Los personajes pertencen a Kishimoto-sama.
Capítulo 7: Incompleta
Abrió la ventana de su habitación y miró con resignación como el sol asomaba reluciente entre las altas copas de los árboles. ¿Cómo había llegado a eso?
Temari, recordó. Ella y su gran idea de ir todos de excursión.
Claro que ese "todos" se había reducido a Gaara, Temari, Shikamaru, Kaji y ella misma.
Como una doble cita, había sugerido la rubia con una nada inocente sonrisa.
Pensó en Naruto mientras buscaba algo que ponerse entre su armario, cómo siempre había dejado todo el trabajo de lado y ahora tenía que pasarse el día en la torre del Hokage arreglando los papeles.
Y Kankuro que, casualmente, tenía que enseñar sus marionetas ese mismo día a los niños de la academia.
Todo es por Kaji.
Intentó concentrarse en la cara de ilusión que el niño había mostrado ante la idea de un día de campo. Lo haces por él, Hinata. Después de todo, sólo es una inocente excursión, ¿no?
Había aplazado la reunión con el consejo hasta esa misma noche, a su llegada. Suspiró dejándose caer de rodillas en el suelo; miró la ventana y el sol continuaba brillando de forma espectacular, Hinata estaba segura de que el astro rey se estaba riendo de ella.
Vio como la puerta de su habitación se abría y entraba Kaji, que miró a su madre sentada en el suelo rodeada de todas las cosas que iba a meter en la mochila para marcharse. Ladeó la cabeza y sonrió.
_ Pareces una niña asustada mamá_ dijo acercándose y besando a su madre para después ayudarla a meter las cosas en la bolsa.
_ No te rías de mi Kaji-kun_ fingió un puchero su madre poniéndose en pie lista para marcharse.
_ Ya están todos abajo.
_ ¿Shikamaru también?_ se sorprendió la Hyuuga de que su perezoso amigo ya estuviese levantado.
_ Ajá_ dijo_ creo que Temari-san lo arrastró. Cuando yo bajé dormía de pie.
La madre rió imaginando la escena y agarrando la mochila pusieron rumbo junto a los demás.
Una vez que estuvieron todos comenzaron a caminar hacia el bosque, se dirigían a un claro donde se podía disfrutar de una bonita cascada. El lugar ideal. Aquel lugar.
Temari caminaba delante de forma enérgica y decidida, seguida de Gaara que llevaba su habitual pose serena.
Kaji correteaba y daba saltos alrededor de los adultos, visiblemente nervioso y emocionado.
La peliazulada y el Nara cerraban la comitiva con pasos pausados y sin dejar de observar al niño.
_ Lo siento_ dijo Shikamaru_ no sé que pretende la problemática de Temari con todo esto. Pero estoy seguro de que no es una inocente excursión. Tsk.
_ Tú también lo piensas ¿no?_ comentó su amiga_ bueno, supongo que el parecido de Kaji y Gaara es bastante evidente.
El ninja de las sombras miró a Hinata asombrado.
_ ¿Crees que Temari…?
_ Probablemente. Si a Kaji le quitas los ojos Hyuuga es igual que él_ comentó mirando la espalda del Kazekage y después a su hijo_ además, no podemos estar seguros de que Gaara no se lo haya dicho ¿no?
Su compañero solo asintió y miró al frente justo para ver como su novia se giraba para sonreírle y enviarle un beso.
_ Entonces ¿qué crees que pretende?_ preguntó a la vez que sonreía a Temari.
_ No lo sé_ le miró_ tú eres su novio. Ilumíname.
_ Problemático. El 99% de las veces no se lo que pasa por la cabeza de Temari_ se rascó la cabeza, pensativo_ ¿Piensas que ella…?
_ ¿Qué ella quiere juntarnos a Gaara y a mi?_ completó la frase_ es posible.
Shikamaru intentó descifrar lo que pasaba por la cabeza de su amiga, pero como solía suceder cuando el tema era el Kazekage, ella era todo un misterio para él.
_ ¿Qué haráS?
Hinata alzó los hombros y sonrió.
_ Por ahora pasaré un agradable día en compañía de mi hijo y mis amigos.
_ Y de Gaara_ añadió el moreno.
_ Ese será un detalle que intentaré ignorar_ finalizó.
Ninguno de los dos volvió a hablar del tema, pero si Nara Shikamaru estaba seguro de algo es que cuando Temari se proponía alguna cosa no cedería hasta conseguirla. Y rezaba por que ese empeño no fuese el de juntar a los dos padres, por que no sabía como podía terminar aquello.
Cuando llegaron a su destino apoyaron las cosas y Temari secuestró, literalmente, a Shikamaru. Desaparecieron entre el frondoso bosque dejando solos a los dos pelirrojos y la Hyuuga. Maldita mala suerte, suspiró Hinata acercándose al agua.
Comenzó a moldear agua con su chakra y a jugar con ella como método de relajación. Y por el amor de Dios, que necesitaba relajarse.
Kaji se acercó y se sentó cerca de ella observando a su madre. Pasados unos minutos imitó lo que hacía, pero con arena, y comenzó a lanzar pequeñas bolas de arena que el moldeaba hacia su progenitora, a modo de juego. La peliazulada sonrió y cortaba "los ataques" con globos de agua que ella formaba.
Le divertía ver la cara de concentración de su hijo, intentando crear formas con la arena tan rápido como ella lo hacía con el agua. Cuando advirtió que el pequeño empezaba a cansarse envió directamente uno de esos globos acuáticos a su cara, que explotó empapándole y dejando al niño pelirrojo parpadeando de asombro.
_ Gané_ dijo su madre echándole la lengua.
_ No es justo_ protestó Kaji cruzándose de brazos y dándole la espalda. Lo que Hinata no pudo ver fue la sonrisa perversa que el niño hizo al ver a Gaara observándoles_ Mamá_ le dijo llamando su atención_ te reto.
_ ¿Eh?_ dijo su madre_ Cariño, ya te he vencido_ sonrió.
_ No. Quiero un reto de elementos en igualdad de condiciones.
Hinata miró desconcertada a su hijo, que se levantaba y corría hacia el Kazekage, vio como lo agarraba de la mano y lo arrastraba hacia donde ella estaba.
_ Mamá, Kazekage_ dijo solemne pero sonriendo infantilmente_ quiero ver un combate de elementos. Arena contra agua.
_ Kaji…_ comenzó su madre.
_ Escucha. No podeis usar ataques, ni jutsus ni nada_ comentó emocionado_ Solo como hacíamos mamá y yo antes. Moldear vuestro elemento e intentar darle al otro. El que antes lo consiga, vence. Yo no soy rival para ti mamá, pero Gaara-sama, sí.
Ambos mayores cruzaron miradas. Hinata podía recordar lo último de lo que habían hablado la tarde anterior despues de la reunión Hyuuga, podía recordar su tono de reproche cuando supo lo de su padre, sus ojos acusadores y su mirada juzgándola.
Gaara no había podido dormir sintiéndose culpable por lo sucedido ayer. No entendía como ahora que empezaba a sentir algo por esa chica, por la madre de su hijo, cada palabra que le decía solo era para herirla más. Como si no la hubiese dañado ya lo suficiente.
_ ¿Y bien?_ preguntó el niño.
_ Está bien_ dijo la mujer_ ¿usted que dice Gaara-sama?
El sufijo de respeto de nuevo. No se había dado cuenta de cuanto odiaba oirlo de la boca de ella.
_ De acuerdo. Solo agua y arena moldeada.
La mujer que continuaba sentada se levantó y ambos se posicionaron uno frente al otro guardando cierta distancia.
Ambos sintieron aquello como una ironía de la vida. Arena contra agua. Padre contra madre. El que se fue contra la que se quedó. Dolor contra sufrimiento. Gaara contra Hinata. Por primera vez, desde siempre, desde aquel día.
Gaara observó a la peliazulada que a unos metros de él cerró los ojos concentrándose. De sus dedos comenzaron a salir pequeños hilos de agua mezclados con el chakra de la mujer. Una imagen hermosa. La vio abrir los ojos y sonreirle altivamente.
_ Vamos Kazekage, no tenemos todo el día_ le retó.
Automáticamente el pelirrojo comenzó a enviar arena con forma de flechas, que eran cortadas por los hilos que se desprendían de la mujer. No podía dejar de observarla, ella realizaba como una especie de baile, enredando las hebras a su alrededor y defendiéndose de la arena. Su largo pelo, que llevaba suelto, ondeaba al mismo ritmo de sus movimientos. Era una imagen sensual.
No saben cuanto tiempo estuvieron así, minutos, o quizá horas. Pero fue su hijo quien con un grito de hastío los detuvo.
_ ¡Basta!_ refunfuñó_ me ha quedado claro que podríais pasaros el día así sin terminar nunca. Y me aburro.
Ambos detuvieron sus técnicas y se miraron, si estaban cansados no lo dejaron ver. Shikamaru y Temari habían llegado casi al principio, alertados por las liberaciones de chakra que habían sentido y reconocido; se habían tranquilizado al darse cuenta de que era un inocente juego elaborado por la infantil mente de Kaji.
_ Ya casi es hora de comer_ comentó Temari_Hinata, ¿me ayudas con los víveres?
La nombrada asintió.
_ Mamá_ dijo el pequeño Hyuuga_ Shikamaru, el Kazekage y yo iremos a explorar mientras.
La madre solo asintió mirando a Shikamaru que le envió una sonrisa tranquilizadora. Se dispuso a encender unas brasas donde cocinar algo de la carne que habían traído. Miró a Temari de reojo, que lucía algo nerviosa y alterada. Se imaginó por qué, y decidió echarle una mano.
_ ¿Sabes una cosa, Temari?_ la rubia la miró prestando atención_ en este mismo claro, hace algo más de seis años, la noche del nombramiento del Hokage; concebí a Kaji-kun.
La Sabaku No abrió la boca sin saber que decir, impresionada. Se recompuso agitando la cabeza y sin dejar lo que estaba haciendo respondió.
_ Vaya, es un recuerdo hermoso para un lugar. Debe de gustarte mucho este sitio.
Hinata sonrió de forma melancólica.
_ Para serte sincera, esta es la primera vez que vengo desde ese día_ alzó la vista y clavó sus blancos ojos en los de la rubia_ y nunca pensé que lo haría acompañada del padre de Kaji.
Esta vez Temari dejó caer los platos que colocaba sobre un mantel extendido en el suelo y miró alucinada a la mujer que tenía delante. Hinata no había apartado la vista en ningún momento y permanecía impasible esperando la reacción de la del abanico.
_ Así que es cierto_ fue todo lo que su, en ese momento, petrificado cerebro, alcanzó a decir_ lo sabía.
_ Lo supuse_ respondío la otra sonriendo de forma triste_ son tan…parecidos.
_ ¿Por qué? ¿Por qué me lo dices?
_ Noté que deseabas decirme algo, y supuse que sería sobre la paternidad de mi hijo.
_ ¿Mi hermano…?
_ Si, lo sabe. Lo reconoció en cuanto lo vio.
_ No lo entiendo_ se acercó a la Hyuuga_ ¿por qué nunca se lo dijiste? No es justo.
_ Quizá_ respondió alejándose y caminando hacia el agua_ nada es justo en esta vida Temari. Tampoco ha sido fácil para mí.
_ Has criado sola a ese hijo, y no tenías porque haberlo hecho Hinata_ le replicó.
_ TE equivocas. Tuve que hacerlo _ la miró_ pero esto no es algo de lo que debas hablar conmigo.
_ ¿Por eso eres tan fría con él? ¿Qué os sucedió hace seis años Hinata?
La Hyuuga sonrió de forma triste y alzó la cabeza mirando el despejado cielo, vio a dos golondrinas revolotear una alrededor de la otra juguetonamente y una pequeña brisa azotó su melena.
_ Que me di cuenta que a veces un sentimiento no es suficiente, si dos almas no están destinadas a unirse.
LA rubia no supo que responder a eso y tampoco hubiese tenido tiempo, ya que los otros tres miembros de la excursión habían regresado al claro dispuestos a saciar su hambre. Temari observó por última vez a Hinata que había agarrado la mano de su hijo y como si se tratase de una visión clarecedora, lo tuvo ante sus ojos.
Hinata era un alma incompleta.
La comida transcurrió practicamente en silencio, si no fuese por las aportaciones que de vez en cuando hacía el más pequeño de todos.
Temari había estado mirando fijamente a Gaara durante todo el tiempo. Necesitaba y deseaba saber que había pasado entre esos dos aquella noche, y era sabido por todos que la paciencia no era la mejor cualidad de la mayor de los hermanos Sabaku No.
Su oportunidad llegó cuando Shikamaru saltó a una de las ramas más altas dispuesto a recuperar el sueño que había perdido al madrugar y cuando Kaji se llevó a Hinata para que ambos se bañasen juntos en la cascada.
Gaara se quedó al lado de su hermana ayudándola a recoger algunas de las cosas sin esperarse la conversación que su hermana tenía pensado mantener. Fue directa, clara y al grano. Ya había ejercitado demasiado su paciencia por hoy.
_ Jamás me dijiste que habías tenido algo con Hinata_ le espetó.
El pelirrojo se sorprendió, pero como siempre no dejó que fuera visible.
_ No sabía que tenía la obligación de contarte todas mis intimidades Temari_ respondió impasible.
_ No te vayas por las ramas Gaara_ estaba furiosa_ maldita sea. Desde el día que llegamos sabes que ese niño es tu hijo, pero no se te ocurrió compartirlo con tus hermanos.
_ Hinata no lo considera mi hijo, me dejó muy claro que el que compartamos sangre no me declara su padre.
_ Me importa un comino eso_ gritó despertando a su vago novio, que se dispuso a escuchar la conversación en secreto_ está claro que algo grave sucedió entre vosotros para que ella no quiera verte cerca de Kaji. ¡Vamos Gaara! Hinata era la dulzura personificada, y mírala ahora; es un madito cubito de hielo. ¿Qué pasó? Y ahorrate patéticas excusas, porque estoy empezando a cansarme de tantas mentiras.
Gaara miró a su hermana, la había visto enfadada otras veces, pero siempre con Kankuro, a él nunca le había levantado la voz, así que debía estar realmente furiosa.
Shikamaru observaba la escena llegando a la conclusión de que en su anterior ausencia Hinata se había sincerado con Temari, pero no del todo, ya que ésta desconocía los hechos.
_ Fue un acto inconsciente Temari_ le dijo su hermano.
_ ¿Un acto inconsciente? Gaara, acostarse con alguien no se considera un acto inconsciente_ se quejó_ además, algo tuvo que suceder para que jamás volvieseis a hablaros.
_ Me fui_ dijo simplemente.
_ Tenías que volver a Suna, eso era algo que Hinata ya…
_ No, despues de todo, ella me dijo que me amaba y yo me fui_ vio como los ojos de su hermana se abrían con fuerza_ y le dije algo horrible.
_ ¿El qué?_ preguntó temerosa la rubia.
_ Me dijo la verdad_ sonó una voz a espaldas de Gaara, haciendo que todos la miraran_ Y las verdades duelen.
Los dos hermanos observaban a Hinata que había dejado al pequeño Kaji chapoteando para ir a buscar una toalla con la que secarlo.
_ Hinata…._ intentó hablar Temari.
_ Recordar ese momento no va a borrarlo Temari_ le dijo ella_ Gaara-sama fue sincero conmigo y con sus sentimientos ese día. Jamás lo he culpado por eso.
Tanto Gaara como Temari comprendieron que las palabras de la Hyuuga eran sinceras y continuaron escuchándola.
_ Tal vez me culpéis por no haber dicho jamás lo de Kaji, pero yo simplemente actué conforme a lo que mi corazón me decía; y según las palabras que Gaara me dijo como despedida.
_ Eso no significa…_ comenzó Gaara.
_ Kazekage –sama_ le interrumpió y lo miró seria_ cuando uno dice que solo se ama a sí mismo, hace referencia a todos los de su alrededor, incluídos los hijos.
Temari abrió los ojos y alternó sus miradas entre ambos. Solo se ama así mismo. Comprendió lo duro de las palabras de su hermano.
Hinata regresó con su pequeño y Temari y Gaara permanecieron en silencio, sabiendo que cualquier palabra sobraba. El resto de la tarde pasó de una forma pesada y con la atmósfera cargada de extraños sentimientos. Kaji ajeno a todo había comenzado a jugar con el Kazekage, ya que a pesar de todo y de que le producía cierto temor, se sentía en sintonía con él al usar el mismo elemento. Hinata observaba la escena sentada en la raíz de un enorme árbol. Se levantó y recogió su mochila, ya que le esperaba una reunión Hyuuga.
Informó a Shikamaru y Temari de que ella debía regresar ya, pero que ellos y Kaji podían quedarse disfrutando del resto de la tarde, ambos asintieron y vieron como la peliazulada se acercaba a despedirse de su hijo.
_ Kaji_ lo llamó atrayendo su atención_ yo debo irme ya. Tú quédate y pásalo bien ¿de acuerdo?
El niño sonrió y abrazó a su madre en forma de despedida. Hinata miró a Gaara y se despidió de él con una inclinación de cabeza que el hombre correspondió.
Cuando aún no había ni dado dos pasos en la dirección contraria, el Kazekage la llamó.
_ Hyuuga_ ella se giró para mirarle_ cuidaré de él_ dijo haciendo referencia al pequeño.
_ Lo sé_ respondió ella.
Hinata le dedicó una sonrisa y se dio la vuelta emprendiendo la marcha de regreso. Gaara la vio alejarse con la imagen de esa expresión en su mente. Porque le había sonreído muchas veces esos últimos días, pero aquella había sido diferente.
Porque aquella, era la primera sonrisa sincera que le dedicaba desde hacía seis años.
Gaara miró a Kaji y observó el claro que no había olvidado en todo ese tiempo. Tal vez todavía quedase alguna esperanza para él. Sólo tal vez.
¡Hola! ¡Gracias a todos por los reviews! ¡Me encanta leerlos y me animan a seguir!
ME está quedando muy dramática la historia...ains...
¡Nos vemos pronto!
