Hola! Siento la demora en actualizar, me hubiera encantado poder hacerlo antes. A mi defensa puedo decir que en realidad este capi podía estar listo ayer, pero la pagina me daba error y no me permitía subirlo.

Debo agradecer a quienes me han dejado un review: susyh y Melrose Cullen. GRACIAS CHICAS!


Capitulo 5.

-Hola Ted, ¿puedo quedarme?

No, nunca me hubiera imaginado esto....

Se suponía que ella no tendría que estar aquí... De hecho debería encontrarse en el Reino Unido, Inglaterra, para ser más exactos, sin embargo no, es ella en carne y hueso, parada en la puerta de mi apartamento... Aunque pensándolo bien, yo podría dejarla entrar y que habláramos más tranquilos sentados y tomando algo, después de todo somos amigos... Claro que todo eso sería un millón de veces más sencillo si aún no sintiera nada por ella, y por nada, se puede entender esta imperiosa necesidad de besarla hasta que me aburra que estoy experimentando.

Sin embargo tengo varios motivos para mandarla de regreso, el primero que si la persona que vive conmigo la encuentra en el piso a las tres de la madrugada, me mata.

Noto que me mira confundida, sin duda esperaba otro tipo de recibimiento pero no puedo hacer nada mejor, de hecho aún no he logrado reaccionar y salir de mi estupor. Sigue igual que como la recuerdo, su cabello pelirrojo cayendo en suaves bucles sobre sus hombros, los ojos azules tan idénticos a los de su padre, brillan como si fueran luceros, las pequeñas e imperceptibles pecas que están suavemente esparcidas por su nariz, pequeña y afilada, sus labios de color cereza y carnosos, invitando a probarlos, pero lo más cambiado era su cuerpo... A los quince años no tenía tantas curvas como las que posee a los diecinueve, si antes era mujer entonces ahora ya no se como definir en lo que se ha convertido.

-Ted ¿te encuentras bien?- pregunta ella mirándome preocupada.

-Si, claro que si, pasa- le contesto reaccionando de una vez.

-Gracias, yo... Supongo que querrás saber que es lo que hago aquí- dice entrando al interior de lo que es mi casa.

-Admito que eso sería lo más conveniente- contesto caminando tras ella.

-Me ha salido una beca- su voz suena emocionada- para estudiar medimagia aquí, en Francia- concluye sonriendo.

-Eso es muy bueno, pero tu ¿Cómo es que has llegado y sin avisar a nadie además?- le pregunto tratando de entender el motivo por el que nunca supiera de su viaje.

-He avisado a tío Bill- responde con extrañeza- me dijo que te avisaría que llegaba, fue quien me dio la dirección- dice ella.

-No he visto a Bill desde un tiempo, ya sabes trabajo y esas cosas, siento si fui algo grosero Rosie- digo bajando la cabeza.

-Oh no, no te preocupes, debe de haber sido una gran sorpresa- responde haciendo un gesto con la mano para quitarle importancia.

-Rose, me encantaría seguir platicando pero mañana trabajo, debería de dormir y ya es muy tarde- empiezo tratando de no molestarla.

-Claro Ted, solo necesito que me permitas quedarme hasta que pueda alquilar algo, no pienso molestar... Nuestra conversación puede esperar- termina recorriendo con la mirada la habitación, buscando de seguro un lugar donde dormir.

-Puedes dormir en mi cuarto, yo me quedaré en el sofá- digo observándola- es la puerta esa de la izquierda- indico señalando dicha puerta.

Rose camina hacia el lugar antes mencionado con algo de duda, cosa que no me pasa inadvertida, estoy seguro de que piensa que tengo una mujer esperándome metida entre mis sabanas, no me decido todavía a sacarla de la intriga y confirmarle que puede ir tranquila, que no hay nadie esperando por mi.

-Puedes ir tranquila, no tengas miedo, hasta lo que se de mi cuarto no se esconde ningún escreguto de cola explosiva dentro- bromeo para aligerar la tensión que de un momento a otro se creo en el ambiente.

La escucho sonreír por lo bajito... Al menos hasta que no lo aguanta más y suelta una sonora y contagiosa carcajada, tampoco yo puedo resistirme a corearla en este ataque de risa, de hecho nunca he podido no reír con ella.

Una vez que la veo perderse dentro de mis aposentos miro el sillón que será mi cama por lo que parece ser un tiempo indefinido, aún me pregunto como es que ella, Rose Weasley, se encuentra compartiendo techo conmigo... Puede que solo haga un par de horas que nos hemos vuelto a ver pero mi cuerpo siente su llegada más que nada, a duras penas he logrado controlarme así que voy a tener que buscar la manera de no pasar mucho tiempo a su lado, de lo contrario voy a cometer una locura y las consecuencias serán funestas, debo mantenerme ocupado y no dejar de reiterarme nunca que mi vida ya no es la misma, que ahora tengo muchas cosas de las que ocuparme y otras tantas por las que velar.


El olor a tostadas es delicioso pero que recuerde nunca se han hecho tostadas con ese olor sin encontrar también el de pan quemado, luego la imagen de la chica que durante tanto tiempo fue lo más importante para mí, parada en la puerta del lugar en el que vivo llega hasta mi memoria, descubriendo quien es la persona que se esta ocupando del desayuno. Entonces otra persona llega a mi mente, se supone que vive aquí, claro que no se escuchan sus risas ni la música a todo volumen como para estar completamente seguro de que hoy ha dormido fuera.

-¡Mierda!- exclamo en un susurro. Me va a tocar ir hasta su cuarto y ver si solo duerme.

Camino hasta la puerta que queda al lado de lo que es mi cuarto, ocupado en estos momentos por Rose.

Nicolai parece dormido, si no fuera por la pequeña sonrisa en sus labios hasta yo le creería, pero tres años viviendo con alguien hace que sepas todas sus artimañas.

Nicolai Brandon es un compañero de "aventuras" que tengo desde que llegue a Francia, oficialmente es primo de Victoire por parte de madre, sus rasgos son casi iguales, cabello rubio platinado, ojos azules y atrayentes, porte aristocrático y la gracilidad propia de las veelas. Lo conocí el mismo año en el que llegamos, en una de las tantas visitas a Gabrielle, la hermana de Fleur. Compaginamos casi al instante, luego de salir a bailar y divertirnos en la ciudad decidimos que mejor alquilábamos algo, antes de que Bill se decidiera a matarnos.

Ambos somos aurores, aunque mi graduación fue antes que la suya, Nicolai o Nick como lo llaman todos sus conocidos, tiene diecinueve años.

-Nick deja de hacerte el dormido- le digo sacudiéndolo un poco.

-Ya, ya Teddy, me has despertado- exclama con voz melodramática.

-Nicolai hablo en serio, tenemos un problema y no estoy para bromas- hablo con una voz que suelo emplear en el trabajo.

-¿Qué ha pasado? ¿Y que es ese olor a tostadas?- pregunta con la curiosidad marcada en la cara.

-Ha llegado una visita, y las tostadas son el desayuno que ella esta preparando- le respondo caminando en círculos.

-¿Ella? Teddy no, dijimos que aquí nada de mujeres- dice con voz molesta.

-Lo se, lo se. Mira, la dirección se la dio Bill habla con tu tío y enójate con él. Es una de sus sobrinas, una Weasley- le explico.

-O sea que no podemos echarla o el tío me mata y sin problemas, pero ¿Qué es lo que hace aquí?- pregunta, ahora con confusión.

-Tiene una beca para estudiar medimagia- contesto de forma autómata.- Y es la chica de la que te hable- agrego.

-Esos si que son problemas- contesta refiriéndose a lo segundo.

-Ni me lo recuerdes. Rose aún no sabe que comparto el piso contigo, de hecho no le he dicho nada de mi vida en este tiempo- explico a mi amigo.

-Pues entonces díselo, no puede ser tan complicado- dice como si estuviéramos hablando del tiempo, obviamente pasando por alto la magnitud del problema.- Y Teddy, no demores mucho que en unos días vienen mis primas- genial lo que faltaba todas las primas con sangre Weasley en las venas juntas.

-Lo intentare, vístete- respondo con voz cansina.

Bueno al menos Nicolai no ha armado un escándalo, desde que nos mudamos al departamento establecimos una serie de reglas que no deberíamos romper, la primera nada de mujeres, es decir que nuestras conquistas quedaban en un motel, algunas veces en sus propias casas pero nunca entre estas paredes. La segunda es que el fin de semana se duerme hasta tarde sin ningún tipo de interrupción. La tercera cada quién tiene una copia de la llave. Y la cuarta es que Victoire y Dominique, que son las personas que nos unieron en esta amistad, tienen libre albedrío en lo referente a nuestras vidas, nuestros hogar y en nosotros mismos.

Llego a la cocina, donde un olor a café y tostadas me golpea, colándose por mis fosas nasales. Rose se encuentra sentada en la cabecera, vestida solamente con una sudadera que le llega a media pierna, aunque está cuidadosamente arreglada, su cabello no está nada desordenado como usualmente se encuentra cuando recién te levantas, puedo apreciar también, gracias a los rayos de sol que le llegan de frente, el leve y sutil maquillaje que posee. Sus ojos presentan un leve sombreado en color piel y sus labios un poco de brillo rosa. Que recuerde ella no es así, nunca se había maquillado antes para desayunar, exceptuando cuando en su cuarto año del colegio le gustaba Malfoy, tampoco que recuerde es tan hermosa. Los años definitivamente le han sentado bien, además de tener un cuerpo de infarto, unos ojos que atraen a pesar de no tener los genes veelas y un aire sexy que te envuelve, también parece haber ganado más experiencia, serenidad y madurez, una buena combinación.

-Buenos días, Rosie- saludo cuando dejo de fijarme en su cuerpo.

-Buenos días, Teddy- contesta levantando la mirada del periódico.- ¿Cómo has dormido? Espero que bien, siento si te desperté, suelo levantarme temprano.- agrega con ese aire de niña tierna que siempre logra que mis instintos más "paternales" se despierten.

-He dormido perfectamente, no me has despertado Rose, quédate tranquila, sabes hay algo que debes saber- respondo con una sonrisa, la misma que se desvanece cuando pronuncio la última frase.

-Dime, de seguro no es nada importante- contesta ella.

-Bueno verás yo comparto este piso con alguien, una de las personas que más me han apoyado en mi estancia aquí en este país- empiezo algo inseguro.

-Y ¿Quién es?- pregunta ella, confusa.

-Buenos días, wow Ted, nunca me dijiste que la sobrina de Bill era tan hermosa- esto no puede irme peor, justo ahora tenía que aparecer Nick y hacer su gran entrada, genial.

-Nicolai Brandon, mi compañero de piso, también conocido como Nick- contesto a Rose.- Nick te presento a Rose Weasley, una vieja amiga- presento a Nicolai.

-Un gusto- contesta mi amigo a la chica que le acaban de presentar.


Una aclaración, a partir del final del capitulo anterior está escrito en primera persona, desde el punto de vista de Teddy. Luego pienso volver a hacerlo en tercera persona y quizás después también desde el punto de vista de Rose.. Digo por las dudas, no se vayan a entreverar.

Espero que les guste y dejen sus comentarios ;)

Un beso,

Ceci