La casa de piedra

Ya iban tres tonos y Jake no le cogía el teléfono, tal vez esté ocupado, pensó Bella. Al décimo tono cuando ya se iba a cortas la llamada Jake cogió el teléfono

-Bella, donde estás? Ya has llegado?

-Si Jake, llegué hace como una hora, lo que pasa es que me entretuve con un niñito que se había perdido

-Bueno vale tranquila solo te quedan 30 minutos para llegar a la casa donde vivirás.

Mientras Jake decía esto se escuchaba mucho ruido de fondo, como si todos estuvieran gritando, se les notaba enfadados por lo que escuchaba en varias de las voces, entre ellas pude oir la de Paul y Sam.

-Jake, que está pasando ahí?

-Nada Bella es solo un pequeño problema que ya amos a resolver- Al acabar de decir esto se volvieron a escuchar gritos e incluso algunos gruñidos.

-Jake, dime la verdad, que es lo que pasa?

Todo se quedó en silencio salvo por los ruidos que se seguían escuchando de fondo, parecía que Jake se estaba debatiendo entre contármelo o no.

-Los Cullen han venido a mi casa, Paul y Sam están intentando calmar a Edward para que no tengamos que romper el tratado. El sabe que yo sé donde estas tu y quiere que se lo diga.

Jake espero a que Bella dijera algo, pero esta no respondió.

-Solo se lo diré si tu quieres Bella.

-Jake, me haces un favor?

-Claro Bells, el que quieras enana.

-Pásame con Edward, tengo que hablar con él.

Otra vez, todo se quedó en silencio, ahora ni siquiera se escuchaban los ruidos de fondo, tal vez todos la escucharon y por eso se quedaron callados. El silencio siguió durante medio segundo hasta que Jake contestó.

-Claro, ahora mismo- Dijo Jake, por la voz parecía nervioso, tal vez esté temblando, pensó Bella, pero no le dijo nada más.

-Bella- esa era su voz, su dulce voz, la cual había escuchado por última vez en Isla Esme con ese tono de dulzura y amor, mientras me hacía el amor y me decía que me amaba.

-Hola Edward- contesté mientras una lágrima caía por mi mejilla al recordar todos los momentos buenos que pasamos, desde la primera clase de biología hasta el momento de coger el avión para volver de Isla Esme a Forks.

-Bella, lo siento, dime donde estas y te voy a buscar...

-Edward- interrumpió Bella- necesito estar un tiempo sola, saber lo que quiero, organizar mi vida.

-Se que me equivoqué con el niño, solo quiero que vuelvas, por favor, haré lo quieras Bella, pero vuelve

-Ahora no puedo volver, pero tranquilo, seguiremos en contacto, pero necesito estar sola por un tiempo..

- Cuanto tiempo? Te hecho de menos

-No lo sé Edward solo se que será un tiempo largo, necesito aclarar mis ideas y mi vida.

-Sabes cuanto me cuesta admitir que me equivoqué verdad? Quiero a ese bebé Bella como no habría de quererlo si es nuestro hijo. Es solo que tengo miedo, no quiero que ese... niño te haga daño...

-Claro que se cuanto te cuesta, eres demasiado orgulloso, tranquilo Edward, estoy bien, al parecer los cálculos de Carlisle son equivocados, mi bebé será como los demás niños.

-Nuestro

-Que?- preguntó Bella confusa

-Nuestro bebé.

-Si, claro, es nuestro bebe- dijo Bella mientras otra lágrima caía por su rostro, de la emoción de que Edward por fin aceptara al bebé, pero eso aún no cambiaba nada, necesitaba aclarar su cabeza y por primera vez en la vida, también su corazón.

-Edward, aún no puedo volver, pero tranquilo, le prometí a Rose que os mantendría informados sobre el niño.

-Por que siempre dices el niño? Y si es una niña?

-Porque, no sé, talvez, porque me gustaría que fuera un niño, que fuera igual a ti

-Bella, todo está bien entre nosotros?

-Si, supongo que si, pero solo con una condición, salid de la reserva y dejad en paz a los lobos.

-Vale, ya hablaremos, Jacob me está pidiendo el teléfono, adiós, no tardes en llamarme por favor, te amo.

-Adiós Edward, yo también te amo.

-Bella- otra vez era la voz de Jake- Bella- volvió a repetir al ver que yo no respondía.

-Si Jake, ahora a donde voy?

-Coge el autobús A9, te llevará a una calle llamada "Calle Ánxel Fole", cuando te bajes coges por la derecha y sigues recto hasta que veas una gran casa de piedra, entra en ella y cuando ya estés dentro me llamas para saber que llegaste bien ok?

-Si Jake, gracias de nuevo, ya se marcharon los Cullen?

-Si salieron disparados en cuanto Edward acabó de hablar contigo

-Gracias Jake, ya te llamo cuando llegue, te quiero.

-Y yo a ti, a por cierto allí te encontraras con alguien, tranquila es mi primo, no te hará nada, es solo que se fue a la USC de Lugo a estudiar y le dejamos la casa para que viva ahí mientra saca la carrera, ummm tengo que irme, espero tu llamada, adiós- Y lo único que siguió fue el pitido de la llamada cortada.

Bella cogió el bus que Jake le había dicho, al bajar siguió ala derecha, hasta toparse con una casa de piedra, era inmensa, tan grande como la de los Cullen, metió la llave en la verja y pasó al jardín, era hermoso, había rosas de todos los colores a cada lado de un pequeño caminito de entrada, enfrente a ellas había unas luces en el suelo que mostraba el camino. A la derecha tras las flores se veía un garaje de piedra, hacía juego con la casa, era hermoso, seguí por el camino con cuidado de no pisar las flores, cuando llegó a la puerta de entrada que era de madera natural, la abrió.

Al abrir la puerta una ola de calor la embargó, entró rápido queriéndose refugiar del frío, cuando ya estuvo dentro se dio cuenta de la belleza de la casa. Por la parte de atrás de la casa en el lado derecho de las enormes escaleras había un enorme ventanal que llevaba a la piscina, frente a este ventanal había tres sofás de color beis que hacían una forma de C cuadrada y una televisión enorme, alrededor de la tele estaba una estantería del mismo color que la puerta de entrada.

Al lado izquierdo de las escaleras, que eran estrechas en la cima y anchas en la base, había un mesa para muchisimas personas. Segun entrabas en la casa a la izquierda estaba la cocina, en una parte tenia un muro que me llagaba por la cintura, la cocina era enorme y tenía muchas electrodomésticos.

-Hola- dijo un chico de unos 23 o 24 años, tenía el pelo castaño, los ojos marrones y era delgado pero se notaba que tenía fuerza, tenía la misma estatura que Edward.

-Hola- contesto Bella con verguenza.

-Tu eres Bella?

-Si

-Jake me avisó que vendrías

-Perdón, tu eres?

-Me llamo Héctor, pero puedes llamarme Tato, así me llaman todos- dijo Tato ofreciéndole la mano

-Encantada- contestó Bella mientras le daba la mano.