Los personajes no son míos, son de la increíble Stephanie Meyer, yo solo juego con ellos aunque puede que alguno me lo invente.
N/A: Bueno, aquí estoy de vuelta, no se me podrán enfadar, que no he tardado mucho, apenas unos días. A ver, sé que Edward ha tardado en entrar en escena, pero es que tenía que ser así. Espero que les guste y que dejen muchos reviews. Nos leemos a bajo.
Título: Perdido.
Capítulo 5: La noticia.
Bella había acertado, estaba embarazada, de tres meses, tres semanas y un día. Atendía atentamente a lo que le decía el ginecólogo, pero su cabeza estaba en otra parte, en un lugar muy lejos de Forks, Inglaterra, Edward.
Suspiró mientras escuchaba lo mismo de siempre. Nada de relaciones sexual. ¡Já! ¿Con quién? – se dijo sarcásticamente Bella. Nada de hacer ejercicios duros, comer bien y a las horas que se debe, evitar si es posible los tacones… vamos, todas esas cosas que Bella había escuchado sola cuando fue al ginecólogo por su primer embarazo. Sola. Bella se daba cuenta de que todas las cosas las había hecho sola desde que se mezcló con Edward Cullen, ni siquiera él había ido a ver la primera radiografía de Anthony, estaba en España, ni la segunda, estaba en Australia, ni la tercera, los asiáticos le necesitaban, ni en la cuarta, su partido de golf era demasiado importante, allí podrían hacerse nuevos negocios. Bella se dio cuenta de lo ambicioso que era Cullen, tenía de todo, coches que valían una fortuna, una mansión que ningún mortal normal en su vida podría pagar, negocios, dinero, muchísimo dinero, pero de todos modos, aún ya con todo lo que tenía Edward Cullen quería más. No podía culpar a los demás Cullen de iguales, Calisle Culle non era para nada igual a su hijo, era un humilde doctor al que le gustaba la vida tranquila y con solo estar con su esposa e hijos era más que feliz, al igual que su mujer Esme Cullen. Bella recordaba a Esme con adoración, su suegra le había acompañado en dos de sus cuatro ecografías, pero Bella no le había dicho en las dos últimas, no quería estorbar a Esme. Tampoco podía decir nada de Alice Whitlock, la hermana pequeña de Edward y de su marido Jasper, eran dos personas muy humildes que trabajaban persiguiendo sus sueños, no tenían hijos, pero porque con ellos solo se bastaban, y como decía Jasper: "No tengo nada suficiente para darle a mi hijo, así que no necesito un heredero, el día en que venga seré el hombre más feliz del mundo, pero de momento no lo busco, el llegará solo", y tanta razón tenía Jasper, al contrario de Edward, que se había casado solo con ella para tener un hijo, ¿Se podía ser más sucio y repugnante que Edward Cullen?
Y tampoco podía decir nada de Rosalie Mccarty, la hermana mayor de Edward y su esposo Emmett, que eran unas increíbles personas, ambos eran empresarios, pero nada codiciosos comparado con Edward, ellos solo trabajaban para vivir, no como Edward que vive para trabajar. Había hecho buenas migas con la familia Cullen, todos eran amables y buenas personas, menos el estúpido de Edward, que a pesar de que lo amaba, quería matarlo. Bella había hecho una amistad increíble con Rosalie, Bella era una de las pocas que la había comprendido con su esterilidad, no podía tener hijos y por eso se refugiaba con el pequeño Anthony, el único enano de la familia Cullen. Todos parecían adorarle y dar el mundo, el cielo y mucho más por él, menos la persona que de verdad debería hacerlo, su padre.
Bella salió tranquila de la consulta, le había dicho que de momento todo iba bien, el peligro ya había pasado, normalmente el peligro surgía en los primeros tres meses de embarazo y a ella le iba bien, todavía debería de esperar uno o dos meses más para saber el sexo del bebé.
Con los papeles en mano Bella bajó por el ascensor, no quería forzar ahora que sabía que tenía a alguien a quien proteger dentro de ella.
En el pasillo delante de la puerta de la habitación en la que estaba Anthony, su amigo y su padre estaban sentados en las incómodas butacas, al parecer esperándola, porque en cuanto la vieron saltaron hacia ella.
-¿Por qué has tardado tanto? – habló Jacob.
Charlie pareció esperar su respuesta.
-Eh… - los miró a los dos, allí delante de ella mirándola con curiosidad – necesito contaros algo, pero no puede ser aquí – contestó - ¿Cómo está Anthony? – su pequeño era lo más que le interesaba junto a su otro pequeño, al que ya le había cogido cariño.
-Va mejorando, le ha bajado la fiebre y ya come, poco pero lo hace - contestó su padre mirándola curiosamente.
-¿Puedo pasar a verlo? – preguntó Bella ansiosa, en todo lo que llevaban allí no le habían permitido verlo, y tenía unas ganas tremendas de coger a su pequeño y estrujarlo contra ella.
-No podemos, no de momento pero el doctor Pettyfer dijo que esta noche más tardar podríamos, sabe que ya nos ha tenido bastante tiempo alejado de él – contestó Jacob sorprendiendo a Bella.
Jacob no tenía por qué estar allí, sin embargo estaba, algo que Edward no habría hecho ni por asomo, estuvo en su parto y no sabía ni porqué milagro.
-Gracias – les dio sinceramente a los dos.
-Bien – dijo Charlie rascándose la nuca – esto… ¿Y si bajamos a bajo y nos cuentas eso que tenías que decirnos? – dijo su padre yendo directamente al grano, Charlie Swan era un hombre con poca paciencia.
-Me parece bien – apoyó Jacob.
Bella asintió y caminó al lado de su padre que los dirigía a la cafetería del hospital. Se sentaron en una mesa alejada próxima a una máquina de sacar comida basura rápida. Jacob había ido a por unos cafés y ahora volvía con ellos y algunos dulces. Bella no se había dado cuenta de que tenía hambre hasta que su estómago gruñó al ver los deliciosos pastelitos que su amigo de toda la vida traía en la cutre bandeja del hospital.
Jacob y Charlie rieron ante el gruñido estomacal de Bella y la incitaron a comer. Bella comió a gusto al lado de su padre y su amigo. Ellos esperaron a que ella terminara y cuando lo hizo le preguntaron qué era eso que tenía que decirles.
-Veréis – esto le costaba mucho a Bella decirlo – pues… - miró los papeles que descansaban en una silla a su lado y los cogió extendiéndolos hacia los dos hombres que la miraban confundidos.
-¿Qué es esto? – preguntó Charlie sin ni siquiera mirar nada.
-Échales un vistazo primero papá – dijo Bella.
Charlie Swan cogió los papeles que su única hija le tendía y les hecho una ojeada, luego de ver lo que era se los pasó al muchacho que tenía al lado y miró fijamente a Bella, sin ninguna emoción en la cara.
A Jacob se le habían agrandado los ojos al ver lo que significaban esos papeles, ¿Cómo no se había dado cuenta? Esto solo aumentaba más lo que él sabía, no sabía nada de mujeres y nunca conseguiría estar con Bella.
-¿Cómo te sientes? – Jacob fue el primero en hablar.
Bella apreció pensarse bien lo que iba a decir.
-Rara – contestó sinceramente.
-¿Qué piensas hacer? – preguntó Charlie cogiéndole una mano por encima de la pequeña mesa de la cafetería.
Bella suspiró, su padre no estaba enfadado.
-Tenerlo – dijo con voz firme, eso no estaba en discusión.
-Eso lo sabíamos, me refiero a Edward… - a Charlie le costaba hablar de ese individuo que había engañado a su hija.
-No lo sé, papá – dijo Bella echándose a llorar.
No aguantaba más, estaba n sola, tan perdida, tan harta, tan desolada, tan… ¡Dios! Estaba tan enamorada del capullo de Edward Cullen, y lo peor de todo es que seguía sin poder hacerlo a un lado y sabía que nunca podrí hacerlo, por muchos hombres que pudieran haber en su vida luego de Edward, él siempre marcaría algo, y no solo porque es el padre de su hijo y el del que espera, si no porque Edward la enamoró hasta el infinito y más allá, pero le dolía toda esta situación.
¿Qué iba a hacer? Ni siquiera sabía cómo iban a seguir las cosas ahora, solo que cuando Anthony estuviera bien, lo apuntaría a una guardería para ella poder trabajar. Tenía buenos ahorros, pero como solo eran gastos de Anthony y ella daba, pero ahora con un bebé más sería difícil.
Notó los brazos cálidos de su padre a su alrededor. Se había levantado a levantarla y ahora ella lloraba en su pecho como cuando era pequeña y algo le asustaba.
Recogieron sus cosas de la mesa y subieron otra vez a pediatría, a esperar que le dejaran ver a Anthony.
El día de ayer había sido caótico, y a Bella le había pasado factura, lo único bueno de ayer fue el saber que volvería a ser madre y que le hubiesen dejado ver a su pequeño por la noche. Después de haber estado discutiendo seriamente con Jacob y Charlie, ambos se habían marchado a sus respectivas casas y Bella se había quedado en la habitación de su hijo toda la noche. Por suerte la pequeña habitación blanca tenía un silloncito que no estaba mal y Bella había conseguido haber dormido un poco, aunque la mayoría de la noche se la había pasado mirando al techo o a Anthony dejando que sus pensamientos volaran.
Ahora ya era por la mañana y se había cambiado con la ropa que Charlie le había traído nuevamente esta mañana antes de irse a la comisaría a trabajar. Él no quería, pero Bella le había hecho entender que era su obligación. Jacob no había aparecido por allí, pero la había llamado preguntándole si quería que fuera pero Bella había renunciado a la pregunta, Jacob trabaja y no quería que lo echaran del trabajo por su culpa.
La ropa cada vez le quedaba más estrecha y su abdomen ya no era plano, pero tampoco excesivo, apenas un ligero volumen. Estaba mañana se había puesto unos vaqueros pitillos desgastados, unas converse azul marinas y una camiseta de manga tres cuartos blanca con el logotipo de los Rolling Stone.
Estaba de pie junto a Anthony acariciándolo, este había despertado le sonreía cariñosamente, pero cansado, al parecer estaba mejor, pero no totalmente recuperado.
Bella le hacía cosquillas para alegrar un poquito más a su pequeño angelito cuando la puerta se abrió de pronto dando un fuerte golpe haciendo que Anthony se asustara y comenzara a llorar.
Bella se dio la vuelta dispuesta a insultar al que había hecho llorar a su hijo pero se quedó estática, sorprendida y sin hablar al ver quien era la persona que estaba delante de ella. ¿Cómo había conseguido encontrarla?
N/A: ¿Qué les ha parecido? Bueno, ya se imaginaran quien es el que ha aparecido por la puerta. ¿Se imaginan que puede pasar? Acepto sus teorías xD, ni yo misma sé que pasará hahahaha. ¿Se imaginan a Bella como la he descrito? Me parece tan linda cuando de su bebé y con otro en camino… - suspiro- El amor xD
Espero sus reviews.
Un saludo, nos vemos pronto.
