Nada de lo que aparece aquí es mio, todo es de creación de la magnifica JK
27 de Agosto de 1993
Querido Diario:
Estos últimos días han sido agotadores y eso que estoy de vacaciones. He tenido que hacer todos los deberes pendientes que me quedaron antes de ir a Egipto y ha sido estresante. Por suerte ya los he terminado y deje todo el estrés atrás.
Ahora me estoy preparando porque en tres días ya no estaré más en mi casa, nos iremos a quedar la ultima noche al Caldero Chorreante, para vigilar un poco más de cerca a Harry y así también aprovechar de comprar las cosas para el colegio, que con todo esto del viaje retrasamos mucho ese deber.
Besitos, Ginny
-Chicos, Arthur llegará en cualquier momento a cenar, así es que quiero que me ayuden a poner la mesa y preparar la comida-interrumpió la lectura la señora Weasley.
Los chicos se miraron entre sí y lentamente se pararon.
-muy bien, las chicas me ayudan a cocinar y ustedes, pongan la mesa… hoy vendrá George con su novia, la presentará a la familia. Bill, Fleur y Victoire no vendrán, están muy ocupados. Percy vendrá con su esposa y Charlie, no viene. Saquen la cuenta de cuantos seremos y pongan los puestos.
Comenzaron a preparar las cosas. Las chicas muy amenamente pelaron papas y las pusieron en el calentador a coserlas, mientras que los chicos todavía estaban contando cuantos eran los que cenarían ahí esa noche.
-¡Vamos! ¿No pueden ser más rápidos? Los que estamos en la casa somos 5, más el Sr. Weasley seremos 6, George viene con su novia, ahí ya somos 8 y Percy viene con su esposa, seremos 10 en total- realizó las cuentas Hermione rápidamente.
-Somos 10 en total- repitió en voz baja Ron y solo para que Harry lo escuchara. Es que todavía seguían peleando, pero tenían unas mejores reconciliaciones. Harry soltó una risotada y Hermione lo miró de mala cara, entendiendo completamente el por qué de que Harry se riera, siempre que pasaba eso Ron estaba detrás de todo, contándole algún chiste o imitándola. Así es que le lanzó una mirada acida a Ron y luego una sonrisa irónica para seguir conversando con su cuñada y su suegra.
Terminaron muy rápido de preparar la cena. Tenían la ventaja de la magia. Hicieron puré y pollo al jugo. De postre: tarta de melaza, la favorita de Harry. Y los chicos al verse apurados por la llegado del hombre de la casa, corrieron para terminar su trabajo.
Pronto comenzaron a llegar las visitas y con visitas me refiero a Percy y su esposa Andreuy. La muchacha poseía una tez palida como la nieve, el pelo castaño y era un tanto regordeta, aun así, hacía linda pareja con Percy, aunque respecto a la personalidad eran todo lo contrario. Se complementaban.
Hasta que llegó el momento en que George por fin apareció
Entró solo a la casa.
-señoras y señores, damas y caballeros, tengo el placer de presentarles a mi novia- y de la nada salió una música celestial. Entró una joven de tez morena. Harry la reconoció al instante.
-¡Angelina!- gritó sorprendido y corrió a saludarla. Después de todo había sido su compañera de equipo durante 5 años y uno de ellos había sido su capitana. Luego saludó a George.
No lo podían creer, esa muchacha había estado con Fred antes de que muriera, si bien no fue un noviazgo de larga duración costaba entender como podían estar juntos siendo que antes había estado con Fred.
La Sra. Weasley fue la segunda persona en ir a saludar, y la abrazó y besó como si fuese su propia hija quien venia.
La cena transcurrió en forma normal y agradable, contando anécdotas de Howgarts, contada por todos los chicos. Angelina fue un real encanto para la señora Weasley porque le habló harto de Fred y las cosas que hacia en el colegio, aparte se veía en su forma de actuar que era una mujer tranquila y seria, todo lo que su hijo necesitaba para ordenar su vida, alguien que le pusiera los pies sobre la tierra.
Y así pasó la tarde hasta que vino el postre. Angelina ayudó a la señora Weasley a traer los platos y en la cocina se encontró con el diario de Ginny.
-¿De quién es?-preguntó mientras la señora Weasley daba los últimos toques al postre
-¿Qué cosa?-dijo con la mirada baja- Ah! Eso, es el diario de Ginny, lo estábamos leyendo antes de que llegaran ustedes… si quieres lo podemos leer mientras comemos el postre- dijo con un tanto de aire soñador y tan alegre que Angelina no se pudo resistir.
Así llevaron los postres de la cocina hasta la mesa y una vez que cada uno estuvo servido, la matriarca Weasley se apresuró en sacar el diario
-¿Seguimos leyendo?
-¡Mamá! Hay muchas personas… - dijo Ginny poniendo cara de suplica
-oh! Vamos Ginny, estamos en familia
-Si Ginny, somos todos familia- le dijo su querido hermano George para poder saber lo que ocurrió en la vida de su hermana.
-Está bien…
31 de Agosto de 1993
Hoy nos hemos levantado tempranísimo, desayunamos y hemos partido al Callejón Diagon, llegamos al Caldero Chorreante y nos hemos registrado ahí para poder pasar la última noche de nuestras vacaciones.
Todavía no me he topado con Harry.
-Uuuuuuuuuuy! HARRY- molestaba George a Ginny
-Pensé que Ron sería molesto, pero tu te pasas hermano- decía entre divertida y enojada Ginny
Ahora mamá me está llamando que baje porque iremos a comprar un par de nuevas túnicas.
Besitos, Ginny
AL RATO
He vuelto… por fin he visto a Harry y debo decir que soy un asco en todo esto de los saludos. Llegamos con mi madre y hermanos luego de una larga jornada de compras, poco antes de la cena y él ya se encontraba ahí con Ron, Hermione y mi padre.
Lo ví y me prendí y con prendí me refiero a que literalmente mi cara era un tomate de lo roja que estaba. Bajé la mirada y al pasar por su lado dije un simple Hola.
¡TONTA, TONTA, TONTA! ¿Cómo puedo ser tan TONTA? Se supone que después de lo del año pasado no me debería avergonzar de hablar con él, después de todo él me salvo la vida y más que nunca debería estar agradecida con él y hablarle. Pero nuevamente, como me sucede siempre, he tenido un momento de timidez.
-Jajaja quien te vio y quien te ve… haz cambiado del cielo a la tierra- le comentó su novio
-Bueno, solo contigo era tímida, aquí en la casa era un pequeño monstruo- habló el hermano pelirrojo mayor. Su hermana solo contestó poniendo una cara angelical.
No sé que me ocurre, en realidad yo no soy así. En verdad, yo soy muy alegre y chistosa, se podría decir que soy la versión mujer de los gemelos, claro que mucho menos bromista, estar a la par con ellos es casi imposible.
Percy llegó y tomó la mano de Harry. No alcanzó a aburrirlo con su estúpida charla acerca de lo que es ser Premio Anual, cuando de la nada, Fred saca de en medio a Percy para hablar mejor con él. Creo que Fred se dio cuenta de que Harry puso una cara de aburrimiento por eso sacó a Percy de ahí.
Harry miró a la señora Weasley y luego a Percy, intentando dar una explicación a los hechos, pero ellos negaron.
-no te preocupes Harry, sé que era una verdadera molestia cuando era pequeño- dijo en tono maduro Percy.
-¿Solo cuando eras pequeño?-comentario ironico de George. Si bien ya la familia estaba unida, las bromas hacia el Weasley más ordenado seguían.
Luego George corrió a Fred y saludo a Harry. Mamá se enojo porque estaban bromeando y les gritó que dejaran de hacer eso.
Después hicieron algo que me causó mucho gracia. Fred la saludó como si la hubiese visto recién. Como si recién se topase con ella.
-Gred- dijo George, negando con la cabeza con una gran sonrisa y ojos melancólicos. Angelina apretó fuerte su mano.
Mamá estaba que echaba humito por las orejas. Saludó a Harry con su habitual "hola, Harry, cariño" y le comentó las "fabulosas" noticias de que mi hermano fuese Delegado. ¡Yupi! ¡Urra! (por cierto, lo he dicho de forma irónica)
La risa se escuchó en toda la casa.
No es que no esté contenta con que haya sido reconocido por sus meritos ni nada de eso, pero estoy segura que con este nuevo titulo se creerá con el derecho de hacernos y obligarnos como él quiera y cuando quiera. Sacará a relucir su insignia y hablará del reglamento del colegio y bla bla bla… bueno lo que hace siempre Percy. Lo que no deja de ser molesto.
-Amor, ¿así eras tu?- preguntó Andreuy a Percy- cuando te conocí, no eras tan molesto.
1 de Septiembre de 1993
Querido Diario:
Estoy bajando lo más rápido posible para irme a la estación. En realidad me desperté un poco tarde, entonces solo tengo tiempo para vestirme, escribir esto y bajar.
El Ministerio ha dispuesto autos para llevarnos sanos y salvos a tomar el tren. Ninguno de mis hermanos sabe cual es en realidad la razón de que nos vienen a buscar. Mi padre les dijo que él se los consiguió para nuestro traslado, pero en verdad los mandaron para que Harry llegase bien a Hogwarts, sin tener ningún daño, por todo esto de Sirius Black.
Bueno, adiós… te hablo nuevamente en el tren.
EN EL TREN
¡Estoy muy enojada!
Subí junto a los chicos y me quede diciendo adiós a mis padres por la misma ventanilla que ellos, pero Harry salió con el cuento de que quería hablar con sus amigos y Ron, mi querido hermano me dijo "amablemente" que me retirara.
-Siempre queriendo meterte en nuestros asuntos Ginny
-Como quieras Ron, igual te robé a Harry- tomó a Harry por el brazo y le mostró juguetonamente la lengua a su hermano un año mayor, provocando las risas de la gente en la sala por la actitud infantil entre ambos hermanos.
¡QUE RABIA!
Seguro se ha enterado de algo relacionado a Sirius y se los quiere contar… debe pensar que estoy muy pequeña para oír esas cosas. Si supiese que yo ya se todo lo relacionado con él, no me dejarían para nada de lado.
En fin. Salí del compartimento, hecha una furia.
Busqué un lugar donde pasar el rato o encontrar a Colin, lo que sucediera primero.
Recorrí todo el tren en busca de un lugar, hasta que vi a mi amigo sentado solo en un compartimento.
-¡Colin!- le grité cuando lo ví.
Se asustó al oír mi voz, parecía que estaba muy concentrado en algo y yo lo espanté.
-¡Ginny! ¿Cómo estas?
-Bien y ¿tu?
-Bien también. Me llegó tu carta, ¿Qué tal Egipto?
Fue como si me hubiesen dado cuerda. Le comenté todo lo que pasó, hasta los más mínimos detalles (bueno excepto, que no pudimos ir al rio Nilo un día porque estaba indispuesta, nunca se lo he contado a nadie, ni siquiera a mis hermanos)
-Pues ahora lo sabemos- dijo George. Ginny miró con cara de odio.
Así se nos fue la hora hablando y hablando. Ahora Colin ha salido a comprar un par de golosinas para que comamos, por eso he aprovechado de escribir.
Sigo enojada, no se lo demuestro a Colin, porque con el no es mi enojo si no que con Harry y Ron. ¡Podría estrangularle esa ratita que tiene! Lo único que en este momento me tranquiliza un poco y hace que no golpee a Colin, es que Harry ha reído conmigo.
-¿Cuándo?- preguntó Harry y a continuación la respuesta estaba en el diario.
Te cuento… Habíamos recién cruzado el anden y Percy buscaba a su novia y cuando por fin la encontró grito desesperado y corrió a saludarla. El hecho es que esto lo hizo de forma muy chistosa y con Harry no aguantamos la risa. Nos miramos y comenzamos a reírnos disimuladamente.
¡AH! ¡Que es lindo el amor!
Ahora Colin ha vuelto. Me mira, yo lo miro y escribo. Me pregunta que escribo y yo no le respondo. Si supiera…
AL RATO
Las horas han pasado y ya está apunto de caer la noche. Hace un día horrendo afuera, llueve y yo solo tengo ganas de irme a una camita calentita. Las luces de los pasillos por fin se han encendido y el viento cada vez suena con más fiereza.
El tren ha empezado a disminuir la velocidad, es extraño porque aun nos falta cruzar un par de lugares, para llegar a la estación de Hogsmeade.
-OH! Los dementores- murmullo general
El tren está disminuyendo cada vez más la velocidad…
¡RAYOS! OH!
2 de Septiembre de 1993
Querido Diario:
Ayer dejé de escribirte y ni siquiera me despedí de ti.
Lo que ocurre es que sucedió algo muy raro.
Dementores subieron al tren buscando a Sirius Black. Si de solo recordar a esas feas criaturas me da miedo, tristeza y desesperanza. Muy bien te contaré exactamente que sucedió.
Las últimas palabras que alcancé a escribir, fueron ¡RAYOS! ¡OH! En ese momento el tren paró súbitamente provocando que cayera de mi asiento y chocara con Colin que estaba al frente mío. Se cortó la luz. Me disculpé con Colin y salí corriendo del compartimento. Debía buscar a algunos de mis hermanos, al que encontrara primero y si bien lo recordaba el de Ron estaba a ton solo 7 compartimentos a la derecha. Corrí, más bien caminé, porque había oscuridad. Por una ventanita salía una pequeña luz, como de llamas me acerqué a ellos y di con los chicos. Entré y me senté encima de Harry. Error. Mi cara se encendió, por suerte no había luz que me delatara.
-Cuidadito Potter con que andes atacando a mi hermana por detrás- amenazó George a Harry en forma de juego, aunque Harry sabia que muy en el fondo, la amenaza era real. Harry y Ginny se sonrojaron a más no poder, ya no era la primera vez que los hacían encenderse en el día.
-Fue tu hermana la que se sentó arriba mio…-dijo Harry queriendo disculparse
-Harry no les des explicaciones, ya somos grandes y hacemos lo que queremos. Lo que pase entre Harry y yo no es de tu incumbencia- fieramente respondió Ginny
-George, por favor, basta- fue la mirada de la señora Weasley que calmó la situación.
Nos quedamos ahí, y de repente apareció una figura alta, encapuchada, llenado de tristeza nuestro lugar, de desesperanza. Esta criatura comenzó a aspirar nuestro aire, llevándose con nosotros todas nuestras alegrías. Recordé en ese momento a Voldemort, a Tom Riddle, lo veía saliendo del diario, me hablaba y yo quería llorar, gritar… Luego todo terminó.
Alguien, lanzó un hechizo que espantó al dementor. Cada uno tenía su propio sufrimiento y a cada uno el dementor lo afectó de distinta forma.
Notamos que Harry se había desmayado. La luz volvió. Pero Harry aun seguía inconsciente. Fueron los segundos más angustiantes de mi vida. Ron comenzó a golpearle la cara para ver si despertaba y Hermione estaba enojada porque Ron le estaba pegando a Harry.
-Par de tortolitos- comentó nuevamente George, ahora molestando a Hermione y Ron, a este ultimo ya se le estaban poniendo las orejas rojas, cuando escuchó la voz de su novia en su oído
-Tranquilo amor
Cuando Harry hubo despertado, el tren estaba volviendo a andar. Mi hermano estaba preocupado y le preguntó como estaba. Harry estaba perplejo, como que estaba desorientado y dijo un par de cosas sin sentido.
Sentí el color irse de mi rostro, al pensar que Harry había quedado medio loquito con la visita de ese ser. Nos miró a Neville y a mi. El profesor Lupin, quien era el que sostenía esas llamas que me atrajeron al compartimento, partió una barra de chocolate y nos dio a cada uno, a Harry le dio doble porción. Le preguntamos que había sido eso que entró por la puerta y dijo que era un Dementor, los guardianes de la prisión de Askaban.
En fin, yo también estaba muy mal, y estaba encogida en un rincón llorando, Hermione vino hacia mi y quiso reconfortarme pasándome un brazo por la espalda. Cuando estuve ya más tranquila, me fui, porque yo había olvidado que Colin estaba en el otro compartimento y le había dejado solo.
¡Me aterré! Me imaginé a Colin solo y ese dementor entrando y queriendo llevarse toda su alegría. Así es que corrí, más rápido de lo que se dice Alohomora y lo ví. Estaba pálido y arrinconado. Lo abracé. Cuando vi que ya estaba bien, le conté que era esa cosa que había subido al tren. Quedó más tranquilo al saber el nombre de la criatura, pero no más confiado para enfrentarse a ella.
En fin, luego buscamos un carruaje, llegamos al castillo con tranquilidad, nos dirigimos al Gran Comedor para el banquete y vimos que Ron estaba solo, iba a ir a preguntarle que pasaba, cuando vi que llegaban Harry, Hermione y la profesora McGonagall. En algún problema se debieron haber metido, aunque por la cara de Hermione no tenia cara de ser un problema ni nada, es más se veía bastante feliz.
Antes de empezar a comer, Dumbledore nos advirtió sobre los dementores y luego nos dio la partida para llenar nuestros estómagos. Terminó la cena y cada uno partió a sus habitaciones, me despedí de Colin y subí a mi habitación donde me encontré con las chicas.
El tema de conversación de esa noche: ¡LOS DEMENTORES!
-¿Qué chicas?- preguntó Fred
-Mis amigas
Estábamos las tres…
-¿Cuáles tres?
-Emily, Demelza y yo- contestó con simplicidad Ginny, estaba aburriéndose de que George interrumpiera a cada rato el relato.
-No tenía idea que Demelza era amiga tuya y menos que fuesen compañeras
-Bueno, pues ahora lo sabes- conestó ya un tanto exasperada Ginny- Bueno quedamos en "Estábamos las tres…"
… bastante asustadas con su presencia y cada una contó su experiencia. Por eso mismo no te escribí anoche mismo… porque estaba muy ocupada conversando y después me dio sueño y me quedé dormida.
Hoy me he despertado más temprano de lo habitual solamente para poder conversar contigo. Ahora me iré a vestir y a prepararme para mi primer día de clases.
Buen día… no para ti diario, porque no sientes, pero para mi si. Quizás vuelva a contarte mi día.
Besitos, Ginny
Hace demasiado tiempo que no estaba aqui en y me siento alejada de lo que es Ginny y su vida. Mi mamá dice que dar excusas solo empeora la falta, pero siento que les debo una explicación por mi ausencia. Tengo solo un y se llama: COLEGIO... definitivamente me está estresando, pero es mi deber ^^ y bueno me vida fuera de HP siempre irá primero que mi vida Potterica.
Besitos... si es que todavía hay alguien por aqui ^^
