Hola, hola mis niñas! Gracias a todas por sus review, y saben que? me siento muy mala persona por mantenerlas sin un nuevo cap por todas estas semanas {o fueron meses?} xD

Pero para que vean que no soy mala, aqui esta el cap. Antes que nada, debo decir que este cap, a pesar de que sale como el 5, es el 4.5, debido a que es de mi nueva pareja favorita. *chan chan* ¿quienes seran? u.u Tienen que leer para conocer, buahahahaha

Pero advierto, no hay nada de Susan, Rilian y Caspian O.O' buahahahaha

Pero como iba diciendo, para que vean que no soy malita, hoy es su navidad, si, si, ya tengo el 5 {aqui 6} capitulo wiiiiii

pero ya saben, a leer lo que culmino el nuevo cap buahahahaha

Para todos los que me enviaron reviews por el color de los ojos de Liliandil, sorry, son verdes, xD

DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece, a excepción del giro que le estoy dando.

AUTOR: Oua, osea yop. Killerqueen04

Y ahora si, para todas mis amadas niñas que me envian reviews, el cap 4.5

CAP 4.5

Peter no podía entender como su hermana podía amar nuevamente a Caspian. ¿Eras estúpida? El la había olvidado mientras ella no estaba en Narnia. El joven rubio cerró los puños enojado. No podía entenderlo, por más que deseaba, no podía. Entendía que su hermana debía ser feliz, porque había sufrido mucho, ¿pero con él? Caspian jamás había sido santo de su devoción, y si había tenido que "compartir" su reinado con él había sido por que Aslan así lo había pedido.

Peter caminaba por el bosque, sujetando las cuerdas de su corcel, con tanta fuerza, que el animal, no parlante, casi habla para pedirle que no lo sujetara de esa forma.

-Vale, vale, lo siento- se quejo el joven, dejando de sujetar las cuerdas con tanta brusquedad. El caballo negó la cabeza, dejando caer sus crines en cada lado. A pesar de la penumbra, la vista de Narnia era una excelente, hermosa, y eso lo conocía muy bien Peter.

El muchacho sujeto el caballo a un árbol, para el poder acercarse hasta la colina, y así tener una mejor vista de la playa de Cair Paravel. Las olas eran embestidas contra los corales, y las rocas, haciendo que una leve corriente llegara a la arena.

Peter suspiro aliviado. Debía reconocer que su enojo hacia Susan y Caspian, no era tanto por que Caspian la había engañado {bueno, eso influía mucho, pero el joven lo hubiera perdonado}, lo era porque Susan era su hermanita, y ningún idiota iba a hacerle daño. Aparte de esto, Peter sentía celos, de que Susan, a pesar de haber entrado con bastante diferencia de meses-años, la chica mantenía su amor aquí, y él {Peter}, al igual que sus hermanos, no tenían nada, aparte de ellos mismos en Narnia.

Suspiro con frustración, no es que deseaba casarse y tener hijos, pero el joven rey, a sus 24 años *** se sentía solo, muy solo. Y aunque estaba siempre acompañado por sus hermanos, sirvientes y guerreros, además de sus amigos, no era lo mismo.

Los gemidos y sollozos de una mujer lo hicieron salir de sus pensamientos, para buscar con su mirada la causante de ello. El joven rey se puso de pie, observando lentamente la colina, pero allí no había nada. Busco nuevamente, pero esta vez a la playa, hasta dar con un objeto que se movía escandalosamente. No era un objeto, era una mujer.

Peter comenzó a bajar rápidamente la colina, pensando que la mujer estaba herida. Casi cae al bajarla tan rápido, pero con una gran agilidad, desvió las rocas, y las bajo, dando un leve brinco. La joven estaba en el suelo, aun llorando, cuando una fuerte ola, la mojo, y casi la arrastro al océano. Peter al ver semejante imagen, pensó en reir, pero al ver que la chica no salió del agua, su rostro dejo de expresar una sonrisa, para expresar miedo.

Como todo un héroe, el joven rey se avalanzo hasta el agua, arrojándose a esta. Gracias a la luna pudo encontrar la joven, que habia caído hasta el suelo marino, con sus ojos cerrados y el cabello sobre su rostro. Peter comenzó a nadar a más velocidad, hasta poder tomar, con delicadeza, el brazo de la joven, y atraerlo hasta él.

Lo sujeto con firmeza, saliendo del agua con esta a cuestas. La tomo con estilo nupcial, hasta sacarla del agua, y caer con ella en la arena, bastante alejado del agua. La joven tenía el cabello sobre su rostro, pegado, de igual manera, sus ropas finas, y blancas estaban pegadas a su cuerpo, dejando ver su escultural y delicada figura. Peter se sonrojo un poco, al ver lo hermosa que era la mujer, y aparto la mirada del cuerpo de esta, para colocarla sobre el rostro, mientras apartaba el cabello para dejar a conocer a la hermosa y deseable mujer que estaba aun en sus brazos. El chico se quedo con la boca abierta.

¡Había deseado y rescatado a la mujer de Caspian¡ ¡Liliandil! El chico al verla aun desmallada, Peter comenzó a moverla suavemente, mirando solo al rostro de esta. Los ojos verdes de Liliandil comenzaron a abrirse lentamente, mientras la chica comenzaba a moverse, aun en los brazos de Peter. Ellos jamás habían cruzado palabra, quizás porque Peter siempre estaba pendiente a la seguridad del reino y eso solo tenía que ver con Caspian. La había visto, por supuesto que sí, pero jamás había observado lo hermosa que era esta.

-¿Está bien, My lady?- pregunto tartamudeando Peter, Liliandil lo observo a los ojos, y el chico se sintió perdido. Dios, "¿Cómo Caspian puede engañar a esta mujer, si es un ángel?" se dijo a si mismo Peter. Liliandil comenzó a incorporarse, algo asustada, pero se cayó nuevamente al lado de Peter.

-Su alteza, lo siento, que tonta. Usted preocupándose por mi estupidez- dijo la chica, tratando de colocar una sonrisa forzada. Observo su figura, observando sus ropas pegadas a su figura, y su rostro blanquecino se sonrojo de tal manera, que Peter pensó que la chica moriría de un ataque cardiaco. Rápidamente, Peter se quito su chaqueta, para dársela a la joven, para cubrirse. –Gracias- dijo la joven, tímidamente.

-Puedes llamarme Peter, my lady- le pidió el rubio. La joven mordió sus labios, viéndose tan angelical, que Peter comenzaba a creer que la joven no era una estrella, sino un ángel.

-De igual manera puedes llamarme Liliandil, Peter- dijo la mujer, algo más confiada. Peter asintió, pero no podía negar que la curiosidad lo carcomía por dentro.

-No quiero sonar entrometido, pero ¿Qué hacías a esta hora por aquí?- dijo Peter para romper el silencio que se había extendido. Liliandil suspiro, observando las olas romper en las rocas, Peter la imito.

-Es una larga y triste historia- respondió finalmente la chica. Peter rasco su cabeza, para luego mirar el perfil de la joven.

-Yo tengo mucho tiempo- Liliandil se rió, y Peter añadió avergonzado –Solo si deseas, claro-

-Es mejor que comience, al final todos lo conocerán- la chica reprimió las ganas de llorar que tenia, y Peter la miró consternado. –Creo que tú debes saber de qué se trata- la chica observo a Peter, y este lo comprendió. Se trataba de Susan y Caspian.

-Yo…yo- la primera vez que el Sumo Monarca no encontraba las palabras para expresarse. –Yo, lo siento mucho, Liliandil. Hablare con Susan y…-

-No, no, por favor. Ella no tiene la culpa. La culpa la tengo yo, porque aun sabiendo que él amaba a otra, me case con él.- las lagrimas de la estrella comenzaban a bajar por sus mejillas. A Peter le dieron ganas de abrazarla, pero se contuvo, no sabía como ella lo tomaría.

-No creo que tu tengas la culpa, es solo el idiota de Cas, pero creo que el… -¿en serio pensaba decirle que Susan era un error? Eso era mentirle a la pobre chica, porque aunque Susan viviera en la luna y Caspian en el sol, ellos se amaban, no importaba quien se metiera entre ellos. Peter suspiro, y coloco su mano en la espalda de Liliandil. Esta comenzó a sollozar, dolida, y sin que este se lo esperara, Liliandil lo abrazo, sollozando en el pecho de este. Peter le devolvió el abrazo, colocando sus manos tras el cabello de esta. Trato de consolarla, diciendo cosas que jamás había dicho, cosas demasiado dulces, pero la joven estaba sumergida en su dolor.

Peter deseaba darle una buena paliza a Caspian, por hacer sufrir a dos mujeres, pero al mismo tiempo sintió una gran envidia hacia él. El tenía dos mujeres hermosas enamoradas como bobas de este, y las utilizaba a su manera. Peter lo maldijo una y otra vez, mientras abrazaba a la joven.

-Yo lo siento- Liliandil subió su rostro, hasta quedar frente al de Peter, a escasos centímetros. –Te eh involucrado en esto- dijo la chica, mientras varias lagrimas resbalaban por su mejillas. Peter, sin proponérselo, deslizo su dedo por la mejilla de esta, limpiando las lágrimas de la chica. Ambos se acercaron lo suficiente, hasta que sus labios se unieron. Todo era suave, y delicado, hasta que Peter, coloco sus manos tras el cabello de Liliandil, atrayéndola a él, y besándola con más pasión.

Las rubia se sentía culpable, porque estaba engañando a Caspian, pero el también lo había hecho ¿no? En su mente pensaba que los besos de Peter eran mucho más pasionales que los de Caspian, y a pesar de también ser delicado, Peter era todo un guerrero, en todos los sentidos.

Ambos se alejaron, para buscar aliento. Liliandil estaba sonrojada, mientras que Peter respiraba observando a la rubia. Esta se mordió los labios, y Peter volvió a acercarse. Pensaba que la rubia lo rechazaría, pero nada de esto paso. El joven cayó sobre ella, besándola nuevamente, con mucha más pasión de la que había pensado que podía mantener.

-Peter- llamó Lucy desde los jardines, aun bastante alejada. Liliandil y Peter se separaron enseguida. Antes de que Peter reaccionara, Liliandil corría hacia el castillo. Peter golpeo la arena enojado por la interrupción de Lucy, pero al mismo tiempo agradeció a Dios por qué Lucy interrumpiera, sino, no sabría qué hubiera ocurrido. –Peter, ¿Qué haces mojado?- Lucy se detuvo ante su hermano, que estaba bastante sonriente.

-Tenia calor, y decidí arrojarme al agua- mintió este, colocándose de pie. Lucy lo miró extrañada, pero encogiéndose de hombros comenzó a caminar al Castillo.

-La cena está servida- le dijo, mientras se desvanecía entre los arbustos. Busco su caballo, y, luego cambio sus ropas.

En la cena, Caspian sonreía como un idiota, mientras que Liliandil y Peter se observaban una y otra vez. La rubia tenía un gran sonrojado, pero se veía radiante, igual que Peter, que no estaba de mal humor.

Lucy no observaba a nadie, salvo a un chico soldado, que estaba detenido en una de las puertas, y un muy malhumorado Edmund tomaba su comida en silencio.

Las miradas de Peter y Liliandil duraron toda la noche, además de que comenzaron una plática que dejaron a más de uno confuso.


****Coloque 24, por que recuerden que explique que por la magia, todos han crecido. Susan tiene 22, Edmund 20 y Lucy 19.

Ya saben reviews, que son los que me animan a escribir!