Nota de Bulnatt: Se me olvidó mencionar algo trascendental!!: Junana (Juna) y Juhashi son los androides 17 y 18! Lo digo porque seguramente algunos no saben que esos nombres son los números en japonés... Bueno, repito para que no haya más dudas, Juna es el chico moreno y Juhashi la chica rubia. (Gracias Melikav! Había olvidado por completo ese detalle!)
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-Con que aún no te vas ¿eh?- Vegeta se sobresaltó. Por un momento creyó que todo estaba perdido. Pero no, ella no había visto nada, o eso quiso creer.
-Eso a ti no te interesa- respondió irritado.
-Puede que sí me interese...-
-¿Qué?-
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Capítulo 9: Curvas Peligrosas
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-Eso que me estabas ofreciendo¿o ya lo olvidaste?-
-Jajaja, lo siento. Es demasiado tarde-
-¡No me vengas con tonterías¿Acaso no sabes quién soy yo?-
-Sí, eres una simple camarera indecisa que no sabe que quiere hacer con su patética vida- Bulma recordó entonces que había omitido su verdadera identidad.
-Al menos tengo una vida... Si te arrepentiste de tu ofrecimiento pues me voy de una vez a trabajar. No quiero llegar tarde- sin más, tomó su pequeña moto para irse. Pero Vegeta no pudo evitar un último comentario...
-Que conmovedor-
-¿Qué cosa?-
-Tu triciclo de juguete-
-¡Ya deja de fastidiarme! Como si la tuya fuera gran cosa...-
-¿Quieres probar?-
-¿Ah?-
-La verdadera velocidad- dijo el chico con algo de malicia –Espera... lo olvidé... eres una gallina- pero fue demasiado tarde, Bulma ya se había ido sin escuchar lo último.
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Todos habían regresado a sus actividades habituales después de salir de la comisaría. Yamcha fue en busca de Bulma para conversar y arreglar las cosas; el maestro Roshi se fue a ver su programa de televisión favorito; y Krillin había vuelto a casa. Sólo nuestro héroe decidió volver a la escuela en busca de respuestas. La verdad es que no entendía nada de lo sucedido. Lamentablemente cuando llegó a su destino, la mayoría de los alumnos y profesores no estaban.
-¿Gokú?-
-¿Sí?-
-Bueno... Es que yo... No se cómo decirte esto pero...-
-Dime qué sucede Milk- allí se encontraba de nuevo con esa chica. Su cabello negro se perdía con el anochecer que se aproximaba. Ella lo miraba con ojos temerosos, no estaba acostumbrada a ser tan sincera como en estos momentos.
-¿Es cierto que eres amigo de Bulma Briefs?-
-¡Claro que sí! Nos conocimos hace algunos meses en el campo donde yo vivía-
-Y... ¿cómo decidiste venir a la Capital?-
-Bueno... veamos...- decía Gokú haciendo memoria -¡No tengo la menor idea!- La muchacha calló al suelo con una gran gota de sudor.
-¡Pero cómo! Tiene que haber una razón!-
-Bueno... En principio no quería venir, siempre me ha gustado la naturaleza. Aquí no hay nada de eso, sólo hay artefactos de lata que se mueven. Pero Bulma me ofreció casa y alimento... Y la verdad es que... ¡No me pude resistir!-
-¿Pero acaso te gusta?- preguntó finalmente.
-¿Gustarme?-
-Recuerda que ella ya tiene novio, es Yamcha...-
-Pero y eso qué tiene que ver... ¿Acaso no puede darme más comida...?-
-¡Qué no entiendes! En la vida de una mujer sólo debe existir un hombre!-
-¿Un hombre para alimentar¡Pero yo llegué primero que Yamcha! No es justo!-
-¡Esto no tiene nada que ver con la comida!- Gokú, que por un momento se asustó, se calmó de inmediato.
-¿Y entonces?-
-Bueno, te lo explicaré...- Milk le explicó de la manera más simple la relación que debía existir entre los hombres y las mujeres. Sin embargo nuestro amigo no entendía nada (para variar). La mujer se ponía colorada a medida que platicaba, no sabía cómo llegar al corazón de ese niño. Pero a pesar de todo, no perdía las esperanzas de hacerlo entender.
-¡Ya veo¿Es malo qué viva con Bulma entonces?-
-A menos que quisieras pasar toda la vida con ella...- dijo con tristeza. Ya era hora de saber toda la verdad.
-Bueno a mi lo que me interesa es que alguien se ocupe de mí. Nunca había conocido a alguien como Bulma, se preocupó de llevarme a su casa, de acogerme, de traerme a esta escuela... aunque no sé para qué...; de vestirme, educarme y por supuesto... ¡darme de comer!-
-No sólo ella puede hacer eso...- dijo con su cara muy colorada.
-¿A no?-
-Yo también podría cocinarte cosas deliciosas-
-¡Es cierto! Tú cocinas delicioso Milk!-
-¿En serio lo crees?-
-¡Sí! La otra vez disfruté mucho el almuerzo!- la pobre niña ya estaba morada, naranja, rosada y amarilla con tantos halagos –Y a decir verdad, Bulma sólo cocina bien cuando sus sirvientes lo hacen, o cuando su mamá llega a casa con pastelillos. Porque la vez que intentó hacer algo ella misma sabía horrible! Jajajajaja- reía con su clásica mano detrás de la cabeza.
-Pero... ¿No estás enamorado de ella?-
-¿Qué es eso¿Un condimento? No lo conozco...-
-¡Pero qué ingenuo eres Gokú! Si fueras mi novio te cocinaría todos los días cosas deliciosas y te querría como no tienes idea!-
-¿Me cocinarías todos los días?-
-¡Estoy seguro que ella no tiene por qué vivir contigo! No hay necesidad! Yo podría darte abrigo, protección, comida y todo lo que quisieras!-
-¿Comida?-
-¡Sí!-
-¡¿Lo dices en serio?! Eso me haría muy feliz!-
-¿Qué?- preguntó incrédula.
-¿Es verdad que me cocinarás todos los días? -
-¡Claro Gokú!-
-¡Sí!!! Qué feliz me siento! Milk cocinará para mi! Jajajaja-
-¡Pero para eso...-
-¿Para eso...?-
-¡Para eso debes ser mi novio! Y nunca más ver a esa mujer vulgar ni a sus amigos! Debes quedarte conmigo y sólo conmigo para siempre!-
-Pero eso no lo puedo hacer... Es decir, estamos en la misma escuela, los vería todos los días. Además, ellos son muy generosos conmigo. Y bueno, estoy con Yamcha en el equipo de baseball y... -
-Vaya... Eres más inteligente de lo que esperaba. No harás todo lo que te diga¿verdad?-
-¿Eh???-
-Está bien Gokú. Puedes seguir viendo a tus amigos, pero debes prometerme que seremos novios-
-Mmm, no creo que sea tan difícil-
-Y que si alguien te lo pregunta tú lo asegurarás¿de acuerdo?-
-Es decir...-
-¡Y le dirás a Bulma que somos novios y que no puede intentar nada!-
-¡Espera Milk!-
-¿Sí?-
-¿Es muy difícil hacer novios? -
-¿Ah?-
-Es que la verdad... ¡ese condimento no lo conozco y no sabría como cocinarlo! Jajajajaja- Milk cayó al suelo tan fuerte que la escuela se remeció por completo.
-No Gokú, el ser mi novio no significa un condimento! - dijo cuando se levantó del porrazo.
-¡Ah!!! Entonces será muy fácil!- al fin lo había logrado. Sin embargo, Milk sabía que sería muy complicado enseñarle a Gokú cómo ser el novio que ella deseaba. Ahora que las cosas se habían oficializado, ella quería que se consumara la promesa.
-Entonces... ahora debes darme un beso...- dijo muy avergonzada.
-¡Queeeeeeé! Que asco! Guacala! Pero si eres una niña! Como voy a hacer eso!-
-¡Eso es lo que hacen los novios!-
-¿Pero por qué Bulma nunca me pidió eso y sí me dio de comer?- a pesar de lo infantil del comentario, Milk se sintió más tranquila. Su archirival no había hecho nada inapropiado.
-Porque no es tu novia... ¿Acaso ella y Yamcha no se besan?-
-Sí... ¡Es asqueroso!-
-Te aseguro que no lo es... ¡Vamos Gokú! Eso hacen los novios!-
-¿Pero es necesario?-
-¡Claro que sí!- decía perdiendo la paciencia.
Milk le pidió que cerrara los ojos y así lo hizo nuestro amigo. Se acercó a él con toda la ternura de sus 16 años. Abrazó su ancha espalda para luego unir sus labios en un profundo pero infantil beso que duró unos segundos. Gokú nunca había experimentado esta sensación, pero sintió el suave aroma y el sabor de la boca de la chica que tenía a su lado. Se separaron, y la niña aún sonrojada le preguntó qué había sentido.
-Bueno... la verdad no era tan malo...- dijo desconcertado. Milk estaba satisfecha. Al fin su sueño estaba cumplido.
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¿Existía una fórmula matemática para entender a una mujer? Si había una, Yamcha necesitaba saberla. Bulma, mujer explosiva e impredecible había hecho de las suyas. No tenía más remedio que ir a su casa y disculparse, aunque no sabía con exactitud de qué. Estaba camino a la Corporación cuando su celular sonó. Tenía la esperanza que fuera su novia, pero era otra chica:
-Hola Yami...-
-¡Cristal! Cómo estás?-
-La verdad no muy bien. Estoy sola, sentada en una banca en medio de la calle, mirando como vas caminando hacia el este-
-¿Qué?-
-Así es, y ahora veo que te das vueltas intentando encontrarme¿verdad?-
-Jajajaja. Pero Cris! Por qué estás sola a estas horas? No ves que ya anocheció?-
-Bueno, la verdad estaba haciendo unas compras y pensaba visitarte. Pero pensé que no estabas así que me quedé sentada aquí esperándote- la chica colgó el teléfono, y el chico buscó con la mirada a la mujer que lo llamaba. Cuando la encontró se acercó a ella. Realmente era hermosa. Estaba vestida con una mini falda que dejaba poco a la imaginación y un top que dejaba al descubierto su prominente delantera. Se sentaron a conversar unos minutos de lo que era de sus vidas. Yamcha no veía a la muchacha hacía unos meses, cuando había entrado a la prestigiosa preparatoria. Ella en cambio, se dedicó a trabajar cuando dejó la escuela secundaria.
-¡Qué! Tienes novia?-
-Sí, la debes conocer. Es Bulma Briefs-
-¡Pero si ella es un monstruo!-
-¡Qué dices! No es tan mala como la pintan-
-Y ahora¿ibas a su casa?-
-Lo que pasa es que se molestó conmigo por un comentario sin sentido-
-Como siempre, terminaste siendo el perro faldero. Ten cuidado, no sé si ella tenga buenas intenciones-
-Eso lo dices porque no la conoces... Jajajaja. Aunque sí, es un poco mal genio pero es buena chica-
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Mientras tanto, Bulma se dirigía a su trabajo. Estaba explotando por dentro:
-Tan arrogante... No entiendo por qué actúa de esa forma si ni siquiera me conoce... Y más encima me ofrece "eso". Como si no supiera lo que es y el daño que provoca... ¡Me enferma! Ojalá no lo vea hoy en el Bar o me volveré loca! Y debo preocuparme de tantas cosas! Los nuevos contratos, mis abastecedores, los permisos hay que renovarlos, hoy es pago de adelantos... ¡AHH! Más encima tengo un novio inútil que no me ayuda en nada! Y Gokú tampoco es de gran utilidad, ya tiene suficientes líos como para enseñarle este trabajo... No me queda otra más que depender de mi misma y mis habilidades. No cabe duda que nadie podría estar en mi pellejo...-
Por un momento recordó un atajo. Se metió en medio de callejones para acortar camino, llegar pronto y empezar de una vez a trabajar. A pesar del stress que tenía sobre sus hombros, el estar rodeada de gente desconocida en un ambiente totalmente diferente a la escuela la hacía reflexionar de todos los caminos que puede conducir la vida.
Luego de angostas callejuelas, botes de basura apilados y gatos saliendo de los callejones, nuestra amiga salió a una avenida principal -¡Genial! Con esto ahorré unos cuantos minutos y sólo quedan diez cuadras para llegar!- se felicitó a sí misma. Sin embargo, la luz roja del semáforo la obligó a detenerse por primera vez desde su partida –Si mis cálculos no fallan, cerca de aquí vive Yamcha- por un momento, rememoró su última discusión -¡No es posible que no pueda comprender los sentimientos de una chica! Además no sabe todo lo que debo hacer! Soy una mujer muy ocupada, con una vida extraordinaria y mucho trabajo! Y sólo tengo 18 años! Debería ayudarme en vez de preguntarme tonterías acerca de Gokú!- Un foco público en mal estado hizo percatar a la peliazul de dos chicos sentados en una banquilla –Parece que están enamorados...- decía mientras los observaba -Yo debería tener un momento a solas con Yamcha y disfrutar de esta linda noche junto a él... Y conversar todo, contarnos todo, tal como esos dos- los miraba con envidia, queriendo ser la chica que se encontraba allí –Vaya, si no fuera por esa mujer juraría que ese hombre es mi Yamcha...- sus ojos se dilataron al máximo, su respiración se agitó. No podía creer lo que estaba viendo -¡PERO SI ES ÉL! Por qué?! No lo entiendo!- estaba consternada por la escena -¡Cómo es posible que me haga esto a mis espaldas!- El semáforo cambió, pero ella no avanzó. Se quedó allí hipnotizada, sin saber que hacer. Un auto tras ella la hizo estremecer con el sonido de su bocina. No tenía más remedio que continuar su camino.
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Cristal tomó la mano de Yamcha y refugiándose en los fuertes hombros del muchacho, lo abrazó. El beisbolista se puso nervioso de pronto, y con su mejor sonrisa la quitó de su lado.
-¡Yo siempre he estado aquí para ti! No me explico cómo prefieres a esa cerebrito¿acaso necesitas dinero? Yo trabajo! Puedo darte parte de mis ahorros si los necesitas!-
-No seas boba, esa no es la razón-
-Como si antes te detuvieras. Ninguna de tus novias había sido un estorbo entre nosotros. No sé en que instante cambiaste tanto-
-Tú no eres la misma. Ahora me persigues como si fuera uno de tus objetos-
-¿Qué? No dijiste eso cuando dejaste a Gina- La bocina de un automóvil los sacó de sus pensamientos. El fuerte estruendo de una motocicleta que partía hizo que Cristal se levantara de su asiento –Recuerda que cuando quieras, ahí estaré...- diciendo esto se fue del lugar.
Yamcha se quedó pensativo unos momentos. Mejor llamaba a Bulma de una vez. Tomó su teléfono y marcó a casa de los Briefs.
-¿Diga?- contestó una voz masculina.
-Este... ¿Se encuentra Bulma en casa?-
-No, ya se fue. ¿Quién la llama?-
-Es Yamcha señor-
-¡Vaya! Que sorpresa Yamcha, habla su padre-
-Hola Sr. Briefs. ¿Sabe dónde está ahora?-
-Pues ya se fue a Bar-Ball-
-Ya veo...-
-¿Cuándo vendrás a visitarnos?-
-¡Un día de éstos! Muchas gracias, adiós!- colgó –¿Pensará ir todas las noches allá?- se preguntaba –No me gusta ese ambiente, es peligroso. Mejor iré cuando hayan cerrado. No quiero interferir con su trabajo o se enfadará conmigo de nuevo-
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La jornada no fue de las mejores para nuestra amiga. El exceso de labores la mantuvo sin respirar gran parte de la jornada. No fue hasta cerca de medianoche que pudo tomar aire. Se sentó en la barra a completar Notas de Despacho que estaban pendientes. Yami, la nueva camarera contratada, se acercó a ella.
-Jefa¿quiere algo de beber?-
-Tráeme una soda por favor-
-Pero eso no tiene gracia-
-¿Qué me sugieres?- preguntó.
-Bueno, con la variedad de bebidas que tenemos le puedo preparar muchas cosas deliciosas-
-Pero mañana tengo escuela. Además, no estoy acostumbrada al alcohol. No me agrada-
-¡Pero jefa! Tendrá que aprender del rubro! Bueno, le puedo preparar algo bastante suave. ¿Le gustan las frutas?-
-Pues sí...- dijo sin entusiasmo.
-De acuerdo. Entonces creo que le gustará... haber... ¡ya sé!- la mujer se volteó y tomó una de las botellas del mostrador.
-Que sea suave. Ya te dije que no me gustan muchos los tragos-
-No se preocupe Bulma. Le gustará- y comenzó a hacer malabares con la coctelera. Tomó unas frutas y las mezcló con hielo. Luego las metió a la licuadora, saliendo de ésta un hermoso líquido rosa semi-congelado. Lo sirvió en un vaso largo y lo adornó con ayuda de granadina –Se llama Paraíso Berries, pruébelo- Y así lo hizo. El dulce sabor de las frutas penetraron el paladar de la peliazul, quedando encantada.
-¡Tenías razón! Es delicioso! Es como un jugo de frutas!-
-Así es. Casi no se siente el Ron. Que lo disfrute-
-¡Gracias Yumi!- le dijo, y prosiguió con lo aplazado. La noche transcurrió tranquila hasta que cierto personaje llegó a escena.
-Vaya..- dijo una voz por detrás –Ahora ni siquiera trabajas. Te rebajaron a ver papeles por incompetente- no era otro más que el motociclista. Pero las energías de Bulma eran escasas como para seguir la discusión. De hecho, no le hizo caso y continuó con lo suyo. El hombre se sentó a unas cuantas sillas de ella y pidió lo acostumbrado. Se le quedó viendo unos minutos y le extrañó la ausencia de respuesta. La nueva bar-woman hacía lo imposible por entablar una conversación con el recién llegado, pero éste ni se inmutó a mirarla.
-¡Al fin!- dijo la peliazul cerrando el libro de facturas. Vegeta arqueó una ceja. No le había dirigido la palabra desde su llegada y eso no era bueno para sus planes. La dueña del bar se levantó de su asiento, le dio las gracias a Yumi por el cóctel y se fue a la parte de atrás a fumar.
-Este maldito vicio... No puedo dejarlo... Es lo único que me da un momento de paz- dijo sentándose en la acera. Notó que frente a ella estaba estacionada la gran moto del sujeto. A decir verdad tenía muchas ganas de sentir la velocidad y olvidarse de todo por un momento. De Yamcha, del comisario, de las olimpiadas, del bar. No podía resistir la tentación de al menos subirse en el aparato, y así lo hizo. Los asientos y el olor a cuero penetraron en ella –¡Es muy cómoda!- decía al tiempo que tocaba cada una de las partes del artefacto. No tenía comparación con la suya, ésta se sentía suave y muy ligera a pesar de su tamaño. Sacó de su bolsillo la cajetilla y el fuego metálico con la letra "V" impreso en él.
-¿De dónde sacaste eso?- le dijo una voz familiar. Bulma se volteó a mirar y era él.
-Pues lo encontré tirado hace unos días- dijo –¿Acaso es tuyo?-
-Además de impertinente eres ladrona-
-Pues para tu información, lo que se encuentra en el suelo no tiene dueño. Así que ahora es mío... ¡"V"!-
-Muchacha insolente- le contestó –Bájate de ahí y vete en tu triciclo de juguete. No tienes derecho a tocar lo que no te pertenece- la agarró del hombro tratando de empujarla
-¡Que mal educado!- gritó soltándose
-Pues no soy yo quien está sentada en mi motocicleta- estaba perdiendo la paciencia. Bulma lo notó y prefirió no provocarlo.
-¡Está bien, está bien!- dijo bajándose -¿Satisfecho?- El hombre se subió sin decir palabra –¡Ah¿No quieres tu encendedor?- dijo estirando su mano hacia él -Mira. Si me lo pidieras "por favor", no tengo problema en dártelo- tampoco hubo respuesta -¡Responde!- El sonido fuerte del motor se sintió a varios metros de ellos. Vegeta estiró su mano en silencio y la peliazul aprovechó de poner lo prometido en su mano cálida. Sin embargo el conductor no la soltó -¿Qué quieres?- le preguntó, pero no fue respondida. La muchacha no lo pensó, un impulso incontrolable la hizo subir sin explicación. Y alejándose ambos del lugar, aceleraron a toda velocidad hacia algún paradero desconocido.
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Yamcha acababa de llegar al Bar Ball, pero una voz familiar lo detuvo –Esa es Bulma- se dijo al sentirla hablar en la parte trasera del local. Caminó hacia allá lentamente y sin hacer ruido, quería darle una sorpresa.
-Mira. Si me lo pidieras "por favor", no tengo problema en dártelo-
-"¿Y ese quién es?"- volvió a preguntarse. Sin duda la mujer era su peliazul, pero quien la acompañaba era un desconocido. Ella tenía la mano estirada hacia aquel sujeto, y su rostro y cuerpo notaban un cierto coqueteo.
-¡Responde!-
-"¿Responder a qué?"- Yamcha estaba como estatua viendo todo. Un fuerte ruido de motor se hizo sentir, y desde allí no pudo oír nada más. Pero con mirar fue suficiente: el individuo estiró el brazo tomando la mano de su novia. Ambos se quedaron así unos segundos, viéndose cara a cara. Un simple impulsó bastó para que la peliazul subiera a la motocicleta. Ambos se alejaron dejando una nube de tierra y polvo atrás. Yamcha no pudo mover ni un músculo, ni siquiera su mente pudo procesar todas las imágenes que acababa de ver...
continuará...
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♪ cha cha chaaaan ♪
¿Y ahora qué pasará? Bulma se encuentra vulnerable, su día no fue de los mejores. Por otro lado¿cuáles son las verdaderas intenciones del motociclista¿y qué pasará con Yamcha?; ¿será Gokú el novio deseado por Milk?; ¿y qué rayos pretenden hacer los hermanos número (Juna y Juhashi) en la escuela?
Ésta y otras respuestas a través de los capítulos siguientes...
Bueno, eso fue todo lo que mi neurona escritora me sacó. Estoy haciendo lo imposible para darme el tiempo de actualizar, ahora no tarde mucho¿o si¡Gracias a todos por sus reviews!
rakeloka: bueno, creo que tus deseos son órdenes, porque como pudiste ver, ya empecé a ahondar en la relación de tu pareja favorita. Bueno, espero no haberme tardado tanto como esperabas, pero aquí te dejo este capítulo calentito recién salido del horno! Te cuidas! Gracias por tan lindas palabras!
kaoru himura t: perdón!!! Respondí tan rápido los reviews que no te di el espacio que merecías!! Mil disculpas!! Y bueno, el lemon se viene jajajaja.. Y entre varios personajes, no lo dudes! Por cierto! Felicidades por tu fic de dragon ball! Al fin te inspiraste para escribir de esta gran serie! Como pudiste ver, ya te dejé el review correspondiente jejejeje.
Elena: Bueno, los adolescentes son algo manipulables, por eso muchos terminan cayendo en las drogas por frases tan simples como "una vez no te hará daño" o la simple curiosidad... Tontos... Bueno, veremos si la peliazul es tan boba como piensas.
melikav: Piccoro es el rey de la historia. Sin duda su papel será importante durante el desarrollo de la trama. La mamá de Bulma es un chiste con patas, la verdad yo me volvería loca si la mía fuera así. AH!! Sii!! Bueno, al principio del capítulo expliqué quienes son los hermanos número (PLOP, error mío no haberlo dicho cuando correspondía jejejeje [mano detrás de la cabeza). Y bueno bueno bueno, faltan muchas historia que contar. Ten la seguridad que trataré de abordar todos los temas... Y eso significa que este fic será larguísimo. Un beso amiga! Nos estamos leyendo!
