Hola! La verdad es que dudaba en subir este capítulo el día de hoy, pero recapacité y me di cuenta de que una vez que entre a clases (por fin después de tres meses ¬¬), me sería más complicado. Así que aquí estoy, con un nuevo capítulo que espero que lo disfruten. Dios...ya no veo el final de este fic...apenas llevo escrito el comienzo del capítulo 11, y todavía falta. Pero ok...ya llevamos más de la mitad, ya vamos progresando.

Disclaimer. beyblade no me pertenece...y ya se saben lo demás.

Género. Romance/drama

Advertencia. yaoi/ lemmon. Universo alterno.

Parejas. Kai/Rei y Yuriy/ Hiro

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

LO INESPERADO

CAPITULO 10

Para que nada nos separe que nada nos una

Pablo Neruda.

Recibía ardientes y arrebatadores besos en su pecho y cuello. Si hubiera querido concentrarse en otra cosa no lo hubiese logrado, pues lo que sentía en el momento le robaba todos sus pensamientos absurdos y le hacía perder el sentido del tiempo y el transcurso de la realidad. Pero lo que mas le llenaba de dicha era que no era un sueño, sino una extensión extraña y poco común de su hastiada vida fuera de esa habitación.

Rei aún no era despojado completamente de sus prendas. Sus pantalones seguían en el mismo sitio. Sus piernas rodeaban el tórax de Kai y sus manos jugaban con vehemencia en su blanca espalda. Aún le parecía increíble que su cuerpo no dejara de descubrir diferentes tipos de sensaciones. Era la primera ocasión que sabía que se podía jugar y vivir al mismo tiempo en diferentes roles sin quedarse estancado en la uniformidad de deseos e ilusiones frustrados.

También había aprendido que no solo era placentero y conveniente tomar su papel como víctima, sino ser victimario le producía la sensación de pertenencia, de poseer el otro cuerpo. Por lo que utilizaría su boca como arma y marcaría territorio en el cuello de Kai. ¡Ese sabor! Ese algo que no le saciaba el hambre de seguir probando esa exquisitez. Se convirtió como un vicio que se acrecentaba cada vez que sus papilas gustativas recibían esa señal de deleite. Como si su razón no terminara de comprender que era lo que lo constituía, y verificara una y otra vez si era verdaderamente real.

Y de repente, como un chispazo o iluminación, recordó que esa noche regresaría un objeto que no le pertenecía. Sus caricias se detuvieron súbitamente, desconcertando al ojicarmín.

-¿qué pasa¿Algo esta mal?

-no – se quedó pensativo. Kai no comprendía y frunció el ceño – no. Todo esta perfecto – aclaró

-entonces ¿Qué pasa? – Siguió ahora con sosegados besos en su rostro – iba a entregarte algo –

Esculcó en las bolsas del pantalón. Dejaron toda actividad con sus manos y bocas. Kai esperó, hasta que ante sus ojos apareció algo dorado que hace mucho no encontraba.

-¿el relicario? – lo tomó –

-si, espero que no te moleste que lo haya tomado. Cuando lo tomé estaba roto, y me pareció hermoso como para que se quedara en esas condiciones.

Kai miró el objeto desconcertado. Aunque lo conocía muy bien le pareció que era la primera vez que lo tenía en las manos. Fue una sensación extraña. Su mente comenzó a evocar momentos de años atrás y de apenas unos meses. Cuando lo abrió observó el rostro de sus padres. Sus ojos se llenaron de lágrimas, hacía mucho tiempo que no los veía, solo tenía de ellos imágenes borrosas donde en ocasiones olvidada el color de sus ojos.

Pero ahora era diferente. Seguramente semanas atrás si hubiera tenido de nuevo posesión del relicario lo hubiera destrozado hasta que solo polvo de oro hubiera quedado de él, y las fotos que contenía no hubieran sido más que cenizas. Mas ahora era diferente, no lloraba de frustración, sino que lo había invadido una gran melancolía. Su cuerpo se puso frío y sintió un vacío en su estómago.

-¿qué pasa Kai? – Preguntó Rei preocupado - ¿estuvo mal que te lo devolviera?

-no mi amor. Gracias. Espero que arreglarlo no te haya costado mucho – intentó fingir tranquilidad –

-para nada. Solo hice un trueque con las cosas de la despensa de la escuela con el señor Peterson y listo. Pero me preocupa tu reacción Kai.

-no lo hagas. No tienes porque. Solo que ver las fotos de mis padres me ha removido muchos sentimientos – no podía contenerse. Comenzó a lagrimear. Rei lo abrazó, su rostro quedó pegado a su pecho. –

POV Kai

Las memorias que tengo de mi niñez son las más hermosas que una persona puede tener. Tuve estabilidad y sobre todo, jamás sentí soledad. Afortunadamente crecí en la inocencia de cualquier niño: creyendo en todo y sin saber nada de la realidad. Hay momentos en los que deseo regresar a esos tiempos, el mundo tenía otro color. Era una visión muy limpia e impoluta de las cosas y las personas que me rodeaban, porque después creces y es doloroso descubrir que nada es como imaginabas. Es como una traición, un cambio injusto de inocencia por corrupción.

De todo esto me di cuenta cuando mi madre enfermó. Yo tenía 12 años. Algunas personas que se decían amigas de la familia mostraron su verdadero rostro escondido detrás de un antifaz de moral. Fue un tiempo de crisis económica y para colmo mi madre se debilitó. La enfermedad la consumió en cuestión de semanas y no hubo nada que pudiéramos hacer.

Si la muerte en sí es algo difícil y que me costó mucho aceptar. Y más me dolió que en su funeral ni siquiera su familia se acercó para darle la última despedida. Eso no fue justo para ella, pues era una gran persona. Jamás supe las verdaderas razones del porque hicieron eso con mi madre, preferí quedarme en ignorar, pues se que eso hubiera sido un golpe duro. Solo con ver el estado de mi padre era suficiente para darme cuenta de que realmente mi familia materna la habían traicionado y dejado sola de una manera cruel en el momento de su agonía y deceso.

Por supuesto que también observar a mi padre en ese ánimo era una pesada carga para mí. En una ocasión cuando me encontró llorando en mi habitación el se encerró en la suya todo el día aún mas deprimido de lo que ya estaba. Por eso opté por esconder un poco de mis verdaderos sentimientos, pues no quería que sufriera ahora por mí. Desde ese momento nada fue lo mismo. La relación que llevaba con mi padre seguía estrecha, pero el peso de guardarme todos mis fantasmas solo para mí sin que las demás personas se enteraran llegaba a asfixiarme. Después la costumbre de llevar mi vida así formó una gran barreara que me era imposible cruzar. La única persona con la que si me abría un poco mas era con Yuriy, pero con la muerte de sus padres dejé de tener su compañía pues se mudó aquí en Nueva York con su tío.

Eso fue el colmo de mi aislamiento. Por supuesto que jamás dejé de tener confianza en mi padre y fue un gran apoyo para mí. Pero jamás mostré algo de mis preocupaciones o de mi tristeza. Así viví hasta cuando llegué aquí.

Yo creí que después de la muerte de mi padre…incluso su sola partida, terminarían por mandar al paredón lo que me quedaba de paciencia y agrado de esta vida. En momentos pensé que me desvanecería del rencor y tristeza. Jamás había sentido la vida en su forma más cruda y brutal. Es por eso que quería morir…para no sentirme tan vivo de esa manera, no fue precisamente que ya estuviera muerto.

Pero debo confesarte algo Rei. Se que de alguna manera sonará trillado y poco original, tal vez pienses que es lo que todo mundo se dice…pero es cierto. Jamás un "te amo" será absurdo para aquél que lo siente de verdad. Y desde que noté en tus ojos que te importaba aquella vez que me enteré del deceso de mi padre y sentí tus brazos rodeándome, como protegiéndome de la sardónica broma de la muerte, algo se encendió en mi alma…como una luz lejana pero intensa, como la que anuncia que otra vida ha llegado…

Final POV Kai

Rei se quedó sin habla, procesaba cada palabra que había mencionado. No hizo otra cosa mas que estrecharlo con mas fuerza contra su pecho, devolviendo ese algo de dicha y agradecimiento que le había mostrado en tan sinceras palabras.

-¿sabes? – Se separó y se quitó el relicario – quiero que te lo quedes tu – se lo colocó con dulzura, besando al final su cuello – hace juego con tus ojos también dorados. Esto es para que compruebes que no existe en mí el mínimo interés en engañarte ni de pensamiento, palabra, ni acto.

Las siguientes horas que pasaron solo hablaba el cuerpo en representación de su voz. Kai dormía tranquilamente con Rei entre sus brazos, pero él seguía con sus orbes bien abiertos…mirando alternadamente el cielo a través de la ventana y los ojos de su acompañante, que venía siendo lo mismo, de una manera metafórica.

Por supuesto que no dudaba de la fidelidad del bicolor. Claro que sentía celos, cualquier buen amante los tiene cuando idolatra a su amor, pero no salían de los parámetros de equilibrio. Lo que en ocasiones si se disparaba hasta atravesar el límite era el temor de lo que pasaría después. Había vivido como nunca en los días transcurridos, incluso llegó a creer haber conquistado una utopía; pero el tiempo les estaba dando alcance mas rápido de lo que imaginó. De nuevo la persona que lo encadenaba a sus penas llegaría y todo seguiría como la rutina que había llevado hace años. ¿Cómo sabría ahora el infierno cuando había conocido el paraíso? Pero quería mantener la esperanza en Kai. Ahora que le había sido posible amar y ser correspondido, comprendía que no quedaba otra manera de superarse más que con constancia y paciencia, defendiendo la bendición que había recibido sin importar el precio.

A la mañana siguiente las cosas volverían a ser iguales. Desde que abrió sus ojos el sudor frío del miedo mojaba sus manos y su frente. Aunque trataba de disimular como siempre lo había hecho, en ese momento ideas terribles le venían a la cabeza.

Miraba el reloj siempre que podía, hasta la buscaba y rogaba por que faltaran horas para que su verdugo regresara.

Al parecer Kai lo había notado, pues cuando pasó junto a él discretamente le susurró que se tranquilizara. Él sabía que lo que pedía era casi imposible, pues hasta él, aunque con más disimulo, odiaba que las cosas pudieran ser iguales que hace una semana.

Por fin se escuchó su venida. Rei recibió a Boris con un gran vaso de agua fresca y un trapo para el sudor. Recogió sus maletas y se fue a descargar el equipaje a su habitación, sintiendo escalofríos cada vez que escuchaba el mínimo sonido, temiendo que fuera él quien lo asechara de nuevo. Pero había pasado tiempo, casi toda la ropa y cosas del viaje estaban en su lugar y Boris no llegaba.

Escuchó ruidos en la puerta. Sus pasos desesperados y rápidos le confirmaron que definitivamente era él. Detuvo lo que estaba haciendo, sostuvo inconscientemente la prenda que tenía en las manos con tal fuerza que la arrugó, esperando unas frías y lujuriosas invadir su cuerpo.

Abrió los ojos de nuevo. Cuando menos se lo esperaba Boris ya estaba sentado en su escritorio muy concentrado haciendo una carta. Su cuerpo se relajó totalmente, dio un respiro hondo y siguió su tarea totalmente despreocupado, por el momento.

Dos días después llegó la correspondencia de siempre junto con el diario. Le llevó a su escritorio en una fina charola en una mano y con otra con el té acostumbrado de las mañanas. Lo miró fijamente cuando se presentó ante su escritorio. Desde que había llegado se había distanciado mentalmente de él, y por supuesto que no le reclamaría, pero ese comportamiento solo significaba que por fin se había olvidado de él o que un asunto con extrema importancia ocupada sus pensamientos de día y de noche. Transcurridos esos días su mirada parecía perdida y pensativa, actitud seria y calculadora. Miraba el asunto de cada carta, dándoles poca importancia a los recibos que anunciaban un nuevo pago financiero y apurándose con cierto interés en leer una nueva; sus ojos brillaron de repente y sin esperar la abrió con una pequeña y elegante navaja que sacó del cajón. Mientras mas leía su sonrisa se ampliaba más y más, casi hasta llegar a sus orejas.

-Rei – le habló con un tono, si no mal oía, de entusiasmo – llama a Hiro inmediatamente, no importa que esté en clase.

¿Cuánto tiempo estaría así? le asustó más el hecho de que le diese miedo lo que estaba pasado con él. Se reprochó. Sólo cuestionaba y no aprovechaba la situación. Entró al salón a llamarle a Hiro y antes de salir discretamente miró a Kai y le guiñó el ojo. Lo dejó bastante sorprendido, tanto que no pudo responderle cuando por lo regular era quien comenzaba ese tipo de juegos. Para nada le molestaba, si bien le extrañó, pero al reaccionar y comprender ese pequeño pero coqueto gesto una sonrisa apareció en su rostro. Pero ¿por qué estaría tan feliz? Desde que Boris había llegado no había mostrado más que inseguridad¿sería que había dejado de acercársele?

Llegó Hiro inmediatamente y Rei se retiró. Se sentó frente a su tío esperando que hablara. Impactado con la gran muestra de cordialidad de Boris al servirle el mismo el té le hizo reaccionar primero.

-¿qué quieres tío Boris? – frunció el seño –

-¡Oh Hiro! No me mires así. ¿No puedo servirte el te el día de hoy?

- ¿a caso recibiste alguna buena noticia? – tomó su barbilla -

-No, ninguna en especial. – Se puso de pie a mirar por la ventana – tu sabes que días como estos, soleados y frescos, es natural amanecer de buen humor. Además – le miró – debo confesarte que la reunión con mis colegas me ha alegrado mucho, no sólo por el aprecio que no tenemos, también por las propuestas educativas que expusimos. Especialmente con Dickenson, el de verdad que si tiene ideas fantásticas. Me gustaría demasiado que lo conocieras, se que concordarían en muchas cosas.

-Sería bueno – afirmó convencido –

-Por supuesto. Y mas para ti que apenas comienzas. Es bueno que conozcas variadas formas de pensar. Entonces ¿qué dices?

-Claro…en cualquier momento que él este disponible, por supuesto

-Perfecto. Mandaré una carta para avisarle. – Se sentó – La verdad es que ya le había comentado acerca de ti, a él también le entusiasmó la idea de conocerte, sobre todo de que conocieras a su esposa y a su hermosa hija – recargó sus codos en el escritorio y puso su barbilla en sus manos entrelazadas con una sonrisa interesada en su rostro.

Kai salió del aula aprovechando la ausencia del profesor. Sabía mas o menos donde encontrar a su querido Rei. Lo vio salir de la oficina de Boris para ir al cuarto de aseo. Estaba de espalda, lo acecharía por detrás, pagaría por la provocación de hace unos momentos. Llegó con cautela, cuidando con no golpear tanto sus zapatos en el suelo, como si no quisiera lastimarlo. Se introdujo al pequeño cuartillo y cerró la puerta tras de sí.

-¡Kai!

Gritó cuando viró y lo vio. Este se acercó y tapó su boca para atacar sin permiso su cuello. Devorándolo, como si nunca hubiera probado de la exquisita piel del pelinegro.

-¿Sabías que cualquier gesto que me dedicas me seduce? – le dijo galantemente al oído –

-Kai…no te comprendo

-Claro que lo haces. Sabes como provocarme, conoces perfectamente esos puntos que me hacen estremecer. Con tan solo el roce de tu mirada, el choque de tu aliento en mis cabellos, el sonido de tus suspiros cuando te hago el amor…todo tan espontáneo, tan natural en ti…me fascina…es lo que mas adoro

Las mejillas de Rei se tornaron rosadas, el brillo de sus ojos se volvió más intenso, el éxtasis que le provocaban las palabras hicieron efecto en todo su cuerpo erizando su piel, aumentando los latidos del corazón. No era la primera vez, pero cada ocasión era única, una experiencia nueva, como si no acabaran de conocerse el uno al otro. Cada día algo nuevo, fascinante, tan hermoso que en momento parecía irreal.

Kai deslizó sus manos dentro de su ropa, cautelosamente para no herir esa hermosa piel ni con la yema de sus dedos. Hincado justo enfrente de su entrepierna pasó su rostro por ella, sus mejillas, su nariz, su boca…ligeramente, apenas rozando, fricción sutil que arrancó gemidos en el otro.

+INCLUSO EN LA MUERTE+

-No se cuando será el viaje, pero sé que volveremos pronto, de eso no te preocupes – Le dijo Hiro a Yuriy avisándole de la próxima salida que vendría –

-No me preocupa el viaje – miraba fijamente el techo seriamente, sin mirar a su amante, sólo escuchándolo –

-¿entonces que es? no logro adivinar que otro motivo puede dejarte intranquilo. Para nada es muy lejano el lugar donde vive el señor Dickenson, además los caminos son seguros. – no vio cambio en su semblante, no captaba que era lo que le perturbaba - ¿qué te pasa? Por favor dime que es lo que te pone así.

-Es tonto – lo esquivó dándole la espalda –

-¿por qué debería serlo? – Lo abrazó por la cintura – si te preocupa debe ser algo importante. Por favor, no quiero irme quedándome con la duda

-¿por qué Boris debía de recalcar tanto a la dulce y bella hija de ese tal Dickenson? – ironizó la pregunta –

-¿Por esa pequeñez te incomodas tanto? – Rió un poco –

-te dije que era tonto

-Tampoco dije eso. Mira Yuriy – le hizo mirarle – yo voy por asuntos meramente profesionales; aunque claro socializaré un poco y trataré de ganarme la confianza y amistad de la familia, pero es algo común. Tal vez ella puede ser bella, con grandes talentos y dones, una verdadera dama, y si…debo admitir que eso no pasa inadvertido para ninguna persona, pero ¿no confías en la intensidad de mi amor hacia ti? – Lo atrajo mas a su cuerpo - Mi Yuriy…teniéndote así en mí no hay necesidad de correr con otra persona. Eres más de lo que esperaba en alguien. Adoro quien eres, tú de ti mismo. La sola extensión de tu nombre me basta para apaciguar mi soledad.

Aunque la idea de dudar de las palabras de Hiro era egoísta tal vez, su mente no dejaba esa dualidad del creer o no creer. Se culpaba a sí mismo por la desconfianza que surgió en ese momento en sus vanas divagaciones típicas de un amante celoso, pero no podía evitarlo; el amor estaba casi obligatoriamente ligado a los celos, que si bien no eran enfermizos, molestos resultaban bastante. Pero ¿qué podría hacer para calmar esas fluctuaciones? En todo su corto camino recorrido se había tropezado varias veces con la misma piedra, confiando siempre ciegamente en las circunstancias y las personas, hasta en momentos su Dios parecía tener algún rencor en su contra, pues pocas veces las cosas resultaban como esperaba o deseaba. Entonces ¿en verdad que tan culpable era de sus momentos de inseguridad?

-Entonces esperaré con ansias tu regreso – suspiró – odio las despedidas

-Mi amor…pero sólo serán unos días. Además ya casi estoy de regreso.

Le abrazó protectoramente atrayéndole aún más a su pecho, dejando que su aliento descansara en la curva del cuello contrario, cerrando sus ojos evocando la imagen de su pelirrojo para llevarla como recuerdo los días que estuviera fuera.

+INCLUSO EN LA MUERTE+

Acariciaba su larga y sedosa cabellera lentamente, disfrutando el roce de cada hebra entre sus dedos. Debajo de todos esos hilos negros se escondía la más bella espalda que pudo haber conocido, a pesar de las marcas que sobresalían.

-Rei – preguntó Kai a su chico desnudo - ¿siempre fue así?

-¿a qué te refieres? – levantó su rostro, que mantenía escondido entre sus brazos –

-¿Siempre fue así tu vida?

POV. Rei

Viví en China hasta mis siete años, cuando en mi aldea fue imposible vivir sólo de la siembra. Y como cualquier persona mis padres sólo pensaban en América como única salida a la difícil situación. Recuerdo perfectamente cuando llegamos, todo me pareció tan monstruosamente inmenso, tanta gente me abrumó al principio. A la fuerza tuve que acostumbrarme de estar en una hermosa aldea junto con la naturaleza a llegar a una ciudad tan industrializada. Nos acomodamos los tres en un cuarto pequeño, de alguna manera aprendimos el idioma y pronto trabajamos los tres.

Pero después de unos meses un invierno crudo azotó la ciudad. A consecuencia de esto, mis padres enfermaron gravemente, por lo que se vieron imposibilitados de seguir trabajando, circunstancia que me obligó a llevar las riendas solo. Trabajé horas extras, intentando ahorrar el dinero para conseguir medicamento. Pero también debíamos pagar la renta del cuarto y por supuesto el alimento.

Apenas si conseguí algo de dinero pidiéndole a mi patrón un adelanto, pero fue a destiempo: la enfermedad se agudizó hasta llegar a la agonía. Mi paciencia también se había quedado moribunda, pues era consciente de que de mí dependían mis padres y yo simplemente había gastado hasta la última gota de sudor sin llegar a alguna buena parte.

Antes de morir me rogaron que no me culpara por las circunstancias, y que todo mi esfuerzo sería eternamente agradecido. Ellos también me pidieron perdón, ya que me quedaría solo, por lo que me quedó al menos prometer que lograría sobrevivir.

'Solo'. Después de su muerte esa palabra golpeó mi cabeza como un martillo. ¿Qué haría o que sería de mì? No tenía ni un centavo, mi patrón me despidió de la panadería por faltar dos semanas, y aunque me excusé, disculpé y hasta me arrodillé para que tuviera un poco de benevolencia, nada lo hizo cambiar de parecer.

Ahí comenzó mi verdadera lucha por sobrevivir a la miseria. Deambulé por todos los establecimientos y casas pidiendo por lo menos un sencillo trabajo que me dejara vivir al día, pero en casi todas las opciones recibía un rotundo no, hasta que llegué aquí.

En ese momento creí que Boris era mi salvador. Me ofreció empleo de planta y la oportunidad de vivir aquí, para no decepcionar sus expectativas me empeñé en hacer lo mejor que podía. Aunque siempre fue déspota llegó, en varias ocasiones, a halagar mi habilidad en la cocina.

Conforme pasaban las semanas esperé un aumento de suelto, considerando la carga de los deberes que me fueron asignados. Aunque debía conformarme con tener donde dormir y comer. Pero el trato del señor Boris fue cambiando, cada vez era más despectivo y violento, hasta comenzó a mirarme de manera extraña y en ocasiones me tocaba más de lo debido. Yo no sabía que hacer, pues si me oponía no faltaban los golpes, por lo que no me quedó de otra opción más que dejarle hacer lo que quiera.

Fin POV. Rei

-Rei…esto tiene que terminar.-dijo convencido al escuchar la historia completa –

-Entonces propón una salida – mencionó melancólico y hasta molesto por el comentario. Lo hacía sonar tan fácil que hasta era patético –

-No lo sé aún…aún…

+INCLUSO EN LA MUERTE+

La mañana estaba parcialmente despejada, aunque el viento indicaba que no habría amenazas de lluvia para el camino. Desde el día anterior Boris dejó instrucciones a uno de los maestro de más confianza para hacerse cargo correctamente del colegio. Era bastante desconfiado, y aunque él profesor representaba una gran figura de autoridad para los muchachos y su empeño dentro del instituto fuera intachable, Boris prefería tener todo bajo su estricto control, sin perder el estilo para las diferentes situaciones que manejaba a diario.

Antes de entrar Yuriy miraba por la ventana, un tanto serio y Kai por supuesto lo notó. Si que el enamoramiento los había cambiado demasiado; si, por un lado todo pintaba de otro color y no era exageración que había encontrado una dicha enorme que saciaba mucho de su soledad, pero por otro lado comenzó a notar que la amistad que compartían ambos se alejó un poco. Aunque amara pensar en su pelinegro, no quería dejar a Yuriy en segundo plano. Por los dos tenía cariños inmensos que no cambiaría por nada, por supuesto que ambos eran diferentes, pero no menos importantes. Había olvidado un poco ese compañerismo y complicidad casi de propios hermanos, aunque pensándolo mejor, muchos hermanos en el mundo envidiarían la relación que llevaban desde niños. Y bueno…por Rei ¿cómo podría definir el amor que sentía por él? Comprendía que existían diferentes tipos de amor, que podría llamarlos de diferentes maneras, unos egoístas, otros desprendidos, secretos…pero ¿cómo podría ponerle nombre a este? Ningún adjetivo que hubiera pasado por su mente era el perfecto, aunque era algo que poco le importaba, lo valioso era sentirlo y no clasificarlo como si se tratara de una especie.

-Yuriy – le contestó con un sonido afirmativo, sin cambiar su semblante – sólo van a ser unos días

-Ya te quisiera ver en mi lugar – ironizó –

-En ese caso lo comprendo, pero…no tenemos que alejarnos tanto Yu. Apuesto que ni siquiera te has dado cuenta de eso

-Por supuesto que si, pero…esto es algo nuevo, extraño… asusta

-Lo sé – se recargó en la pared – pero Yuriy, si algo te preocupa no dejes de decírmelo, me gusta sentir que alguien me comprende, yo también tengo las mismas inseguridades respecto a esto

Yuriy le sonrió. Sabía que tenía razón, ahora que lo pensaba el no expresar sus inseguridades, miedos y también alegrías lo tenían algo reprimido, con un gran peso encima. Y es que aunque Hiro representaba gran confianza, ninguna persona como Kai para comprender lo que llevaba dentro.

Hiro aún estaba en su habitación ordenando algunas cosas en su maleta. Esa mañana despertó especialmente nostálgico. Muchas ideas cruzaban su mente, unas tan bellas, otras tan tristes, unas tan desesperanzadoras y otras tan hermosas. No sabía porque no podía hablar sobre su padre, del cual aún no había ni una mínima señal; pero de alguna manera hablar de ello, porque lo había intentado, lo adentraba a una cruel realidad que aún no podía aceptar, no hasta tener una respuesta concreta del dónde se encontraba él en esos momentos. Lo mejor era mantener la cabeza fría, pues aunque se matara en buscar una esperanzadora razón de su extravío, no encontraría la respuesta.

El camino fue corto. Boris no dejaba de platicar sumamente entusiasmado sobre proyectos y sobre el señor Dickenson. Él ya sabía que cuando una idea se volvía fijación era mejor decirle que "si" y sonreírle. Pronto se le pasará, pensó Hiro con una sonrisa burlona, sin tomar mucha importancia al asunto.

Por fin llegaron. Desde que se bajaron del choche fueron cordialmente recibidos con amistosos saludos por parte de los sirvientes, quienes tenían charolas con refrescante agua y hielos. Tras las puertas y con los brazos abiertos estaba el tan mencionado Dickenson, y detrás de él su esposa y su hija, a las cuales no era necesidad de recalcar su belleza, pues sólo con verlas a simple vista eran todo un espectáculo de estética para la pupila. Cada uno de ellos dio una cálida bienvenida, y la muchacha hija de Dickenson miró con timidez a Hiro cuando este besó su pálida mano.

Primero fueron llevados a sus habitaciones, cada una de ellas adornadas exquisitamente con las alfombras mas finas, bellas porcelanas, ornamentos de cristal cortado y por supuesto una hermosa vista al fresco jardín, lleno de las más hermosas y delicadas flores, así como de árboles frondosos y de estatuas colocadas estratégicamente en varios puntos del gran terreno.

Sólo fue cuestión para que se instalaran en sus habitaciones, aunque no fueron ellos quienes acomodaron su equipaje, para bajar a tomar el acostumbrado té. Los señores anfitriones y los visitantes charlaban amenamente, nada muy importante o relevante, pero si interesante. Hiro notó que la única que se mantenía más hermética era la hija de Dickenson. Casi todo el tiempo que estaban ahí ella sólo miraba su taza, pasando el dedo en círculos por el contorno de esta, mirando las ondas que se formaban en el líquido con el movimiento; en momentos sus mejillas se sonrojaban cuando levantaba la mirada a los presentes. Eran reacciones curiosas que le causaban gracia. Era una situación evidentemente incómoda para la chica, por lo que trató de brindarle un poco de confianza al comentar algo y referirse a ella, aunque su reacción era aún con más encogimiento.

-Vamos Salima…no seas tan tímida. Tú no eres así – habló su madre, la señora Anne, cuando al fin se dio cuenta del comportamiento de su hija – Aunque supongo que en estos casos es normal – se dirigió a todos acercando un poco la taza a su boca para después sorber un poco – No se preocupen, Hiro y Salima – dijo con una sonrisa – Una vez que se conozcan habrá más confianza, después de todo es vital ahora que son prometidos

Hiro no comprendió del todo lo dicho. Y aunque las palabras eran más que claras no fue capaz de darle el sentido literal el comentario. Miró a su tío como pidiendo una explicación discretamente, pero él sólo le sonrió enarcando su ceja en un gesto evasor, para después tomar un poco de té.

CONTINUARÁ….

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

¿Y bien? Qué les pareció? Muchas de ustedes ya se esperaban que pasara esto. Pero bueno, la cosa es el que van a hacer con esto ¿cómo se va a poner Yuriy cuando lo sepa?. Y bueno...Kai y Rei estan felices en este momento ¿cuánto les durará el gusto? aunque la verdad ya no quiero hacerles sufrir u.u, no se lo merecen. Pues hacer que pasa.

Muchísimas gracias por los reviews, me han animado en demasia, de verdad. Me alegra que esta historia sea aceptada. Aquí las respuestas:

Ginny. Sis preciosa! con tus comentarios me doy cuenta que no soy mala para el romance y las cosas cursis chocolatadas y de vainilla XD. Y mira...tuviste razón con lo de Salima y Hiro, y bueno a ese Boris hijo de dama de burdel (que elegante suena eso XD) mejor no hay que lanzarle el piano...mira que Yuriy y Hiro se la pasan muy bien en él XD. Mucho mejor el machete oxidado, aunque déjamelo por un rato más, si quiera para terminar la historia ¿si?, aunque sé que con lo que te acabas de dar cuenta en este chap te van a dar más ganas de matarlo, resucitarlo para hacer sufrir de nuevo, matarlo otra vez y así sucesivamente. Espero que estés bien y de verdad muchísimas gracias por seguirme en cada fic y chap, no sabes lo reconfortante que es para mí. Muchos besos y cuidate. TE QUIERO!

Galy. Pues si...nada es facil en esta vida. Haber por cuanto tiempo sigue fregando Boris a los personajes. Pero ¿ellos qué harán para defenderse? uno se puede llevar sorpresas n.n. Muchísimas gracias por el review, espero que este capítulo sea de tu agrado y sigas leyendo esta cursilería. Besos y cuidate.

Bojik Ivanov. ¡Pues aquí esta la actualización! y bueno...te dejé inconclusa de nuevo, pero...un poco de emoción no cae mal XD. Mira que pensé subirlo antes, pero luego me atrazo más con los capítulos, casi siempre me gusta tener un chap más escrito, de este o del otro fic. Muchísimas gracias...me alegra que te guste mi estilo, que se va puliendo poco a poco, aunque todavía me falta mucho, pero comentarios como el tuyo me dicen que voy por buen camino. Aunque también si hay algo que no te guste también infórmamelo, me gusta aprender de todo. Espero que este chap te guste n.n. Besos y cuídate.

GabZ. Si! a mi también me gustó lo del piano XD. Ya ves...esa es una de mis fantasías y por lo menos alguien tiene que cumplirla por mí, ya que ni mi novio ni yo tenemos un piano T.T. ¿Si verdad? de lo que temía Yuriy es de lo que va a sufrir, pero ahora queda esperar que van a hacer para desvanecer el compromiso, y si lo logran. Esta contestación es al 9x1, XD, muchísimas gracias por dejar un comentario en cada chap. No se si lo hayas notado, pero...siento que en cada uno mi estilo ha ido cambiando; fíjate que necesito que alguien me confirme eso, es muy importante para mí saber de mis mejorías (o de lo que empeoro XD), y también de lo que sigo estando 'mal', por así decirlo. Espero que este chap te guste. Besos y cuídate.

Hikaru no yami. Oh! mi hija siempre tan dulce con su madre! no sabes como te adoro y te quiero. Es poco lo que nos hemos contactado, pero de verdad que siento un lazo muy estrecho. De verdad no tienes idea de como me hacen sentir tus comentario, ahora me toca a mí dar millones y millones de gracias por tu apoyo y paciencia. Y esa oberción de piano por Yuriy la compartimos, siempre lo he visto como si tocara el piano (o será que es uno de mis sueños guajiros el poder tocarlo? al piano...no a Yuriy...bueno, también XD), y bueno...eso del piano con Yu y Hiro es una fantasía mia, pero ni mi novio ni yo tenemos uno XD, así que él la cumpla en mi lugar. Espero que te guste este chap, muchísimas gracias de nuevo. Te quiero mucho y te mando miles de besos.

Cagalli Marian tao Hiwatari. Te juro que leo una y otra vez tu review y no termina de encantarme! XD. Ese píngüino parece que se esta aprovechando de la situación...más razones para odiarlo, pero bueno...sin él la historia no sería esto. Yo no me compadezco del piano curiosamente ¡QUIERO SER EL PIANO!, aunque pensándolo mejor...quiero ser uno de los que están arriba de él. Ya sabes...ser pervertida no tiene nada de malo ¡al contrario! es muy rico n.n. Espero que te guste este chap. Muchísimas gracias por tu cortísimo review. Te quiero, Besos y cuídate.

Katja Kitayima. Pues no se si me he tardado mucho, y debo aceptar que ahora si fue decidia, pero cumplí ya con esta parte. Y si...fíjate que me gustan las historias donde nadie es tan bueno, ni tan malo. No siento que este sea un ejemplo puro de ello, pero tiene algo de eso, especialmente más adelante. Y siéndote sincera, no me gustaría tener un romance así...ay no...luego cualquier cosa que no este a favor es una tragedia griega. Lo escribo no se porque XD. Es bueno fantasear un rato en este tipo de historias donde el romance es de lo más puro y pasional. No digo que no exista, pero podría decir que de diferente manera, claro...no menos emocionante, cada uno tiene su manera especial. Bueno, espero que te guste este chap. Besos y cuídate. Muchas gracias por el comentario.

Y bien! por el momento me despido. No les puedo decir con seguridad si pronto actualizaré esta historia o 'The Key'. Ya estoy por entrar a la prepa de nuevo y los horarios se pusieron dificiles. Estaré más ocupada. Pero siempre me hago espacio para escribir, así que espero que no sean tan tardadas las actualizaciones. Gracias también a los que leyeron y no dejaron reviews, aunque sinceramente me gustaría que lo hicieran, me reconforto al saber que por lo menos les esta gustado.

Y ya saben, críticas buenas y no tan buenas son aceptadas completamente. Para eso DEJEN REVIEW vamos ¿que les cueta?

Besos donde te los quieran acomodar!