-Majestad, tal y como usted a ordenado, hemos aumentado la velocidad por lo que llegaremos a puerto narniano dentro de tres dias.
-Es bueno saberlo, gracias Capitan.
-A sus ordenes, alteza.
Una sonrisa adorno sus masculinos labios a la par en la que se apoyaba en la barandilla para contemplar el amplio mar que se extendia ante sus renovadas energias, disfrutaba del viaje de regreso a su casa, admirando la belleza de la puesta de sol que se divisaba delante de el y que era un deleite para los nuevo dia acababa y eso significaba que cada vez quedaba menos para regresar a su reino, poder disfrutar de la belleza de sus bosques y en secreto, de la estatua en memoria de una antigua reina que aun a pesar del tiempo transcurrido desde su marcha y el que 1300 años lo separasen, seguia viviendo en su mente y corazon.
La reina Susan, la benevola.
Mas aun a pesar de mantener vivo su recuerdo seguia adelante por el bien de su reino y en busca de alguna dama que lograse cautivar a su libre corazon, pues ya era hora de que sentara cabeza para poder lograr que su dinastia siguiera al mando de Narnia cuando el ya no fuera un habitante del mundo de los vivos, sino un nuevo ciudadano de la ciudad de los muertos en donde viviria con sus padres el resto de sus dias.
Toda la eternidad.
Nego con la cabeza al ver por donde hiban sus negros pensamientos y se separo de la barandilla de madera del barco, mientras una suave brisa primaveral revolvia con gracia sus castaños cabellos como si danzaran al son del viento una melodia imposible de ser oida por los seres melodia del mar.
Inspiro el puro aire que solamente en medio del mar se podia respirar y entro en su camarote con la firme intencion de descansar para poder disfrutar del siguiente dia y ayudar a los tripulantes del barco como solia hacer, cerrando la puerta al entrar en sus aposentos y hecharse literalmente sobre la mullida cama, cayendo en un profundo sueño de inmediato.
Un sueño en el cual podia ver para su deleite, la fina figura de una mujer que el conocia a la perfeccion.
En el timon, el capitan miraba como la noche se cernia sobre ellos, sintiendo como el viento se volvia cada vez mas fuerte y que parecia traer malas noticias a los tripulantes del barco narniano, como si trataran de advertirles de que un mal se acercaba hacia ellos y que no podrian evitar que una desgracia ocurriese entre sus filas, preocupando al capitan, el cual se fue a descansar con un extraño nudo en la garganta.
Mientras, no demasiado lejos del lugar por donde navegaba el barco con rumbo a Narnia, otro muchisimo mas pequeño pero no por ello menos maravilloso, navegaba con sorprendente rapidez hasta donde se podia divisar a la luz de la luna la silueta de la embarcacion narniana, con una figura en proa que parecia mirar el barco delante de ellos con una sonrisa malvada en sus labios.
-Estamos todos listos, mi capitana.
-Bien hecho, diles a todos que se armen bien...esta noche nos jubilaremos,tenlo por seguro Therence.
-Si mi capitana.
La sonrisa se hizo mas pronunciada en la capitana de aquel navio mientras que su primero al mando daba las nuevas noticias que la jefa de aquella tripulacion habia dicho, y no pudo evitar que sus ojos se cerraran a la vez que sentia como el viento jugaba sin descanso con sus rizados y largos cabellos rojos como la sangre, disfrutando de las sensaciones que sentia ante tan insignificante fenomeno de la naturaleza.
Los tripulantes de aquel barco sacaron todas sus armas, empuñandolas con fuerza y hablando entre ellos sobre todo el oro que conseguirian robar aquella vez, mientras que una niña de largos cabellos cobrizos miraba el barco junto a su capitana, ambas en proa admirando la belleza del navio al que poco a poco se hiban acercando, consiguiendo este que todos los tripulantes del barco se callaran pues sabian que en poco tiempo tomarian aquel barco...por la fuerza.
-Creo que deberiamos pensarnos mejor este asalto,Eileen.
-No ahi nada que pensar,Arya, vamos a tomar este barco asique...quedate aqui y prepara chocolate caliente,¿quieres?
-¿Me queda de otra?
-No,ahora...-la joven de cabellos rojos se giro quedando de cara a sus marineros, sonriendo ampliamente y siendo iluminada por la luz de la luna que volvia mas blanca aun su palida piel resaltando de su rostro sus grandes ojos verdes.-Chicos...¡ a enriquecednos!
-¡SI!
-¡Nos atacan!
-¡Todo el mundo a cubierta!¡Vamos!
El ruido que provocaban los apresurados pasos de los marineros junto con sus gritos de alarma,despertaron al joven rey que aun medio dormido se levantaba de su cama a la vez que el capitan del barco entraba en sus aposentos con una expresion de gravedad en su rostro surcado de arrugas por culpa de la edad, alarmando al rey que de inmediato se puso en guardia, levantandose presurosamente de su mullida cama y poniendose de pie justo enfrente del capitan, esperando una explicacion para tanto revuelo.
-Rey Caspian,estamos siendo victimas de un abordaje.
-¿Abordaje?-pregunto atonito el rey mientras cogia su espada de encima de la mesa y salia de su camarote aun sin preocuparse de terminar de vestirse pues le preocupaba mucho mas el hecho de que les estuvieran atacando al hecho de ir sin camisa.
La cubierta era un autentico campo de espadas surcaban el cielo con rapidez para acabar chocando con la del contrario embolviendo todo con su agudo estruendo y manchando la madera del barco con el rojo color de la sangre que salia de los cuerpos de los combatientes, ya fuera de los narnianos como de aquellos que los atacaban, llenadolo todo de gritos de dolor y del entrechocar de las espadas entre si.
El joven rey narniano empuño su espada con su mano derecha y antes de que pudiera dar un paso para poder entrar a formar parte de la batalla, sintio el frio filo de una daga en su cuello, paralizandolo por completo.
-Un paso mas y lamento decir que manchare la madera con tu sangre.
La voz era dulce y melodiosa pero a la vez amenazante y autoritaria lo que le hacia entender que quien lo mantenia atrapado era alguien fuerte y tambien,alguien que hiba bien armado.
-No creo que te convenga matarme.
-Y lo dice el chico que tiene una daga en el cuello.
-Exacto...
El chico cogio la fina mano blanca que mantenia la daga pegada a su cuello,amenazandole y con rapidez separo el arma de su cuello girandose y quedando de frente con su atacante quedando este atrapado entre el y la pared del barco mientras que el narniano lo mantenia atrapado por la mano en la que sujetaba la daga,disminuyendo asi la distancia entre ambos cuerpos considerablemente.
O mas bien deberia decir la atacante pues para sorpresa del rey narniano, su adversaria era una joven de belleza imposible de pasar por alto y con unos grandes ojos verdes capaces de hipnotizar a cualquiera, aunque en aquellos momentos lo miraban con rencor y fiereza.
La joven capitana del barco enemigo miraba fijamente a los ojos del joven al cual habia amenazado segundo antes, mientras intentaba separar su cuerpo del masculino que la mantenia presa contra la pared, sin exito alguno para su desgracia.
-¡Sueltame!
-¿Y dejarte escapar?-pregunto el narniano mientras se acercaba mas a la figura de la joven,sintiendo como esta encajaba a la perfeccion con su cuerpo, como si ambos hubiesen sido creados a la medida del otro, clavando tambien sus ojos en los de la chica.-Me temo que no,señorita...
-Capitana.-corrigio la joven mientras miraba a un punto exacto detras del chico que la mantenia presa.-Y yo que tu me soltarias.
-Yo creo que no.
-Tu lo quisistes.-fue lo ultimo que escucho el rey de Narnia antes de sentir como algo golpeaba con fuerza su cabeza,haciendo que se separase de la chica dejandola libre y cayendo al suelo,pesadamente, mientras que sus oidos captaban un ultimo sonido antes de perder la inconsciencia por dulce voz de mujer que parecia hablar con otra persona...
-Llevalo al barco...
