!HOLA A TODOS¡ aqui les traigo lo que es el primer capitulo de mi primer fic. La verdad es que estoy algo nerviosa por subirlo, ya que lo venía escribiendo desde hace tiempo. Espero que les agrade y si no, pues también me lo dicen. Tal vez este primer capitulo no les diga mucho sobre la historia pero les prometo que los que siguen mejorarán y serán mas emocionante. Las parejas las descubriran conforme se vaya dando la trama, no será muy dificil.
"pensamientos"
disclaimer: Beyblade no es mio, solo le pido prestado a Aoki Takao los personajes por un momento, no obtengo dinero ni nada por el estilo, bla bla bla
INCLUSO EN LA MUERTE
CAPITULO 1.
Promettez longtemps,
car I´espérance
est plus vive que la reconnaissance.
Abbé de la Roche.
Estaban cruzando en el Atlántico un chico con uno hermoso ojos carmín, su mirada era fría y penetrante, sus cabellos eran azul y gris, los cuales se movían al compás del viento, su cuerpo estaba perfectamente bien formado y delineado, a la vista de los demás, tanto chicos como chicas, era un muchacho por demás atractivo y misterioso, nunca podía dejar de pasar desapercibido por nadie, junto a el estaba recargado en la orilla su padre que también estaba igual de pensativo que el chico de su lado. Ya era de noche y llegarían a Nueva York para el día siguiente, había sido un viaje muy largo desde Rusia, ninguno de los dos podía dormir, así que decidieron tomar el aire fresco fuera de su camarote.
-Y tu en que piensas, Kai? – se dirigió a su hijo ojicarmín sacándolo de sus pensamientos –
-En mamá – contestó este un tanto melancólico – ella ya no va tener que sufrir por el hecho de que tu te vayas a la guerra
-ahhhh! – suspiró profundamente – si por mi fuera me quedaría en casa contigo, y no iría a la asquerosa guerra, pero es mi deber, y solo espero que tu madre, donde quiera que este, me cuide de alguna forma…
-No quiero que te pase nada, no soportaría que te fueras de mi lado, bastante tuve con la muerte de mi madre
-Todo estará bien Kai, no te preocupes
-Pero yo no quiero ir a esa maldita escuela, me quiero quedar en Rusia
-Ya hablamos de esto, tu abuelo también se irá y no quiero que te quedes solo, a parte Yuriy estará contigo
-Pero no estaré tranquilo al saber que tu estas en peligro – ya no supo contener más las lágrimas, ya estaban a punto de derramarse, la partida de su padre era muy dolorosa, quien al ver esto lo abrazó y siguió hablando –
-Sabes que pase lo que pase, siempre te voy amar y proteger, nunca me separaré se tu lado, incluso en la muerte
Su abrazo duró unos minutos mas, era como si estuvieran guardando en su memoria todo lo que habían pasado juntos, ya que tal vez sería su último momento que pasarían como padre e hijo. Kai no podía soportar la idea de perder a su padre, años atrás su madre su madre había fallecido y el dolor que le causó aún seguía presente, así que no quería apartarse de la de la única persona que realmente quería en el mundo y que estaba seguro que también lo quería a el. Aunque todavía quedaba su abuelo y vivía también en Rusia, muy cerca de ellos, pero aún así casi no lo veía, y ahora menos, ya que le también se iría a la guerra.
En ese momento la mente de Hiwatari era un mar de pensamientos y recuerdos, todos ellos tristes y melancólicos, sabía perfectamente que después de esa noche nada volvería a ser igual. Ninguno de los dos pudo conciliar el sueño, tenían tanto miedo de lo que podía llegar a pasar, pero lo peor es que no podían hacer nada, solo ser fuertes y soportar lo que venía, ya que para su desfortunio no podían hacer nada.
Horas después...
Por fin amaneció, y se pusieron en marcha al colegio de Kai. Cuando llegaron fueron recibidos por el director de la escuela, llamado Boris Valkov, era un señor con edad ya un poco avanzada, con cabellos púrpura y bastante feo, pero con personalidad agradable y amable, aunque un poco altanera. Estaba en la entrada de la escuela, justamente debajo de la enorme puerta del lugar.
-¡Bienvenidos al Colegio para varones Valkov! – A Boris le entusiasmaba el que Kai Hiwatari, miembro de una de las familias mas influyentes y adineradas de Rusia, asistiera a su colegio. Con un ademán le dio a entender que fueran con él –
-¡Gracias director! – Dijo Alexander, el papá de Kai – Mucho gusto volver a verlo, después de tantos años. Aún recuerdo cuando estaba estudiando aquí, cuando adolescente- le estrechó la mano con gran cordialidad y una sonrisa –
-Por favor Alexander, llámame Boris, al fin y al cabo ya no eres mi alumno y ahora ya eres todo un hombre de familia – Dijo mientras dirigía su mirada hacia la de Kai – Vaya! Es igual a ti, especialmente es sus ojos. Ah! –Suspiró –Increíble como pasan los años. Kai es todo un honor que estés aquí con nosotros…!se bienvenido! Te aseguro que disfrutarás tu estancia aquí
-Gracias, y mucho gusto en conocerlo
-Bueno… no perdamos mas el tiempo, vamos a mostrarte, Kai, las aulas de clase y tu habitación
El lugar era bastante grande, mas bien demasiado, ya que solo había como máximo 30 estudiantes en este colegio, pero claro, era una escuela donde asistían solo muchachos muy acaudalados.
Boris hablaba mientras caminaba, y padre e hijo solo lo seguían y escuchaban.
-Una de las reglas principales en esta escuela es la puntualidad, no se permiten retrasos a ninguna de las tres comidas del día…ni mucho menos a alguna de las clases; al terminar la cena, la cual empieza a las 7:15 p.m y termina a las 8:00 pm, todos los alumnos entrarán a su habitación a hacer las tareas del día y después de eso se dormirán y no vuelven a salir de ella hasta las 8:00 am, hora del desayuno… así que esta estrictamente prohibido vagar por las habitaciones de los demás; no tolero que los chicos salgan del colegio, a menos los domingos que es cuando todos asistimos a la iglesia o con algún permiso especial, así que mejor no hay que tratar de escaparse…ni por solo un momento o menos para siempre de este lugar; por supuesto y no menos importante…prohibido las riñas y mucho menos golpes con los compañeros…ah!…y casi se me olvida!…no tolero las faltas de respeto a los maestros en esta institución…¿quedo claro esto joven Hiwatari?
-Si…esta bien. "Dios mío…¿cómo podré cumplir todas estas reglas?" – Al ojicarmín ya le dolía al cabeza con tantas reglas, el tenía alma rebelde, y el que lo estuvieran mandando y controlando lo asfixiaba, miró a su padre que estaba caminando a un lado de el, como diciendo: ¿este hombre esta loco o que le pasa?-
-Perfecto – Dijo Boris mientras se detenía fuera de un aula de clase –Ahora le presentaré al que será su nuevo grupo
Abrió la puerta e interrumpió al profesor de francés, que estaba impartiendo, supuestamente, su clase ya que tenía la costumbre de dormirse. Boris llamó su atención y hablo con bastante entusiasmo.
-Chicos…presten atención – inmediatamente todos callaron y escucharon - Hoy, por fin ha llegado el chico nuevo del que ya les había hablado
Dirigió su mirada hacia la puerta y les dio la orden para que pasaran, en cuanto el ojicarmín cruzó la puerta, unos cuantos pusieron su vista a semejante monumento que había llegado al colegio.
Una vez adentro Kai buscaba a una persona ya muy conocida para él, al cual vio rápidamente, y , en un acto muy extraño del ruso-japonés, sonrió a su amigo pelirrojo.
-Bueno chicos, quiero que le de la bienvenida a su nuevo compañero, Kai Hiwatari – Siguió hablando Boris –
-¡Bienvenido al colegio Valkov Kai! – Dijeron todos en coro –
-Gracias – contesto el peliazul con su típico tono despectivo hacia los demás, pero no despegaba su vista de su amigo Yuriy."Bueno…por lo menos hay alguien aquí con quien me la llevo bien" –
-"Vaya…!" – pensó el pelirrojo –"Me doy cuenta que entre mas pasan los años, Kai se pone mas bueno…mmm!…como vino…y el vino es delicioso…sería una muy buena combinación!…Hiwatari al vino tinto…que buen manjar…ya habrá la oportunidad de disfrutar de eso"
-Bueno joven Hiwatari…espero que tenga una buena relación con sus compañeros –Dijo el pelipúrpura – Ahora le mostraré su habitación… Alexander¿acompañarás a tu hijo o ya tienes que partir?
-No, primero me despediré de él y después que nos muestres su habitación, estaré en camino
-Esta bien…no perdamos tiempo, no vaya ser que pierdas tu barco
Salieron después de que Boris le dijera al profesor que continuara con su clase. Yuriy observó a Kai hasta que desapreció al salir de la puerta. Una vez que llegaron a su habitación, Boris dejó solos a Kai y a Alexander para que pudieran despedirse.
-Kai… --Llamó Alexander a su hijo para llamar su atención – ¿Cómo te parece la habitación que pedí especialmente para ti? Junto con la de a lado, esta es una de las habitaciones mas lujosas de toda la escuela, pero esta tiene la mejor vista a la calle, al estar ubicada a la esquina del lugar, tiene mas ventanas que las demás
Kai oía, pero en realidad no estaba poniendo atención, sólo veía a través de una de las grandes ventanas, pero sin fijar su vista en algún específico, simplemente pensando.
-Kai…¿te gustó tu habitación? –Volvió a repetir pero esta vez mas fuerte para poder llamar completamente su atención –
-Si…me parece cómoda –Contestó pero son mirar a su padre –
Hubo una pequeña pausa, muy incomoda por cierto. Alexander entendía el porque de su comportamiento y aunque les doliera la realidad, debían de aceptarla.
-Kai…perdóname por favor, ya te dije que yo no quiero ir, no quiero dejarte solo aquí, pero es mi deber –Mientras decía esto, caminó hacía si hijo, tomándolo por los hombros, para hacerlo voltear hacía él – No quiero irme viéndote así, que tal si es esta la última vez que nos vemos?
-NO LO DIGAS! NO VA A SUCEDER ESO! NOS VAMOS A VOLVER A VER! –Dijo casi gritando, pero con un tono muy dolido de voz, que estaba ya cortada por las ganas de llorar, lo encaró ya con lagrimas en los ojos –Tu no vas a morir allí, no lo harás, no puedes dejarme aquí solo, no lo podré aceptar – Su mirada había cambiado por completo, ya no era fría y sin expresión, ahora estaba llena de miedo y de tristeza –
-Mira…es difícil lo sé – Alexander trataba con todo su pesar de fingir un poco de tranquilidad, pero para él era igual o mas difícil esta situación –Pero hay una gran posibilidad de que no regrese…no quiero ser pesimista…pero hay que ser realistas…y es algo que tu también debes de hacer, ya que si fallezco, no se te hará tan difícil aceptar mi partida – saco del bolsillo de su chaqueta un relicario con la fotografía su madre y de Alexander, se lo dio – Quiero que conserves esto…era de tu madre, se lo regalé y cuando lo recibió me dijo: "Siempre te querré y estaré contigo,incluso en la muerte"…y es lo que ahora te digo a ti, estaremos juntos…cuidándonos…incluso en la muerte…
Al decir esto el pacto quedó sellado con un abrazo, como si fuera el último, que lo mas probable es que fuera así.
-Padre – Kai trató de tranquilizarse –Te extrañaré y te quiero, pero dime ¿cómo pudiste acatar todas las reglas de este colegio cuando tu estuviste aquí?
-Fácil – A Alexander le causó un poco de gracia el cambió tan drástico, el abrazo fue roto – En realidad nunca seguí por completolas reglas, jamás obedecí cuando Boris nos exigía que no podíamos vagar por las demás habitaciones, siempre me pareció…y aún me parece tonto obedecer todas estas reglas
-Entonces no hay problema si no las obedezco
-Siempre y cuando Boris no se entere… pero una cosa si te digo, obedece cuando te diga que no hay que faltar al respeto a un maestro y mucho menos a él, procura llegar siempre puntual, porque si fallas en esto, no sabes que castigos impone este hombre
-Esta bien...
Kai volvió abrazar a su papá con mucho cariño, era algo muy raro en el, pero considerando la situación en la que se encontraban, su frialdad quedaba a un lado. Realmente, su padre era casi la única persona en el mundo con quien se mostraba realmente como era.
Después de unos minutos, Alexander partió hacia el barco que lo llevaría a su destino, la guerra, dejando a Kai en el colegio para varones Valkov.
+INCLUSO EN LA MUERTE +
Un chico con facciones felinas, con ojos dorados, mirada profunda, un cabello tan oscuro como el de la media noche y con un hermoso cuerpo, hacia sus labores en el colegio. Acomodaba el comedor, ya que se aproximaba la hora de la comida, en ese momento sus hermosos ojos estaban a punto de llorar, pero cuando escucho la voz de su superior, Boris, enjuago un poco sus lágrimas mientras ponía los cubiertos en su lugar. Cada vez Boris, y las personas que lo acompañaban se acercaban mas al lugar, Rei, como se llamaba el hermoso chico, levantó su mirada y lo primero que observo fue a un chico bicolor, con una mirada carmín extremadamente profunda que le impacto en cuanto cruzaron por un instante sus miradas.
-Este es el comedor – Inquirió Boris caminando como si alguien lo estuviera apurando – En 45 minutos se servirá la comida, o sea a las 2:00 pm en punto
Sin mas, siguieron de largo su camino, pero Boris se quedó tras unos instantes en el lugar, mientras padre e hijo seguían por delante observando las instalaciones.
-Así me gusta que trabajes – le dijo al muchacho chino – Sin contradecir al que te manda y sin oponer resistencia
Dicho esto, Boris se adelantó con pasos rápidos para alcanzar a los que ya se habían adelantado.
-ya no tiene sentido estar aquí – concluyó en un susurro desesperanzador –
+INCLUSO EN LA MUERTE +
Faltaban diez minutos para la comida, pero Kai no quería salir de su cuarto, se sentía muy mal, solo y destrozado. Solo miraba sentado desde una de sus grandes ventanas que daban hacia una de las calles de Nueva York. De repente fue como sI las cosas no tuvieran sentido, sintió una gran repugnación hacia la asquerosa guerra, que se aferraba en quitarle lo único importante que tenía en la vida.
Un sentimiento se apoderó de el, algo que no podía…ni quería aceptar, algo que era muy posible que sucediera, un sentimiento que ya había tocado a sus puertas, que se apoderó de su alma y le había destrozado el corazón…era la muerte…la que nublaba el futuro de Kai, su pasado y su presente.
CONTINUARA…
Prometed siempre,
por que la esperanza es mas viva
que el reconocimiento.
Abbé de la Roche.
hasta aqui el primer capitulo, espero que lo hayan disfrutado y estaré encantara con sus comentarios sus comentarios. Adios y cuidense!
