Disclaimer: el mundo de Harry Potter y los personajes que en el habitan, le pertenecen a su verdadera creadora

Muchas gracias a las personitas que han opinado, la verdad, me alegré mucho al ver los Reviews, en serio GRACIAS, la verdad, me encanta verlos, me suben el ánimo y me dan muchas ganas de continuar escribiendo. Solo pido que todos los que alguna vez leyeron un capitulo opine y deje su comentario, porque a pesar de ver los hermosos y alentadores Reviews, me gustaría tener más… pero que conste que es sin ponerles presión.

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(1 de septiembre de 1992)

Querido diario:

Aquí estoy de nuevo, cumpliendo mi promesa. Te dije que escribiría todo lo que ocurriría hoy y aquí me tienes. Comenzaré desde el principio, es decir, desde que me levanté hoy en la mañana. No, mejor, desde anoche, porque ahí si que inicio todo.

-Decídete- comentó alegre Ron, Ginny solo lo miró. Un avance. Que ella no le gritara era un gran acontecimiento, ya que la mayoría del tiempo, cuando el hermano de la susodicha hacía algún comentario, ella explotaba.

Mi madre preparó una gran y deliciosa cena para despedirnos. Traté de disfrutarlo ya que no vería a mi madre en mucho tiempo y yo siempre he sido muy apegada a ella, espero que mis padres no me extrañen demasiado ya que creo que me escribirán una carta diaria si es así y la verdad no quiero ser vista como la niña que no puede dejar de ser dependiente de sus padres. Además con todo esto de ser la única hija y, para ponerle la guinda a la torta, la menor, me tienen un poco sobreprotegida. Pero me desvié del tema, para que tuviéramos una gran despedida, cocinó muchas exquisiteces, todos los platos preferidos de cada uno y un gran budín de melaza, el cual por lo que me dí cuenta es el preferido de Harry ya que se comió varias porciones.

-Que observadora- le dijo Harry al odio, recorriendo el mismo con su boca hasta llegar a su cuello, de forma un poco disimulada, para que el hermano sobre protector no los molestara, por tener ese intercambio de complicidad tan intimo.

-Harry- dijo en un susurro la boca suplicante de su novia- el diario- normalizó su voz- respecto a lo que dije en el diario- dijo un poco colorada, porque hace un rato la atención se había posado en ellos, la verdad ella no se había dado cuenta porque tenía la mente en otro lugar un poco más privado, donde estaba ella y Harry en una situación más bien… bueno para que describirla, si todos sabemos a que me refiero, pero por si las dudas, les digo, Harry desnudito, haciéndola suya y amándola con locura… pero me desvié del tema. Cuando se fijó que los miraban, su rostro tomó el color del tomate, pero tomó fuerzas para poder hacer pasar desapercibido el hecho de que en ese momento su cuerpo ardía con fuerza por su amado- lo que quería decir, es que, yo obviamente me iba a fijar en cuanto comieras, si estaba todo el día al pendiente de ti.

-si, la verdad, eras enfermante- comentó, y para sorpresa de todos, Hermione- Que? Es cierto, y no soy la única que lo decía-dijo mirando a Ron- No seas cobarde, siempre me lo comentabas…

-Si, pero no quería decir nada, porque por fin Ginny, se ablandó y no me reta por cada comentario que doy…- se defendió Ron- oye y por qué fue eso?- alegó cuando sintió una pequeña mano pegar con fuerza en su brazo.

-Dile a tu novia, ella te echó al agua (N/A: En Chile, eso significa algo así como que lo delataron, no sé si esta expresión se usa en otros países, por eso expliqué aquí. Además sé que los modismos Chilenos son muy raros) – culpó Ginny a su cuñada, con el simple motivo de hacer enojar a su hermano, para molestarlo.

Ron, se volteó molesto donde su novia, la cual, obviamente ocupó todos sus recursos y armas para desenfadar al pelirrojo, y así poder seguir con la lectura. Solo imagínense las cosas que hizo Hermione para alegrar a Ron, lo bueno es que le dieron resultado.

Cuando terminamos de cenar, los gemelos hicieron el típico show que realizan antes de entrar al colegio. Esta vez realizaron una gran exhibición de las bengalas del doctor Filibuster que compraron en el pueblo. La cocina se veía magnifica con todos esos colores de las chispas, me encantó, era como estar en uno de mis sueños, colores, familia y Harry, todo era perfecto. Estuvimos alrededor de media hora viendo sus geniales explosiones y esperando a que se extinguieran. Finalmente, mi madre nos sirvió una taza de chocolate caliente, es algo que siempre hacía cuando éramos más pequeños, todos los días nos servía una antes de ir a acostarnos. Luego de eso, mi madre nos mandó a acostarnos ya que debíamos levantarnos rápido. Pero yo estaba muy ansiosa y nerviosa y no podía ni quería dormir, en parte por la comida y en parte por la llegada del colegio. Entonces fui a conversar con Tom, con el cual estuve hasta largas horas de la noche.

-Huuuum- sé escuchó que decía Ginny

Debido a que estuve conversando con Tom, me costó mucho despertarme hoy, pero al fin y al cabo lo hice. Mi padre al intentar llevar mi baúl al auto, se tropezó con una gallina y casi se muere, bueno, en realidad, solo casi se rompe el cuello (bueno, sí, igual es grave). Esta mañana fue de locos. Cuando estábamos todos arriba del auto, cosa casi imposible desde el punto de vista de un muggle ya que es un auto pequeño y cupimos seis personas más todas las cosas que nos pertenecen a cada uno y entre eso, están nuestros grandes baúles; nos organizamos de la siguiente forma, los chicos atrás (Ron, Harry, Percy y los gemelos) y mi madre y yo adelante. ¿Cómo nos pudimos sentar todos de forma confortable en el auto? Simple. Mi padre lo encantó y agrandó, pero sin que mi madre se enterara.

-Tu padre- le dijo en tono divertido Harry a Ginny- siempre le ha gustado jugar con cosas muggles

-La verdad Harry, yo no le veo gracia. En cualquier momento el ministerio se puedo haber dado cuenta del asunto y llevarse preso a Askaban al Señor Weasley- dijo seria Hermione

-bueno, pero no sucedió así, por lo tanto relájate un poco… eso es lo que hace feliz a mi suegro- concluyó Harry.

Entonces salimos y estábamos en camino, cuando George dijo que se le había quedado la caja de bengalas. Un retraso. Estábamos de vuelta y me puse a pensar en todo lo que había dejado en mi casa, los recuerdos era algo paranoico pero me gustaba pensar en las cosas que viví ahí. Fue ahí cuando Fred dijo que se le había quedado la escoba y mi padre nuevamente tubo que volverse por el camino. Regresamos al camino y seguí pensando. Nunca había salido de mi casa tanto tiempo, la extrañaría, los veranos con mis hermanos y sus locos juegos y las conversaciones con mi madre y padre. Ellos me han dado tanto y el último regalo que me hicieron fue este diario. Fue ahí cuando lo recordé. Te había dejado olvidado en la casa, entonces grité y volvimos, nuevamente. Tenía que cumplir mi promesa y te traje conmigo. Si no hubiera hecho eso, no estaría en estos momentos escribiendo.

-yo pensé que se te había quedado Riddle- le dijo su hermano

-no. Como se te ocurre? a él lo dejé en el baúl cuando terminé de escribir por la noche… tu sabes que no me despegaba de él- dijo apenada Ginny

Luego, al final, de muchos intentos, por fin, llegamos a la estación. Era la primera vez que llegaba para allá siendo estudiante. ¡Que emoción! Mi madre nos organizó para que entráramos por la barrera sin ser descubiertos. Primero Percy, luego los gemelos, mis padres y yo después y Harry y Ron de los últimos. Me subí rápido al tren sin voltear a ver si venían los demás detrás mío.

Y ahora estoy aquí. En el tren. Lo primero que hice al subir, fue buscar un compartimento, mi idea era haber compartido uno con los gemelos, pero ellos me abandonaron por su amigo, y todavía no veía a Ron y Harry y obviamente no me sentaría con Percy a charlar sobre las normas del colegio. Entonces me dispuse a caminar. Divisé a Hermione, la amiga de los chicos, sentada con un chico gordito y de apariencia torpe. Seguí caminando y me decidí por entrar a un compartimento que no estaba vacío, en él solo había un niño. Se veía simpático.

-buenos días, disculpa, ¿Puedo sentarme aquí?- le pregunté. Era un chico rubio y un poco bajo.

-si claro- me respondió. Entonces entre con mi baúl y lo dejé en el suelo, ya que no tenía la fuerza suficiente como para elevarlo.

-el tren está lleno y mis hermanos me han abandonado- le dije para empezar una conversación.

-no te preocupes, así me haces compañía. No conozco a nadie- me dijo un poco avergonzado.

-enserio?- le dije sorprendida- bueno yo conozco a una que otra persona, pero todos son conocidos por mis hermanos o hijos de algún compañero de trabajo de papá…

-Hay créete un poco! Ella la que conoce a todo el mundo- le decía Harry a su novia, en tono bromista.

-pero era verdad- dijo Ginny defendiendose- así que no me molestes

-Hay si era solo una bromita- dijo Hermione en defensa de su mejor amigo.

-no creo que los hijos de los compañeros de trabajo de mi papá estén por acá. De mi barrio soy el único que le ha llegado la carta, eso según la profesora- recién ahí caí en la cuenta de que él era un hijo de muggle.

-No puede ser! Eres un hijo de muggle. A mi padre le encantan todas sus cosas. Me llamo Ginny Weasley y ¿tu?

-Colin, Colin Creevey- me dijo con una sonrisa- entonces tu eres bruja… digo hija de magos?

-Si- le dije entusiasmada.

-Wooow! Entonces tu debes saber de Harry Potter- me dijo emocionado.

-Así que, así se conocieron…- dijo Ron dejando inconclusa la frase, ya que quería de decir " el club de fans de Harry"

-Quien? Colin y yo?-pregunto Ginny

-Si, el del club de Fans de Harry- no lo pudo evitar, el impulso fue más fuerte… y para sorpresa de todos, Ginny rió de lo que su hermano dijo- que te pasa? No quieres golpearme o gritarme? O algo por el estilo?- comentó preocupado

-No – dijo entremedio de risas Ginny. Cuando se pudo calmar, continuó hablando- es que, en verdad hicimos un club de fans- dijo jadeando y la risa explotó de nuevo, por parte de todos.

Yo le respondí aun más entusiasmada, es que me estaban hablando de Harry. Creo que presumí un poco, le dije que había pasado todo el verano con él, entonces se formó una gran conversación donde nuestro tema principal siempre fue Harry. Hablamos sobre su magnifica historia de cómo había vencido al señor oscuro y de la pena que nos daba que sus padres hayan muerto y también le conté todos los mínimos detalles que conocía de él, como por ejemplo que amaba el budín de melaza y por mucho que ordenara su cabello, no lo podía dominar. Él, al parecer, era igual de fanático que yo y era admirable ya que el era hijo de muggles y averiguo todo acerca de él. ¡ENCONTRÉ MI PRIMER AMIGO!

Hablamos toda la mañana hasta que llegó el carrito con los dulces, gracias a mis ahorros pude comprarme una rana de chocolate, además que mi madre me envió comida para el camino, ella me dijo que las cosas del carrito eran muy caras y no teníamos como financiarlas, pero a mi me gusta las cosas que ella prepara, no como a Ron.

-por qué siempre te comparas conmigo?- dijo, obviamente, Ron.

-porque soy mejor que tu- le respondió Ginny. Ron, la miró y supo que no hablaba en serio así que no le importó lo que dijo su hermana.

En la tarde, él me mostró unas fotos muy raras, eran de su familia, pero nadie se movía en ellas y el las observaba como si fuera lo más común del mundo que los dibujos estuvieran quietos. Le hice ver ese detalle y me dijo que para ellos era normal, entonces le mostré fotos de mi familia y quedó sorprendido viendo como nos movíamos. Le dejé las fotos para que se divirtiera y así estuvo una hora, hasta que dijo que debía fotografiar todo para mostrárselo a sus padres. Fue ahí cuando me dispuse a escribir y contarte todo lo ocurrido.

-Lo más divertido de esto, o por lo menos para mi, es que a mí me sucedió lo contrario- dijo Harry

-te comprendo- dijo Hermione. Y los dos hermanos no tenían idea de que hablaban.

-Me refiero a que, cuando yo vi por primera vez que las fotos, los cuadros, los dibujos de los libros, etc, se movían lo encontré de lo más extraño- se explayo Harry en explicación de lo que había dicho en un principio.

-Claro… para ustedes era extraño el moviendo y para nosotros la falta de él- dijo Ron, como si fuera lo más obvio, cosa que era y todos habían sacado por conclusión hace un montón de rato.

El paisaje es hermoso, al principio, habían muchas casas, pero de a poco se fueron dispersando y dieron lugar a un hermoso campo, montañas y muchas cosas más. Ahora iré a recorrer el tren y a buscar a Ron, Colin se durmió tanto sacar fotos.

40 MINUTOS MÁS TARDE…

Recorrí todo el tren y no hay rastro de ellos, alomejor están haciendo alguna travesura como las que me contó Ron que hacían.

-Nosotros estábamos en el auto- dijo divertido Harry recordando esa noche

-lo sé- dijo Ginny. Hermione miraba a su novio y amigo con mirada de reproche. Ella podía saltarse muchas reglas, siempre y cuando lo hiciera por el bien común o simplemente la norma fuera muy ridícula (como las que dio la cara de sapo) y la verdad esa travesura no tenía motivo para faltar a las reglas, por lo tanto todavía recordaba ese momento con algo de reproche, pero ya no los regañaba porque, hello! ya salieron del colegio y debían relajarse. Parte de esa mentalidad relajada se le pego de su novio.

Se ha hecho de noche y llegó un prefecto a decirnos que debíamos cambiarnos de ropa, que ya llegaríamos a la estación. Desperté a Colin, le avisé y nos pusimos nuestras túnicas. Ahora estamos mirando por la ventana (bueno yo miro y escribo)

3 HORAS DESPUES…

¡SOY UNA GRYFFINDOR! ¡EL CASTILLO ES PRECIOSO! ¡SOY UNA GRYFFINDOR! ¡ESTARÉ CON HARRY! ¡ESTOY EMOCIONADA! ¡SOY UNA GRYFFINDOR! ¡CREO QUE VI AL CALAMAR GIGANTE!

-Como fue eso?- pregunto Harry. En todos sus años en el colegio, nunca escucho que alguien haya visto al calamar… - que pasó? Te caíste al lago?

-Nunca te conté?- dijo Ginny, Harry puso cara de sorpresa y le iba a preguntar nuevamente si se había caído al lago, cuando ella habló- Bueno, ahora, estoy segura que lo puse, así que ahí lo lees.

Cuando nos bajamos del tren, Hagrid, el hombre gigantón que separó a mi papá y al señor Malfoy de la pelea en la librería, nos llevó por un camino un poco oscuro a un lago, en donde nos subimos a unos botes. Eran solo cuatro personas por bote, Colin y yo nos fuimos en uno, junto con una niña rubia que tenía mirada soñadora y otra chica de pelo castaño que usaba trenzas…

-La rubia era Luna?- preguntó Hermione

-Si, pero no lo supe hasta después de un tiempo

-y la de trenzas?- continuó con el interrogatorio

- creo que era Demelza- dijo un poco dudosa- la verdad ha pasado harto tiempo desde ese día.

… Era todo muy mágico. Los botes se movían solos, sin necesidad de que alguien los manipulara o por lo menos eso creía yo, porque luego me acerque un poco al agua y vi un tentáculo del calamar gigante. Yo creo que es él el que guía a los alumnos al otro lado del lago, no la magia, después de todo, los monstruos no tienen porque ser peligrosos…

-Por eso decías lo del calamar?- dijo riéndose Harry

-si. Por qué te ríes?- dijo extrañada Ginny

-es que- dijo entre risas Harry- pensé… -continuo, jadeando- que… - tomó aire- te habías caído en el lago

-oh! no, - río Ginny- no soy torpe.

-pero a cualquiera le podría haber pasado. - dijo su novio- Así que tu creías que el calamar gigante era el que movía los votes?

-Si, por qué? Te quieres seguir burlando de mi- dijo Ginny un poco divertida

-no, es que nunca lo había tomado de ese modo. Pero pensándolo bien, creo que podría ser, ya que siempre pensamos que los carruajes se movían solos y al final no era así.

-La verdad, los votes si se mueven solos, están encantados para que así lo hagan. ¡¿Qué acaso nunca leerán la Historia de Hogwarts?- pregunto exasperada Hermione

-la verdad Hermione…- dijo Ron

-NO- dijeron todos al unísono, claro exceptuando a Hermione, ya que era a ella a quien le decían.

-no lo necesitamos ahora que ya salimos del colegio- concluyo su idea Ron- Ni tampoco cuando estábamos en el colegio.

-Pero no les haría mal un poquito de cultura general.

…Llegamos a la puerta del castillo donde nos esperaba una mujer de rostro y mirada severa. La observé y supe de inmediato quien era, a pesar de que nadie me la había presentado, ella era Minerva McGonagall. Nos adentró al castillo, el cual tenía un vestíbulo inmenso iluminado por antorchas resplandecientes en las paredes, había una escalera de mármol, la cual obviamente llevaba a los pisos superiores. Nos llevó delante de una puerta de la cual salía mucho ruido, pero no nos hizo entrar ahí, si no que a una sala vacía que estaba al lado y ahí me di cuenta que éramos muchos los de primer año, ya que estábamos muy apretados. La profesora comenzó su discurso.

-Bienvenidos a Hogwarts. El banquete de comienzo de año se realizara dentro de poco, pero antes de que ustedes ocupen sus lugares en el Gran Salón, deberán ser seleccionados para sus casa. La selección es una ceremonia muy importante porque, mientras estén aquí, sus casas serán como su familia en Hogwarts. Tendrán clases con el resto de la casa que les toque, dormirán en los dormitorios de sus casas y pasarán el tiempo libre en la sala comun….

Continúo hablando. Fue un discurso bastante largo, como para aburrir a cualquiera, además todas esas cosas ya las sabía, por lo tanto me puse a pensar como sería la prueba de selección. Me imaginé cosas muy difíciles como enfrentar a un dragón, hasta sacar un conejito de un sombrero…

-Yo también pensé en sacar el conejito del sombrero- dijo Harry divertido por el común de sus ideas. Ella lo miró y se besaron, de forma corta para no aburrir ni asquear a sus espectadores.

… pero me dije a mi misma que no debía preocuparme por eso, que fuera lo que fuera lo sabría afrontar de forma valiente, debía hacer lo que me pidieran a pesar de la dificultad o la ridiculez que podía presentar la prueba. Obviamente tenía miedo, pero de ahí viene la valentía, de afrontar nuestros miedos. Además me acordé de lo que Bill me había contado y eso era que solo debía ponerme un sombrero que diría a que casa pertenecía, así es que las imágenes de mis fantasías, solo se quedarían en eso, en fantasía.

Colin, estaba muy asustado y yo para tranquilizarlo le dije al oído que no se preocupara y que confiara, ya que no le sucedería nada malo. Estuve pensando si le decía o no, de qué se trataba la selección, pero dejé que él lo descubriera y le dí una "pista". Le dije que no tendría que hacer nada peligroso. Al decirle eso, llegaron unos fantasmas. Al principio me dio mucho susto, porque a pesar de haber visto siempre cosas raras y mágicas, nunca había visto un fantasma. A mi lado Colin dio un salto y gritó cuando un monje gordo y pequeño lo traspasó, él parecía que no se había dado cuenta que nos encontrábamos ahí. A su lado pasaron más fantasmas y más fantasmas.

-Diuuuc- fue el comentario que hicieron todos, ya que sabían lo que se sentía cuando un fantasma lo traspasaba. Agua fría, muuuuuuuuuy fría, congelada.

Al rato, la profesora nos dijo que entráramos en una fila. Con Colin nos ubicamos al frente. Yo me dediqué a observar todo lo que había dentro del Gran salón, era esplendido…

-Es necesario que leamos la descripción del comedor?- preguntó Ron

-no, no es necesario, porque todos lo conocemos, pero de todos modos, sigue con la lectura- dijo Ginny

… Había cuatro mesas extendidas por el gran Salón, una para cada casa. Cada una tenía muchos platos, copas y cubiertos de oro. Estaba iluminado por miles de velas que flotaban en el aire. Al final del salón había una gran tarima sobre la cual había otra mesa, para los profesores. Pero lo más sorprendente de todo y lo que más me gustó fue el techo de terciopelo negro, que estaba encantado para estar igual que el cielo exterior, miles de estrellas y una hermosa luna iluminaban y adornaban la sala.

Nos hicieron pasar entremedio de dos mesas y llegamos a la tarima. La profesora puso un taburete y ubicó un sombrero encima de él. Fue genial cuando él comenzó a cantar. Escribiría que dijo en la canción, pero la verdad estaba tan extasiada con todo que creo que no tengo memoria para recordarlo exactamente, aunque recuerdo que trataba de que debíamos establecer unión entre las casas.

-por fin podré saber que ocurrió en esa selección- dijo Harry y Ron lo apoyo con una moviendo de cabeza

En la mesa alta vi a un hombre de aspecto bondadoso con cabello y barba plateada, mirándonos a todos a través de sus gafas de media luna. Comprendí, y recordé por las tarjetas de los cromos de las ranas de chocolate, que era Dumbledore, el mejor director del colegio según mis padres y hermanos. La profesora nos fue llamando de uno en uno. A Colin lo llamaron primero, en cuanto el sombrero tocó su cabeza gritó que iba para Gryffindor. Pasó por mi lado corriendo y sonriendo, me dijo que me esperaba en la mesa, porque yo le había comentado que toda mi familia había estado ahí y que yo esperaba lo mismo para seguir con la tradición y estar cerca de Harry.

Pasaron varias personas antes que yo, por el hecho de ser Weasley mi apellido estaba hasta el final. A la chica rubia de mirada risueña que se fue con nosotros en el bote, la seleccionaron para Ravenclaw, debía de ser muy inteligente ya que ahí solo van las personas con gran capacidad para pensar y razonar. A la otra chica que se fue con nosotros, la llamaron Demelza y quedó en Gryffindor. Cuando llegó mi turno, creo que nuevamente me vinieron los nervios aunque no sabía porque, ya que yo tenía confianza en que quedaría en Gryffindor.

Cuando me adelanté y la profesora me puso el sombrero en la cabeza y el sombrero me comenzó ha hablar. Parecía fastidiado, me dijo:

-No puede ser! Otro Weasley… obviamente, ya sé donde te pondré- y resonó en mi cabeza y el gran comedor- GRYFFINDOR

Creo que fue el momento más feliz de mi vida, bueno, ese y el día en que vi a Harry en la estación de trenes. Y ahora hablando de Harry, me acordé de que a ellos no los veía. Pensé que al llegar a la mesa los vería, pero no. Me senté al lado de Colin y de Demelza, y los gemelos aparecieron para felicitarme y preguntarme por nuestro hermano, a lo que yo les respondí que no tenía idea de donde estaría.

Al finalizar la selección, me dí cuenta que:

1° En la mesa de profesores, estaba el guapísimo Gilderoy Lockhart. Fue ahí que me dí cuenta de por qué nos habían pedido, prácticamente, toda su colección de publicaciones. Él estaría este año como profesor. Me sentí agradecida por eso, alguien quería que mi año en Hogwarts fuera excelente y para eso, trajeron a alguien muy experimentado y bello.

-jajajaja… con ese tonto dando clases?- dijo Ron a más no poder de tanto reír.

-Perdón, pero no sabia lo bobo que era- dijo Ginny fulminándolo con la mirada.

2° Faltaba alguien en la mesa de los profesores. No sabía quien era la persona que faltaba por lo tanto no me preocupé, hasta que llegó alguien feo, de pelo oscuro, nariz ganchuda como la de un pájaro y estaba vestido de negro…

-jajajaja… Snape- ahora era Hermione quien reía. Y Ron siguió sus risas

-me encanta como describes a las personas- dijo Ron y continuo riendose. Cuando se calmó siguieron con la lectura.

…Habló con la profesora McGonagall y por lo que todo el colegio escuchó, ya que prácticamente grito, tenía en su despacho a Harry y Ron, porque habían chocado con un sauce y habían llegado volando en un auto. Sentí que palidecía. "El auto", pensé para mi, "el auto de papá". A mi lado, Colin gritaba de emoción y los gemelos exclamaban con decepción, ya que los habían dejado fuera de la acción. La profesora solo arrugó su seño y espero a que terminara de gritar el profesor feo.

Dumbledore hizo que todos guardaran silencio y nos incentivo a que comiéramos, lo cual sucedió pero con un gran bullicio ya que todos estaban comentado lo que pasó con Ron y Harry. Me dí cuenta que el director y la profesora salían del comedor acompañados del profesor gritón.

Al cabo de unos minutos volvió a entrar el director junto con los profesores, y dio con un pequeño discurso, para que todos nos fuéramos a la cama.

Percy, mi hermano prefecto perfecto, nos llevó a la sala común, y nos señalaba cada cosa, nos indicaba los cuadros y por donde debíamos caminar para llegar a la torre. Cuando llegamos estaban todos los alumnos reunidos, tal vez conversando sobre sus vacaciones o hablando de lo ocurrido, es decir, lo de Harry y Ron, estoy segurísima que todos quieren saber si es cierto lo que pasó y obviamente todos los detalles. Mi querido hermano se dispuso a charlarnos sobre donde estaban las habitaciones de los hombres y donde las de las mujeres. Fue ahí cuando llegó mi otro hermano en compañía de su amigo y todos en la sala común comenzaron a vitorearlos y felicitarlos, pero yo creo que, Harry y Ron, se dieron cuenta de que Percy los miraba de mala forma por lo que subieron de inmediato a las habitaciones, lo cual no me gustó, ya que quería preguntarle que había sucedido.

Como estaba emocionada y quería ver todo, lo que incluía ciertamente mi habitación, me despedí de Colin y subí a la habitación junto a la niña llamada Demelza, en la habitación había tres camas, por lo que supuse que nuestra otra compañera estaría abajo todavía. Nos presentamos con Demelza y le pregunté si me podía despertar mañana por la mañana, ya que estaba muy agotada y creía que podía pasar de largo y saltarme alguna clase si no lo hacía, porque en casa mamá era la que se encargada de despertarme. Me sonrió y me dijo que bueno. Me caía bien, creo que seremos grandes amigas.

-Yo nunca había visto a Demelza hasta que se presentó en las pruebas de Quidditch- dijo Ron y Harry lo apoyo

-la verdad, era de bajo perfil. Yo la convencí a que fuera a ver como le iba y bueno, quedó en el equipo- contesto Ginny alegre, ella fue una de sus primeras amigas del colegio.

-de todos modos nunca antes la vi-

-Hermione la conocía, porque habían ocasiones en donde ella se quedaba conmigo y Demelza- dijo Ginny y los chicos miraron boquiabiertos a Hermione

-Qué? Creían que cuando me peleaba con ustedes me quedaba sola?- pregunto desafiante Hermione. Ron agachó la cabeza.

-la verdad, si- contestó apenado

Cuando nos estábamos metiendo en la cama apareció nuestra compañera incógnita, se llamaba Emily, tenia la tez pálida, cabello negro y era muy simpática. Nos despedimos todas para poder dormir, aunque yo no dormí, porque me puse a charlar con Tom, parecía muy interesado en que yo he llegado a Hogwarts y me pidió que le contará todo lo sucedido, así que definitivamente no descansé. Quería que le dijera con quien viajé en el tren, si fue con Harry o no, en que casa había quedado, quienes eran mis compañeras de cuarto y un sinfín de cosas más…

-Entrometido- murmuro Hermione

Buenas noches, nos vemos, es decir, nos leemos ¿Cuándo? No sé, pero te escribiré y te darás cuenta que he vuelto a escribir en ti, porque sentirás la pluma deslizándose por tus hojas

Besitos y recuerdos de Ginny…

2 de septiembre de 1992

Querido Diario:

Hoy fue el segundo día de clases y quiero decirte que estuvo estupendo.

Hoy día leyendo lo que ocurrió el día de ayer, me dí cuenta que no te dije casi nada de Hogwarts y que sin quererlo estoy rompiendo mi promesa al no hacerlo así, pero no puedo hablar hoy, mañana te cuento realmente como es todo.

Besitos Ginny...


Perdon por no escribir antes, pero no tube tiempo, mi abuelo murió y me dejó muy apenada por mucho tiempo y como que la inspiración no llegaba, pero he vueltoo, con un capitulo bien cortito y que no dice casi nada, pero prometo que el proximo capitulo se pone bueno, ya que subi este capitulo para que supieran que la historia si sigue y no la he dejado abandonada... Espero que todas las personitas que han puesto mi historia como su favorita y todos los que le pusieron alerta escriban, aunque sea para regañarme por mi desaparición.