¡Hola! el quinto capitulo ya esta aquí! este ya es la continuación del tercero. ¿Qué fue lo que le dijo aquella extraña muchacha a Kai? pues ya lo van a saber, igual haber si lo entienden, jeje. Espero que lo disfruten y dejen sus reviews.

Disclaimer. Obviamente si beyblade fuera mio no lo hubieran pasado en horario estelar.

Dedicación. A las locas avellanas y a Marean L. Wolff

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ANUNCIO, ENCUENTROS Y CONSUELO

CAPITULO 5

Nessun maggior dolore che

ricordarsi del tempo felice

nella miseria.

Dante Alighieri.

Kai estaba perdido en esa imagen, le pareció extraño que una chica estuviera dentro del lugar, era una escena por demás misteriosa y siniestra. Pero lo que Kai no se esperaba era que la chica se detuviera en su taciturna andanza, cerrando al mismo tiempo sus ojos y girando su rostro hacía él.

Pero algo que lo dejó frío y paralizado: cuando ella abrió sus negros ojos de nuevo clavándolos en su mirada carmín, se dio cuenta que tenía una mirada fría como el hielo y profunda como la de una noche sin luna. Hasta su respiración se detuvo repentinamente y su piel se erizó como nunca lo había hecho cuando esos ojos se posaron en él, jamás alguien, por lo menos humano, le había causado una sensación tan extraña y fuerte como ella con tan solo una mirada.

Pero como si eso no fuera todo, nada lo había preparado para lo que vendría, la boca de esa espectral presencia se abrió, pronunciando algo con una voz igual de funesta que su presencia.

+INCLUSO EN LA MUERTE +

-Vixit

Dijo ella seria y fríamente a Kai, que al escuchar esto, un fúnebre escalofrío recorrió todo su cuerpo. A pesar de no saber el significado de la palabra mencionada, una funesta sorpresa se posesionó de el, no entendía absolutamente nada de lo que estaba pasando, era una escena casi espectral y siniestra. ¿A caso se estaba volviendo loco y su mente lo engañaba, o… ¿era ella la que estaba loca, no lo supo con certeza, pero un espejismo no podía ser, realmente estaba seguro de que una persona estaba parada a unos metros y que había escuchado una extraña palabra de la boca de aquella misteriosa chica. No había palabras ni preguntas que hubiera podido decir a aquella muchacha, por un momento hasta su respiración se había detenido, no había una explicación lógica que pudiera decir que estaba sucediendo.

La mirada de la chica se desvió al igual que su rostro, para volver a caminar por el rumbo en el que originalmente iba, su paso no cambió nada, con el mismo porte se perdió entre el jardín.

El ojicarmín se quedó paralizado, tal vez una buena idea hubiera sido el seguirle en su camino, pero pasmado por ese encuentro su razón tardó en regresar. Al ya no ver esa figura su mirada aún seguía perdido en el horizonte, mirando sin mirar, nadando en una mar de confusión e impresión, casi ahogándose en él.

Como con un chispazo, recordó que tenía que regresar a clase y faltaba poco para que empezara. Se fastidió un poco al recordar que tendría que soportar la presencia del profesor Granger, aún no lo agradaba del todo. Aunque prefería pensar en eso, que recordar el extraño suceso que había presenciado hace unos momentos.

+INCLUSO EN LA MUERTE +

Hiro caminaba por los pasillos del colegio, dirigiéndose al aula de clase, quería llegar mas pronto que sus alumnos para preparar el examen de esa tarde. Al llegar a la puerta del salón, escuchó unos pasos, se giro para descubrir quien era y se encontró con un hermoso chico de ojos dorados que caminaba cabizbajo y melancólico, sin prestar atención a lo que sucedía a su alrededor. La verdad es que no le gustaba ver a Rei de esa forma.

-¡Hola Rei!

-Ah! Hola Hiro, no te había visto – respondió en saludo seriamente –

-me lo imaginé…¿por que te vez tan triste y melancólico? – quiso mirarlo a los ojos, pero desvió su mirada –

-nada, no pasa nada… - no quería recordar lo que había pasado esa noche –

-esta bien… -lo mejor era no insistir– pero por si acaso… - dijo mientras su mano se posaba en la barbilla de Rei para hacerlo voltear hacía él – sabes que puedes confiar en mi, en serio quiero que seamos amigos…

-gracias… - una sonrisa involuntaria y sincera afloró al igual que Hiro, quien aún no retiraba su mano, solo se posó ahora en una de sus mejillas, dando una suave caricia con su dedo pulgar –

Esta escena era observaba por una mirada carmín. Kai iba caminando para entrar al salón de clases, encontrándose con que Hiro estaba muy cariñoso con el criado. No supo en que momento su sangre empezó a hervir de coraje, solo sintió un fuerte impulso en ir donde se encontraban y separarlos, su distancia era muy corta. Estaba a punto de hacerlo, pero milagrosamente pudo contener sus impulsos, respiró profundo e interrumpiría sutilmente.

-buenas tardes profesor Granger… - dijo cuando estaba cerca de ellos –

Rei solo bajó la mirada apenándose un poco por la presencia de ese precioso chico, en cambió el profesor Granger tranquilamente bajó su mano, para devolver el saludo.

-buenas tardes joven Hiwatari, por favor entre al salón.

-como usted diga – esta vez miró fijamente al ojidorado, quien se dio cuenta en el momento, esa mirada le gustaba tanto –

Kai se dio media vuelta para entrar, pero no dejó de escuchar lo que esos dos se decían.

-bueno Rei, te veo pronto, y ya sabes… -recordó dulcemente –

-nos vemos después Hiro, y te agradezco de nuevo… - se retiró apenadamente –

-"vaya, ya hasta se hablan de tu, que familiarizados resultaron…" – pensó molesto, estaba recargado en la pared a un lado de la puerta – "este definitivamente no es tu día; espera, que estoy diciendo, solo por que los vi platicando, muy cerca el uno al otro y Hiro algo cariñoso con ese ¿Rei? Creo que ese es su nombre ¿por que te enojas Kai?…" –se reprochó a si mismo, pero no podía evitar sentir eso – "ese profesorcillo es una gran molestia…no se quien estaba peor, si él o Boris"

Estaba totalmente perdido en sus pensamientos, que no se dio cuenta cuando Granger ingresó al salón, sorprendiéndole en su espionaje.

-¡Joven Hiwatari¿que hace aquí? – de inmediato sospecho lo que estaba haciendo –

-Nada…- dijo frío y despectivo, sin darle la menor importancia, ni siquiera se molestó en mirarlo –

El profesor hizo lo mismo, se dirigió al su escritorio tranquilamente para preparar el examen. Busco el reloj para saber a hora, notando que aún faltaban algunos minutos para que la clase diese inicio.

-Me extrañas que hayas llegado tan temprano

-si quiere me voy, por mi no hay ningún problema, al contrario –respondió con un dejo de desafío –

-mejor estudia – ni se inmutó ni se molesto, aparentemente, ya que cada vez ese chico lograba hacerse odiar –

Ambos dejaron de hablar, cada uno estaba ocupado en sus responsabilidades, esperando que los demás llegaran.

Uno por uno llegaban todos, pero Kai esperaba a su amigo, que en unos instantes lo visualizó desde el pasillo, entrando y sentándose en el lugar de siempre.

-¿llegaste temprano? – cuestionó el pelirrojo –

-si, estaba muy aburrido – decidió no contarle nada se lo que había pasado, lo mas probable es que no le creería – a por cierto, mas te vale que te apresures a seducir al profesor…

-¿a que viene eso?…- se extrañó -¿ que pasó?…no entiendo

-solo hazlo…tienes que aprovechar cualquier oportunidad que se te presente…

El pelirrojo no dijo nada, arqueó la ceja por al confusión que le había causado su comentario, por un momento desconoció que era su amigo quien le estaba dando esos consejos¿qué había pasado? fuese lo que fuese mejor lo dejó hasta ahí, y seguir su consejo.

-bueno muchachos…- habló Hiro – ahora tendremos examen – la queja por parte de los

alumnos no se dejaron esperar – ¡silencio por favor! lo que pretendo es ver que tan bien o mal esta cada uno de ustedes…no será tan difícil, el examen constará de cinco problemas algebraicos, y este lo calificaré este mismo día para entregarles las calificaciones al final de la clase…

Sin ningún remedio para los chicos el examen comenzó. Algunos respondieron su examen sin mayor problema, entregándolo rápidamente; otros los respondían lentamente pero seguros, con uno u otro error; y otro pelirrojo no podía concentrarse por pensar en su profesor, quien se miraba hermoso sentado serio en su escritorio ordenando sabrá Dios que tanto papelero.

El tiempo transcurría, y Yuriy tenía demasiados problemas en su evaluación, definitivamente las matemáticas no eran su especialidad, y mucho menos si se trataba se resolver un examen sorpresa. Llegando al tiempo límite, con extremo pesar y con demasiados errores había terminado como Dios le dio a entender, o mejor dicho, con lo mal que entendió la lección.

-Aquí tiene profesor…

-espero que no hayas tenido ningún problema en contestarlo – dijo con una sonrisa, aunque estaba nervioso por sus errores, no dejo de mirarlo coquetamente –

-eso también espero yo…- Se dio al vuelta y regresó a su lugar para esperar el resultado de su evaluación.

-¿tu no tuviste ningún problema Kai?

-no…fue fácil, pero noté que si tu lo tuviste, hubieras visto tu rostro…

-no me lo menciones…seguro repruebo…

-si lo ves positivamente…- propuso Kai –

-¿cómo!…que se entere Boris y después le diga a mi tío¡sería como mi sentencia de muerte!

-por eso…- lo miró con complicidad – podrías pedirle al profesor que te explique exclusivamente a ti…así tendrías algo de privacidad con él ¿no crees?

Yuriy sonrió maliciosamente por la excelente idea, de este modo mataría dos pájaros de un tiro, por un lado podría seducir a su querido profesor con mucha mayor facilidad y por el otro por fin podría entender las complicadas lecciones de matemáticas y no tendría problemas con Boris ni con su tío. Esta era exactamente la oportunidad que estaba esperando.

Una vez que la clase terminó, el profesor Granger dio la indicación de que todos podrían salir del salón, a lo que Yuriy aprovechó para acercarse, su mirada no podía ser mas acechadora.

-profesor, quiero pedirle un gran favor…

-dime Yuriy… - acomodaba el escritorio – que se te ofrece…

-bueno, como usted notó, pues…necesito ayuda en esto de las matemáticas, no quiero reprobar otro examen…

-¿quieres que te explique de nuevo?

-por favor, no quiero tener problemas con Boris por esto

-por supuesto…- dijo con una sonrisa mirando a los ojos de Yuriy – que te parece si después de cenar vienes a mi habitación y ahí con calma te explico la lección.

-esta muy bien – no pudo evitar sonreír de oreja a oreja, era justo lo que había esperado que dijera – entonces no vemos en su habitación…¡adiós profesor!

-no vemos Yuriy.

Algo dentro de Hiro se alegró, el hecho de pensar que estaría con ese chico lo hacía sentir bien. Suspiró y cerró sus ojos por un momento; al momento salió de su ensoñación al comprender que ese suspiro iba dirigido a su alumno. Se reprochó, la ética decía claramente lo que debía y no hacer, y sus alumnos estaban años luz de su alcance. Era bello, lo admitió, pero debía meterse en la cabeza que lo único que podía hacer era admirar su hermosura solo como espectador, nada mas.

Yuriy salió haciendo un ademán de triunfo con su brazo, las cosas no podía estar mas fáciles y mejores. Su mente idealizaba las grandes noches que pasarían juntos, al mismo que ideaba las tácticas de seducción que utilizaría para conquistarlo. La seducción es el arte que mejor domina el pelirrojo, ligada íntimamente con su habilidad para la música, así que nada sería un obstáculo para él.

+INCLUSO EN LA MUERTE +

Estaban todos reunidos en el comedor, por fin las clases habían terminado y aunque al día siguiente era la misma rutina de siempre, el descanso de la noche no estaba por demás.

-y entonces ¿que pasó con lo del profesor? – preguntó Kai –

-después de la cena iré a su habitación a estudiar – respondió con una sonrisa –

-¡ah si! a "estudiar", así le llamaremos ahora a tus aventuras – se burló sarcástico –

Por supuesto el profesor Granger estaba en el comedor, Yuriy disfrutaba y saboreaba mas su imagen que la cena misma, pero era evitable, estaba tan bien formado y su personalidad era tan cautivadora y encantadora, exactamente el hombre ideal.

Rei apareció a escena para servir la cena, uno por uno, empezando con el director y después con su sobrino, que estaba a un lado. Cuando llegó al lugar de Hiro y servir su comida, este le sonrió dulcemente en un descuido de su tío, recíprocamente correspondido.

No paso desapercibido por Kai y Yuriy, aunque este no le dio mucha importancia su actitud, conocía y confiaba perfectamente en sus armas; pero al ver a Kai, noto en su mirada algo de enojo y… ¿celos, si, al parecer eso era, y eran por Rei, estaba seguro, Hiro no podría ser. Entonces ¿Fue por esta razón por la que le dio los consejos de cómo conquistar al profesor lo mas rápido posible? sin duda era una gran posibilidad. La reacción de Kai le pareció muy cómica, lo conocía celoso y posesivo pero no a tal grado.

En el resto de la cena, Kai estaba mas serio que de costumbre. La llegada de ese profesor era lo único que le faltaba, y no era menos molesto el que un perro hiciera sus necesidades en su pierna, prácticamente las dos situaciones equivalían al mismo fastidio, aunque pensándolo mejor, por lo menos se podría deshacer de perro sin mayor problema, pero de Hiro...no le quedaba mas que aguantarse el dolor de cabeza que le causaría. Si, definitivamente estaba jodido.

Pero no fue mientras estaba a punto de morder un pedazo de pan que se dio cuenta de lo que estaba pensando. No podía creer que estuviera tan enojado por eso, y ahora ¿qué le estaba pasando? tal vez estaba confundido como le pasó con Yuriy, debería de ser eso, tenía que, no podía estar celoso por el hermoso chico de ojos dorados y cabellera negra como la profunda noche, momento¿o sí¿A caso también tendría que poner en práctica el mismo consejo que dio a Yuriy ese mismo día?.

Mejor dejó de lado sus pensamientos, sacudió disimuladamente su cabeza cerrando sus ojos para despejar su mente, era lo mejor. Pero al ocultar sus orbes otros ojos femeninos, mas fríos que el mismo hielo, aparecieron en medio de la oscuridad, rápidamente los abrió para dejar de visualizar esa horrible ilusión.

-vixit - dijo en un susurro –

-¿que? – Preguntó Yuriy, no entendió bien lo que había dicho - ¿me dijiste algo? – no le respondió, estaba perdido totalmente en sus pensamientos – Kai¿dijiste algo?

-¿si? – Aterrizó de nuevo – no, solo pensaba en voz alta.

Yuriy encogió los hombros, arqueó la ceja y siguió cenando, como si nada hubiese pasado, en verdad que ahora su amigo estaba actuando muy extraño, si no lo conociera de muchos años, podría asegurar que esa persona que estaba sentado a un lado de él, no era el engreído y presuntuoso Kai Hiwatari de siempre.

Kai siguió en su ensimismamiento. Aún no podía creer lo que le había pasado, alguna parte de él le decía que eso solo pudo ser un sueño o un espejismo, pero en Nueva York no podía y el sueño debió ser demasiado real, a parte que no sintió despertarse en algún momento, a menos que aún estuviera dormido.

Repasó la escena desde un principio, tratando de encontrar una explicación lógica que pudiera explicarlo. Llegó hasta el momento en el que esa figura femenina aludió aquella desconocida palabra, causándole el mismo fúnebre escalofrío que en aquel momento. Todo eso fue tan siniestro que no pudo ser algo real, ni siquiera esa muchacha se veía como cualquier otro humano. Al cavilar sobre esto, sintió su pecho cerrarse, empezando a doler, como un nudo impidiéndole respirar de nuevo; sintió como todo su cuerpo se enfrió y al momento un triste presentimiento, el apetito se fue de repente.

Todos terminaron de cenar, pero Kai dejo la mitad de su plato lleno. Unos minutos después todos subían las escaleras para encerrarse en sus recamaras.

-Kai has estado muy extraño ahora ¿que te pasa? ni siquiera terminaste tu cena, eso me preocupa.

-no lo hagas, solo que… – suspiró profundamente – este día en especial ha sido muy extraño y…difícil.

-¿por qué? que te pasó¿es por el criado?

-¿QUÉ! – se sobresaltó por el cuestionamiento -

-lo que te pregunté, noté muy bien tu reacción en el comedor – no dejó que sus movimientos lo delataran de nuevo, regresó a su acostumbrado serio y frío semblante – por favor Kai, a mi no me engañas ni me puedes esconder las cosas, ese muchacho te gusta, lo admitas o no.

-esta bien, ya se que a ti no te puedo esconder nada – lo miró directamente a los ojos – pero no solo es eso lo que me tiene así, lo que pasa es que siento algo aquí – puso su mano en su pecho –

-¿te refieres a un presentimiento? – frunció el ceño por la curiosidad –

-algo así, no se si es eso, pero no es algo bueno, definitivamente…

-¿que podrá ser? – su mano se posó en su barbilla –

-no lo sé…no lo sé, mira, no quiero hablar ya de esto, solamente me estoy confundiendo mas. Solo quiero acostarme en mi cama y simplemente olvidarme de todo.

-pues mal lugar escogiste para olvidarte de todo.

-como sea…pero bueno, no te preocupes por mi y mejor apresúrate para que vayas con el profesor.

-esta bien, nos vemos – Kai se fue de largo a sus aposentos – y que este bien

-igualmente, y que tengas suerte.

Yuriy entraba a su recamara solo para tomar sus libros y cuadernos de matemáticas. Kai se quedó unos segundos en el pasillo, perdiéndose en sus pensamientos de nuevo, pero los pasos de alguien lo alertaron, era Rei.

-con su permiso joven Hiwatari – dijo tímidamente cuando pasaba a un lado –

-oye… - lo detuvo – quiero que lleves a mi habitación leña para que prendas la chimenea.

-como usted diga, en un momento se la traigo, no tardo.

Inmediatamente fue a la cocina para complacer la orden. Como prometió no tardó. Pero cuando caminaba por los solitarios pasillos se encontró con Boris.

-Rei ¿a dónde vas con eso? – preguntó monótonamente –

-el joven Hiwatari me pidió que encendiera su chimenea.

-que bien, quiero que aproveches para que le entregues esto – de su bolsillo sacó una carta y se al entregó –

Se fue sin mas explicaciones, Rei suspiró de alivio al no recibir amenaza o acoso.

+INCLUSO EN LA MUERTE +

Yuriy estaba mas que impaciente por estar a solas con su profesor, y con lo vanidoso que es, antes de salir de su recamara, se miró al espejo para tener la seguridad de que se veía radiante. Así que cuando estuvo satisfecho consigo mismo se puso en marcha alegremente.

Y por fin estaba ahí en la puerta, respiró profundamente para tranquilizarse y verse lo mas natural posible. Llamó a la puerta, esperando impacientemente. Después de unos segundos de espera, la manija se movía para abrir, y detrás de ella la mejor bienvenida: la presencia de su deseo. Vagó su vista por todo ese monumento, prácticamente desnudándolo solo con la mirada.

-Yuriy, llegaste a tiempo. – le sonrió –

-no me gusta ser impuntual¿cómo esta profesor? – correspondió la sonrisa pero de una manera mas pícara –

En ese momento iba pasando Rei.

-¡Rei! – llamó Hiro – podrías traernos el té por favor.

- enseguida – se fue caminando mas rápido –

-bien, pasa Yuriy – ofreció haciendo una ademán con la mano señalando el escritorio que estaba en el interior – toma asiento.

-con su permiso

-y ¿tu como estás? – dijo mientras sentándose frente a su alumno –

-encantado por estar aquí, con usted. –respondió coqueto –

-que bien, empecemos.

Hiro comenzó de lleno con su clase. El comentario de Yuriy provocó que se sintiera extraño, sabía perfectamente que el chico le estaba coqueteando, pero en lo absoluto le molestaba, al contrario, pero no debía desviarse de la razón por la que estaban en su habitación.

Empezó a explicar el tema y Yuriy no podía evitar distraerse un poco para verlo y deleitar sus pupilas. En momentos pensaba que haría para aprovechar la oportunidad que se la había presentado, pero también debía de prestar atención a la lección de matemáticas, sino se vería en verdadero problemas con Boris y con su tío.

+INCLUSO EN LA MUERTE +

Con paso presuroso llegaba a la habitación de Hiwatari; lo mejor sería hacer la cosas lo mas rápido posible para permanecer poco tiempo cerca del muchacho, y no era porque su presencia le disgustara, al contrario, le fascinaba mirarlo y sentir su calor cerca de él, pero era ahí donde el problema radicaba, que después de sentirse dichoso por lo menos con observarlo, después entristecía por tenerlo tan lejos de sus manos. Tocó la puerta y abrió rápidamente.

-vengo con al leña para su chimenea – precisamente lo que quería evitar, que un calor suave se pintara en sus mejillas –

-bien, entra

-¡oh si! – recordó lo de la carta – y llegó esto para usted

-¿es de mi padre? – dijo con emoción, tomándola desesperadamente; había sido una enorme sorpresa –

-no lo sé…

-no… - dijo desanimado al darse cuenta de que era de otra persona – es de mi abuelo… - miró a Rei – pasa para que enciendes la chimenea.

-claro.

Mientras Rei encendía la chimenea, Kai abrió la carta presuroso y con manos sudorosas y temblando. Quería saber su contenido, pero tenía miedo de aplacar su duda, aunque había algo dentro de él que le perturbaba diciendo que algo no estaba bien, si no era así ¿por qué fue su abuelo el que mandó la carta y no su padre?

5 de agosto de 1914

Querido nieto Kai:

Pretendo ser breve en esta carta, como tu sabes el ejercito ruso ha sido vencido por los alemanes en el poblado de Tannemberg, Polonia. Poco se pudo hacer , ya que realmente fueron enemigos demasiado fuertes, así que esta batalla terminó nada satisfactorio para nuestra madre patria.

Pero en este momento no te hablaré con términos políticos, yo se que no lo esperas ni lo deseas; así que como abuelo tuyo hablaré claro y conciso.

Gracias a Dios he sobrevivido a lo que ha sido un infierno, y espero poder verte de nuevo cuando por fin la guerra haya concluido. Pero con todo el pesar de mi alma debo de comunicarte que tu padre, y querido hijo mío, ha fallecido en el campo de batalla; murió como un verdadero soldado por defender a su patria y seguramente falleció orgulloso por tener a un hijo como tu.

Créeme que no tengo palabras para esto, comprendo tu dolor por esta perdida tan grande, por mi parte perder a mi único hijo es algo que sinceramente muy difícilmente de sobrellevar, pero confío que tu sabrás salir adelante y no desistirás, recuerda que los Hiwatari no conoce la palabra derrota.

Espero que después de este verdadero infierno llamado guerra pudiésemos reencontrarnos.

Tu abuelo: Voltaire Hiwatari.

Posdata. Descanse en paz Alexander Hiwatari, amado hijo y padre (1876 -1914)

Su reacción no pudo ser inmediata, leyó la carta una y otra vez, como si esperara que las palabras fueran a cambiar mágicamente y que lo que estaba dicho eran solo palabras sacadas de su confusa mente.

-tu no puedes morir padre…

Olvidó que alguien estaba en la habitación; Rei escuchó esas dolidas palabras, lo miró y jamás habría imaginado ver su rostro tan desesperado y confuso; su mismo pecho se presionó al ver su perturbada mirada, esa carta debió haber sido la causante de su pesar y lo lamentó.

Kai no podía contener tanta furia e ira, de alguna forma debía sacarla y la carta fue perfecta, la arrugó y la tiró al suelo, como queriendo deshacerse de tan horrible anuncio. Pero desquitarse así no era suficiente, con cólera tomó la pequeña mesa y la aventó lo mas lejos que pudo, regando todo a su alrededor. Rei dio un salto por le exaltación y para que nada que cayese encima; no sabía que hacer, si irse o recoger, optó por la segunda opción, pero Kai lo detuvo del brazo y evitó que hiciera el trabajo.

-no lo hagas, déjalo así…

Su voz estaba totalmente quebrantada, al igual que su porte de chico soberbio y presumido se esfumo, ahora su cuerpo pesaba, la carga se volvió insoportable.

A rei se le partió el corazón verlo de esa manera; un impulso rápido y oportuno provocó que lo abrazara protectora y consoladoramente. Por un momento temió que lo apartara o golpeara por su atrevimiento, pero no puso resistencia, dejándose consolar.

Kai sintió que su mirada se nublaba, sus piernas parecían no querer responderle, el esfuerzo por mantenerse de pie fue fuerte, pero gracias a Rei no cayó al suelo. Sintió como los brazos aflojaron su agarre, pretendiendo apartarse, pero este inmediatamente respondió el abrazo, impidiéndole escapar. Esa posesión lo reconfortó, se sintió comprendido y acompañado. Las lágrimas esta vez salieron como riachuelos, empapando el hombro derecho de Rei, cada vez lo sostenía con más fuerza. Su corazón le dolía y parecía querer salirse; sintió deseos de que dejara de palpitar para acabar con su sufrimiento.

Ambos lloraban, uno más abundante que el otro, pero al fin compartiendo el sufrimiento y aminorando su soledad. Pasaron unos minutos y soltaron su agarre, en algún momento debían separarse.

-perdón por el atrevimiento – se disculpó secándose sus mejillas –

-gracias – tomó su mano y secó sus mejillas con la suya – ya puedes retirarte…no te molestes en limpiar el desorden que hice, yo me encargo de eso.

-como usted diga…

Sin mas Rei salió de la recamara, y una vez en el pasillo suspiró profundamente, el dolor del joven Hiwatari, en cierto modo, también se había posesionado de él, ya que sabía perfectamente lo que era perder a alguien, a sus padres. Las memorias desde que llego a esa ciudad pasaban por su mente como una película en cámara lenta; tenía tan solo 14 años y en poco tiempo se quedó solo, pero (des) afortunadamente, Boris lo acepto en el colegio, permitiéndole seguir sobreviviendo

+INCLUSO EN LA MUERTE +

Mientras Yuriy y Hiro repasaban la lección, el pelirrojo estaba muy impaciente, ya que el tiempo transcurría y no pasaba nada, tendría que actuar rápido. Milagrosamente Yuriy logró entender algo de la lección.

-¿entonces a entendiste? – le dijo Hiro –

-creo que si…

-¿crees? - arqueó la ceja – entonces veremos que tal entendiste, te pondré unos problemas para que los resuelvas.

-esta bien.

Dijo resignado, ya se estaba desesperando por no poder hacer nada, su mente ideaba un plan para llevar a cabo su cometido. Intentó resolver rápidamente los problemas para tener el tiempo suficiente de seducir a su profesor, no podía desaprovechar esa oportunidad. Pero debido a que estaba concentrado en otras cosas tenía demasiados problemas en terminar con su trabajo, las matemáticas le causaban mucho dolor de cabeza.

Hiro se puso de pie en la espera de que Yuriy terminará su pequeña prueba, se recargó en al pared, a un lado de una de las ventanas, observando fijamente al seriedad de su alumno, notando su desesperación por encontrar las respuestas. Se acercó de nuevo y se sentó en su mismo lugar para ayudarlo un poco.

-¿aún tienes problemas?

-si, no puedo concentrarme, las matemáticas definitivamente no es lo mío, no encuentro alguna forma en que no se me complique… - dijo frustrado frotándose la frente –

-esta bien te lo pondré de esta manera... – dijo tranquilamente, intentando encontrar algo que pudiese ayudar al pelirrojo – por si no lo has notado, la música es solo cuestión de matemáticas y con ella no tienes ningún tipo de problemas

-pero no es lo mismo, no puede comparar la música con algo tan frío como las matemáticas…- aludió mirando fijamente al su profesor –

-pero la música esta de la mano con las matemáticas¿a caso contar los tiempos y los compases no utilizas la matemáticas?

-por supuesto, tiene razón, pero si vemos la música solo matemáticamente, se convierte en una ciencia fría y sin sentido, le quita esa cualidad sublime que la caracteriza. Simplemente la música se hace y se entiende con el corazón y el sentimiento, no con el razonamiento.

Hiro no supo que decir, las palabras de Yuriy lo sorprendieron; parecía un muchacho frívolo y despectivo, pero por dentro era sensible, especialmente en cuestiones musicales.

-pero aún así tienes que aprobar mi materia, no es tan difícil como parece, lo único que tienes que hacer es poner tu entendimiento en esta ciencia como lo haces con la música, aunque no estamos hablando de los mismo términos.

-esta bien, tomaré su consejo – contestó con una dulce sonrisa, que también fue correspondida –

-perfecto, te dejo para que te concentres

De nuevo se puso de pie, para dirigirse a la misma pared en donde se había recargado anteriormente, observando esta vez que su alumno igual de serio, pero con su rostro mas relajado, mirándose aún más bello. Terminó y Hiro se apresuró a calificar.

-has mejorado, de lo cinco problemas solo sacaste mal una, parece que si entendiste… - dijo con una sonrisa de satisfacción por su trabajo –

-solo espero que no se me olvide lo que por hoy aprendí

-verás que eso no pasará

Yuriy sonrió maliciosamente, ya que ahora que la clase había terminado, por fin podría usar sus poderosas tácticas de seducción en contra de Hiro. Se puso de pie para iniciar a "atacar".

-mi propuesta de tocar el piano exclusivamente para usted aún sigue en pie – caminó hacía el profesor, pretendiendo acortar la distancia –

-sería un placer escucharte tocar el piano de nuevo – disimuladamente tragó saliva al sentir la cercanía de su alumno – tocas muy bien – caminó hacía otro lado de su habitación para evitar al pelirrojo, Yuriy solo se molestó por esto, vaya que iba a ser difícil conquistarlo – yo diría que lo haces excelentemente…

-gracias por el cumplido…- el tono de su voz se volvió muy sensual y provocativo, por supuesto que no se rendiría – y usted es un excelente maestro, me gusta que me enseñe…

-que bueno que te guste como doy mis clases, espero que los otros chicos piensen lo mismo que tu

-no importan los demás – no dejaría que cambiara el tema así de fácil, Hiro estaba esta vez recargado en la puerta, pero si fuera posible daría unos pasos mas atrás, cada vez estaba mas cerca de él, poniéndolo mas nervioso – no hablemos de ellos. Tengo una mejor idea, ya que he terminado de estudiar, por que no aprovechamos para conocernos mejor

-con gusto lo haría, pero no crees que ya es un poco tarde, tenemos que madrugar para el día de mañana – su mente le decía que no, pero su cuerpo que si. Mejor lo dejaría a su mente –

-vamos no es tan tarde, además si mal no recuerdo el criado traería el té, sería una pena desperdiciar una deliciosa taza de caliente y delicioso té…

-esta bien, pero solo el té¿si? – ya se encontraba justo enfrente de él, podía ver en su mirada que tenía algo mas planeado –

-claro, pero mientras esperamos, podríamos hacer algo mas para no aburrirnos

En ese momento ninguno de los dos volvió a hablar, Hiro no podía reaccionar, su cuerpo no le respondía, mas bien le decía que se quedará ahí y que disfrutara de la cercanía de su alumno, y en serio que la distancia entre ellos ya era mínima, los brazos de Yuriy rodearon el cuello del mas alto, mientras acercaba su rostro al de él, este mantenía su misma posición. Ambos se miraban fijamente, por Yuriy no había ningún problema, al contrario, pero Hiro estaba, literalmente, entre la espada y la pared, entre lo correcto y lo incorrecto; pero debía de admitirlo, se podía perder en esa mirada azul, realmente esperaba que el contacto se lograra.

Lentamente sus bocas se acercaban mas, ya podían sentir el aliento del otro chocar en sus rostros, sus ojos se cerraban lentamente y sus bocas estaban medio abiertas, esperando recibir al otro. Ya estaban a milímetros de la unión cuando escucharon que alguien llamaba a la puerta; Yuriy se fastidió por esto, le habían cortado la inspiración y su oportunidad se escapó, hasta las ganas de seducir a si profesor se le quitaron, mejor lo dejaba para otro día, si es que se le volvía a presentar una oportunidad como esa. En tanto Hiro dio un gran suspiro, se había escapado de cometer un gran error, rápidamente abrió la puerta, encontrándose con Rei que oportunamente traía el té en ese momento, claro que Yuriy no pensaba lo mismo.

-Rei – dijo aliviado – pasa por favor

-perdón por la tardanza, pero me entretuvieron otras cosas – fue a al mesa de trabajo para poner la charola –

-no hay problema¿no quieres tomar el té con nosotros?

Tanto Rei como Yuriy abrieron de par en par sus ojos, jamás se hubieran esperado la invitación de Hiro. El pelirrojo se puso por demás celoso, como era posible eso, miró a Rei con furia, eso si era el colmo, no conforme con estropear el momento¡Hiro le pedía que si tomaba en té con ellos, sería un gran atrevimiento si aceptara la invitación. El pelinegro se sintió incomodo, y mas aún cuando se dio cuenta de que unos ojos azules lo miraban con enojo, así que prefirió salir pronto de ahí.

-lo siento no puedo, tengo cosas que hacer, será otro día, con permiso, buenas noches – inmediatamente se dio la vuelta –

-buenas noches Rei – le despidió Hiro, Yuriy no dijo nada –

Se cerró la puerta y un silencio incomodo se hizo presente, el profesor Granger se sentó en su asiento para proceder a servir el té.

-es mejor que me vaya a mi habitación, ya es tarde.

Yuriy se puso de pie, no quería ya estar ahí, lo que había pasado obviamente lo puso de mal humor. Hiro dejó la tetera, le extrañó mucho el cambio de actitud.

-¿no te quedarás a tomar el té?

-no, será otro día.

Dijo serio y sin mas abrió la puerta y la cerró tras de sí, azotándola.

+INCLUSO EN LA MUERTE +

Kai estaba totalmente destrozado, el sabía que eso podía pasar, pero aún así no lo quería aceptar, no quería quedarse solo y prácticamente su padre era el único que siempre estaba a su lado y ahora no era mas que el pasado.

Camino hacia su cama quedando justo a un lado de ella, abrió un cajón sacando el relicario que su padre le dio antes de su partida, lo abrió para observar las fotografías que este contenía, no podía creer que no volvería a ver a su padre ni estar a un lado de él, como siempre lo había hecho, pero ahora solo le quedaba una estúpida foto.

Mirar la imagen solo lo perturbaba, cerró el relicario y apretó su mano fuertemente, lo llevó hasta su pecho y después en un acto de furia lo aventó, quedando abierto en el suelo.

Ya no podía permanecer de pie, las fuerzas se habían esfumado, se dejó caer pesadamente sentado sobre su cama, flexionó sus piernas hasta que sus rodillas quedaron a la altura de su rostro, sus manos se abrazaron fuertemente de ellas y escondió su cabeza entre sus brazos. Sus lagrimas salían abundantemente, pero lloraba en pequeños sollozos, aún en ese momento llorar le era difícil; su pecho le dolía demasiado y le impedía respirar con normalidad y sentía que en cualquier momento iba caer colapsado.

En ese momento alguien abría la puerta, pero Kai no prestó atención a quien era el inconsciente que entraba en su habitación sin llamar primero a al puerta.

-¡KAI! Se me fue la oportunidad que tenía…

Dijo Yuriy enojado por lo que le había pasado hace unos momento, pero instantáneamente de entrar se paró de golpe al notar el estado de Kai.

-¡Kai que pasa!

Este no dijo nada, ni siquiera lo miró entrar, pero Yuriy tenía que saber que fue lo que lo puso así, aunque ya podía imaginar que era. Se acercó a él, sentándose a su lado.

-por favor dime que es lo que pasó – dijo mas tranquilo –

-la…carta – aludió con la voz totalmente cortada – la que esta en el suelo…léela…

Rápidamente se puso de pie buscandola, solo vio una hoja de papel hecha bola, suponiendo que era esa, la desdobló y empezó a leerla. La dejó caer de nuevo al suelo y se sentó con Kai. Comprendió a su amigo, su mano se posó sobre el hombro de este, el cual levantó su vista para mirarlo y bajo sus rodillas.

-Yuriy me quiero morir…

Dicho esto lo abrazó efusivamente, sus lágrimas no dejaban de derramarse, empapando a Yuriy, quien respondió el abrazo con la misma intensidad.

-Kai lo siento tanto…

-no es justo Yuriy, no lo es…

-lo sé Kai…

El pelirrojo no tenía las palabras correctas para el momento, así que lo mejor era solo quedarse en silencio y acompañar a su mejor amigo en ese horrible momento.

La peor pesadilla de Kai se había hecho realidad, la muerte se había hecho presente de nuevo, cada vez estaba mas solo, las personas que más amaba se estaban marchando demasiado pronto y solo quería irse con ellos.

CONTINUARÁ…

No hay mayor dolor

que recordar tiempos felices

desde la miseria.

Dante Alighieri

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¿que les pareció? bueno, malo...diganmelo en un review!

Pasemos a los reviews:

Ginny - flor de cerezo - . Que bien que el capitulo pasado te gustó. En serio lloraste¿lo hiciste?. Bueno, ahora aqui la parte difícil, pobre Kai...en serio pobre, y sobre tu duda ¿se quedara en la pobreza? lo sabras si lees el siguiente capitulo.

Marean L. Wolff. Hermana! que bien que te haya gustado este capitulo y gracia por tu la dedicación el La Sinfonía de la Adas, pues este te lo dedico a ti. ¡Nos vemos! y gracias.

Cagalli-Marian-tao-d-hiwatari. Me da alegría que te gustara el siguiente capitulo, espero que este sea igual y te dejara mas emocionada. Yo se que es triste que Alexander se muriera, pero ese era su momento, por lo menos murió felíz¡pero dejando triste a Kai! jaja (risas macabras) soy mala...y no se me va a quitar, bueno, tal vez me apiade despues.