Capítulo 4:- Cruel Desenlace
Finalizando septiembre, Ember no había renunciado a su carrera musical, mas sin embargo ya no hacía presentaciones en público, ni si quiera salía de su hogar. Estaba muy deprimida y ya no hallaba ninguna salida. Uno de esos días hizo lo último que podía. Llamó a Chip y le dijo...
-Chip, soy Ember...
-Ah, ¡Hola, Ember! ¿Cómo estás?
-No muy bien, pero pronto estaré mejor... –Mientras hablaba, se dirigía a la azotea de su casa con un tanque de gasolina en la mano.
-¿A qué te refieres?
-Sólo llamaba para decir adiós.
-Espera. ¿Qué quieres decir con eso?
-Dime, ¿estás en tu casa ahora?
-Si...
-Quiero que te asomes a la ventana. Recuerda que tienes vista a mi azotea... –Chip se asoma y ve a una figura en la azotea de su novia. Era Ember, quien se estaba bañando en el contenido del tanque.
-Espera, Ember. ¿Qué vas a hacer? –Dice con desesperación.
-Adiós, Chip... –Toma un encendedor y lo enciende.
-Aguarda, Ember. ¡Detente! ¡NO LO HAGAS!
Lo último que alcanzó a ver fue como una llamarada inmensa cubría el cuerpo de su novia. La llama se volvía azul a causa de la gasolina. Chip veía la gran flama azul y a su amada en medio de ella. Al verla no pudo hacer nada más que sollozar, llorar por su amor perdido en las llamas. Pero por qué lo hizo. Qué motivo tenía.
A la mañana siguiente la noticia apareció en la televisión y en el diario. La muerte de la quince añera impactó a muchas personas, pero a nadie le impactó tanto como a Chip. Perdió a su único amor en la vida, perdió lo que podría ser su mundo...
-La repentina muerte de la joven y principiante cantante fue una de las noticias más impactantes del momento. –Anunció el reportero del noticiario— Este suceso se llevó a cabo alrededor de las 22 horas de ayer y la media noche. Junto a su cadáver se encontró un testamento que más bien parece ser una carta a su novio. –Empieza a dictar su contenido.
"Desde aquel concurso de talentos nuestras vidas han cambiado drásticamente. Como tu vida se ha vuelto tan excitante ya no tienes tiempo ni si quiera de llamarme o saludarme. Intenté por todos los medios que volviéramos a estar juntos, pero aunque haya intentado llegar a la fama como tú, nunca me viste si quiera como una igual, me tratabas como plato de segunda mesa al lado del buffet de la fama y el gourmet del éxito. No quería quedar como una inferior al lado de tu fama.
Lo peor fue que mis padres no comprendían en absoluto la situación. Yo aún te amaba, pero ellos sólo querían que me olvidara de ti, como si fuera lo más fácil del mundo. Pero aunque lo intentara no podía, todos los días compraba algo que tuviera relación contigo, y en la noche lo destrozaba. No sabía si en verdad te amaba o realmente te odiaba, posiblemente eran las dos.
Te amo y a cada minuto ansiaba estar junto ti, pero el ver tu creciente fama y popularidad reflejada en todos tus carteles me daba una increíble ira, ira de pensar en que me dejaste a un lado, ira de ver que me abandonaste, ira de sentir que me olvidaste, ira de observar que continuaste y me olvidaste, y eso que yo fui la que te alentó para que siguieras y me dejaste atrás.
Me abandonaste, rompiste tu promesa, todo cambió y para mal. Dudo mucho que entre esos días en los que estabas lejos te hayas acordado alguna vez de mí. No dudé ni un momento en que tú lograrías ganarles a todos, pero ahora me arrepiento como nunca me había arrepentido. Me arrepiento de haberte alentado y apoyado, debí saber que esto pasaría, tú con tu música ya me has olvidado.
No tengo nada más que decir, sólo que recuerda todo el apoyo y confianza que te entregué, y que nunca me devolviste...
Adiós, Chip Skylark".
Chip veía tristemente el noticiario y escuchaba deprimentemente la carta de su novia para él.
-No es cierto, Ember –Dice sollozando— Nunca te quise dejar de lado... nunca te quise abandonar...
