus ensayos al frente.- el profesor les pedía a todos los del salón. Unos chicos entregaron 2 hojas de 10, otros solo la portada; otros arrancaron una hoja de su cuaderno, escribieron unas cuantas palabras y ¡listo! Esto provocó que al profesor le diera un ataque de nervios y la clase acabará más rápido.

-¡Fue genial lo que le pasó al profe! ¡Así llegaremos más rápido al festival!- decía un castaño eufóricamente. Todos los que lo acompañaban, entre ellos Goenji y los Fubuki, lo miraron con una gotita.

-¿Cómo que fue genial? ¿Y si lo matamos del coraje?- replicaba un peli-azul.

-Ya olvídense de eso. Miren ya llegamos…- exclamaba un peli-verde.- Oye, ya viste esas flores… ¡se ven ricas!

-¡Vamos a compara unas!- Entonces, Endou y Midorikawa se fueron a comprar sus flores seguidos de Kazemaru y Hiroto.

-Voy a ver que hay por allá- dijo el menor de los Fubuki, dejando solos a Shirou y a Shuuya.

-¿Qué hago, qué le digo?- se hacía bolas el pensamiento-Uhm, Shirou…- el nombrado no respondió.- ¿Por qué es tan difícil decirlo?- se estaba muriendo de los nervios, Shirou parecía muy indiferente.

-¿Qué tienes, Goenji-kun?- lo mira extrañado. Pero esa voz calmada relajó a Goenji. Dio un gran suspiro y al fin dijo…

- Lo siento, Shirou.- el peli-plata se ruborizo ligeramente ante eso.

-¿Por qué?- Al peli-crema le valió un reverendo cacahuate la pregunta del tierno de los Fubuki, tan solo lo abrazó y le besó delicadamente su mejilla derecha…

-Feliz San Valentín…- Shirou sonrío feliz, aferrándose de los brazos del peli-crema…

-Ah, que buen hermano soy…-pensaba un extraño ángel peli-rosa…

Que tal? Les gustó? Espero que si sino tendré que aventarme desde el 5° piso de mi casa (no me crean, ni si quiera tiene 3) bueno espero que si les haya gustado por que me costo mucho trabajo. Que pena, terminar un fic de San Valentín en marzo!

Ah y me pueden decir como o con quienes les gustaría un fic de Inazuma? Es que ando escasa de ideas. Tambien estoy pensando en hacer un fic de Kenichi! Así que si alguien me encarga algo me tardaré un poquito! Bueno, ya los dejo!

Espero lindos reviews!