Hola! chicos les traigo un nuevo capitulo, (pero no quiere decir que e terminado el 7, nisiquiera lo e empesado xD jaja) bueno bueno esta semana a sido horrible para mi, llena de examenes y bueno este cap fue horrible escribirlo me mate y fue muy largo (11 hojas a word, 29 a libreta y 5,076 palabras ._.) ._. jeje bueno, Vocaloid no me pertenece, ni la Saga evil, todo es de sus respectivos dueños, ami solo me pertenece "capricho del destino" Mirai no Tenshi y Kakono, y esta es mi vercion de la historia xD jaja espero y les guste ^^
aki ta!:
Capitulo 6
Llevaba un tiempo en la completa obscuridad, no podía moverme, en realidad literalmente sentía que tenia los ojos cerrados y que no iba a moverme por mas que quisiera, el silencio absoluto de aquel profundo sueño en el que supongo estoy, se convirtió en una voz que parecía comenzar a contar un cuento, pero dos cosas llamaron mi atención, la primera, no era un cuento precisamente feliz, y aquella voz era mía…
"hace mucho, mucho tiempo en algún lugar existió el reino de la inhumanidad, y ese reino era gobernado por, la joven princesa con 14 años de edad"-fue lo ultimo que escuche decir a aquella persona con voz similar a la mía. Para después despertar en un enorme cuarto, realmente iluminado por el sol de la tarde que entraba por los grandes ventanales.
Yo estaba sentada en un trono, dolor dorado y con cojines color rojo, y enfrente de mi una enorme alfombra también roja, pude notar también que avía una chica con una capucha gris, mirando el suelo. Apenas iba a preguntarle quien era, comencé a moverme, no porque quisiera sino porque algo me obligaba a hacerlo.
-¡arrodíllate!—le ordene mientras le apuntaba con un abanico muy elegante amarillo y con detalles en negro. Ella obedeció al instante, dejándome ver que su falda esponjada le llegaba mas arriba de las rodillas, un pequeño mechón de cabello cedió a la gravedad cayendo, pero no toco su rostro pues ella aun observaba fijamente el suelo.
-¿Dónde esta?—le pregunte, aparentemente conocía a esta chica, pues lo hice sin el menor rastro de respeto.
-esta en el reino vecino, pensé que le avía pedido permiso esta mañana antes de su partida—me contesto con todo respeto, mientras lentamente levantaba el rostro, me sorprendí al ver que era Kakono, aquella chica tan misteriosa.
-debí haberlo olvidado—conteste pensativa, me levante mientras Kakono imitaba mis movimientos, solo que mas rápido y retrocediendo un paso, cuando estuve de pie mire mi vestido, hubiera gritado de no ser porque no podía hacer nada mas que limitarme a observar, era el mismo que vi en la habitación del espejo—trae el carruaje—dije como si nada de lo que avía pensado tuviera un significado relevante.
-¿quiere que la acompañe?—me pregunto serena y sin prisa.
-no espera aquí por si vuelve—le conteste como si realmente supiera de lo que hablo.
-esta bien princesa, lo que usted dese—me contesto mientras hacia una reverencia y salía, cuando lo hacia pude ver como chocaba con una chica que se acercaba a gran velocidad.
-¡princesa!—me grito la chica, la cual era ni más ni menos que Mirai… ahora también se mete en mis sueños.
Con molestia me di la vuelta y le apunte con mi abanico ordenándole que se arrodillara, cosa que ella obedeció al instante-¡que insolente eres! Venia a MI castillo gritando, ¡llévensela!—ordene, cosa que hiso que la tomaran de ambos brazos y la arrastraran hasta la salida, mientras gritaba que la escuchara, que iban a matar a su esposo por algo que el no hiso, pero yo solo sacudí mi vestido y abrí mi abanico, tirándome de nuevo sobre el trono y fue cuando vi a Kakono regresar.
-listo, el carruaje espera princesa—me indico con la mirada en el suelo, yo me pare y comencé a caminar, Kakono solo me seguía
Al salir pude ver un carruaje negro y con grandes ventanas en ambos lados, Kakono me abrió la puerta y entre, cuando ella cerro la puerta se dirigió al chofer y le dio la indicación de a donde nos dirigíamos…
Todo era un misterio para mi, no sabia porque soñaba eso, no avance mucho al libro como para que influyera en mis sueños, además ¿porque era yo la princesa?, pudiendo ser cualquier otro, hasta podía no ser nadie, ¿porque tenia que ser el personaje principal, todo esto era tan confuso, además quien era "El" y porque diablos me importa tanto saber su ubicación, además era frustrante tener que estar obligada a hacer todo y no poder hacerlo por voluntad propia, si fuera por mi, llenaría de preguntas a Kakono, pero no es así, solo soy una espectadora atrapada en el cuerpo de la principal, me guste o no…
x…X…x…X…x
Después de un rato de viaje, llegue a un pueblo totalmente pintado de verde agua, cosa que al instante me hiso recordar a Miku, de un momento a otro el carruaje se detuvo y la puerta volvió a abrirse, solo que esta vez era el conductor quien la abría, me ofreció su mano para bajar y cuando estuve abajo le dije que esperara aquí que no tardaba y me fui.
Paseaba mientras buscaba a alguien con la mirada, y fue cuando reconocí a alguien en todo el tumulto de personas que paseaban o eso creo ya que acelere mi paso para alcanzarlo, pero el entro en el bosque, detuve mi paso al ver que el también lo hiso y me escondí entre las hiervas, el estaba con una chica.
Al instante la reconocí, pues no cualquiera tiene el cabello tan largo y en ese color, era Miku Hatsune y estaba con "El", aun no lo reconozco pues estaba dándome la espalda, pero aparentemente la princesa en la que estoy atrapada lo hiso, pues apretó los dientes y arrojo el abanico que tenia en su mano al suelo molesta, mientras salía corriendo del lugar y le ordenaba a su chofer que se fueran.
x..X..x..X..x
De nuevo en aquel castillo, solo que esta vez recorría el cuarto del trono de un lado al otro, y fue cuando volví a escuchar una voz en mucho tiempo.
-vas a hacer un hoyo si sigues así, princesa—escuche decir a una voz familiar ¿Len?, tenia insolencia combinada con respeto.
-¿Qué hora son estas para llegar?—pregunte con molestia-¿Dónde estabas?—pregunte con mas molestia que antes.
-lo siento princesa, pero le dije a Kakono que saldría esta mañana al reino vecino, además Kakono puede atenderla mejor que yo—me contesto Len con mas respeto que antes.
-si, pero ella no puede hacer lo que te pediré—conteste mas tranquila.
-¿pedirme?—me pregunto Len confundido.
-quiero que destruyas el reino verde—conteste sin el menor rastro de miedo o duda, o es que esta princesa estaba completamente loca o era que no tenia corazón, como podía pedir destruir un reino entero solo porque Len fue de visita al mismo.
-¿destruirlo?, ¿Por qué?—contesto Len notoriamente sorprendido, aparentemente no era la única que pensaba que esta princesa avía perdido la razón.
-hoy escuche que Kaito y Miku se casaran pronto—dije mientras jugaba con mis manos, Len me miro por un instante pero no tardo en bajar la mirada triste—quiero que destruyas el reino verde—le repetí a Len recuperando la actitud de hace poco.
-pero princesa, ¿Por qué?—me respondió Len de nuevo, aparentemente no le era suficiente la explicación que la princesa le dio.
-¡Miku me robo la felicidad!—grite mientras comenzaba a llorar— ¡y yo destruiré su reino!—continúe con el mismo tono de voz que antes, esta vez mas malvadamente, Len me miro sorprendido.
-esta bien, lo que usted ordene, princesa—me contesto mientras bajaba la mirada, hacia una reverencia y se daba la vuelta con la intención de irse.
-espera—ordene, es se detuvo, pero no me miro—no quiero volver a ver a Miku… jamás—conteste de forma inocente pero tenebrosa.
-¿a que se refiere?—me contesto mientras se volteaba para mirarme.
Hubo un momento de silencio entre ambos, Len observaba a la princesa, y ella solo callaba, supongo que acomodaba sus palabras, yo tenía tantas ganas de salir de ella, pero no podía, me sentía atrapada e impotente.
-Len quiero que la mates—soltó sin previo aviso, sorprendiéndonos a ambos, tal vez mas a mi que a Len.
-pero princesa—intento protestar pero yo lo interrumpí.
-¡es una orden!—le grite apunto de llorar—Len ella destruyo mi felicidad, ¿no crees que merece la muerte?—le pregunte en un tono de inocencia, que siempre funcionaba para hacerlo sentir culpable.
El se me acercó con la intención de abrazarme, pero antes de hacerlo me miro a los ojos, no se que buscaba pero después continuo por fin abrazando a la princesa, tarde pero correspondí a su abrazo.
-lo que tu quieras, Rin—contesto como un suspiro—quiero decir princesa—se corrigió mientras retomaba su postura sonrojado.
Poco después de eso Kakono regreso, con sus manos enfrente y mirando directamente el suelo como si tuviera miedo de caerse o tropezarse.
-el ejercito esta listo y en espera de su orden—me dijo Kakono mientras levantaba su mirada.
-diles que partirán mañana al medio día—conteste seria y sin duda.
-lo que usted ordene, con su permiso—contesto haciendo una reverencia.
-Len tu también retírate—le ordene a Len el me obedeció y se retiro junto con Kakono.
x..X..x..X..x
De un momento a otro escuche como alguien tronaba los dedos y de algún modo en ese instante, sabia que podía moverme, levante mi mano y pude notar que era trasparente, rápidamente baje mi vista encontrando que ya no traía ese vestido, sino ahora traía la piyama que use en la casa de Mirai.
-Len espera—escuche la voz de Kakono a mis espaldas, voltee rápidamente encontrando que Len venia directamente hacia mi y en ese instante me atravesó—espera—repitió Kakono mientras tomaba del brazo a Len y lo obligaba a detenerse—espera—repitió.
-¡Kakono déjame ir!—grito Len mientras intentaba desesperadamente liberarse del agarre de Kakono.
-¿Qué te ordeno Rin?—pregunto Kakono en un tono serio.
De nuevo se hiso silencio, ninguno decía nada, Kakono solo esperaba y Len, Len no hacia nada.
-Me ordeno Matar a Miku—contesto Len por fin, en un tono apagado dándole la espalda a Kakono.
El silencio regreso mas fuerte que antes, Len observaba un punto muerto en el suelo, mientras Kakono se desabrochaba la capucha que llevaba puesta, yo solo los observaba discutir, me sentía impotente no podía hacer nada, ¡nada!, me sentía miserable, pero no avía modo de cambiarlo.
-Ten, lo necesitaras—le dijo Kakono a Len mientras le entregaba su capucha, no entendía porque y aparentemente Len tampoco.
-pero Kakono…—contesto al ver de que se trataba.
-vamos tómalo, pero recuerda que el ataque comienza a las 3:00 de la tarde, así que no te retrases—contesto Kakono con la primera sonrisa sincera que le e visto en todo el tiempo de conocerla, pero aparentemente Len ya la avía visto sonreír muchas veces antes, pues correspondió a su sonrisa como si pasara todos los días, para después tomar la capucha que ella le ofrecía.
Apenas Len toco aquella capucha, todo comenzó a moverse y volví a escuchar como alguien tronaba los dedos, para regresar a la profunda obscuridad del principio…
x..X..x..X..x
sentía la luz en mi rostro y lentamente comencé a parpadear, para finalmente abrir los ojos, lo primero que pude ver fue un techo color madera con un candelabro de cristal, lentamente me levante, todo estaba iluminado por el sol de la mañana además de estar en completo silencio, voltee hacia mi derecha y pude notar que estaba en el cuarto de Mirai, "por fin desperté de mi loco sueño" pensé alegre, pero cuando intente levantarme me di cuenta que no era así pues estaba haciendo todo lo contrario…
-señorita Rin es hora de levantarse—escuche decir al otro lado de la puerta mientras esta lentamente se abría, dejándome ver a una chica de cabello castaño atado en una coleta, de tez aperlada y ojos cafés, que tenia alrededor de unos 14 a 16 años, traía puesto un vestido de servidumbre color crema con un vestido supongo para mi.
-Ikari, ¿Qué hora es?—pregunte adormilada, me sorprende que la princesa sepa como se llama la servidumbre.
-las 12 de la tarde—contesto la chica mientras lentamente, me ayudaba a ponerme el vestido.
-¡¿Qué? ¡Porque me levantas tan tarde!—le grite haciendo que retrocediera unos pasos, enserio estaba molesta pues avía roto la taza de café que ella me avía servido poco antes.
-y-y-yo b-bueno, L-Len me di-dijo que la de-dejara de-descansar—me contesto notoriamente asustada por no decir aterroriza, ¿tanto miedo causa esta princesa en las personas?
-¡lárgate! ¡No quiero volver a verte!—le grite mientras la empujaba fuera de la habitación.
-¡con su permiso!—me dijo mientras salía corriendo del lugar, pasando al lado de Kakono.
-¿tan temprano y ya asustando a la servidumbre?—me dijo con tanta insolencia e ironía que casi parecía un insulto.
-¡que insolente eres!—grite al voltearme a verla, y pude notar que no traía su capucha y además avía tomado asiento frente a mi.
-¿Por qué mandaste a asesinar a Miku?—me pregunto más seria que antes, solo que esta vez ya no tenia respeto en sus palabras.
-eso es algo que no te interesa—conteste mientras cruzaba los brazos y desviaba mi mirada.
-¡dime!—me exigió levantando la voz.
El silencio se hiso presente, Kakono solo esperaba mi respuesta yo solo callaba.
-Miku y Kaito…—le conteste en el mismo modo que lo avía echo con Len, ese tono de niña perdida que funcionaba tanto con el, pero fui interrumpida.
-¡eso no funciona conmigo Rin!-me grito mientras arrojaba algo cerca de mi, como tenia la mirada en el suelo, pude ver que era mi abanico.
Levante la vista sorprendida, mientras miraba con odio a Kakono.
-mandaste matar a Miku porque ella tiene algo que tu no puedes tener—grito clavando la mirada en mis sorprendidos ojos—porque el es tu sirviente, tu hermano, el es tu todo—continuo pero paro en seco—…menos tu amante—clavo su ultimo cuchillo, y cuando pensé que todo avía terminado ella continuo—porque el la ama a ella y… y no a ti…
Baje la mirada, no porque quisiera sino porque algo mas fuerte que yo me obligaba a hacerlo, era sorprendente Kakono acusaba a la princesa de haber mandado matar a alguien por celos, pero eso no era todo, sino que lo avía echo porque ella se atrevió a quitarle a su hermano, no se en que época estoy o donde diantres me encuentro, pero si se que eso es llamado incesto, el incesto esta mal y va encontrar de mis principios… por un instante, por una milésima de segundo pude ver que Kakono me miraba, no a la princesa, podía sentir que me miraba directamente a mi, supongo que fue porque su mirada cambio de seria a ironía en ese instante…
-¡lárgate!—escuche gritar, parecía una tercera voz, pues era apagada, pero era la princesa quien exigía la salida de Kakono, pero nos tomo por sorpresa a ambas o eso supongo.
-¿eso es un si?—pregunto inocentemente Kakono con una sonrisa.
-¡lárgate de mi reino, no quiero volver a verte en mi vida, y dale gracias a dios que no te mando directo a la guillotina!—le ordene entre gritos y amenazas, esperen ¿gi- guillotina?, ¿mandarla a la guillotina?, ahora comprendo porque el miedo de la sirvienta.
-lo que usted dese—dijo notoriamente burlándose de la princesa—adiós Rin-nee-chan—dijo en modo de despedida tiernamente, mientras pasaba junto a mi y cerraba la puerta detrás de ella.
Apenas salió, la princesa comenzó a llorar, tarde pero comprendí, todo lo que Kakono avía dicho era verdad, la princesa avía mandado matar a Miku solo porque Len no la amaba, eso era estúpidamente egoísta, si ella decía amarlo, aunque sea amarlo en secreto, debía demostrándolo dejándolo ir, para que así el sea feliz aunque ella no lo sea… la imagen de Mirai y Len abrazados al otro lado del espejo, llego como un rallo a mi mente, "si dices amarlo déjalo ir, si regresa es tuyo sino nunca lo fue"… la voz de aquella desconocida llego a mi mente, era familiar pero no lograba reconocerla, además de no entender lo que me estaba tratando de decir…
x..X..x..X..x
De nuevo la obscuridad, de nuevo aquel sonido, de nuevo puedo moverme… de nuevo soy trasparente.
Pude ver a Len mientras caminaba con la mirada en el suelo, apenas lo vi un escalofrió recorrió mi espalda, estaba cubierto de sangre, hasta algunos de sus mechones rubios ahora eran carmesí, tenia tanto miedo pero no dude en correr hacia el, pero lo inevitable paso… ni siquiera me noto.
-¿terminaste con lo que te pidió Rin?—pregunto Kakono intentando romper el aura negra que emanaba Len, el solo bajo la vista y sonrió con tristeza.
-puedes quedártela—contesto Kakono apuntando a la capucha que el traía, el levanto la vista sorprendido—adiós Len, espero volver a verte algún día—contesto con una sonrisa, Len estaba extremadamente confundido.
-¿a que te refieres?—pregunto curioso.
-Rin me ordeno que me fuera de sus tierras—contesto recordando lo que paso en la habitación—cuida mucho de ella por favor—le suplico a Len, eso no me lo esperaba.
-todo esto es mi culpa—dijo mientras bajaba la vista—la muerte de Miku, la destrucción de su reino, tu partida, ¡todo!—contesto Len, lo conocía y sabia que en ese instante se sentía miserable, pero no podía hacer nada, sencillamente no podía y eso era frustrante, "no olvides el sufrimiento de Rin y Kaito", ese pensamiento llego a mi cabeza, no era mi voz, sino la de Kakono.
-fue en parte tu culpa y en parte no—contesto ella mientras tomaba el rostro de Len y la obligaba a verla—bye, bye Len, cuídala—se despidió besando su mejilla.
Con aquel beso todo comenzó a nublarse de nuevo…
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Se estaba volviendo común en ese sueño, la obscuridad, pero cuando desperté esta vez no estaba adentro de la princesa, sino estaba sentada en un sillón que estaba enfrente de su cama donde ella dormía, supongo que del agotamiento de a ver llorado, pues podía verlo en su rostro afligido, apenas me iba a levantar para verla de cerca la puerta comenzó a abrirse, y en ese instante Len entro por la misma, dejando la capucha de Kakono cerca de donde yo me encontraba, para después ir directamente con la princesa, se sentó cerca de ella mientras acariciaba su cabello, la princesa lentamente comenzó a despertar.
-¿Qué hora es?—pregunto adormilada.
-las 6:30 de la tarde, princesa—contesto el mientras acomodaba uno de los mechones rubios de la chica detrás de su oreja, ella solo sonrió y se incorporo lentamente.
Ella se levanto mientras tocaba lentamente la mejilla de Len, con algo de miedo, "no es mía" escuche decir a Len, y por fin comprendí pues la princesa comenzó a acariciar su mejilla, para borrar la mancha de sangre de Miku, y aun después de que esa mancha desapareció, ella seguía acariciando su mejilla con una sonrisa y algo sonrojada, pero se detuvo al ver que Len cerraba los ojos.
-Len, ¿tu me odias?—pregunto de improviso, haciendo que el abriera los ojos sorprendido.
-¿porque abría de odiarla princesa?—contesto Len en el modo mas tierno del mundo.
-porque te mande a matar y…—continuo la princesa pero fue interrumpida.
-¡Rin! Yo aparte de ser tu leal sirviente, soy tu hermano y por lo tanto te amo—contesto Len, mientras cerraba los ojos, sus palabras tiernas y sinceras, encogieron mi corazón, y por fin comprendí, no importa si Len ama o no a Mirai, siempre seré su hermana… solo su hermana…
Todo paso tan rápido, la princesa lo avía tomado del rostro, fundiendo sus labios en un desesperado beso, Len abrió los ojos con sorpresa pero no se movió, supongo de la impresión, yo por mi parte, sentí mariposas en el estomago, no entendía, eso debía darme asco, pero realmente me gustaba la idea de aquel beso, ¡¿Qué cosas estaba diciendo?, claramente esas mariposas no eran mías sino de la princesa, "sigue pensando eso Rin" de nuevo aquella voz, solo que ahora estaba llena de ironía, de repente y sin previo aviso, Len comenzó a moverse, empujando a la princesa lejos de el…
El abrió la boca, pero las palabras simplemente no salían… solo pudo decir "con su permiso" para salir de la habitación, algo me arrastraba, me obligaba a ir con Len, así que al final termine cediendo para salir con el afuera de la habitación.
El apenas cerro la puerta, se recargo en ella, resbalándose lentamente hasta sentarse en el suelo, cubriendo su rostro con las manos…
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Sin previo aviso, estaba en un lugar diferente, desconocido para mí, en ese lugar avía muchas personas reunidas, y enfrente de todo estaba Mirai…
-¡es nuestra oportunidad para la revolución!—grito Mirai enfrente de todos, mientras levantaba su espada.
-es muy peligroso, ¿y si los guardia nos atacan?—contesto una tercera voz entre la multitud, seguida por muchos gritos afirmativos, pero fueron callados por la mano de Mirai.
-¡el ejercito esta en guerra con el reino verde!, ¡y si alguien se mete en nuestro camino fácil acabaríamos con el!—siguió con el discurso Mirai, aun con su espada levantada— ¡¿o es que acaso no quieren que termine el reinado de la bruja?—pregunto levantando lo mas que podía la voz.
-¡muerte a la bruja!—grito un grupo que estaba en la multitud.
-¡¿Quién esta conmigo?—siguió gritando ella, yo no comprendía, ¿Quién era la bruja?
-¡vamos muerte a la bruja!—siguieron los gritos del publico, yo no comprendía, ¿quien era la bruja?, ¿que pasaba aquí?, ¿porque soñaba esto?…
-¡muerte a Kagamine Rin!—escuche gritar a Mirai, levantando de nueva cuenta su espada, se me helo la sangre, entonces la bruja, era la princesa, ¿entonces me matarían?, yo se que no puedes morir en un sueño, y que despertaría antes de mi final, eso me daba cierta alegría, saber que ya podía ver el final de este sueño…
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De un momento a otro abrí los ojos, ya no era de noche, era de día, ya no podía moverme, estaba adentro de la princesa…
Todo era silencioso, yo estaba completamente sola, sentada al borde de la ventana, mirando directamente a la entrada principal del castillo, veía como todos corrían lejos del mismo, ellos huían de el inminente final…
Al fin después de un rato, pude escuchar pisadas, no pude evitar asustarme, sabia que esas pisadas eran de alguien, alguien que mataría a la princesa, a sangre fría, y me asuste mas cuando esa persona el tomo del brazo, y comenzó a jalarla, en ese instante ella cerro los ojos, esperando al igual que yo su muerte…
-vamos Rin, tenemos que salir de aquí—escuche la voz de Len, ella abrió los ojos, lentamente, encontrándose con Len, su pudiera hubiera suspirado, cosa que la princesa hiso, pero al notar que era Len detuvo sus pasos…
-¿Len que haces aquí?—pregunto notoriamente sorprendida, por un instante olvide lo que paso ayer…
-vengo a llevarte a un lugar seguro, vamos camina—dijo mientras comendaba a jalarla con mas fuerza.
-no…—dijo sorprendiéndonos a ambos pues se avía soltado de su agarre y regresaba lentamente a su habitación.
-¡¿Qué haces Rin? Tenemos que irnos—dijo el mientras intentaba alcanzarla.
-no Len, por primera vez debo de aceptar mi castigo—digo en un tono apagado, ella sabia que moriría, y para mi sorpresa lo estaba aceptando, puedo sentir que alguien me da la vuelta con brusquedad.
Todo de nuevo paso tan rápido, Len avía tomado a la princesa con brusquedad, obligándola a darse la vuelta, ella por la impresión, no se movió, el sin prisa junto sus labios con los de ella, en un dulce beso, yo se que la princesa no sabia lo que pasaba al principio, pues sus ojos seguían abiertos aun después de que el los cerro, pero lentamente los cerro, rodeándolo con los brazos, de nuevo aquellas molestas mariposas, pude sentir como el rodeaba el cuello de la princesa, para luego bajar lentamente a la espalda, escuche el cierre de el vestido abrirse, sabia que el momento llegaría, que los pulmones demandarían aire, pero no pensé que me dolería tanto separarme de Len.
Se miraron por unos segundos, mientras recuperaban el aliento, algo dentro de mi quería que la princesa se apurara a besarlo de nuevo, no pude evitar sentirme sucia, pero en el instante en que Len volvió a besar a la princesa, poco me interesaron mis principios, de cualquier modo todo era un sueño, un dulce, dulce sueño, pude sentir que Len lentamente le retiraba el vestido a la princesa, no se porque lo hace y sinceramente no me interesa, solo me interesa seguir probando sus labios, en un instante Len se separo de la princesa, mientras se quitaba la camiseta, ella solo lo miraba sorprendido.
Len tomo la mano de la chica en silencio, obligándola a estirarla y de el mismo modo obligándola a ponerse su camisa blanca de manga larga, después la cargo y la sentó en el borde de las escaleras para después ponerle sus pantalones de vestir negros, la princesa no se pudo mover, no comprendía nada de lo que estaba pasando, pero entre todo me di cuenta de que ya no sentía el cabello en mis hombros y aparentemente al princesa tampoco, pues levanto las manos cuando Len se dio la vuela y fue directo a su vestido.
-¿pero que haces?—pregunto asustada, mientras tocaba la pequeña coleta que Len me avía echo hace poco, supongo cuando nos besamos la primera vez.
-tranquila somos gemelos no lo notaran—contesto mientras se ponía el vestido de la princesa.
-¿q-que que quieres d-decir?—pregunto con la voz entre cortada, ella tenia miedo a la respuesta que Len pudiera dar.
-pronto este país, probablemente acabara—dijo mientras subía su cierre—por mano de los ciudadanos enfadados—dijo mientras se dirigía a mi habitación—si eso es lo que merecemos, yo asumiré toda la culpa—contesto mientras se ponía un broche en la cabeza en forma de una roza negra—voy a prestarte mi ropa—dijo mientras me miraba decidido—póntela y escapa de inmediato—me dijo mientras me entregaba una capucha que identifique como de Kakono.
La princesa no se movía, estaba tan sorprendida como asustada, y yo lo sabia, pues yo sentía exactamente lo mismo, Len solo la miraba aun con la capucha extendida, pero cuando escucho que la puerta del castillo se abría con brusquedad, la tomo del brazo y la arrastro a la habitación, encerrándola en el armario de la misma, dándole la capucha, ella solo comenzó a llorar mientras la abrazaba, el la miro y le hiso una señal con el dedo indicándole que guardara silencio, ella de algún modo obedeció.
-¡hemos venido por usted princesa!—escuche decir, a Mirai, de algún modo avía aparecido sentada en la cama de la princesa, podía ver a Len dándole la espalda a la puerta, y a Mirai azotar la misma, para después tomar a Len por el brazo y jalarlo con brusquedad.
-¡tan brusca como hombre!—grito Len cuando Mirai lo jalo, era sorpréndete el parecido de nuestras voces, tanto que Mirai parece no sospechar el cambio, pues aun así lo jalo fuera del castillo, pude ver como Len miraba por ultima vez el armario donde la princesa se encontraba.
Volví a parpadear, pude notar que era mas tarde, por la posición del sol, también pude notar que el armario comenzaba lentamente a abrirse, dejándome ver a la princesa salir del mismo. Pude ver que avía estado llorando desde que se llevaron a Len, pero algo hiso que me sobresaltara pues las campanas avían sonado dos veces, supongo anunciando la hora que era, ella se levanto despacio mientras lentamente se limpiaba las rebeldes lagrimas que aun resbalaban por sus mejillas, regreso la mirada al armario, agachándose para tomar la capucha que Len le avía dado, y se la puso, mientras lentamente se dirigía a la puerta.
-"¿Qué estará pensando?"—Me pregunte mientras sentía que alguien me tomaba de la muñeca con delicadeza, pero me empujaba hasta entrar en la princesa—"de nuevo atrapada"—suspire, y era cierto de nuevo no podía moverme.
Ella camino lentamente hasta la entrada principal, y cuando salió miro a ambos lados, como buscando señales de vida, pero no avía nadie, solo estaba ella, pero de fondo solo se escuchaban gritos, de alegría y celebración, y fue cuando acelero su paso y comenzó a correr en dirección a los gritos, cuando llego solo vio a mucha gente reunida enfrente de una guillotina, la sangre se me helo, pensé que la princesa moriría a sangre fría a mano de los aldeanos, pero jamás pensé que Len tomaría mi lugar, esto avía dejado de ser el dulce sueño de hace un rato para volverse una pesadilla, una cruel pesadilla.
El tiempo paso entre gritos de felicidad que se intensificaron, cuando las campanas tocaron tres veces, y en ese momento salió Len, todavía con mi vestido, directo hasta la guillotina, a su muerte inminente, por un momento le rogaba a dios que me despertara, que no siguiera con esto, que era una tortura para mi verlo así, pero como si no fuera suficiente la princesa comenzó a acercarse mas y mas a la guillotina, por fin Len fue colocado en su lugar.
-a pero si ya es hora de la merienda—dijo Len en un tono tan inocente y tan parecido al mi tono de voz, pero jamás dirigió la mirada al publico, solo miraba a un punto muerto, no reconocía donde era.
Todo paso tan rápido, era el final del sueño y el inicio de la peor pesadilla de mi vida, ver como esa cuchilla bajaba fue lo mas aterrador que me pudo haber pasado, simplemente quería que todo terminara, quería despertar, quería hacerlo ¡ahora!
x..X..x..X..x
Desperté, intentando gritar, pero avía una mano en mi boca impidiendo que lo hiciera, mire con miedo alrededor, no podía ver de quien era esa mano, pero si podía ver que ya no estaba en el cuarto de Mirai…
Fin Del Capitulo
11 hojas, 5,076 palabras despues xD
aclaraciones:
llano: etto mmm ok? ._.
Avril: siempre te ganan xD, claro que si son cariñosos porfavor! ¬¬, primero, no se si sabes pero llevan 6 MESES de conoserse! creeo que es suficente tiempo ¬¬, segundo, ^^, tercero ¬w¬, aaa solo lo dije por cariño, te quiero aunque seas algo lenta xD, hoy use trs escudos! jojo creeo que eso me protejera para lo que les preparo para el proximo cap ¬w¬, espero y que aya gustado mi adaptacion xD jaja esta es la saga evil al estilo Isa xD jaja, y uvo mucho amor ¬w¬ o no? ademas Mirai no puede desaparecer ¬¬ no antes de lo que tengo planeado, sii ella desaparecera de eso puedes estar segura xD, ^^ buelvo a subirlo por ti xD jaja te quiero! nyaaa x3
kamaca112: si yase es re triste y re feo pero asi era Rin con Len al principio xD, y jamas dije que Mirai fuera mas importante que Rin para Len y si eso entendiste lo siento, pero bueno espero y te aya gustado este cap ^^
Rin Kazami: sii soy malvada xD me alegra que te gustara x3, tu eres genial tu si me entiendes x3 esque es tan genial aveses verlos sufrir x3 espero y este capp te gustara ^^
bueno bueno! como aun no tengo el cap 7 tardare años en subir el siguiente (espero y no xD ) bueno espero y les aya gustado la Saga evil Vercion Isa x3 jaja y que me dejen Reviews sino morire y matare a la gente ¬¬ me mate escribiendolo xD y quiero saber como esta jaja espero y les aya gustado ^^ cuidencen hasta la proxima
bye bye
Isa-chan!
