El hechicero de fuego

Capitulo 5: Encuentro

Pasaron los días y nuevos incendios se habían iniciado pero con mayor magnitud, muchas personas habían salido lastimadas unas más que otras, la policía se había puesto a investigar y la conclusión a la que llegaron es que todo era obra de una banda ya que habían encontrado rastros de explosivos los cuales Yami había plantado para despista y que nadie sospechara que el hechicero de fuego había regresado aunque eso era lo que les quería hacer saber pero no se podía arriesgar a que su tía se diera cuenta de ello. Una tarde Yami estaba solo escuchando las noticias en la radio en su habitación riéndose como si lo que el locutor dijera se trataba de algo gracioso.

-Hoy nuevos incendios en Domino oeste, el saldo 15 heridos de gravedad no hubo descensos, los heridos fueron trasladados a la unidad de quemados del hospital general de Domino, la ola de incendios se han hechos más grandes y son mas constantes ¿hasta cuándo terminaran?

-jajajajaja no van a terminar al menos no hasta que haya muertos, esas personas que salieron quemadas han probado la desesperación, esto me satisface mucho, me encanta escuchar este tipo de noticias.- Solo se reía y burlaba, decidio hacer que se hablara un poco mas de la supuesta banda, tenia aun tres horas antes de que Alin regresara asi que salio a divertirse un poco.

Salio y llego a una parte de la ciudad que estaba bastante concurrida, habia muchos puestos donde la gente vendia su mercancia, tomando las debidas medidas para no ser visto su mano comenzo a producir una pequeña flama y que luego de pronunciar un hechizo la flama desaparecio para luego aparecer quemando uno de los puestos, con sus manos hizo unos ademanes con los cuales hizo que el fuego se propagara con mucha fuerza, la gente comenzo a correr asustada por lo ocurrido, el solo se reia, despues el fuego comenzo a tomar mucha mas fuerza propagandose rapidamente, Yami decidio marcharse de ahi para dirigirse a otro lugar, ahi nadie resulto herido pero en el siguiente lugar no tendrian esa suerte.

Se dirigió al sur de la ciudad había muchos edificios que estaban en construccion, cerro sus ojos y volvió a pronunciar un hechizo y en un instante la construcciones estaban quemándose, Yami hizo que esta vez el fuego tomara mas fuerza, los trabajadores salieron corriendo de ahí pero algunos habían quedado atrapados por las llamas gritando por la desesperación de sentir la piel quemarse, otros trajeron rápidamente agua para intentar sofocar las llamas pero mientras mas lo intentaban Yami hacia que se volviera mas intenso, se encontraba oculto donde nadie lo podría notar, estaba muriéndose de la risa ante tal espectáculo, de ahí provoco dos incendios donde muchos resultaron severamente heridos, despues de eso se retiro a su casa a descansar, observaba las noticias contemplando su propia obra destructiva con una sonrisa de satisfaccion.

-Se produjeron 4 incendios de una manera misteriosa, muchas personas resultaron heridas, segun los medicos muchos no van a llegar a salvarse, esta obra de la banda es macabra al querer herir a personas inocentes, reporto para TV noticias Mike Stelpeton.

-Jajajaja que divertido no me canso de hacerlo jajajaja, no me importa tu opinion y si esa gente no se salva bueno no se pierde nada importante, serian pestes menos.- escucho una llave meterse en la cerradura su tia llego y cambio rapidamente de canal a una pelicula, ella lo vio sentado viendo la television.

-Hola ¿que haces?

-Viendo una pelicula que ya me aburrio.- apago la television.- me aburri me ire a mi habitacion.

-¿Porque siempre debes encerrarte en tu habitacion? Deberias salir a divertirte a algun lado como un jovencito de tu edad.

-Porque me gusta estar solo, es algo que disfruto mucho, (pensando: ademas ya me diverti quemando cosas y ya fue suficiente diversion por un dia) te veré después Alin.- se paro de ahí y se fue a encerrar, sin que Alin lo notara estaba sonriendo plenamente por lo visto en las noticias. Al día siguiente habria un encuentro con alguien que Yami no se esperaria.

En la escuela era la hora del receso en la cafetería de la escuela un chico que tenía un gran parecido con Yami era perseguido por los 4 bravucones por lo general siempre lo molestaban y golpeaban, el les temía mucho, en su carrera para tratar de evitar la paliza de ese día doblo una esquina y choco con Yami, ambos se sorprendieron al verse era como mirarse en un espejo salvo algunas diferencias en el cabello, estatura y ojos, el menor reacciono primero al escuchar a quienes solían atormentarlo, Yami lo tomo de una mano para evitar que se fuera.

-Suéltame por favor.- pero Yami no hizo caso, los 4 llegaron pero se detuvieron de golpe al ver a Yami.

-Amo solo estamos en nuestros asuntos, recuerda lo que dijo que podíamos molestar a quien quisiéramos.- Yami volteo a ver al chico que tenía bien agarrado y vio en él una mirada de miedo la cual le trajo un recuerdo, después volteo a ver a los 4.

-Es mejor que desaparezcan de mi vista antes de que yo los haga desaparecer.- salieron corriendo de ahí ya que sabían lo que era capaz, tenían cicatrices que lo probaban.- ¿Cómo te llamas?- el chico no le contesto.- ¿Qué cómo te llamas? Volvio a hablar pero lo hizo en un tono muy severo.

-Mi nombre es Yugi Moto, no me lastimes.- dijo cerrando los ojos esperando cualquier agresión de su parte.

-No voy a lastimarte.- lo suelta.- solo ándate con cuidado de que esos tarados no te vean.

Se fue de ahí sin más dejando a Yugi sorprendido, el había escuchado mucho de ese chico todos decían que él era alguien malvado y pensó que lo lastimaría pero no le hizo nada, Yami se quedo pensando del porque se parecían tanto, cuando salió de la escuela se fue directo a casa, no tenía ganas de destrozar o quemar cosas, no sentía esos deseos en ese momento, se encerró todo el día hasta que su tía llego, al escucharla salió de su habitación.

-Alin ¿te puedo hacer una pregunta?- ella se sorprendió al escucharlo preguntar algo de una manera amable ya que siempre que preguntaba lo hacia como dando ordenes.

-Por supuesto, dime.

-Bueno mi madre ¿tuvo algún otro hijo de la cual haya sido separado de ella?- le extraño la pregunta que Yami le hizo.

-Tú fuiste su único hijo, fuiste su única adoración, ¿Por qué la pregunta?

-Por nada.- dijo Yami de alguna manera se sentía apenado pero no lo dejo notar.

-Vamos te conozco y se que tu no acostumbras a preguntar cosas por ninguna razón así que dime cual es la razón a tu pregunta.

-de acuerdo.- se expreso con algo de fastidio.- hoy vi a un chico y su parecido conmigo es extraordinario y pensé eso.

-Como te dije fuiste su único hijo, ya veo te vino a la mente la posibilidad de un hermano y te ilusionaste con la idea.

-Claro… claro que no, si que estas mal de la cabeza, mejor me voy.- se dio media vuelta para volverse a encerrar.

Alin lo observo hasta que la puerta de la habitacion se cerro, vio en el esa ilusión, ella sabía que él había sido hijo único y que su hermana ya no pudo tener más hijos, a pesar de que no los frecuento mucho su hermana le habría comunicado algo así.

Se había retirado a su habitación y no quería admitirlo pero ella tenía razón había pensado en esa posibilidad y si se había ilusionado pero ahora la idea de que un humano se pareciera a él comenzaba a molestarle, se recostó en su cama a pensar.

-¿Por qué se parece a mí? Tal vez ella no lo sepa si casi no nos visitaba, solo hay una manera de saberlo, revisando sus muñecas y ver si tiene las marcas de la estrella y el sol, solo así sabré si es un hechicero pero también que tal si no lo es, si solo por una mala broma del destino es un humano, no me lo quiero ni imaginar, odiaría parecerme a un humano

Esa era la duda, odiaría con lo más profundo de su ser si ese chico fuera humano y no hechicero como lo estaba pensando, al día siguiente investigaría eso ahora ya era tarde. Al día siguiente Yami caminaba por los patios de la escuela mientras meditaba cuando de lejos vio a Yugi que se encontraba caminando decidió acercarse hacia él, cuando estuvo cerca lo tomo de una mano haciendo que Yugi se llevara una sorpresa, Yami se lo llevo a otro lado.

-¿Qué haces? Suéltame.- temía que esta vez si fuera a hacerle daño ya que no lo llevaba de una manera amable, estando en un lugar alejado lo soltó.

-Muéstrame tus muñecas.

-¿¡Qué!- Yugi se sorprendió por lo dicho.

-¿Qué me muestres tus muñecas?- repitió pero en su tono se veía molesto.

-¿vas a romperme las manos verdad?

-Lo hare si no haces lo que te digo.- Yugi hizo lo dicho y Yami comenzó a revisar no encontrando lo que buscaba.- creí algo de ti pero ya no importa, sabes desde ayer despues de que nos vimos te he observado y he notado que te dejas molestar mucho en especial por esos 4 cretinos.

-¿Qué puedo hacer? Son más fuertes y grandes que yo.

-También son más fuertes y grandes que yo y yo los trato como me da la gana, digamos que les doy un poco de su propia medicina.

-¿acaso perteneces a una banda o a la mafia?- dijo no encontrando otra explicación del porque le temían si ellos eran mas fuertes que el.

-jajajajaja por favor no necesito pertenecer a una banda para hacer lo que yo quiera, sí que me hiciste reír con tu ocurrencia.

-He escuchado mucho de ti y todo mundo dice que eres alguien malo, también lo creí y pensé que me harías daño ya que me tomaste por sorpresa pero estas conviviendo conmigo, tal vez no te conocen por eso hablan de ti ya que estas siendo amable conmigo.- al mencionar esas últimas palabras Yami puso un gesto de cómo si quisiera vomitar por lo que Yugi dijo.- ¿estas bien?

-Estoy bien, mejor me voy de aquí.- dio media vuelta y se fue, ya estando solo comenzó a apretar sus puños en señal de enojo.- esto es inconcebible un humano se parece a mí, que asco, jamás me sentí tan ofendido como ahora, quiero hacerle daño pero por alguna razón no puedo, no sé que me lo impide.

Terminando la escuela se dirigió a los muelles a pensar, desde que conoció a Yugi no se sentía a gusto comenzaba a dudar, ese parecido le parecía repugnante pero también le hacía recordar cuando era un niño y tal vez era ese parecido lo que le impedía hacerle daño.

-¿Qué demonios me está pasando? Odio esto, lo odio tanto.

Del enojo que sentía comenzó a incendiar las bodegas que había en el muelle, lo hacía con tanta furia que prácticamente salían volando en mil pedazos, después fue a quemar otro poco la ciudad causando incendios intensos e hiriendo a más personas, lo hacia para desquitar un poco la frustración que sentía después de eso se fue a su casa a encerrar, tiempo después llego su tía, le extraño no escucharlo así que fue a buscarlo a su habitación, abrió la puerta y lo vio recostado.

-¿acaso no sabes tocar la puerta?- dijo con mucho reproche.

-Me extraño no escuchar ni pio de ti ¿Qué te ocurre?

-Nada.- dijo estando fastidiado.

-No me engañes ¿Qué te ocurre?

-Ese chico es humano y no hechicero, no tiene las marcas y odio que un humano se parezca a mi, y solo una vez lo defendi o al menos creo que eso hice y ni siquiera se porque lo hice, siento algo raro.

-Se llama compasión por lo que dices te estas encariñando con alguien sin conocerlo.

-¿estas loca? Claro que no, que idea mas repugnante, yo no siento ni compasión ni cariño por nadie y menos por un humano insignificante.

-Claro que si aunque no lo quieras admitir.

-ja no me hagas reir y es mejor que salgas y me dejes solo, escuchar tus tonterías solo hace que quiera vomitar.

Alin salio de ahí, lo conocía muy bien y sabia lo orgulloso que era, no iba a admitir que había tomado simpatía hacia ese chico, tal vez de una manera inconsciente, mientras Yami se quedaba pensando, odiaba esa idea, el no tomaba simpatía por nadie, ni por otro hechicero ni mucho menos por un ser humano, esa idea le desagradaba en lo absoluto, comenzaba a sentirse enojado, frustrado y muy furioso, aquella aura negra apareció rodeándolo, su mirada era de odio absoluto que comenzaba a consumirlo, en un momento el aura desapareció ya que se dio cuenta que sin querer comenzaba a expulsar su energía mágica y si Alin la sentía podría comenzar a sospechar de el y volvería a intentar sellarlo cosa que de todas maneras no iba a permitir, se calmo y ya vería la manera de desquitar su enojo, arremetiendo contra los pobres humanos.

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Hola a a todos he aqui el capitulo 5, Yami se encontro con Yugi y ahora no sabe que pensar de ese parecidoentre ambos, ya veran lo que pasara en el siguiente capitulo, mando un saludo a Divine Atem, sayori sakura y Azula1991, gracias por sus comentarios eso me inspira a seguir, tambien mando un saludo a quienes se tomen unos minutos en leer este fanfic, bueno sin mas que decir me despido nos veremos en el capitulo 6 de esta historia que tendra un par de sorpresas mas. Sayonara.

DarkYami Motou.