Los personajes pertenecen a Kishimoto-sama.

Esta capítulo es un Songfic, nunca había hecho uno, pero esta canción me inspiró mucho para explicar los sentimientos de Hinata. La canción es "Cuantos cuentos cuento" de La Oreja de Van Gogh.


Capítulo 8: Cuantos cuentos cuento

Salió de las reunión con los Hyuuga más deprimida que enfadada. El culpable había dado la cara. Se había levantado y había dicho que él había activado el sello de sumisión.

¿Y ahora qué?

Hinata le había dicho que necesitaba deliberar para encontrar el castigo que le impondría, pero ahora en la soledad de su habitación mientras miraba por su balcón sentía una horrible desazón apoderándose de su interior.

Castigar a esa persona, causarle daño ¿no la convertía en alguien igual a ella? ¿En alguien que tambien hería a su propia sangre? Suspiró dejando que la brisa del anochecer golpeara contra la totalidad de su cuerpo. Observó el cielo que tomaba un tono entre anaranjado y rosáceo, cayendo en la noche. Había oído la llegada de su hijo y los demás hacía unos minutos, pero necesitaba la soledad de su habitación y de la oscuridad para ordenar sus ideas.

Miró hacia abajo, los preciosos jardines Hyuuga que ella misma se encargaba de cuidar siempre que tenía tiempo. Y le vió. Allí estaba él. Algo dentro de la mujer se removió e hizo que su corazón latiera desbocadamente. Se culpó mentalmente por la reacción traicionera de sus sentimientos, pero no apartó la mirada de él, que permanecía ignorante a los dos ojos blancos que lo observaban.

La mente de la peliazulada recordó imágenes de ambos de la fatídica noche, de su misión a Suna cuando comenzó a sentir algo por él, de las noches que lloraba su ausencia.

Susurró su nombre al viento. Gaara

Los años que pasan me pesan

Me pisan el alma y la pone a tus pies

si al besarte me diste la vida,

al marchar te llevaste mi ser.

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¿Cuántas veces había soñado con su marcha? Y lo que era peor, ¿cuántas veces había soñado con aquella noche en la que en vez de irse él se quedaba? ¿Cuánto había intentado autoengañarse, convénciendose a sí misma de que él ya no significaba nada?

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Yo pase tanto tiempo intentando

fingir ser más tonta, olvidando el ayer

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Se obligó a apartar la mirada de él y abandonó el balcón entrando en su habitación, cerrando los ventanales y colocando de forma nerviosa las cortinas, sin conseguir cerrarlas.

_ Hola_ oyó a sus espaldas.

Una milésima de segundo antes de girarse al reconocer la voz, se autoobligó a sonreír.

_ Naruto_ saludó al hombre con el que pronto compartiría su vida.

.

Que el amor de mi vida es un pacto:

él me quiere y yo le trato bien.

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_ ¿Qué tal la excursión?_ preguntó alternando su mirada entre la chica y la ventana que continuaba con las cortinas sin cerrar.

_ Oh…_ respondió nerviosa de repente_ bien, bueno…ya sabes. Una excursión.

Comenzó a recolocar cosas en la habitación, el tocador, la mochila que había usado en la habitación, sacudir polvo inexistente de su ropa…

Naruto la observaba sabiendo que algo no estaba bien. Dio unos pasos hasta el balcón y desde una distancia prudente observó disimuladamente el exterior, y lo entendió.

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Pero a veces me descubre ordenando veinte veces

los libros, las copas, las cartas, la alcoba,

y sospecha con miedo que está en esta estrofa.

Y Dios sabe cuantos cuentos cuento por disimular

Por disimular.

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Hinata intentó apartar de su mente los pensamientos perturbadores que tenía mientras observaba al pelirrojo. No era justo. No lo era. Ni para ella, ni para Kaji, ni para Naruto. Naruto.

Miró al rubio y se dio cuenta de que no le estaba prestando atención. De nuevo ella se había perdido en sus pensamientos, en sus recuerdos…

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Porque si yo te recuerdo me paso las horas cantando

mi vida sucede y los dias le ceden el paso…

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No podía seguir así, le había llevado años enterrar aquellos sentimientos por Gaara, mandarlos a lo más profundo de su subconsciente, hacer una bola de ellos y lanzarlos lejos, muy lejos. Y aquella visita lo estaba desbaratando todo. De repente ignorar a su corazón, era tan difícil…

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A la voz castigada sin voto desde hace ya años,

de mi corazon cansado de gritar.

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Todo eran dolorosos recuerdos, incluso aquellos momentos que habían sido buenos ahora solo eran pequeñas dagas malintencionadas. Sintió como Naruto se acercaba a ella y rodeaba su cintura con sus brazos, de forma necesitada pero a la vez cariñosa.

_ Llevo todo el día deseando hacer esto_ le dijo.

Y sin más el rubio posó sus labios sobre los de Hinata, que se dejó llevar correspondiendo al beso, todavía sumida en los recuerdos. Los suyos y los de Gaara.

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Si bendije el dia en que tú llegaste

hoy me gasto la boca en pedirme perdón,

por las veces que intento besarte

mientras beso a quien es hoy es mi amor

.

Al separarse ambos se sonrieron, él de forma feliz y sincera y ella intentando disimular como se sentía. Una vil traidora. Sucia. ¿Cómo podía besarle pensando en otro, deseando que fuera otro?

Se giró al momento quedando de nuevo frente a los grandes ventanales de su cuarto, y él continuaba allí, bajo la ya sombría luz de la luna. Hinata no pudo evitar otra punzada en su corazón, dolorosa, caliente, anhelante…

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Y es que malditos seais los fantasmas,

jugais con ventaja, doleis de verdad

aunque luego os vistais de mentira

y por eso no os pueda atrapar.

.

Allí, estática mirando al horizonte, y sabiendo que Gaara estaba fuera. Lo miró suspirando y después cerró los ojos. ¡Cuánto deseaba que todo fuese diferente! Que él la hubiese amado tan solo un poco, solo eso. Que él pensase en ella como ella pensaba en él, en cada noche solitaria, en cada suspiro perdido, en cada lágrima derramada. Abrió los ojos y el pelirrojo ya no estaba en su jardín.

Pero a veces si no mira nadie,

cerrando los ojos lanzo un beso al aire

y luego suspiro y despacio imagino

que alli donde quiera que estes, amor mío

aterriza en tus labios

y piensas un poco en mi

.

Naruto se acercó y le dijo que sería mejor bajar a cenar. Ella asintió.

_ Déjame cambiarme y en seguida bajo.

EL rubio sonrió y salió rumbo al salón principal, dejándola sola. Comenzó a cambiarse de ropa.

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Es que si yo te recuerdo me paso las horas cantando

mi vida sucede y los dias le ceden el paso

a la voz castigada sin voto desde hace ya años,

de mi corazon cansado de gritar.

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Terminó de ponerse la fina yukata que usaba como prenda cómoda para estar en casa y se miró al espejo, y entonces se dio cuenta. Sin saber cómo, ni en que momento, había comenzado a llorar. Posó uno de sus dedos índices bajo un ojo, recogiendo una lágrima y observandola durante unos segundos. Gaara, pensó. E inconscientemente llevó esa pequeña gota salada a sus labios, cerrando los ojos en un beso ilusorio.

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Y es que a veces no puedo evitar que se escapen volando

mis mil mariposas que sueñan contigo a diario.

Mi indulgencia les abre la celda y te besan llorando,

si prometen que en segundos volverán…

… a la realidad.

Abrió los ojos, inspiró profundamente y se puso de nuevo su máscara. Aquella que fielmente le acompañaba esos últimos años, aquella máscara que la ayudaba a enfrentarse a la realidad. Aquella máscara con la que se sentía protegida, porque nadie podía ver que lo que tras ella se encontraba. La soledad en estado puro.


¡Hola! Gracias por los reviews a todos :)

Bueno, este capítulo es exclusivo de Hinata y sus sentimientos. Creo haber expresado (o al menos lo he intentado) que la indiferencia y odio que Hinata siente hacia Gaara es solo porque se culpa por todavía tener sentimientos hacia él.

Hice este minicapitulo porque creo que Hinata se merecía uno exclusivo para ella, y porque por ahora la hemos visto siempre en su faceta de mujer fuerte, y estaba claro que tarde o temprano se derrumbaría.

¡Hasta pronto!