¡ANTES! de que empiecen a echar tierra y pestes, las advertencias: Este fic fue realizado por RutLance -CrystalFairy, South Park y otros detalles no son míos ni me interesan, solamente publico con la aprobación y consentimiento de la autora. No gano nada excepto pasar un rato más en la pc haciendo esto (en lugar de escribir xD) ¿Dudas? Las haré llegar a la autora. El crédito de esta historia no es en absoluto mío.
Nota aclaratoria de la autora: South Park no me pertenece, en eso estamos de acuerdo. Este capítulo está dedicado a Wolfscythe ya que hoy cumple un año más de vida (¡Qué viejos estamos señores!). El Pibe Valderrama se menciona sólo como comparación, la canción de "Te ves bien buena" es propiedad de El General y la canción de "El tren de chocolate" es de propiedad de Topo Gigio, quién a su vez es propiedad de Maria Perego. ¡Es taaaaaaaaan lindo! Nada de lo publicado es para uso comercial, sólo para entretenimiento. Las opiniones de los personajes no reflejan la de la autora.
Bien, antes de empezar, aclaremos algo. La única pista que les dejé en el capítulo anterior para que descubrieran quiénes eran los papás (y creo que no les dije, lo siento) eran los nombres de los niños. Ahora se llevarán una gran sorpresa.
OFIXD: ¡Gracias por el comentario! (Y el único al parecer) No, Bradley no es para nada como Cartman, dista mucho de eso. Y bueno, sobre Cartman, necesitarás seguir leyendo. Gracias nuevamente.
Ahora sí, gracias a los que lo leen, disfruten el capítulo.
The way we are.
Capítulo 2: Los padres.
Un par de horas después, Cartman y Freddy salían del hospital "Paso al infierno", se detuvieron en una tienda de autoservicio para comprar algo de comer, y así enterarse de cómo le había ido al pequeño en la escuela, lo cuál no fue mucho considerando que Freddy no comentó nada del incidente con Bradley...
- ¿Tú ibas a esa escuela, papá?- Preguntaba Freddy mientras comía un hot dog, que estaba en oferta 2 por 99 centavos.
- Sí, así es. Sigue igual de siempre, por lo que veo, aunque ya no están los mismos maestros.- Limpió con una servilleta el rostro de Freddy una mancha de catsup y mostaza.- Aunque no sé que haya sido de mis compañeros de clases.-
Siguieron comiendo en silencio y aunque Cartman trató de evitarlo, en su pensamiento, los recuerdos de su niñez lo asaltaron y no pudo sino sonreír tristemente deseando saber qué sería de ellos una vez que dejara el pueblo 13 años atrás...
- Bien, bien buena, tú te ves bien buena.- Cantaba Kenny McCormick mientras conducía su jeep Grand Cherokee negra hasta su casa.
Se estacionó en una casa de dos pisos bastante amplia, blanca forrada con ladrillo rojo, 3 garajes y una piscina en construcción...
- Muy bien, compañero.- Tomó el transportador que estaba en el asiento del copiloto.- Ya llegamos.-
No muy bien había bajado del jeep cuando la puerta principal se abrió...
- ¡Papá!-
Y antes de que Kenny dijera o hiciera nada, ambos niños lo taclearon, cayendo todos al suelo...
- ¡Papá, papá, ya llegaste!- Dijeron emocionados.- ¿Y Filete? ¿Donde está Filete?-
Kenny logró sentarse y antes de poder hacer nada, los "Kenny's" (que era el apodo con el que los conocían) ya habían sacado a Filete del transportador y lo abrazaron...
- ¡Filete!- Exclamaron con ternura.- ¿Ya estás mejor, Filete?-
Filete no hacía más que verlos, esperando que lo dejaran de ahorcar...
- Ehm, niños.- Kenny tomó a Filete y lo volvió a meter al transportador.- Filete sigue un poco enfermo.-
- ¿Qué?- Fanny y Benny dijeron asombrados.- ¿Porqué carajos lo llevaste con el doctor si no lo curó? ¡Pobre Filete!-
- No, niños no.- Kenny dejó el transportador sobre el vehículo y les acarició la cabeza.- El doctor dice que Filete sólo está malito del estomágo y que por eso no puede ir al baño.-
- Ah.- Dijeron ambos.- ¿Y tiene que tomar medicina?-
- Sí, pero de eso tengo que hablarles. ¿Recuerdan cuándo Filete se enfermó y teníamos que darle 2 cuchararitas de medicina?-
- Sí, yo le dí 2 cuchararitas.- Contestó Fanny.
- Yo también le dí 2 cuchararitas.- Contestó Benny.
- Pues bien, yo también por estúpido le dí 2 cuchararitas.- Prosiguió Kenny.- Así que se tomó 6 cuchararitas de medicina. ¿Recuerdan qué fue lo que le sucedió a Filete por eso?-
- Ehm, nop.- Contestaron ambos con un tono inocente.
- Estaba tieso como una tabla y tuvimos que internarlo en el hospital de mascotas.- Resopló y continuó.- Así que para evitar que Filete se ponga peor, yo me encargo de darle la medicina y ustedes se encargan de que se sienta mejor. ¿De acuerdo?- Les dijo guiñándoles un ojo.
- Sí tú lo dices.- Fanny tomó el transportador y Benny la siguió hasta la casa.- Filete, te vamos a vestir de enfermito.-
Kenny no pudo menos que sonreír al verlos alejarse con Filete. Y pensó en cómo su vida había cambiado. Siempre había andado de chica en chica, con las cuáles nunca tuvo nada serio, especialmente a los 17 años. Eso hasta que unos años después conoció a Denise Gómez, con la que se casó tras 7 meses de conocerse y 5 meses de embarazo. Eran pobres, pero Kenny al ser padre de inmediato le echó ganas al trabajo, trabajaba como fotógrafo en un periódico local, logrando tener una muy buena posición e incluso logró abrir su propia casa editorial, varias revistas locales, la casa antes mencionada, 3 vehículos y por desgracia, la disolución de su matrimonio...
- Maldita perra.- Dijo mientras sacaba material de trabajo de su jeep.
Hacía un año que se había divorciado, quedándose con la custodia de ambos niños y pagar una pensión a su ex-esposa. Y fue lo mejor, pensaba él, ya que ella simplemente los dejó a los 3 llorando en el piso de la sala. Sin embargo, Fanny y Benny, en parte gracias a él y Filete, lograron superarlo en corto tiempo y volvían a sonreír como cuando eran "pobres y felices"...
- Papá, papá. Hay un niño nuevo en el salón pero está malito. ¿Podemos invitarlo a la casa y darle medicina para que se ponga mejor?- Comentó Benny mientras Fanny disfrazaba a Filete.
- Mmm, depende.- Contestó Kenny.- ¿De qué está enfermo?-
- La Srita. Wellman dice que tiene asma.- Contestó Fanny.- Y Leo dijo que su papá le dijo que era una enfermedad que no lo deja respirar bien. ¿Podemos invitarlo a la casa y darle medicina para que se sienta mejor? Es que hoy se desmayó en el salón y se lo llevó la ambulancia.-
- Miren niños.- Kenny se sentó en el sillón.- Sí pueden invitarlo pero sólo cuando se sienta mejor. Y lo de la medicina, creo que él debe de tener su propia medicina.-
- ¿Y si le damos la medicina que toma Filete?- Preguntaron ambos un poco ansiosos.- ¿Se pondrá mejor?-
- Fanny, Benny, Filete está estreñido. Además, su amiguito no debe tomar medicamento para animales.- Les sonríe.- Pero si pueden invitarlo cuando quieran.-
- ¡Sí!- Contestaron alegres.- Jugaremos con él a las escondidas, a los videojuegos, a las cartas, a Marco Polo. De seguro le encantará Filete.-
Mientras tanto, a unas cuantas cuadras de ahí, Butters se estacionaba frente a una casa de color café claro, salió del carro y sacando las llaves, abrió la puerta y entró anunciandose...
- Familia, ya estoy en casa.-
Una mujer de la misma edad de él, un poco más baja de estatura, de cabello café oscuro, ojos negros, vistiendo un vestido azul y un delantal negro con girasoles; salió de la cocina y se acercó a él sonriendo...
- ¡Querido, llegaste temprano!- Lo abraza y lo besa en la mejillla.- ¿A qué se debe la sorpresa?-
- Bueno, me dejaron salir temprano.- Butters comenzó a besarla tiernamente y después se sentó en el sofá.- Tengo hambre, ¿podría usted por favor, Srita. Annie White de Stotch, prepararle algo de comer a su esposo?-
- De inmediato, cariñito.- Le dio otro beso y se dirigió a la cocina.
Butters se recostó en el sofá para descansar un poco, ya que llevaba un día entero fuera de la casa. Volvió la mirada hacía las fotos que colgaban en las paredes así como las que reposaban en la chimenea, en casi todas salían ellos dos y su pequeño hijo. Buttes sonrió y pensó en los últimos 13 años que estaban plasmadas en las fotos. Conoció a la que sería su esposa, cuando apenas llevaba unos meses de trabajar como enfermero, en una cafetería. Ella se sentaba en la misma mesa, él siempre se sentaba en la barra, más siempre intercambiaban miradas y sonrisas, hasta que un año después, se atrevió a hablarle. Platicaron de cosas que tenían en común: los conejos, las tiras cómicas y de que a él le agradaban los niños y de que ella era maestra de pre-escolar. Se casaron un años después, nació su pequeño hijo y pronto ella se dedicó de lleno a su familia...
- Querido, la comida pronto estará lista.- Annie se sentó a un lado de él y se acurrucó.- ¿En qué piensa mi señor?-
- En cuánto amo a mi señora.- Dijo mientras la contemplaba.
Comienzan a besarse cuando de pronto la puerta se abre, dejando ver al hijo de ambos entrar y dejar su mochila en un rincón...
- Mamá, papá, ya... ¡Mierda!- Gritó horrorizado ante lo que acababa de ver y trató de huir más fue inútil.
- ¿A donde?- Butters lo levantó y lo sentó en el sofá plantándole un sonoro beso en la mejilla.- ¿Cómo está mi Leo, mi hijo favorito?-
- ¡No, papá, basta!- Leo trataba de zafarse de los brazos de su padre.- ¡Esto es tan marica! Además, ¡soy tu único hijo!-
- Si soy marica por querer a mi hijo, entonces me declaro el marica más marica del mundo.- Butters le planta otro beso en la mejilla.
- ¡Aaaaarght!- Chilló Leo y volteó a ver a su madre suplicando ayuda.- ¡Mamá, dile que me suelte!-
Butters suelta a Leo y Annie lo abraza y le planta un beso en la frente y otro en la mejilla...
- ¡Mamá!- Leo se sentía avergonzado por la muestra de cariño de sus padres.
Y es que cada vez que sus padres estaban de acaramelados, a él lo agarraban también a besos y abrazos, como si fuera un osito de felpa o una mascota cualquiera...
- No tiene nada de malo, borreguito.- Le dijo su mamá mientras que le acariciaba el cabello.
- Mamá, no me llames "borreguito". No me gusta.-
- ¿Cómo qué no te gusta si te encantan los borregos desde que eras un bebé?- Le dio otro beso.- Recuerdo que cuando estabas pequeñitito llorabas y llorabas si te quitaba el Sr. Borrego.-
- Y vaya que no había otra manera para que te callaras.- Le decía divertido Butters.- ¿Cómo te fue en la escuela, Leo?- Le preguntó en lo que Annie iba a revisar la comida.
- Ehm, papá. Le pegué a Bradley durante el almuerzo.- Butters se llevó una mano al rostro.- Así que dentro de un rato va a llamar su mamá.-
- ¿Y ahora porqué, Leo?- Le preguntó con pesadumbre.
- Se estaba queje y queje, le quitó la comida a Mike y empujó al niño nuevo del salón.- Leo se cruzó de brazos.- Y sólo porque dijo que apestaba a mierda de hospital.-
- Leo, ¿qué hemos dicho acerca de golpear a Bradley?-
- Que no debo golpearlo porque está mal y porque su mamá no se lleva bien con mamá. Ya lo sé, papá.- Leo se pone triste.- Pero, el niño nuevo no le había hecho nada, y se lo llevaron al hospital porque le dio un ataque de asma.-
- Ahora que lo mencionas, sí, me pareció oír sobre un niño asmático en urgencias, más no lo ví.- Voltea a ver a Leo.- Pero eso no es motivo para golpear a Bradley. Así que trata de ser más amable con él.-
- Pero papá.- Protestó Leo.
- Por favor.-
- Está bien.- Leo se cruzó de brazos.- Pero no te garantizo nada.
Cartman y Freddy iban llegando hasta su casa, era de un piso, con dos recámaras, cocina, dos baños y sala; se podría decir que no era la gran cosa más era suficiente para ellos. Freddy entró primero y se dirigió a un jarrón floreado que descansaba en una repisa...
- ¡Hola mamá! Ya llegamos papi y yo a casa.- Dijo en voz baja al jarrón donde se encontraban las cenizas de su mamá.
Aún había algunas cajas de la mudanza que no habían sido abiertas por falta de tiempo. Cartman comenzó a acomodar el contenido de las mismas, que no eran muchas, cuando sonó su celular...
- ¿Sí, diga? Él habla.- Se puso serio.- Sí señor, sí, así es. Oh, no, no hay problema. Bien señor, mañana mismo. Sí, muchas gracias.-
Colgó y una breve sonrisa se le dibujó en el rostro por un momento. Luego miró a Freddy y dio un profundo suspiro...
- Todo es por él, Sunny, todo es por él.- Se dijo en voz baja.
Stan y Wendy se habían casado, algo que les pareció lógico a todos, ya que llevaban años de ser novios. Stan trabajaba en una tienda departamental mientras que Wendy, quién llevaba los pantalones en la casa (según Kenny), era una exitosa abogada...
- Bradley, ¿cómo es eso de que no llevaste la tarea hoy?- Le preguntó Stan a su hijo mayor.- Ayer te pregunté que si la habías hecho y me dijiste que sí.-
- Mira papá.- Bradley usaba su tono de advertencia.- Ayer me preguntaste por la tarea que había hecho ayer, no por la tarea que tenía que llevar hoy. Así que es tu culpa por no darte cuenta.-
- Pero Bradley.- Stan sentó a su hijo en sus piernas.- ¿Porqué no me dijiste que tenías tarea? Te pude haber ayudado. Además, tu mamá se a enojar si...-
En ese momento la puerta se abrió y Wendy entró a la casa. En su rostro y por su manera de caminar se le notaba que había pasado un muy mal día...
- Hola amor, ¿cómo te fue?-
- Mal.- Contestó ella.- El carro se descompuso, perdí el caso, se me perdieron documentos indispensables, perdí dos clientes importantes, se me rasgó una media, se me rompió un zapato y tuve que venir en el transporte público porque ningún taxi de mierda se dignó a traerme.-
- Parece que te fue mal.- Contestó nervioso Stan.
- ¡Hola mami!- Bradley extendió los brazos a Wendy, que notó de inmediato el ojo morado.
- ¡¿Quién carajos te hizo esto, Bradley?!- Gritó furiosa Wendy.
- Estaba yo tranquilamente sentado, sin molestar a nadie, cuando de repente, Leo llegó y me pegó.- Comienza a gimotear.- Me dijo muchas cosas feas y todos se rieron de mí.-
- ¡Mi pobre bomboncito!- Wendy lo abraza y le limpia las lágrimas de cocodrilo.- Cómo insiste ese niño malcriado en molestarte.- Voltea a ver a Stan.- Llama de inmediato a los Stotch's y exígeles que se disculpen con Bradley.-
- Pero Wendy, yo creo que...-
- Házlo.-
- Sí.- Contestó resignado.
En lo que Stan llama a los Stotch's, Betty se acercó a su mamá...
- Hoy reprobaron a Bradley por no llevar la tarea, mamá.- Dijo la niña mientras su hermano le lanzaba una mirada furibunda.
- ¿Cómo qué te reprobaron?- Wendy hace que Bradley la vea cara a cara.- ¿Qué acaso tu padre no te ayuda?-
Al niño no le convenía que su padre le dejara de ayudar, así que de inmediato pensó en una excusa perfecta y volvió a gimotear...
- Lo, lo que pasa, es que aún estoy triste por lo que le pasó a la mamá de Mike.- Hace como que se limpia las lágrimas.- Y, y pensé que yo también estaría muy triste si te perdiera a ti, mami.-
- ¡Ah, mi dulce bomboncito!- Wendy abrazó a Bradley mientras Betty hacía gestos de querer guacarearse.- No debes de ponerte triste, al contrario, debes de echarle ganas al estudio para que Mike se anime y así aprenda de ti.-
- No puedo creer tanta mierda.- Dijo Betty mientras se alejaba de ellos.
Mientras, los Stotch's se encontraban comiendo cuando sonó el teléfono...
- Yo contestó.- Se apresuró a levantarlo para evitar una pelea.- ¿Bueno? Habla a la Familia Stotch.-
- ¿Butters? Soy yo, Stan.-
- Ah, hola Stan.- Suspiró aliviado Butters.- Leo ya me contó lo que hizo.-
- Bueno, sí. Ehm, Wendy quiere hablar contigo.- Le lleva el auricular a Wendy.- Wendy, aquí tienes.-
Wendy dejó a Bradley en el suelo, tomó el auricular, se puso de pie y comezó a caminar como si fuera una bestia salvaje que está a punto de devorar a su presa...
- ¿Butters? Escúchame bien, si no corriges a tu hijo para que deje de molestar a mi inocente Bradley, más te vale que lo hagas antes de que tome una acción legal.-
- Pero Wendy, son sólo niños. No tiene nada de malo que se peleen de vez en cuando.-
- Butters, sólo los salvajes e incivilizados se pelean como bestias idiotas y descerebrados machistas. Yo sólo quiero que mi hijo viva feliz en un mundo mejor.-
- Totalmente gay.- Dijo Betty en voz baja.
- Así que piensa mejor en cómo educas a tu hijo.- Atajó Wendy.
- Mmm, mamá, creo que eso deberías hacerlo tú.- Volvió a decir Betty en voz baja.
- Bueno, mira. Puedo hacer que Leo se disculpe con Bradley en este instante.-
- Bien, eso me parece un buen inicio.- Wendy le pasa el auricular a Bradley.- Bomboncito, Leo te va a dar una disculpa.-
Wendy se alejó de la sala para guardar su maletín en lo que Butters pone a Leo al teléfono...
- ¿Bueno?- Dijo molesto Leo.
- Lero, lero, pendejo. Te dije que te acusaría.- Se burló Bradley.- Ahora tienes que pedirme disculpas a mí. ¡Ah! Y quiero que digas "lo siento Bradley, el niño más genial del mundo"-
- ¡Vete a la mierda, Bradley!- Estalló Leo.- ¡De seguro otra vez fuiste a llorarle a tu mamá, culón con mamitis!-
- Hey, hey, cuidado con lo que dices.- Bradley comenzó a chantajearlo.- O pongo el altavoz para que todos oigan lo que estás diciendo y lo grabo en la contestadora.-
Wendy se acercó al oír "altavoz" y "contestadora", así que le quitó el teléfono a Bradley sin decir nada...
- ¡Además, ni creas que voy a disculparme contigo, idiota imbécil de mierda!- Leo pensaba que Bradley seguía en el teléfono.- ¡Lo que pasa es que eres un cabrón mimado, hijo de puta corriente y apestosa!-
- ¡¿QUÉ DIJISTE LEO?!- Gritó Wendy provocando que el niño soltara el auricular.
- ¿Bueno?- Annie tomó el teléfono ya que vio que Leo lo soltó al correr.- Sra. Marsh, lamento muuucho lo que esté pasando, pero deje de joder y cuelgue.- Colgó el teléfono.- Leo, ¿le volviste a pegar a Bradley?-
- Sí.- Contestó Leo.- Por lo de siempre y además por empujar a un niño asmático.-
- Ustedes dos no tienen remedio.- Dijo Annie y se dirigió a la mesa.- Ven, sigamos comiendo.-
Stan se acercó a Wendy tras ver que soltó el teléfono muy abruptamente y se sentó temeroso tras colgarlo bien...
- ¿Pasa algo malo?-
- Sí.- Dijo Wendy.- Ese niño Leo es muy grosero, al igual que su madre.- Se dirige a Bradley.- Pero no te preocupes, hijito. Nosotros no nos vamos a rebajar al nivel de esas "personas". ¿No quieres algo de comer?-
- Sí, quiero chilli dog y banana split.- Dijo sonriente Bradley al cumplir su cometido.- Y quiero ver la tele.-
- Así será Bomboncito.- Voltea a ver a Stan.- ¿Qué no oiste a tu pobre hijo? Ház lo que quiere el niño.-
- Pero Wendy, eso le va a...-
- Házlo.- Ordenó demandante.
- Sí.- Se dirige a la cocina.- ¿Porqué tengo que hacerlo yo?-
Betty se acercó a su papá, le daba mucha pena verlo así; él se encargaba de la limpieza de la casa, de cocinar, planchar, lavar ropa, ir a las juntas escolares, en fin de todas las tareas domésticas, ella le ayudaba en lo que podía aunque no fuera mucho por ser pequeña...
- ¿Papá?- Betty lo agarró del pantalón.- Cuando quieras irte de la casa yo me voy contigo. Ya tengo lista mi maleta y mis muñecas de emergencia.-
- Pero vaquerita.- Stan acarició la cabeza de su pequeña hija.- No creo que...-
- ¡Stan!- Gritó Wendy desde la sala.- ¡Yo también quiero lo mismo!-
- ¡Voy!- Dijo resignado mientras Betty mueve su cabeza reprobatoriamente.
Las clases habían terminado, recogió sus libros, guardó su laptop en su estuche y apiló todas las tareas, cuyos dueños iban dejando en el escritorio conforme salían del salón, que tendría que revisar esa misma tarde...
- ¡Hey, profe! ¿Mañana tenemos a fuerza que traer el tema listo a exponer?- Preguntó un alumno.
- Mmm, veamos. Tú eres el que toma la clase y yo soy el que califico.- Le contestó cargando todas sus cosas.- No te preocupes, vas a hacer el primero.-
- No la amuele, de perdido déjeme ser el último.- Suplicó el estudiante.- Nomás por esta vez.-
- Tuviste una semana completa "preparando tu trabajo", así que nos vemos mañana.-
Salió del salón de clases y se dirigió a la dirección. No muy bien había entrado cuando le avisaron que tenía una llamada proveniente de la escuela...
- ¿Sr. Broflosky? Habla la Srita. Wellman.-
- Si, habla él. Dígame, ¿qué ocurre?- Dijo mientras firmaba un par de hojas.
- Se trata de Mike, otra vez se quedó aquí. ¿Podría pasar por él?-
- Si, en un momento estoy allá.- Colgó, agradeció a la secretaria y de inmediato se dirigió a su auto.
No tardó más que 15 minutos en llegar, bajó del vehículo y se dirigió al salón de 3º grado. Entró y vió a la Srita. Wellman sentada en su escritorio y a Mike en su pupitre.
- Buenas tardes, lamento la tardanza.- Se dirigió a su hijo.- Mike, ya vine por ti, hijo.-
- Mike, ¿podrías esperar en el pasillo? Necesito hablar con tu papá sobre algo.- El niño no dijo nada, tomó su mochila y salió del salón.- Sr. Broflosky, tenemos que hablar sobre Mike. Tome asiento.-
- Usted dirá.-
- Últimamente, el comportamiento de Mike deja mucho que desear, sin contar que su desempeño académico ha sido deficiente y no desea participar tanto en clases, así como su interacción con sus compañeros es casi nula. Todo esto desde lo que le sucedió a su esposa.-
Kyle cerró los ojos; había quedado viudo desde hace tres meses, y tanto él como Mike no habían logrado superarlo aun.
- Sé que debería decirle que lo llevara con un especialista, excepto con el consejero escolar, es un mierda. Bueno, es solo un consejo, no me lo vaya a tomar a mal, pero cre que debería pasar más tiempo con él antes de que tome alguna decisión.-
- Gracias, Srita. Wellman, pero lo he llevado con psicólogos más él no desea participar en alguna terapia, y no sé qué hacer.-
- Bueno, supongo que necesita tiempo, más no lo desatienda Sr. Broflovsky.- Además agregó.- Por cierto, tal vez esté un poco conmocionado. Hoy, un nuevo compañerito se desmayó y se lo tuvieron que llevar al hospital de urgencia. Así que, posiblemente este incidente lo haya afectado un poco.- Finalizó la Srita. Wellman.- Ya se puede retirar.-
- Gracias, lo tendré en cuenta.- Kyle se levantó y salió del salón.- Mike, ya tenemos que irnos a casa.- Tomó al niño de la mano y salieron del edificio.
En todo el camino se la pasaron en silencio, una vez en la casa Mike se quitó el gorro, dejando ver su lacio cabello rojizo, lo puso en una mesita y se sentó en el sofá. Kyle se sentó a un lado de él, tras dejar la mochila del niño y sus cosas en otro sillón...
- Mike, ¿no quieres comer algo?- Trató de hacerle plática al pequeño.
- No tengo hambre.- Mike miraba al suelo y luego volteó a ver a su padre.- Papá, si yo me muriera orita, ¿podré ver a mi mamá?-
- ¿Qué fue lo que dijiste?- Exclamó sobresaltado Kyle sintiendo un cubetazo de agua fría caer sobre él.
- Es que Leo dijo que el niño que se desmayó en clases tal vez se podía morir, papá.- Mike sujetó de un brazo de él y lo miró suplicante a los ojos.- Y, y yo pensé que si me muero, tal vez podría ver a mi mamá. ¿Podré verla papá? ¿Podré verla?-
Kyle miró fijamente a su hijo, mentirle sería cruel y estúpido porque posiblemente haría todo lo que fuera por cumplir su cometido. Y hablarle con la verdad no serviría de mucho...
- Mike, yo creo que tu mamá querría que tú fueras feliz.- Lo abraza y le acaricia la cabeza.- Ella se pondría triste si tú te murieras.-
- ¿Cómo lo sabes, papá?- Comenzó a recriminarle el pequeño.- ¿Cómo sabes que ella no está triste por no verme más?- Le grita enojado.- ¡Eres un idiota papá! ¿Cómo voy a ser feliz si no tengo a mi mamá? ¡Quiero volver a verla, quiero que me abrace de nuevo!-
Mike se soltó de los brazos de Kyle y se fue corriendo a su cuarto, encerrándose. Kyle lo siguió y trató de dialogar con él, más era inútil, considerando que eran varias las ocasiones en las que pasaba lo mismo...
- ¿Qué puedo hacer?- Se preguntó Kyle en lo que bajaba al piso inferior y trataba de tomar control de la situación.- ¿Qué puedo hacer, Pam?-
Pamela Riviera, a quien todos conocían como Pam, conoció a Kyle en la universidad, y aunque al principio no se llevaban bien, (o lo que los demás dijeron, que eran totalmente opuestos) se terminaron casando cuando ella empezó a dar clases de filosofía y él clases de física en la misma universidad de donde se graduaron. Y vaya que eran totalmente opuestos, ella era sumamente burlista...
- "Oye, Bobosky, ¿acaso estás compitiendo para ser el gemelo del Pibe Valderrama? Aunque claro, tú estás muy pero muy tierno."-
...muy mala consejera...
- "Mike, cuándo tú creas que tu padre es un idiota, digáselo de frente y no le tenga miedo."-
...muy convenenciera...
- "Oye, ¿porqué quieres que me diga idiota a mí y a ti no?- Le reclamó Kyle.
- "Es obvio, Bobosky, yo no soy tan imbécil como para decirle a mi propio hijo que me llame idiota. Es mejor que se lo diga a su padre."-
...bastante malpensada...
- "Oye, ¿no quieres salir conmigo al cine?- Le preguntó con tímidez Kyle una vez que comenzaron a andar juntos.
- ¿Qué? ¿Al cine? ¡Oh, no! De seguro intentarás seducirme con una película porno-romántica, me llevarás a comera un lujoso restaurante para hacerme creer que eres un buen partido y me violarás en un callejón cualquiera.-
- ¡¿Qué!? ¡Claro que no! ¡Sólo te estoy invitando al cine!-
- ¿Sólo al cine? ¡Qué marica eres!- Dijo aburrida.- Bueno, tendré que violarte yo."-
... siempre a la defensiva...
- "Disculpe Srita. Pam, ¿no cree que su método de enseñanza es algo radical?- Le preguntó uno de sus compañeros de trabajo.
- Yo soy la que está dando la clase, no usted. Así que me importa un carajo la mierda que piense usted."-
...y entre otros tantos...
- "Mira hijo mío, si un pendejo hijo de puta te golpea en un ojo, tú golpéalo en los dos. Uno por lo que te hizo y el otro para que se le quite y no se vuelva a meter contigo."-
Físicamente era alta (más que él), atlética, piel aperlada, ojos color café oscuro aunque nunca se supo qué color de cabello era ya que tendía a teñírselo muy seguido, ya fueran mechas, mechones largos, rayitos e incluso se lo pintaba de dos colores (principalmente cuando estaba el mundial de fútbol soccer), le encantaba practicar el basketball (prácticamente le encantaba llenar de moretones a Kyle), burlarse de Kyle y hacerlo enojar; se creía demasiado, imponía su voluntad y nunca trataba de caerle mal a nadie así como tampoco trataba de caerle bien a todos, y por supuesto, era atea por conveniencia...
- "Mis padres eran de distintas religiones; mi padre se la pasaba cobrando y exigiendo a todos lo que él no hacía, y mi madre sólo se la pasaba en la calle tratando de convencer a todos de que su religión era única y auténtica, mientras que a sus espaldas era sólo una hipócrita que hablaba mierda de los demás."-
Así que por eso, sólo se casaron por el civil, provocando que Kyle y sus padres se distanciaran y dejaran de hablarle, algo inevitable según él, pero cuando Mike nació, trataron de acercarse un poco, logrando prácticamente nada...
- ¿Papá?- Mike bajó a la cocina unas horas después y se notaba que había estado llorando.
- ¿Sí, Mike?- Kyle dejó a un lado su trabajo.- ¿Qué sucede?-
- No, no quería gritarte.- Se limpió un ojo mientras hablaba.- Lo siento.-
Kyle se levantó, se acercó a él y lo abrazó aspirando el aroma de su cabello. Lo sentó en una silla y él se sentó en otra...
- Está bien, no estoy enojado contigo Mike.- Dijo tratando de consolarlo.- No te preocupes.-
- Ya no la voy a ver, papá.- El chiquillo volvía a llorar desconsoladamente.- Ya no volveré a ver a mi mamá ni a mi hermanito.-
Mike se bajó de la silla de un saltó y se aferró a las piernas de su padre, quién cayó de rodillas al suelo comenzando a llorar. Y es que ese día Pam le había llamado, vía manos libres ya que se encontraba manejando, para decirle que tenía una sorpresa que darle cuando el sonido de unas llantas chirriando, de metal que se doblaba y de vidrios que estallaban ahogaron la voz de ella cortándose de inmediato la comunicación. Trató y trató de volverse a comunicar sin lograr nada. Unas horas después le notificaron que había muerto casi al instante...
- Hay que ser fuertes, Mike. Hay que ser fuertes.-
Y es que Pam no le alcanzó a decir que iba a ser nuevamente "papá"...
- ¿Ya estás listo para dormir Freddy?- Dijo Cartman tras salir de bañarse.
- Sí, papi.- Dijo Freddy tras ponerse su pijama color azul rey con orillitas verde limón.
Tras verificar que el niño se tomara su medicamento y checarle la temperatura, lo recostó en la cama y lo cobijó dándole un beso en la frente...
- ¡Papi!- Dijo asustado.- ¡Aún no le rezo a mi angelito!-
Freddy salió de la cama y se puso de rodillas juntando sus manitas para rezar. Cartman lo imitó en silencio (y más que nada por costumbre de la que fuera su esposa) y el niño comenzó a orar en voz alta...
- Angelito mío, cuida de mí esta noche para mañana poder abrir mis ojitos.- Luego cambió la plegaria.- Diosito, cuida mucho a mi papá, él es muy bueno.- Abre un ojito, lo cierra y agrega.- Y que me cante una canción para poder dormir.-
- ¡Ven acá cachorrito!- Cartman sujetó al niño levantándolo y ambos rieron.- ¿Cuál canción quieres que te cante?-
- Mmm, la de "El tren de chocolate".- Respondió el niño nuevamente arropado en la cama.
- Esa no es una canción de cuna.-
- No, pero a mami le gustaba mucho, ¿cierto?-
- Bueno, me rindo.- Se aclara la voz.- "Ahí viene el tren de chocolate, cargado con pastel de cacahuate. Ahí viene el tren de caramelo, se puede pasear con los abuelos".- Siguió cantando hasta que Freddy empezó a bostezar y entrecerrar los párpados.- Buenas noches, hijo.-
- Mmm, buenas... noches papi... Te quiero...- Y cayó profundamente dormido.
- Yo también te quiero, cachorrito.-
Apagó las luces tras verificar que el inhalador se encontrara a la mano y se acostó a un lado de hijo, ya que por experiencia así estaría preparado por si tenían que ir a dar un paseo nocturno al hospital.
