AVISO: Este fic es completa, total y absolutamente OCC quitando de algunas salvas excepciones. Y aun las excepciones, seran completamente desde mi punto de vista. A modo de disclaimer dire que el universo en el que esta basado este fic, asi como la ambientacion y todo eso no me pertenece a mi si no a JKR y que solo lo cojo prestado para jugar un ratito en el sotano...pero esta vez cojo mayoritariamente el escenario. El resto lo pongo yo.

Si no habeis leido Mens sana in corpore sano...no vais a entender nada de este fic. Sois libres de leer si quereis, pero avisados quedais.

Me pedisteis un tercera generacion...aqui lo teneis. Desde mi punto de vista. Este fic se situa 5 años despues de donde lo deje en Mens sana in corpore sano. Y aviso de antemano que aunque este fic tendra unos cuantos capitulos, no sera ni por asomo un logfic...5 o 6 caps maximo.

Bueno...no se como ira esto...pero alla voy.

Todos los años pasaba lo mismo. Antares suspiro hastiada. Aunque se sentia asqueada, su inexpresivo rostro miro a todos los que aquella tarde de febrero estaban en la biblioteca. Bullian de excitación. De nervios contenidos. La pequeña de los Malfoy puso su mejor cara de inexpresiva idiferencia y volvio a coger su libro. Los murmullos sotto vocce la sacaban de quicio. Pero tenia nombre para ese efecto: Hormonas.

Todos los años pasaba igual: a medida que se acercaba el 14 de febrero la capacidad de raciocinio de la poblacion estudiantil se volvia inversamente proporcional a la cantidad de decoracion rosa, roja y a base de corazoncitos y angelitos arqueros tuertos con problemas de sobrepeso. Y dada la aberrante cantidad de ese año el CI medio de los estudiantes de magia debia rozar el cero absoluto. Según el punto de vista de Antares Malfoy Granger, eso era deprimente. Ella no lo entendia. No es que solo fuera misantropa, antisocial y con una capacidad emaptica practicamente nula...es que sencillamente no comprendia la necesidad humana de la poblacion adolescente de gritar a los cuatro vientos sus emociones.

Según su experiencia, y mas siendo una slytherin, hacer publico que un chico te gustara era sinonimo de tener ganas de que tus compañeras hicieran lo posible para quitartelo. Era ley de vida. Eso si no conseguias un rechazo total y absoluto cuando descubrias a ese mismo chico persiguiendo a otra...o la humillacion de que todos supieran lo que sentias y que el objeto de tus afectos se riera de ti...Segun Antares, San Valentin era el patron de los suicidios sociales, de las ganas de ser humillado publicamente y de la carencia total de sentido del ridiculo.

Una manada de adolescentes histericas de todas las casas pasaron a su lado chillando y cotorreando ansiosas, confirmando sus teorias. Algun dia tendria que investigar si habia algo contagioso en esa actitud. Porque según ella, eso no era normal.

Suspiro cansada, cogio la pluma, y se puso ha hacer sus deberes de aritmancia.

-Escribiendo alguna carta de amor, niña escoba?- Antares alzo los ojos y miro con una ceja arqueada a su amiga Minerva, que le sonreia con un blazo en jarra apoyado en su cadera.

-Si estuviera escribiendo una carta de amor, cosa que no creo que haga nunca, no lo estaria haciendo en la biblioteca delante de todos...

-Eso sin contar que aun no hemos encontrado a un macho de tu especie...-Minerva sacudio la cabeza. A veces dudaba de que su amiga fuera siquiera humana. Con un gesto languido y felino, Minerva se sento al lado de Antares.

Las dos eran slytherin, aunque Minerva era un año mayor. Ademas, verlas juntas era ver las dos caras de la moneda de la belleza: Antares, con su larga melena ondulada rubio platino, y sus ojos gris glaciar, palida como la luna llena en una fria noche invernal, esbelta y espigada...casi eterea. Y Minerva...mas menuda, pero llena de curvas, una mulata con el calido color de la canela en la piel, y su larga melena negra con reflejos rojizos enmarcaba un rostro ovalado en el que destacaban sus intensos y desconcertantes ojos azules. Minerva tenia de picardia y exotica calidez todo lo que Antares de misterio y aura distante. Minerva era una fuerza de la naturaleza, Antares los misterios silenciosos del universo.

-Y tu? Ya has escrito tus cartas?- Comento la Malfoy ignorando el comentario de su amiga- Por que por lo que se, si tienes que contestar a todas las que has recivido vas a pasarte dos meses escribiendo...

-Yo solo tengo que escribir una, niña escoba...-le respondio la mulata guiñandole un ojo con picardia

-Si...y se quien la recivira...-Antares puso los ojos en blanco. Aun le parecia increible que nadie se diera cuenta de que Minerva y Scorpius llevaban juntos desde primer curso.

-Algun dia me tienes que decir como diablos te las apañas para enterarte de todo y que nada te importe...-Minerva se sentia honestamente impresionada.

-Es facil...tengo ojos en la cara. Veo, escucho,...ergo acabo atando cabos.- La rubia se encogio de hombros e ignorando a Minerva, se puso de nuevo con sus deberes.

-Como sea...solo venia a decirte que o espabilas, o acabaras perdiendo tu oportunidad...

-de que hablas?- Aquello si capto la atencion de la mas joven, que la miro con curiosidad.

-Hablo de que ya estamos en el segundo trimestre...Antares...-Minerva bajo el tono de su voz- Y de que aunque a ti aun te queda lo que queda de este año y el que viene...algunos nos graduamos este año. Y tu mas que nadie deberias saber que en un año...pueden pasar muchas cosas. Muchas cosas pueden cambiar...muchas cosas se pueden perder...ya has perdido mucho tiempo...no crees?

Antares trago saliva. Se cuadro e hizo lo que mejor se le daba hacer: como si tal cosa. Como si nada importara. Como si no supiera de que hablaba su compañera.

-No entiendo a que te refieres...-comenzo la rubia.

-oh vamos! Que no soy ciega!- Minerva no sabia si reir o llorar. Habia intentado sacar el tema muchas veces y siempre habia fracasado al estrellarse contra el muro de hielo que rodeaba el corazon de su amiga- Pero solo te dire una cosa...pequeña niña escoba...sabes de quien hablo, y no dire nombres. Y para serte sincera, nuestro comun amigo ha pegado un cambio espectacular en el ultimo verano...asi que creeme si te digo que ya no eres la unica que se ha dado cuenta de que cierto premio anual existe...asi que ya estas espabilando...

Como si de una invocacion se hubiera tratado, Stratto Nott Lovegood entro en la biblioteca, con su placa de premio anual en la solapa de su tunica. Habia que reconocer que el ultimo verano le habia sentado muy bien. Seguia con ese aspecto lustrosamente desastrado, con la corbata nunca bien anudada y el pelo siempre revuelto, como si siempre tuviera algo mejor que hacer que pasarse un peine. Con su aspecto soñador, siempre distraido, siempre con la cabeza en las nubes, siempre con expresion de aburrimiento. Ya no tenia los ojos tan saltones como cuando era pequeño, pero los tenia inmensos, almendrados, y profundamente azules. Su tez palida no era como la palidez natural de Antares, era mas bien ese tono lechoso de los que no salen mucho a la luz del Sol. Y habia pegado un estiron tremendo: Stratto rozaba el metro noventa. Y aunque nunca fue robusto o cuadrado, no era enclenque. Por algun motivo que nadie habia querido investigar, se apunto al equipo de quidittch, y era un mas que notable guardian. Con sus perezosos movimientos siempre estaba sencillamente donde debia estar, para desconcierto de todos los cazadores que jugaban contra ravenclaw. El deporte no lo habia cuadrado, pero si lo habia fibrado. Y en su septimo año, Stratto sin ser una belleza, si era uno de esos chicos a los que no puedes dejar de mirar.

Vio a las chicas y con un leve gesto de los labios que era lo mas parecido a una sonrisa que podia llegar a mostrar, se acerco a las chicas.

-Teneis sitio para uno mas en el grupo de estudio?- Dijo señalando una silla libre junto a las de ellas.

-Preguntale a Antares...yo ya me iba...asi que os dejo solos...-Minerva les guiño un ojo a los dos y se fue con un contoneo travieso de caderas.

-Que ha querido decir con eso?- susurro Stratto atonito y confuso ante la reaccion de la slytherin

-Olvidalo...tiene las hormonas revueltas.- Antares resollaba intentando por todos los medios no ruborizarse.

-Como todos ultimamente...-Stratto se sento, y saco de su cartera un par de libros y un grueso fajo de pergaminos.

-Stratto...me prestas tus apuntes de Aritmancia?

-Si sigues estudiando a nivel de Septimo te aburriras en sexto...-El chico sonrio mientras rebuscaba en su mochila los apuntes que le habia pedido la chica.

-Me llevo aburriendo en clase desde primero...-Ella sonrio, poniendo los ojos en blanco.

-Se te ha ocurrido alguna vez tomar tus propios apuntes de tu propio curso en lugar de estudiar de los mios?- El le tendio las notas de aritmancia avanzada.

-Lo que damos en clase ya me lo se, Stratto...seria una perdida de tiempo...

Ambos se miraron. Ambos se sonrieron. Ambos apartaron las miradas poniendose colorados como tomates.

Desde la puerta de la biblioteca, dos ojos azules en un rostro canela se pusieron en blanco.

-Seran memos...-mascullo Minerva- con lo listos que son para algunas cosas hay que ver que subnormales son para lo mas obvio...

-que haces?

Minerva se giro en redondo y miro a Scorpius sobresaltada.

-Menudo susto me has dado!- Le golpeo en el pecho con la palma de la mano y resoplo ahogando una maldicion- miraba a esos dos...creo que habra que darles un empujoncito...

-Minerva no creo que sea una buena idea meterse...si tiene que pasar algo ya pasara.

-Lo dices por que es tu hermana...

-Lo digo por que cada vez que tienes una genial idea para acercarlos siempre acaban cortandose y marchandose cada uno por su lado totalmente avergonzados y se pasan meses sin atreverse a mirarse a la cara- La regañina de Scorpius hizo que Minerva se cruzara de brazos. Pero sabia que era verdad. Las encerronas en plan "vamos a ir todos" y al final no ir nadie para que se encontraran a solas no habian funcionado. Las dobles citas de los dos hermanos con Minerva y Stratto siempre fueron incomodisimas para todos...nada habia salido bien. Pero eso no iba a detener a Minerva. La perseverancia es una virtud...le decia Blaise, su padre. Y si algo era Minerva Blaise Weasley era perseverante...

-Quizas es que me equivoque de perspectiva...quizas no tengan que ver lo que hay...si no lo que podrian perder...

-Minerva...miedo me das...estas pensando en algo, verdad?- Scorpius la miro aterrado.

-Solo es una idea, Scorpius...solo una idea...

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Los dias pasaron como siempre pasaban en la escuela, con su rutina de clases y estudiantes intentando tener vida privada e intimidad. Pero a una semana de San Valentin, el caos estallo en el colegio.

Y todo tenia el mismo origen: el articulo de "lEspecial dia de los enamorados" de Hogwards en el periodico de la escuela. Todos los años se hacia, sobretodo por esas fechas. No estaban las tipicas reseñas de los solteros mas deseados, habia una clasificacion de ellos. No solo habian consejos e ideas para un dia especial, aquello era un manual de seduccion. El periodico escolar nunca tuvo una tirada tan espectacularmente numerosa.

-Has leido esto!- Chillo una Ravenclaw en la gran sala donde habia un revuelo impresionante- Es increible!

-Si!- corroboro una hufflepuff- Yo ni me habia fijado pero es verdad! Un chico pelirojo con uniforme de tejon les quito el pergamino a las dos chicas y lo leyo. Mientras ellas protestaban, el sonrio y se levanto.

Liam se acerco a la mesa de Slytherin.

-Eh, Antares, has visto esto?- Le dijo tendiendole el periodico de la escuela.

-Yo solo leo cosas que valgan la pena, Liam, parece mentira que despues de tanto tiempo aun no te hayas dado cuenta

-Oh, si que lo se, reina de los hielos...y creeme, esto te interesara, y mucho...a fin de cuentas habla de ti...

Antares levanto la cabeza con un gesto perezoso y curioso, mientras Liam le dejaba caer el periodico enrollado en el regazo con un torpe guiño que pretendia ser picaro y se quedo en algo similar a "se me ha metido un bicho en el ojo"

La chica tomo el diario mientras Liam volvia a su mesa y lo leyo. Incredula, volvio a leer la pagina. Con ansia, paso a la siguiente, y a la siguiente, y a la siguiente. Y cuando acabo de leerlo todo, volvio al principio y volvio a releerlo todo.

Su rostro, normalmente inexperesivo, tenia una expresion de pasmo incredulo. Se levanto como una automata y con el periodico en las manos se encamino hacia el jefe de su casa.

-Profesor...ha visto eso?- le mascullo airada la rubia.

-Si, Srta Malfoy...lo he visto, y viendo sus inminentes quejas- atajo el profesor viendo que ella iba a protestar- le dire que no se puede hacer nada al respecto, si el profesor encargado del departamento de periodismo dio su visto bueno al articulo, no hay nada que hacer por muy indignante que le parezca. Y que sepa, que es la unica que se ha quejado.

-Pero...

-No hay peros que valgan, Srta Malfoy. Libertad de prensa. Ahi no pone nada ofensivo. Es mas, diria que hablan muy bien de usted...asi que ahorrme la discusion sobre intimidad y privacidad...

-Pero...

-Se acabo la discusion Srta Malfoy...

Una frustrada y furiosa antares se giro en redondo para encontrarse de bruces con su hemano mayor.

-Scorpius!

-Dejame adivinar...ya has leido el articulo...

-Claro que lo he leido! Como no iba a leerlo? Es horrible!

-No te pongas asi hermanita...haz lo que haces siempre...ignoralos a todos...

Ella se hundio de hombros y suspiro. Que remedio le quedaba. Lo que si tenia claro es que era una Malfoy. Esto no iba a quedar asi...

Y mientras volvia a su asiento en la mesa del comedor, y vio como varios chicos la seguian con los ojos con sonrisitas, y como varias chicas cuchicheaban a su paso frunciendo el ceño, ella se cuadro con la cabeza bien alta y la expresion decidida, arrugando el odioso periodico con su palida mano. Oh si...por supuesto que esto no iba a quedar asi...alguien se lo iba a pagar...y le iba a salir carisimo...