¡ANTES! de que empiecen a echar tierra y pestes, las advertencias: Este fic fue realizado por RutLance -CrystalFairy, South Park y otros detalles no son míos ni me interesan, solamente publico con la aprobación y consentimiento de la autora. No gano nada excepto pasar un rato más en la pc haciendo esto (en lugar de escribir xD) ¿Dudas? Las haré llegar a la autora. El crédito de esta historia no es en absoluto mío.
Nota aclaratoria de la autora: South Park no me pertenece, en eso estamos de acuerdo. El recuerdo de Kenny lo saqué de uno de los capítulos de la serie, por si acaso tienen alguna duda al respecto. Por cierto, finalmente sabrán quién es realmente Filete.
OFIXD: Gracias nuevamente por el comentario anterior, por lo cuál te dedico este capítulo. n_n
Antes de que pasemos con el capítulo quiero disculparme por tardarme tanto en actualizar, he estado enferma desde inicios de enero, teniendo muchas recaídas, además de que oficialmente mi computadora ha pasado a mejor vida, sin contar con los problemas que enfrentamos acá en la Frontera con Estados Unidos, espero que pronto todo se arregle. Gracias a todos aquellos que leen este fic. (No es que haya terminado, simplemente me dieron ganas de darles las gracias. =3)
Bueno, disfruten el capítulo.
The way we are.
Capítulo 3: Los Kenny's.
- "Ña ja ja ja ja ja, haremos un noticiero y tú no podrás hacerlo porque eres pobre y los pobres no ven noticias. Ña ja ja ja ja ja."-
- ¡Mmmm mmm mmm mmm!- Vociferó Kenny manoteando en el aire.
Abrió los ojos y descubre que Filete está recostado justamente arriba de su boca...
- ¡Filete!- Lo agarró y lo aventó afuera del cuarto.- ¡Ya no vuelvas a dormirte aquí!-
Miró el reloj, eran las cinco de la mañana y se levantó de la cama, se dirigió al baño y se enjuagó la cara. Llevaba una semana soñando que Cartman se burlaba de él, de una u otra manera como cuando eran niños, más no se explicaba el porqué de repente volvía a recordar en sueños. Bajó al piso inferior y entró a un cuarto que le servía como gimnasio personal. Encendió la caminadora para ejercitarse...
- No sé porqué estoy soñando con el gordo de mierda.- Comenzó a pensar en voz alta.- ¿Tú que crees Filete? ¿Será que lo extraño o que me estoy volviendo loco con el trabajo?-
Filete, que está caminando junto con él, le dirige una mirada y sigue como si nada...
- Sí, tienes razón Filete. Necesito dejar de pensar en eso.-
Momentos después se metió a bañar tardándose más de lo normal. Salió de bañarse, se vistió y comienza a preparar el desayuno de sus niños...
- Filete, ¿puedes ir a decirles a Fanny y a Benny que ya está listo el desayuno?-
El animalito salió de la cocina y Kenny acomodó los platos, se sirvió una taza de café, se sentó esperando a que los niños bajaran a desayunar...
- Mmm, buenos días papá.- Contestaron los dos medio adormilados.- ¿Qué hiciste hoy?-
- Hot cakes, vamos que se enfrían.- Los niños se sentaron a la mesa.- ¿Qué van a hacer hoy?- Les preguntó curioso.
- Mmm, Benny, tengo tus hot cakes.- Le dice Fanny a su hermano tras el primer bocado.- Tienen cajeta.-
- Mmm, y yo tengo tus hot cakes, Fanny.- Le contesta tras el primer mordisco.- Tienen mermelada de uva.-
Cambian de platos y comienzan a comer, más Fanny rompe el silencio...
- Papá, hoy si vamos a invitar al niño nuevo.-
- Sí, hoy vamos a invitar al niño nuevo.- Confirmó Benny.
- Llevan una semana diciendo lo mismo.- Kenny le dio un sorbo a su café.- Pero no lo han traído.-
- Es que ha ido a la escuela de medicina.- Le dijeron ambos.
- ¿Escuela de medicina? ¿Qué acaso no está en el mismo grupo que ustedes?- Preguntó sorprendido.
- Sí, pero la Srita. Wellman dijo que ha estado faltando porque le están haciendo exámenes médicos.-
- Niños, su amiguito no está yendo a la escuela de medicina.- Kenny entendió de inmediato a qué se estaban refiriendo.
- ¿Entonces a donde va?- Preguntaron curiosos los dos.
- Con exámenes médicos se refiere a que tiene que ir a ver a un doctor para que vea si está bien de salud.- Les explicó.
- ¡Ah!- Contestaron ambos.- Entonces, ¿aún está malito?-
- Bueno, eso no lo sé, pero si ha faltado a la escuela puede que sí.-
- Mmm.- Fanny y Benny dejan de comer y se ponen tristes.
- Aunque igual, puede que hoy esté bien y vaya a clases. Podríamos pedir una pizza para que comamos los cuatro.- Dijo para levantarles los ánimos.
- ¡Sí!- Contestaron contentos y siguieron comiendo.- Papá, no seremos cuatro, seremos cinco.-
- ¿Cinco? ¿Porqué cinco?-
- Por Filete, papá, por Filete.- Le dijeron mirando al animalito.
- De acuerdo, de acuerdo. Filete también.- Les dijo sonriendo.
Freddy estaba parado en la parada del autobús escolar. Temblaba ligeramente ya que aún no se acostumbraba al clima frío. Miraba triste al suelo, ya que el día anterior por querer servirle una taza de café a su papá se le cayó la jarra de cristal de la cafetera rompiéndose al instante. Y ahora su papá no tomó café...
- ¡Hey! ¿Qué tal Freddy?- Leo recién llegaba.- ¿Ya estás mejor?-
- Hola.- Contestó Freddy sonriendo.- Estoy bien, gracias. ¿Cómo estás tú... ehm?-
- Leo, me llamo Leo.- Contestó.- Y estoy bien, gracias por preguntar. ¿Llevas mucho tiempo aquí?-
- Mmm, nomás un ratito.- Contestó Freddy hundiendo un poco la cabeza.
- Heeey Leeeooo.-
- No puede ser.- El rubio frunce el ceño y se cruza de brazos.- ¿Qué quieres, estúpido?-
- Leo, Leo, Leo.- Bradley le pasó un brazo sobre los hombros.- Tienes suerte de ser mi amigo.- Leo lo mira furibundo.- Pásame la tarea.-
En lo que empiezan a discutir, llegan los Kenny's, quiénes de inmediato se acercan a Freddy al verlo...
- ¡Freddy, Freddy! ¡Estás bien, estás bien!- Lo toman cada uno de una mano.
- Ehm, ehm.- Freddy se pone un poco nervioso y asustado por la repentina reacción de los gemelos.- Ho-hola.-
- ¡Hola Freddy!- Contestan emocionados.- ¡Hola Leo, hola baboso!-
- ¡Oigan! ¡No soy un baboso!- Contestó molesto Bradley.- ¿Hicieron la tarea? El puto de Leo no me la quiere pasar de nuevo.-
- Ya te dije que no la hice, retardado.- Dijo Leo.
- Dices eso por que no me la quieres pasar.- Se acerca a los Kenny's.- Ustedes sí me la van a pasar, ¿verdad?-
- Nosotros no trajimos la tarea.- Contestó Fanny sonriente.
- Cierto, no trajimos la tarea.- Dijo Benny como si nada.
- ¡Mierda!- Se quejó Bradley y se dirigió a Freddy.- ¿Tú trajiste la tarea?-
- Ehm, ehm.- Freddy agachó un poco la cabeza.- N-no. L-lo siento.-
- Bueno, sólo falta Mike.- Voltea a ver a todos burlándose.- Él sí me la va a pasar.-
- Bradley, eres un idiota. Mike no ha venido en toda la semana.- Leo caminó hasta él.- Su papá me dijo que no se ha sentido bien.-
- ¡Carajo!- Gritó Bradley.- Pensé que eran mis amigos.-
- No somos tus amigos, culón.- Dijeron los gemelos.
- Sólo nos juntamos contigo porque nuestros papás quieren que seamos tan "amigos" como ellos lo son. En especial, el papá de Mike.-
- Y eso es gay.- Le dice Benny.
- Sí, muy gay.- Aseguró Fanny.
- ¡Váyanse a la mierda!- Les gritó Bradley molesto y se aleja un poco de ellos.
- Oye, cabeza de cacahuate. Se te volvió a olvidar el almuerzo, inútil.- Betty llegó con la lonchera de Chococat.
Leo empezó a hacer movimientos con las manos y Betty, entendiendo el mensaje, le contestó con otra clase de movimientos y después rió con la respuesta de Leo...
- Y con esa lonchera es más gay.- Dijeron los Kenny's.- Oye Freddy.-
- ¿Sí?- Preguntó Freddy.
- Tú no conoces a Betty, ¿verdad?- Lo acercan a Betty.- Ella es Betty y es la hermana menor de Bradley.-
- Hola.- Contestaron ambos al mismo tiempo.
- Betty, él es Freddy.- Y agregan emocionados.- Y nos lo vamos a llevar ahorita a nuestra casa.-
- ¿Ehm?- Freddy se asustó un poco.- ¿Ahorita? ¿Y la escuela?-
- ¡Ah, es cierto!- Ambos niños se dan un golpe en la frente.- Tenemos que ir a la escuela. Entonces, saliendo de la escuela, vamos a nuestra casa.-
- Bueno.- Contestó tímidamente el niño.
Ya una vez en la escuela, el día transcurrió tranquilo para todos, menos para los gemelos que volteaban a ver el reloj cada vez que oían al segundero avanzar...
- A ver Bradley.- La Srita. Wellman se dirigió al niño.- ¿Porqué no trajiste la tarea?-
- Es que se me murió mi abuelita, Srita. Wellman.
- Veamos.- La Srita. Wellman se llevó una mano a la frente.- La semana pasada dijiste que se te murió tu abuela. ¿Acaso la reviviste y se volvió a morir?-
- De tristeza, maestra.-
- Bradley, estoy pensando seriamente en ya no reprobarte.-
- ¿En serio?- Preguntó emocionado el niño.
- Sino mandarte al pre-escolar.- Agregó fastidiada.
- ¡Oiga!- Reclamó molesto mientras los demás niños se reían de él.
Terminan las clases para la alegría de los niños, Leo, Fanny, Benny y Freddy se dirigen a la salida de la escuela...
- Voy a ir a echarle un vistazo a Mike.- Les dice Leo a los gemelos.- Así que nos vemos mañana.-
- Hasta mañana Leo.- Contestaron ambos y se dirigen a Freddy.- ¿Listo? ¡Vámonos!-
Suben al transporte escolar que los deja a pocas calles de la casa de los McCormick's. Entran y dejan las mochilas tiradas en el suelo, menos Freddy que no la suelta al igual que su bolsa de medicamentos...
- Ya queremos que conozcas a Filete, te va a encantar.-
- ¿Filete?- Preguntó Freddy.- ¿Quién es Filete?-
- Nuestro gato.- Le contestaron ambos y comienzan a buscarlo.- ¡Filete! ¡Filete!-
- ¿Gato?- Freddy buscó apresurado su inhalador y aspiró una dosis nervioso.
Y es que Freddy, entre otras cosas, era alérgico al pelo de gato, y trató de alejarse lo más que pudo de todo lo que había en la casa por temor a otro ataque...
- Freddy, este es Filete.- Fanny trajo arrastrando al chinche gato de la cola y lo dejó en el suelo.- Filete, él es nuestro nuevo amigo Freddy. Saluda Filete.-
- Meow.- Contestó el chinche gato agachando la cabeza.
Freddy se quedó boquiabierto al ver a Filete, ya que no era como cualquier otro gato...
- No tiene pelo.- Freddy estaba completamente sorprendido.
- Claro, es un GEPO.- Contestó Benny que traía una bolsa y un álbum de fotografías.
- ¿Gepo? ¿Qué es un gepo?- Preguntó curioso.
- Gato Egipcio Pelón Original.- Le contestaron orgullosos los Kenny's.- Lo tenemos desde que era un gatito chiquitito.-
Freddy se acercó a Filete y quiso tocarlo despacito, aunque estaba un poco temeroso ya que era la primera vez que tocaba un gato sin tener un ataque repentino. Lentamente le pasó los dedos por la cabeza y Filete comenzó a ronronear mientras le caminaba por las piernas...
- Wow, le caíste bien a Filete.- Dijeron asombrados.- ¡Vamos a vestir a Filete!-
Agarran al chinche gato del pescuezo y de la bolsa sacan un trajecito de bombero, un marcador y una cámara de fotos instantáneas. Se sientan en el suelo y comienzan a ponerle el traje...
- Filete, te vas a ver bien bonito.-
- Meow.- Contestó el chinche gato resignado.
- Pobrecito.- Freddy sintió lástima al ver cómo trataban a Filete. (Y eso que no ha visto nada)- ¿Desde cuándo lo tienen?-
- Hace un par de años.- Contestó Benny.
- Sí, nuestra mamá le dijo a nuestro papá que quería un gato pero que no quería batallar con su pelito.- Comenzó a platicar Fanny.- Así que nuestro papá trajo a Filete, pero a mamá no le gustó. Pero nosotros sí lo quisimos ya que Filete es genial porque es un gato original.-
- Ah. ¿Y porqué se llama Filete?- Preguntó curioso.
- Porque es Filete.- Contestaron los Kenny's.- ¡Listo!- Lo dejan en el suelo y le toman una foto.- Nos gusta tomarle fotos ya que se ve genial.-
Escriben la fecha en la foto y la pegan en el álbum fotográfico, para después mostrárselo a Freddy, eran bastantes fotos ya que eran casi cien...
- ¿Y su mami?- Preguntó Freddy.- ¿Donde está?-
Apenas pronunció esas palabras, los gemelos quedaron en silencio mirando al suelo, la sonrisa se les borró del rostro de ambos...
- Ya no nos quiso.- Empezó a decir Benny notoriamente afectado.- Como papá empezó a ganar más dinero, mamá empezó a querernos menos.-
- Un día cuando llegamos de la escuela, vimos que papá y mamá se hablaban muy feo. Mamá dijo que ya no nos quería.- Fanny apretó sus puños con fuerza y tenia la mirada perdida hacia la nada.
- Papá le preguntó algo acerca de querer algo a cambio.- A Benny se le apagó la voz y cerró los ojos mientras en su rostro se veía más y más adolorido, después continuó.- Mamá quiso un auto y la otra casa, una que está lejos de aquí.-
Ambos callan y después Fanny reanuda el relato con un tono de furia en su voz...
- Corrí, agarré las llaves y se las di a mamá.- Fanny se tocó la mejilla izquierda.- Le dije: "Ten mamá, tus hijos".- Hace una pausa, cerrando los ojos, tomó aire y se mordió el labio inferior.- Y me..., y me pegó. Mi mamá me pegó.-
- Papá... papá la sacó de la casa... estaba muy enojado.- Benny hacía grandes pausas para tomar aire y su voz se oía triste y quebradiza.- Yo abracé a Fanny... y papá... y papá nos abrazó... y Filete se nos acercó... y también... y también lo abrazamos...-
Ambos niños callaron tratando de no llorar, levantaron la mirada del suelo para ver a Freddy, que no los interrumpió en ningún momento. Y descubrieron que estaba cubriéndose el rostro con ambas manos...
- Freddy.- Dijeron al unísono al verlo llorar.
- Yo... yo...- Freddy balbuceaba tratando de decir algo sin lograrlo.
Abrazó primero a Benny, quién empezó a llorar desconsoladamente y unió a Fanny al abrazo grupal...
- La queríamos mucho.- Fanny rompió en llanto.- La queríamos mucho.-
- Sí.- Contestó Freddy sin parar de llorar.- Sí.-
Momentos después los tres se reían con un inexplicable alivio. En eso, el sonido de un vehículo estacionándose los interrumpió...
- ¡Es papá, es papá!- Exclamaron los Kenny's y salieron disparados de la casa.- ¡Papá, papá!-
- ¡Hey, tranquilos!- Cada niño se le pegó a una pierna abrazándolo con fuerza.
- ¡Qué bueno que ya llegaste, papá!- Le sonrieron mirándolo a la cara.- ¡Qué bueno que ya llegaste!-
-¿Y ahora qué les pasa?- Les preguntó sonriente.- Pareciera como si llevaran mucho tiempo de no verme. Entremos a la casa.-
Kenny comenzó a caminar pero se detuvo de inmediato, ya que ambos niños no lo soltaban y se sentía como si recién se bajara de un caballo tras varias horas de cabalgar en él...
- Niños, pesan.- Dijo con esfuerzo.
Cargó a cada uno con un brazo para meterlos en la casa, pero justo al llegar a la puerta...
- ¡Ouch!- Los niños se soban la cabeza.- ¡Papá!- Le reclaman molestos por el golpe.
- Lo siento, se me olvidó.- Mete primero a uno y luego al otro sin soltarlos.- Bien, ¿cómo les fue en la escuela hoy?-
- Regañaron a Bradley, Mike faltó a clases y Leo sigue siendo cool.- Le platicaron a grandes rasgos y voltean a ver a Freddy.- ¡Si lo trajimos, si lo trajimos!-
- ¿Qué cosa?- Preguntó Kenny.
- A Freddy, trajimos a Freddy.-
- Ah, al niño nuevo.- Los niños mueven la cabeza afirmativamente.- ¿Y donde está?-
- Ahí.- Señalaron a Freddy.- Ven Freddy.-
Kenny alzó la cabeza y vio al pequeño acercarse con pasitos lentos como si tuviera miedo de que el suelo se rompiera. Una vez que se acercó lo suficiente, Freddy se quitó su gorrito con algo de temor mirando al papá de los gemelos, que vestía pantalón negro de salir, una camisa blanca de manga larga, un chaleco negro de piel sintética y zapatos negros...
- B-buenas tardes, señor.- Saludó con timidez mientras hundía un poco la cabecita.
Kenny quedó mudo de repente, mientras una rara sensación mezclada de nostalgia, inquietud y el pensamiento de creer haberlo visto antes lo golpeó internamente. Sacudió su cabeza para salir del trance...
- Hola, soy Kenneth McCormick.- Lo saludó propiamente.- ¿Cómo te llamas tu?-
- Me, me llamo Frederic, Sr. McCormick.-
- Llámame Sr. Kenny, así me llaman todos los amigos de mis hijos.- Dijo para tratar de entablar confianza con el pequeño.- ¿Ya comieron niños?-
- No, no hemos comido.- Contestaron los gemelos.
- Bien, entonces voy a pedir una pizza.- Les guiñe un ojo.
- ¡Sí!- Gritaron felices Benny y Fanny.- No te olvides de la comida de Filete.- Le recordaron.
- Claro que sí, eso no se me olvida.- Camina hasta el teléfono.- ¿De cuál quieren?-
Mientras los Kenny's pensaban en cuál pedir, Freddy sacó una de las hojas que llevaba dentro de la bolsa de medicamentos y tiró del pantalón de Kenny para llamar su atención...
- ¿Sí, qué sucede?- Le preguntó amablemente.
- Disculpe, Sr. Kenny.- Le extiende la hoja.- Mi papá me dijo que le diera una hojita como esta a alguien grande por si iba a casa de algún amigo.- Kenny toma la hoja y Freddy agacha la cabeza con pena.- Es que estoy malito desde que soy bebé.-
- Ok, démosle un vistazo.- Empieza a leerla y dice viendo a Freddy momentáneamente.- ¡Oh! Viene una lista de a qué cosas eres alérgico. Tu papá si que toma en cuenta el más mínimo detalle.-
Freddy sonrió ante el halago, Kenny siguió leyendo la hoja que además contenía indicaciones de qué hacer en caso de un ataque de asma y algunos números telefónicos de emergencia como el del hospital, estaban también el de una oficina y una constructora, que eran los lugares en donde trabajaba el padre y/o tutor. De pronto, se detuvo en seco al leer los datos personales de Freddy...
- ¿Cartman?- Kenny no cabía en su sorpresa y volteó a ver a Freddy.- ¿Eres el hijo de Eric Cartman?-
- Ehm, sí.- Freddy se pone algo nervioso y se agita un poco.- ¿U-usted conoce a mi papá?-
Fue entonces cuando Kenny lo entendió todo. El porqué de los sueños y la primera impresión acerca de Freddy. El pequeño sí se parecía bastante a Cartman más la diferencia estribaba en algunos rasgos de la cara, la mirada, la manera de ser y que el cabello de Freddy era delgado y finísimo como el de un bebé...
- Claro que sí, desde que éramos niños.- Contestó con una sonrisa triste.- Era alguien muy divertido.-
- ¡Papá, papá!- Lo interrumpen los gemelos.- Queremos una de doble queso con peperonni y otra de carne molida. Palitos de pan de ajo con salsa de tomate.-
- ¿Nada más?-
- No te olvides del pan de canela.- Le suplicaron.
- Está bien, está bien.- Se dirigió a Freddy.- ¿Te gusta la pizza, Freddy? Ya vi que no te hacen daño los ingredientes de las que vamos a pedir.-
- ¿Pizza?- Al niño se le iluminaron los ojitos.- Casi no como pizza, Sr. Kenny. Solo como una rebanada cada que cumplo años.-
- ¿Qué?- Se sorprendieron los tres y los gemelos dicen.- Papá, tienes que pedir todas las pizzas.-
- ¿Para qué? Serían muchas.- Preguntó extrañado Kenny.
- Para que Freddy las pruebe todas.- Le contestaron con su lógica infantil.- Ocho pedacitos de pizza son muy poquitos.-
- Niños, no creo que Freddy haya comido pizza desde que era bebé.- Voltea a verlo nuevamente.- ¿Cuántos años tienes, por cierto?-
- Ehm.- Freddy levantó los deditos de su mano.- Siete, Sr. Kenny. Pronto tendré así.- Levantó un dedo más.
- Miren, hagamos esto. Por lo pronto, sólo pediremos dos. Y cuando Freddy o ustedes cumplan años, pues pedimos todas. ¿De acuerdo?- Los niños asienten con la cabeza.- Mientras, ¿porqué no juegan con Filete?-
- ¡Sí!- Toman a Freddy y se lo llevan.- Ven Freddy, vamos a jugar a Filete Polo.-
- ¿Filete Polo?- Sacudió la cabeza confundido.- ¿Cómo se juega?-
Entran a un cuarto que estaba acolchonado, había varias almohadas en el suelo de varios tamaños y colores. Fanny salió y regresó con algunos pañuelos de tela...
- Nosotros jugamos a Filete Polo porque es muy divertido.- Comenzó a explicar Benny.
- Ponemos a Filete aquí.- Fanny pone al chinche gato en el suelo.- Y nos ponemos esto sobre los ojos.- Le pasa uno de los pañuelos.
- Y vamos a decir "Filete" y Filete nos va a contestar "Polo". Nosotros tenemos que encontrarlo.- Fanny se puso uno de color rojo.
- ¿Cómo?-
- Yo me pondré este.- Benny se pone uno de color azul.- Antes decíamos "Marco" pero Filete no nos contestaba. Así que por eso decimos "Filete"-
- Si oyes que la voz de Filete es muy bajita, es que está muy lejos y necesitas gritarle fuerte. ¿Entendiste?- Le preguntó Fanny.
- Ehm, sí.- Contestó Freddy tratando de acordarse de lo que tenía qué hacer y se puso un pañuelo verde.
- Bien.- Contestó Benny e inició el juego.- Filete.-
- Meow.- Dijo el chinche gato.
- Filete.-
- Meow.-
- Filete.-
- Meow.- Maulló en voz baja Filete.
- ¡Filete!- Gritaron los gemelos asustando a Freddy un poco.
- Meow.- Maulló Filete en un tono normal.
Después de pedir la orden, Kenny se sentó y comenzó a pensar en varias cosas. ¿Por qué Cartman había regresado después de tantos años? ¿Por qué nadie se había dado cuenta de su venida? ¿Estaría casado? ¿Y porqué alguien como él tenía como hijo a un niño tan dulce y tierno como Freddy? Y luego pensó en los demás, ¿ya sabrían que Cartman estaba en South Park? ¿Cómo reaccionarían al enterarse? De inmediato tomó el teléfono y antes de marcar, lo colgó. Una idea maliciosa cruzó por su mente...
- Esto va a ser divertido.- Se sonrió saboreando la idea y sintiéndose como si fuera el de varios años atrás.
Media hora después llegaron las órdenes y todos estaban sentados a la mesa. Kenny, Benny y Fanny comían mientras que Freddy observaba con tristeza las dos rebanadas de pizza que descansaban en el plato que estaba delante de él...
- ¿Qué sucede? ¿Porqué no comes?- Preguntó Fanny.
- Sí, ¿porqué no comes?- Preguntó Benny.
- Es que, es que me gustaría que mi papá estuviera aquí.-
- Bueno.- Sugirió Kenny.- Si quieres, llámalo para que venga a comer con nosotros.-
- No puedo, Sr. Kenny.- Explicó el pequeño.- Mi papá está trabajando ahorita.-
- ¿Ah, sí? ¿Y a qué horas entra a su trabajo y a qué horas sale?- Preguntó interesado pensando que seguramente se la pasaba dormido la mayor parte del día.
- Mmm.- Freddy trató de recordar.- En la oficina entra a las 6 de la mañana y sale a las 3 de la tarde; y en la constructora entra a las cuatro de la tarde y sale como a la medianoche, Sr. Kenny. Los domingos se la pasa dormidito.-
Un "Cielos, casi no descansa nada, y sin descanso alguno en el segundo trabajo" pasó fugazmente por la mente de Kenny mientras la comida se le caía de la boca y de las manos...
- Ehm, ¿y tu mamá Freddy?- Preguntó el rubio para cambiar el tema.
- Yo no tengo mamá, Sr. Kenny. Murió cuando era bebé.- Contestó el pequeño.
- ¿Qué?- Exclamaron los gemelos.- ¡Eso es muy triste! Entonces, ¿te quedas solito en tu casa?- Voltean a ver a su papá y le piden suplicantes.- Papá, papá, ¿se puede quedar Freddy a dormir en la casa?-
- Bueno, eso hay que preguntárselo a su papá.- Le dirigió una mirada traviesa a Freddy. Había llegado una oportunidad que no desperdiciaría por nada.- ¿Qué dices, no quieres pasar la noche aquí?-
- Ehm, si mi papá dice que sí, pues, sí.- Contestó con timidez y agachando la mirada.
- Bien, entonces vamos a llamarlo. Ven.- Lleva a Freddy a la sala.
Una vez ahí, toma la hoja, busca el número de la constructora, lo marca y le pasa el auricular a Freddy. El teléfono comenzó a sonar y un hombre contestó, el niño pidió hablar con su papá, quién momentos después contestó...
- Bueno, habla Eric Cartman.- Su voz se oía agitada y preocupada.
- ¿Papi? Hola papi. Soy yo, Freddy.-
- ¿Qué sucede Freddy? ¿Te sientes mal, tienes fiebre?-
- Estoy bien, papi, es sólo que quería preguntarte algo.- Freddy se puso rojito de la pena.
- ¿Qué cosa, cachorrito?-
- Es que me invitaron unos amigos a su casa pero quieren que me quede a dormir hoy.- Tragó un poco de saliva.- ¿Po-podría quedarme hoy?-
Cartman guardó silencio por un instante, Freddy se empezó a sentir nervioso y Kenny sólo estaba esperando a ver qué pasaba...
- Freddy, ¿está alguno de los papás de tus amigos?-
- Ehm, si.- Volteó a ver a Kenny.- Está el Sr. Kenny. Dice que te conoce, papi.-
Cartman se quedó extrañado, ¿estaría acaso hablando del Kenny que él conocía? Podría haber una posibilidad de que sí, aunque hay muchos Kenny's en este mundo, pensó él...
- ¿Le puedes pasar el teléfono? Necesito hablar con él.-
- Sí, papi.- Le da el auricular a Kenny.- Mi papi quiere hablar con usted, Sr. Kenny.-
- Ah, sí. Ve a comer con los demás.- Le da una palmadita en la espalda.
Freddy se alejó y Kenny dio un fuerte suspiro, por alguna razón el volver a platicar con Cartman le hacía palpitar rápido el corazón...
- ¿Bueno?- Dijo Kenny tras tomar el teléfono.- Habla Kenny McCormick.-
- ¿Kenny? ¿En verdad eres tú?- Había un poco de sorpresa en la voz de Cartman.
- Claro que si papi, digo, Cartman.- Kenny se reía maliciosamente.- ¿Cómo has estado, gordo de mierda?-
- ¿Qué carajos hace mi hijo en tu casa de mierda?- Se oía claramente molesto.
- Si, yo también estoy muy bien, gracias por preguntar. Es simple, culón. Mis hijos lo invitaron a jugar y a comer pizza.- Lanza una mirada hacia los tres niños que están en la mesa.- Y pues, quieren que se quede a dormir esta noche. ¿Qué dices?-
- Kenny, mi hijo tiene asma.- Dijo tras un momento de silencio.
- Sí, lo sé. Mis niños me lo dijeron desde que lo conocieron, pero no te preocupes, Freddy ya me dio una de las hojas de las que le diste. Estoy impresionado.- Se pone una mano a la cintura.- ¿Quién diría que Eric Cartman se preocuparía tanto por alguien?-
- Tengo que volver al trabajo.- Hubo un cambio en el tono de voz.- No me hagas perder mi tiempo, estúpido.-
- Bueno, tranquilo. ¿Se puede quedar?-
- No. Tú no sabes cuidar a un niño con asma. Y aunque lo supieras, no podrías vigilarlo cuando tenga un ataque.-
- Vamos, Cartman. No tiene nada de malo que se quede una noche. Además, mis hijos están emocionados de ser sus amigos.- Se le ocurre una idea.- O deja que se quede hasta las nueve de la noche y lo llevo hasta tu casa, así no estará tan solo y podría llevarlo al hospital por si ocurre una emergencia, ¿no crees? Por favor.-
Cartman guardó silencio y después habló...
- Está bien, se podrá quedar hasta las nueve.- Exhala y empieza a dar instrucciones.- Si le das algo de beber, que no este frío, sino fresco. Si...-
- ¿Qué?- Lo interrumpió.
- ¡Te estoy dando instrucciones, pedazo de mierda! Pon atención.- Continuó.- Que mastique bien la comida para que no se ahogue. Que no se coma las orillas de la pizza ya que son algo duras. Le encanta el helado pero nada más puede comer tres cucharadas y que esté suave. Tiene que tomar un par de medicamentos, en la hoja dice cuáles y cuánto. Que no coma chile o puerco.-
- ¿Es todo?-
- En cuánto a la comida, sí. Con respecto a él, les teme a los adultos y a los desconocidos, ya que casi siempre se la ha pasado en el hospital o en la cama. Casi no habla, por lo que tienes que muy cuidadoso con lo que le digas. Le preocupa mucho no ser una molestia para los demás, por lo que siempre se está disculpando. Se asusta fácilmente, así que no lo regañes ni le grites. Y pase lo que pase, que no llore demasiado, ya que se podría ahogar con eso. Le encanta dar abrazos, para que no lo alejes por si lo hace.-
- ¿Algo más?- Kenny tomó nota mental de lo que le había dicho Cartman.
- Sí.- Habla en voz baja.- Kenny, si algo le pasa te juro que te arrepentirás por el resto de tu vida.-
- Hey, no te apures, estará bien. Oye, ¿cuándo podríamos vernos? Creo que a los chicos les..-
- No tengo tiempo, Kenny.- Lo interrumpió.- Tengo que irme a trabajar.-
- Está bien, está bien.- Kenny suspira.- A las nueve estará en tu casa.-
- Más te vale.- Dijo amenazante.- Debo colgar.-
- Hey, oye.-
- ¿Ahora qué carajos quieres?-
- Bienvenido.- Oyó cómo Cartman colgó el teléfono y el también hizo lo mismo con el suyo.- ¡Ah, qué gordo de mierda!-
Caminó hasta la mesa y se sentó nuevamente, los niños lo miraban ansiosos de saber la respuesta...
- ¿Qué dijo, qué dijo?- Preguntaron Fanny y Benny.- ¿Se puede quedar, se puede quedar?-
- Niños.- Habló solemnemente.- Freddy no se puede quedar a dormir.- Los gemelos fruncen el ceño molestos.- Pero sí se puede quedar hasta las nueve de la noche a jugar.-
- ¡Qué bien!- Contestaron contentos los Kenny's.- ¡Vamos a jugar mucho!-
- Ehm, sí.- Freddy se sonrojó.- Gra-gracias Sr. Kenny.-
- Hey, niños. ¿Qué les parece si comemos nieve? Pero se tienen que acabar sus rebanadas ahorita mismo.-
- ¡Qué bien!- Exclamaron Fanny y Benny y se apresuraron a comer sus rebanadas.
Freddy, en cambio, se terminó una rebanada y la otra la envolvió en una servilleta de papel...
- ¿Ya no quieres Freddy? Aún hay bastante.- Le comentó Kenny.
- No es eso, Sr. Kenny. Es que le quiero guardar un pedacito a mi papá.- Freddy sonrió con mucha ternura.- Quiero que también la coma ya que casi no tenemos comida en la casa.-
- Eres un buen niño.- Le acarició la cabeza alborotándole el cabello.- Anda, come un poco más y no te preocupes, guardaremos un poco para tu papá.-
- ¿No tienes comida en tu casa?- Los gemelos se voltean a ver a Kenny demandantes.- Papá, hay que darle de la nuestra.-
Saltan de las sillas, abren el refrigerador y comienzan a sacar varias cosas, entre ellas un jamón horneado de pavo sin abrir, un galón de leche, un frasco de mermelada de fresa, un bote de crema batida en spray, un paquete de pastelillos para hornear, mientras que de la alacena sustraen chocolate en polvo, una caja de cereal, macarrones, latas de vegetales mixtos, entre otras cosas y lo ponen sobre la mesa...
- Con esto será suficiente.- Dijeron emocionados.
- Niños, ese jamón lo compré apenas ayer.- Les dijo Kenny incómodo tratando de sonreír en vano, aunque la expresión de su rostro indicaba otra cosa.- Ni siquiera lo he probado.-
- N-no se preocupen.- Freddy agachó la mirada sumamente apenado.- N-no es necesario que me den algo.-
- Papá, nosotros tenemos mucho y puedes comprar otro. Además, Freddy es nuestro amigo.- Voltean a ver a Freddy y le sonríen.- Y tenemos que ayudar a nuestros amigos.-
Freddy bajó de su asiento y los abrazó a los dos...
- Gracias.- Les musitó despacito sonriendo.
Kenny esbozó una sonrisa al ver la tierna escena y dejó que sus hijos hicieran lo que quisieran...
- Está bien, pero será nada más por esta ocasión, ¿de acuerdo?- Les acaricia la cabeza a sus hijos.- Vamos por la nieve.-
- ¡Sí!-
Unas horas después Kenny llevaba a Freddy a su casa como lo había prometido. Se estacionó y ayudó al niño a bajar las cosas que sus hijos le habían regalado. Freddy abrió la puerta y encendió la luz...
- Pase, Sr. Kenny.- Lo dejó pasar mientras cargaba una de las cajas de la pizza.
Kenny entró y dio un vistazo rápido alrededor, estaba muy limpio y el decorado muy sencillo, casi no había muebles, posiblemente por la mudanza...
- ¿Donde ponemos esto?- Le preguntó a Freddy levantando las bolsas.
- Por aquí, Sr. Kenny.- Lo llevó a la cocina.
Había una mesa con dos sillas, un refrigerador, un horno de microondas, una estufa, y lo normal que una cocina debiera de tener. Kenny se acercó al refrigerador y se sorprendió al abrirlo, dentro había un litro de leche abierto, algunos huevos dentro de un tazón, unas cuantas verduras asomaban en un cajón inferior, una jarra con jugo y un paquete cerrado de algo parecido a la carne. Comenzó a guardar todo lo que necesitaba refrigeración. Luego se dirigió a la alacena, donde encontró avena de sabores, atole y algunos paquetes de comida instantánea, lo guardó todo y se llevó una mano al rostro...
- ¿Se siente bien, Sr. Kenny?- Le preguntó preocupado Freddy.- ¿Quiere un vasito de agua o juguito?-
- Nah, estoy bien.- Le sonrió con tristeza.- ¿Tú estarás bien solito?-
- Sí, Sr. Kenny.- Freddy lo abrazó.- Gracias.-
- Hey, de nada.- Le contestó Kenny después del abrazo. Realmente le sorprendió que esos bracitos le hayan hecho sentir algo cálido dentro de él.- Voy a dejarte el número telefónico de mi casa, por si tu papá o tú necesitan algo, ¿de acuerdo?-
El niño asintió con la cabeza. Kenny sacó una tarjeta y por detrás escribió el número, se despidió saliendo de la casa y se fue...
- Al fin en casa.- Cartman abrió la puerta y dejó los zapatos a un lado de la puerta.
Se quitó la chamarra dejándola colgada en el perchero y se dio cuenta de que la televisión estaba encendida, ya que recién se estaba acabando el himno y comenzaban los informerciales. Se acercó al sofá y antes de apagar el aparato, encontró a Freddy sentado en él. El pequeño dormía abrazando a una simpática ranita verde que se notaba que había sido remendada varias veces, así como también algo decolorado por el tiempo. Cartman se sentó a un lado del niño, le checó la temperatura con la mano y después lo levantó del sofá...
- Mmm, mmm.- Freddy se quejó despacito al sentir que lo movían de lugar.
- Ya, ya. Papá ya está en casa.- Lo llevó a la cama y lo recostó junto a la Rana Clyde mientras le quitaba el calzado.- Duerme cachorrito.-
Le da un beso en la frente y sale de la habitación dirigiéndose a la cocina, abrió el refrigerador para servirse un poco de jugo, cuando vio todo lo que había en el refrigerador. Se frotó los ojos y se pellizcó para cerciorarse que no estaba imaginando cosas. En eso, sonó su celular...
- ¿Quién carajos será a esta hora?- Gruñó y contestó.- ¿Bueno? Habla Eric Cartman.-
- Hey culo gordo, ¿ya llegaste a casa?-
- Kenny.- Cartman se llevó una mano al rostro.- Pasan de las doce, ¿qué mierda quieres?-
- No podía dormir, así que me dije: "Llama al gordo culón" y te llamé. ¿Algún problema con querer saber qué carajos pasó contigo?-
- Sí, no dejas de joder con lo mismo.- Se sirvió un poco de jugo.- Ya déjame en paz, maldita sea.-
- Huy, qué humor. Parece que no has cambiado nada. ¿Cómo está Freddy?- Le preguntó.
- Bien, está durmiendo muy...- Se detiene y se enoja.- ¿Y porqué carajos te estoy dando cuenta de mi hijo?-
- Es un niño muy especial, Cartman, ahora sé porqué te preocupa tanto.- Se ríe despacio.- Con decirte que mis hijos decidieron vaciar la despensa para dársela a él. Incluso, hicieron la tarea.-
- ¿De qué coño hablas? ¿Cuál despensa?- Le da un sorbo al jugo.
- De la comida que está dentro de tu refrigerador, idiota.- Le explica.- Mis niños son algo, ehm, excéntricos y decidieron por cuenta propia regalarle toda esa comida. Tu hijo no quería aceptarla pero los gemelos son muy testarudos.-
- ¿Gemelos? ¿Tienes gemelos?- Le sorprendió el saberlo.
- Sí.- Kenny ríe.- Si con uno es suficiente para que te duela la cabeza todo el día, imagínate con dos. ¡Ah! Tengo un niño y una niña. Stan también tiene dos hijos, se casó con Wendy.-
- ¿Con la hippie? No me sorprende, de seguro Stan es la "mamá" pero sin tetas.- Hizo un ruido como si ahogara una carcajada.
- Así es.- Se sigue riendo.- Butters también se casó y tiene un hijo, el muy canijo es idéntico a Butters como cuando era niño pero eso sí, es bastante listo el chiquillo pero muy enojón.-
- Bueno, al menos no lo mandó a la mierda.-
Kenny dejó de reír, sabía que lo que iba a decir a continuación podría provocar que Cartman se molestara, por lo que dudó en decírselo o no...
- El judío también se casó, ¿verdad?- Preguntó Cartman seriamente.- Y tiene un hijo, ¿cierto?-
- Sí, ¿cómo te enteraste?-
- Sólo lo imaginé, Kenny.- Ambos guardan silencio por un momento.- Ya tengo que colgar. Dentro de un par de horas tengo que irme a trabajar.-
- Sí, lo sé culón.- Kenny suspiró.- Nosotros nos juntamos cada domingo en la casa de alguno, ya que nos turnamos. Ayer estuvimos en la casa de Stan y este domingo será en casa de Butters, ¿no quieres ir? Puedes traer a tu hijo para que juegue con los nuestros.- Lo invitó.
- Gracias pero no.- Cartman se pasó una mano sobre el cabello.- No tengo tanto tiempo libre como para ver a una bola de maricas.-
- Bueno, será en otra ocasión, gordo de mierda.- Contestó desanimado.
- Oye, Kenny.-
- ¿Sí?
- Ehm, los niños, ellos saben, ehm, tú sabes...- No sabía ni cómo encontrar el modo de hacer la pregunta.
- ¿Qué si saben algo acerca de ti?- Kenny fue directo al grano.- No, ninguno de ellos. Ni Wendy ni Kyle quieren que hablemos de ti frente a ellos. Wendy cree que serías una muy mala influencia para los niños. En cambio, Kyle, pues Kyle no quiere que se hable de ti y no quiere dar razones. ¿Qué carajos pasó entre ustedes? Siempre se han llevado mal, pero...-
- Kenny, no quiero hablar de esto ahora.- Cartman resopló.- Si ese judío hijo de puta no quiere decir nada, yo no tengo porqué mierda dar explicaciones, ni que fuera la perra de su madre.- Se cubrió los ojos con la mano.- Ya debo colgar, es bastante tarde.-
- Sí, de acuerdo.- Kenny miró el reloj, eran casi la una.- Hey, no te preocupes, los niños no saben nada, así que no molestarán a Freddy con eso.-
- Ehm, gracias.- Guardó silencio.- Adiós Kenny.-
- Adiós Cartman. Y bienvenido de vuelta.-
Ambos colgaron. Cartman dejó el celular en la mesa y tomando su cabeza con las manos se sentó en la silla. ¿Realmente sería bueno volver a verlos a todos? Tal vez, tal vez no...
- ¡Hey, ladillas!- Les gritó Bradley la mañana siguiente a los gemelos después de discutir con Leo.- ¿Hicieron la tarea?-
- Sí hicimos la tarea.- Contestan orgullosos.- Pero no te la vamos a pasar.-
