La tarde del dia del san valentin estaba comenzando a caer. Scorpius y Minerva estaban sentados en lo alto de un torreon, con una manta sobre las tejas caldeadas por el sol, a la sombra de una de las gargolas. Habian subido volando con una escoba. No era el lugar mas comodo del mundo, pero las vistas valian la pena. Y era el punto de observacion perfecto, dado que tenian una perspectiva sin igual del camino que llevaba a Hogsmeade.

-Te reconozco el merito, Minerva. Has conseguido que esos dos tengan una cita el dia de San Valentin, y que se lo pasaran bien. Pero quien te garantiza que las cosas no vuelvan a ser como antes y que se pongan tan timidos otra vez que no haya forma de juntarlos de nuevo?

-Facil...

-No me digas que la inercia!- Le espeto el sin dejarla hablar.

-No seas tonto, Scorp...la inercia es lo que ha puesto esto en marcha y lo que lo ha mantenido hasta este punto. A partir de aquí, entra en juego la Sinergia. Con un toquecito de la mano de esta Zabini, por supuesto...

-Que diablos es la Sinergia?- Scorpius tenia que reconocer que Minerva era lista. Tanto que daba miedo. Tanto que a veces crispaba los nervios.

-Es el resultado de la acción conjunta de dos o más causas, pero caracterizado por tener un efecto superior al que resulta de la simple suma de dichas causas. Pero tambien se refiere a un fenómeno cuya explicación más simple reside en el análisis de la dinámica de un sistema.- La sonrisa de ella era radiante.

-Como esos dos te pillen jugando a esto con ellos se van a cabrear...lo sabes, verdad?

-Es lo maravilloso de lo complicadamente simple que es mi plan, Scorp...-Rio ella divertida- Que yo solo lo puse en marcha y doy empujoncitos esporadicos...el resto...cae por su propio peso. Se podria decir, que tecnicamente hablando...yo no he hecho absolutamente nada...

-Pero teoricamente hablando eres el cerebro maquiavelico del plan.

-Eso son detalles insignificantes...-la mano de ella sacudio el aire restandole importancia a una minucia tan nimia como esa.

-Aun asi...no veo como vas a conseguir que se den cuenta...

-No lo hare yo, Scorp...lo haran ellos.

-Como?

-Veras, leoncito mio...el dia de san valentin ha pasado, sus secuelas permanecen. Olvidas de nueva que toda accion conlleva una reaccion y viceversa. Ahora es la hora de los efectos colaterales.

El la miro casi sin comprender. Y ella continuo hablando con suavidad, con ese tono meloso que se usa para las conspiraciones.

-La mente humana es muy simple, por complicadas que sean las personas, Scorp. Antares y Stratto han tenido una pequeña desgutacion que les ha agradado a los dos. Eso lo sabemos. Ya te dije que solo valoramos lo que tenemos o que lo valoramos realmente cuando lo perdemos. Una de cal y una de arena. Es hora de hechar una pizca de celos a la mezcla...

-Eres cruel...-Scorpius sacudio la cabeza.

-El amor duele, querido Scorp...a veces, el amor duele. Por que a veces, es la unica forma de darse cuenta de que ese amor esta ahi.

-Y si te pasas, Minerva? Y si nos estamos equivocando y les hacemos daño de verdad?- La preocupacion de Scorpius, su dilema moral, eran demasiado evidentes. La mulata sonrio benevola.

-Por que crees que los observo, Scorp? Que no les quito ojo? Por que crees que intervengo cuando lo hago? Y creeme cuando te digo que el daño que les puedo hacer con mis tejemanejes no es nada comparado con el que se pueden hacer ellos si no reconocen de una vez sus sentimientos. Yo solo puedo hacerles daño en el orgullo. Ellos pueden romperse el corazon el uno al otro.

Scorpius no tuvo mas remedio que darle la razon. Un orgullo herido se acaba curando. El corazon roto siempre tendra una cicatriz.

-Ademas- Continuo ella con un tono triste de voz- Si esto no sale bien, siempre podran hecharme las culpas a mi, siempre podran decir que yo fui la culpable. Si no hubiera hecho esto, ellos nunca hubieran dado ese paso y lo sabes tan bien como yo. Entonces, cada uno de ellos sabria que la culpa fue suya y solo suya. Prefiero que se ceben conmigo y se desahogen maldiciendome que se carcoman por el remodimiento de no haber hecho lo que el corazon les pedia.

-nunca hubiera dicho que tenias un lado altruista, Minerva...-El rubio Malfoy estaba muy impresionado por lo que acababa de oir.

-Tu mas que nadie deberias saber que las serpientes tambien podemos amar, Scorp...Antares es como mi hermana y Stratto es uno de mis mejores amigos. Creeme cuando te digo que no hay absolutamente nada que no hiciera por aquellos a los que quiero. Aunque eso suponga exponerme a que me odien para siempre.

El joven ojigris miro a la mulata, y no dijo nada. La slytherin tenia una expresion de determinacion inamovible en el rostro. Una expresion de conviccion ferrea. Pero sus ojos mostraban una tristeza que se escapaba de su comprension. Lo unico que hizo Scorpius fue abrazarla por los hombros y acunarla en su pecho.

Las serpientes son animales de sangre fria. Pero aun asi necesitan calor. Por eso se tumban al sol en las piedras caldeadas por el astro rey. A Minerva no le gustaba el sol. Le hacia daño a los ojos. Scorpius lo sabia. Por eso la abrazaba tanto. Sabia lo mucho que Minerva necesitaba su calor aunque nunca se lo pediria. No necesitaba que ella se lo pidiera. Scorpius conocia mas a Minerva de lo que ella reconoceria nunca. La serpiente quedo a merced de los brazos del leon mientras el sol se ponia sobre el lago negro, y vieron como otra serpiente, cogida del brazo de un aguila, volvian de su velada con una extraña sonrisa en los labios. Quizas todo saliera bien a fin de cuentas. Quizas...

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

Los celos se definen como una respuesta emocional, que surgen cuando una persona percibe una amenaza hacia algo que considera suyo. Comunmente se denomina así a la sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada nos reste atención en favor de otra. Tambien se le conoce asi, al sentimiento de envidia hacia el éxito o posesión de otra persona.

Pero la mayoria de las personas no saben la definicion exacta. De hecho, cuando sienten celos, lo unico que saben es de esa molesta sensacion de ser carcomidos por dentro por bilis pura.

Tras la publicacion del articulo de san valentin, muchos de los chicos que se habian fijado en Antares sentian celos de Stratto, y se preguntaban como ese autista antisocial habia conseguido una cita con una chica asi. Muchos habian llegado a la conclusion de que habia usado Amorthentia, por que si no no tenia sentido.

Muchas de las chicas que se habian fijado en Stratto tras la publicacion del articulo se preguntaban como esa frigida reina del hielo habia conseguido una cita con un chico como ese ravenclaw, tan misterioso, sensible y guapo. Llegaron a la conclusion de que habia usado Amorthentia. Si no no tenia sentido.

Algunos de esos chicos y chicas estaban dispuestos a llegar al fondo del asunto. Y eso, era algo con lo que Minerva ya habia contado. Los celos son tan previsibles...casi tanto o mas como las personas celosas.

La mañana del quince de febrero, muy a desgana, Scorpius busco a Stratto. Minerva habia conseguido convencerlo para que participara en su pequeña puesta en escena. El se queria negar. De verdad que queria hacerlo. Pero cuando aquellos dos ojos de color se le clavaron en sus pupilas y le hizo un tierno puchero ronroneante supo que estaba perdido. Suspiro y pateo una piedra como si eso fuera ha hacerle sentir mejor. Manipular a su mejor amigo para que salliera con su hermana, no le parecia correcto. Pese a que sabia que en cierto sentido trascendental y cosmico esos dos idiotas estaban hechos el uno para el otro. Pero aun asi...no le gustaba ser el tercero en discordia que les hace una encerrona. Y aun asi...

-Stratto...te iba buscando- Le comento distraidamente al encontrarlo sentado en una de las arcadas del pasillo que daba al jardin trasero.

-Scorpius...que tal?- el misantropo ravenclaw cerro dejo con delicadeza la pluma sobre el cuaderno en el que estaba escribiendo y miro a su amigo.

-Pues venia a preguntarte si este verano vas a venir a casa a pasar algun tiempo...y a saber que vas ha hacer el año que viene.- Scorpius se sento al lado del moreno ravenclaw.

-Pues a tu primera pregunta...si, como todos los años. Mama y papa estan planeando un viaje a Asia y a mi no me apece ir, asi que si no es molestia podria pasar esos dias con vosotros. Y con respecto al año que viene...estaba pensando matricularme en cursos avanzados de postgrado. Creo recordar que te lo habia comentado...

-si, lo hiciste.- Scorpius se recosto contra una de las columnas y estiro sus largas piernas desperezandose- yo tambien lo habia pensado. Tengo buenas notas, aunque no tan buenas como tu, y me dan para matricularme.

-Vas ha hacer el mismo curso que yo?- Stratto medio sonrio. Le agradaba la idea de tener a alguien conocido cerca. Se incomodaba mucho en compañía de desconocidos. Por no mencionar su inutilidad a la hora de hacer nuevas amistades.

-Podriamos hablarlo este verano para ver que asignaturas coger. Me interesa ese curso...pero no tengo claro que asignaturas coger. Me gustan demasiadas especialidades...

-Suele pasar. A mi me sucede igual- El moreno lo comperndia. Habia tanto que se podia estudiar...tanto para conocer...era dificilisimo descartar asignaturas por falta de tiempo

-Minerva igual se apunta tambien.

-Seriamos tres en ese caso...-Stratto sonrio aun mas. Aquello iba de bien a mejor.

-Lo malo es Antares...

-Que pasa con Antares?

-Que no me hace ninguna gracia que pase un año sola.

A Stratto se le borro la sonrisa de golpe.

-Creo que tu hermana sabe cuidarse sola

-No me referia a eso, Stratto. Despues de ese maldito articulo van ha haber un monton de buitres carroñeros rondandola. Y el año que viene no estara Minerva en slytherin para cuidarla, ni yo para cuidarla, ni tu...y confio en Etham y Liam...pero no tanto como para dejarles a cuidado de Antares...sabes que tienen la delicadeza y el tacto de un martillo...Y los Potter...bueno, ya sabes como son. No quiero que conviertan a Antares en el santo grial. Lo unico que esos dos no necesitan es una "mision"...se lo toman todo demasiado a pecho

Stratto asintio sombrio. A esos dos hermanos pelirojos podias confiarles tu vida. Pero si les dejabas a cargo de una pieza de cristal o cualquier otra cosa fragil no tardarian ni dos minutos en sufrir un accidente inquietante y extraño, probablemente sin causas aparentes, que destrozaria la pieza en si. Y a los Potter...esos dos hermanos eran de confianza. Pero se lo tomban todo demasiado en serio. Serian capaces de meter a Antares en una camara acorazada de Gringgotts para mantenerla a salvo si Scorpius les pedia que la cuidaran.

-Pero no es algo que se pueda evitar o algo en lo que podamos invertenir y hacer algo al respecto, Scorpius. Ella es un año menor. Nosotros acabamos este año la escuela y ella tendra que hacer un curso mas. Es tan simple como eso.

A Scorpius no se le escapo el deje triste de voz de Stratto. Su amigo lo estaba pasando mal y el no hacia mas que meter el dedo en la herida y hurgar. Se sintio miserable. Pero no lo suficiente como para dejarlo. A fin de cuentas, tenia sangre Malfoy en las venas.

-Es que no quiero que le hagan daño, Stratto...

-Lo supongo, yo tampoco quisiera que le hicieran daño...

Minerva le habia dicho que eso pasaria. Y le habia dicho que decir a continuacion. Scorpius amordazo a su moral y siguio adelante.

-A veces me gustaria que Antares tuviea a alguien en su corazon. Asi sabria que esos mocosos hormonados no van a intentar romperselo...

-que quieres decir?

-Que antares es muy integra en ciertas cosas, Stratto. Ya lo sabes.- Los dos amigos que nacieron el mismo dia, con segundos de diferencia se miraron a la cara.- Ella siempre defiende lo que le pertenece y tiene muchisima paciencia. Casi preferiria que tuviera a alguien a quien esperar que dejarla vulnerable a que cualquier desaprensivo intente convertirla en un trofeo de caza emocional.

Stratto miro a su amigo con cierta suspicacia. Scorpius mentia bien. Mentia muy bien. Pero no era ni de lejos Draco Malfoy. Ni Blaise Zabini. Ni muchisimo menos Minerva Zabini. Quitando por el aspecto, se parecia demasiado a su madre.

-Scorpius...estas tratando de decirme algo?

El rubio se sintio pillado. E hizo lo unico que podia hacer. Dejar de jugar con las reglas de Minerva y jugar con las suyas propias. Le solto una sonora palmada a su amigo en el hombro y sacudio la cabeza en un gesto negativo.

-Stratto, sabes que te aprecio. Y sinceramente, lo que sientes por mi hermana es tan evidente que creo que eres el unico que no se ha dado cuenta. En un año, pueden pasar muchas cosas. Y el año que viene, yo no estare aquí. Ni tu tampoco. Antares estara sola.

El moreno bajo la cabeza y se puso rojo hasta las orejas.

-Estas dando por sentado reciprocidades que no existen Scorpius. Lo que yo siento es una cosa. Pero dudo mucho ser correspondido.

-Lo listo que eres para algunas cosas y lo rematadamente idiota que eres para otras...-Scorpius no pudo evitar darse una palmada en la frente por la estupidez que acababa de oir. El rojo en las mejillas de Stratto subio dos tonos por el comentario- Stratto...tu y mi hermana sois como dos libros abiertos para el que tenga dos dedos de frente. Crees que te estaria diciendo esto si no creyera que ella siente lo mismo?

Scorpius se levanto espolsandose los pantalones y alisandose un par de arrugas de la tunica.

-No eres el unico que tiene ojos, Stratto. Tarde o temprano, alguien los posara en Antares. Y el año que viene, no estaras aquí para dar el paso que tendrias que haber dado hace mucho. Se te acaba el tiempo, amigo. Mueve ficha o deja el juego.

Stratto vio a su amigo alejarse de alli caminando con lentitud, con las manos clavadas en los bolsillos. Y suspiro cansado. Tan evidente era? Acaso lo llevaba escrito en la cara?

Pero quizas su compañero tenia razon. Habia esperado mucho. Quiza era hora de hacer algo al respecto...

El alto muchacho se puso en marcha, caminando mientras estaba perdido en sus ensoñaciones y pensamientos. Cuando cruzo el humbral de la sala de estudio, aun no habia tomado una decision. Y lo que vio, avivo las palabras que Scorpius acababa de decirle en su mente hasta que el rescoldo candente se convirtio en un salvaje incendio forestal capaz de arrasar un par de continentes.

Antares estaba medio sonriendo, sentada en su sitio habitual, con un chico de sexto que Stratto no conocia, pero que llevaba los colores de slytherin. Stratto sabia que ella solo habia sonreido con el. Y ahora estaba ahi, con una promesa de sonrisa en los labios dedicada a otro.

La negra sombra de la duda y los celos le agarro por la camisa y lo sacudio. Metaforicamente hablando. Scorpius habia tenido razon. Le faltaba el aire. Se sentia mareado. Tenia ganas de gritarle a alguien y de partirle la cara a ese idiota de Slytherin. Y lo que mas lo frustraba era que el no era asi. En su sosegada vida aislada de la realidad por su vision personal de los hechos, un sentimiento tan voraz le hizo saber de primer mano que siente una lanzadera haciendo una reentrada incontrolada en la atmosfera de un planeta.

Por primera vez en su vida, Stratto sintio miedo. Y huyo de alli con la terrible certeza de que lo que mas habia querido en su vida podia escaparsele de entre sus manos si no hacia algo al respecto. Pero...que hacer?