Capítulo 2:- Competencia De Sentimientos

El tiempo pasaba y Chip cada vez se volvía más famoso. Cada vez que Ember lo llamaba o quería salir con él, lo encontraba ocupado o simplemente no lo encontraba.

-¿Chip? ¿Cómo estás? Me preguntaba si tú y yo podríamos salir esta noche...

-Ah, lo siento, cariño, pero estoy muy ocupado. Llama a mi representante y ve si tengo un día disponible. Adiós.

Chip le cuelga y Ember no tiene más opción que llamar a su manager.

-¿Si? ¿Diga? –le contesta el representante.

-Si, bueno, este... me preguntaba si Chip podría salir conmigo una de estas noches...

-Lo siento, pequeña. Está muy ocupado y no tiene tiempo para citas con fanáticas.

-Pero... yo soy su novia...

-Si, claro. Como todas las fanáticas obsesionadas que llaman. –le cuelga el teléfono bruscamente.

Ember se queda aún con el teléfono en la mano, sollozando. Chip le había prometido que nada cambiaría entre ellos, que nada los iba a separar. Rompió su promesa, ya ni la tomaba en cuenta. Su sentimiento no sólo era de tristeza y soledad, sino también de odio y rencor.

Ya iniciado septiembre habían pasado dos semanas desde la última vez que habló con su novio. Ya era tan famoso que de seguro se había olvidado hasta de la existencia de Ember. Era curioso, pero cada vez que dormía soñaba cosas horrorosas sobre Chip que le causaban una gran alegría. Soñaba como su carrera musical se terminaba, iba a la quiebra total, vagaba por las calles, sin nadie a su lado, hasta Ember tenía mayor fama solo por haber salido con el cantante. En medio de sus sueños se regodeaba de felicidad al ver la miseria y la decadencia de Chip. Pero entre tanta felicidad en sus sueños, despertaba, sudando frío, sobresaltada e inquieta. Extraña mezcla de sentimientos, amaba a Chip y quería lo mejor para él, pero su carrera musical había arruinado todo entre ellos, y eso le hacía sentir tanto odio hacia su novio como esperanza por verlo caer. Sus sueños eran tan fríos y crueles, pero el sentimiento que le agitaba era tan cálido y agradable.

En aquellos momentos, lo único que sentía que era capaz de hacer era hacerle la competencia musical a Skylark. La chica de cabello castaño le pidió a un representante musical que la auspiciara. Intentó por todos los medios hacerse conocida y más famosa de lo que ya era Chip en ese momento. Claro que recién iniciaba, pero su popularidad en el ámbito musical era casi tan exorbitante como Chip. El único problema era que Ember se encontraba segunda al lado de Chip. Y lo peor era que cuando él supo lo de la nueva carrera musical de su novia, apenas sí lo tomó en cuenta.

-¡Vaya, Ember! Esto es genial. Tu música llegará muy lejos. –Le comentó su novio— Bueno, espero que te vaya bien y que logres ser casi tan exitosa como yo. Adiós.

Ember sólo veía como Chip nuevamente se alejaba. Sus últimas palabras retumbaban en su mente. Hasta él la dejaba como segunda a su lado, ni si quiera la veía como una igual, sino como una inferior.