N/A: Bueno, aquí les traigo el tercer capítulo, espero les guste, agradezco cada uno de sus reviews y espero que me sigan apoyando ^^ este capítulo va dedicado a todos los que me han apoyado desde el prologo, gracias a todos y aquí está el capi 3… se me olvida los personajes no son míos sino de Rumiko Takahashi


Capitulo 3

A la mañana siguiente me arreglé como cualquier otro día, pero de mi mente no podía quitar la duda de si seria correspondida o no.

Llegué a la escuela lo más temprano que pude y para mi suerte Inuyasha no había llegado, bueno él siempre llega tarde, sería un milagro verlo temprano… Además de que llegué tan temprano que no había nadie en el salón, ni siquiera el profesor, que en muchas ocasiones era el primero en llegar.

Me senté en mi banca y acomodé mis cosas, de repente mi vista se posó en el casillero de Inuyasha, el salón estaba en absoluto silencio y casi podía escuchar la carta dentro del casillero pidiéndome a gritos ser sacada de allí antes de ser descubierta. Mi corazón comenzó a latir rápidamente al pensar que mi "carta" todavía no había sido leída y tenía una oportunidad para sacarla y botarla antes de que fuera muy tarde.

Me acerqué lentamente ya que el ritmo acelerado de mi corazón no me permitía moverme con mucha facilidad. Por fin llegué hasta el casillero, mi corazón cada vez iba latiendo con mayor rapidez, si alguien me descubría no tenía ninguna buena excusa, ya que todos saben que mi casillero se encuentra al otro lado del salón y que este casillero le pertenece a Inuyasha, lo primero que hice fue ver el candado y fijarme si no estaba cerrado, estaba tan nerviosa que mis manos temblaban… al parecer estaba cerrado, pero yo no tenía la llave-¿Qué hago?- Pensé

Acerqué mi mano al candado lentamente, debido a que mi corazón no dejaba de palpitar a un ritmo que asustaría a cualquier cardiólogo, lo agarré y comencé a jalarlo, ya se mal método, pero no se que mas hacer, no tengo la llave, no se abría. Solté un suspiro y justo en ese momento

-¿Qué hace señorita Higurashi? Me dijo el profesor, quien acababa de entrar en el aula

-Yo…yo…no…no estaba…haciendo nada- Dije muy nerviosa, y mi corazón seguía torturándome

Caminé rígida hasta mi puesto y me senté, justo comenzaron a llegar mis compañeros y a esfumarse mis posibilidades de sacar la condenada carta, mi corazón dejo de latir tan rápido y comenzó a latir normalmente.

A la segunda hora de clases llegó Inuyasha. Dejó su maleta en su puesto y fue a su casillero a sacar sus libros, mi corazón volvió a latir rápidamente, pero si antes latía rápido, esta vez parecía que mi corazón estaba compitiendo por ver quién latía más rápido y no quería perder.

Vi a Inuyasha abrir el casillero lentamente… (Como no se qué sonido hace un corazón y no quiero poner *bum*bum* voy a sustituir los bum por 3 puntitos), Lo llamó uno de sus amigos…Hablaron un rato….Inuyasha se volteó y dirigió su mirada hacia el casillero, donde notó el sobre con corazones…Lo agarró y lo metió dentro de uno de sus libros…cerró el casillero…regresó a su puesto y lo guardo en su maleta

Si mis compañeros de clase hubiera visto mi expresión, de seguro hubieran quedado anonadados, era una mezcla de alivio, decepción, alegría, tristeza, enojo, nerviosismo, entre muchas más.

Luego sonó el timbre del recreo, vi a Inuyasha sentado en su puesto, esperando que todos se fueran del salón, así lo hicieron, sólo quedábamos él y yo, pero al parecer no había notado mi presencia, abrió su maleta, agarró el libro donde había metido la carta y la sacó.

La miró por ambos lados, buscando un remitente, pero no había nada, abrió con lentitud el sobre y sacó la hoja que había dentro, la leyó, tenía una sonrisa que nunca había visto, era tan tierna, llena de felicidad, era usual verlo sonreír con sus amigos, pero esta vez era una sonrisa diferente; había tanta ternura en su mirada y sostenía la hoja con una delicadeza, como si fuera un pedazo de cristal que con el mínimo roce se pudiera romper en pedazos. La releyó y volvió a sonreír, en ese momento se cayó mi lápiz al suelo sin que pudiera evitarlo y él notó mi presencia, con velocidad guardó la carta en su casillero, salió del salón sin poder decirle si quiera algo y sin reclamarme nada.

-Maldito lápiz- Dije por lo bajo mientras salía del salón

Ese lápiz me las va a pagar-¿Qué debería hacer? ¿Quemarlo? ¿Romperlo a la mitad y botarlo a la basura? ¿Qué se lo coman los insectos? ¿Tirarlo desde la punta del edificio más alto? ¿Pasarle por encima con el auto de mi madre?- Pensé, no me importaba si no sentía nada, ese lápiz iba a sufrir

Caminé por los pasillos del colegio sin un rumbo fijo, necesitaba un lugar tranquilo en el cual pudiera pensar, en todo lo que acababa de suceder, pero a cada sitio al cual iba se encontraba con estudiantes, al final fui a la enfermería, era el único lugar de la escuela que siempre estaba vacío, a excepción de la enfermera, pero eso no era de mucha importancia.

-Disculpe, estoy un poco mareada- Mentí

-Acuéstate en una de las camillas un rato y si no se te pasó el mareo dime y te daré algo- Me contestó amablemente

Asentí y fui directo a la última camilla, abrí la cortina, entré y la cerré, todo estaba pulcro y en perfecto orden, hasta daba un poco de pena acostarse en esa cama y desarreglarla.

Si bien no era el mejor lugar para pensar, era el más tranquilo. Me acosté en la cama y me puse a mirar la ventana, analicé lo que sucedió, cómo el reaccionó, la expresión de su rostro, cada vez volvía a pensar en lo que pasó intentando descifrar en su rostro si descubrió que era mía o no, hasta el mínimo detalle.

Pero nada, no tenía ni la más mínima pista, y no podía dejar de pensar que le gusto mi carta, lo hizo sonreír, lo hizo mostrarme, sin que se diera cuenta, una sonrisa que jamás había visto. Me gustaría creer que soy la primera persona que ha visto su verdadera sonrisa.

Así sonó el timbre y me levanté de la camilla, ya no le encontraba sentido a seguir pensando. Fui directo a mi salón y cuando todos nos encontrábamos sentados, el profesor dijo:

-Cómo a algunos estudiantes les ha ido mal últimamente los cambiaré de puesto.

-¡¿QUÉ?-Dijo en coro todo el salón

Todos estaban a gusto con sus puestos actuales y querían seguir permaneciendo con los mismos compañeros de siempre.

-Sango, cambie de puesto con Bankotsu-

-Sango, no le hagas caso, quédate, ¿En qué materia vas mal?- Le dije

-No puedo, me tengo que ir o me regañará, en matemáticas- Me dijo antes de irse al otro extremo del salón

-Inuyasha, cambie de puesto con Hoyo- Dijo el profesor

Un…momento… ¿Hoyo?...que…Inu…yasha…cambie de puesto con…Hoyo…eso…quiere decir que…Inuyasha…. ¡¿VA A SENTARSE AL LADO MIO!

Esto era definitivo, alguien allá arriba no me quería, Sango me miró desde el otro extremo del salón y levanto su pulgar y yo negué con la cabeza, ella seguía, como diciéndome que debía estar feliz pero ¿Como podía estar feliz? Bueno, estaba feliz... pero debía admitir que los nervios me carcomían por dentro-¿Cómo rayos debo actuar teniéndolo tan cerca?- Pensé

Lo miré de reojo y no pude evitar sonrojarme, la cercanía me ponía nerviosa, era algo inevitable, no estaba acostumbrada a tenerlo tan cerca... me parecía imposible que aquello estuviera pasando-¿Será que hasta los profesores se darían cuanta de lo que siento por él y estaban confabulando en mi contra?- Pensé-No, no puede ser eso-

-Tienen que darme 3 excelentes razones para no estar con la persona que cambie de puesto- Dijo el profesor

Las ganas de decirle que cambiara a Inuyasha de puesto no faltaron, pero no tenía ninguna buena razón, además de que no debía, esta era una oportunidad única de estar a su lado…pero….pero seria muy vergonzoso y una tortura si él sabe que esa carta la escribí yo y no me corresponde-¿Qué haré?- Me pregunté mentalmente

-Aome, ¿estás bien?- Me preguntó Inuyasha

-Si-Mentí

Pasaron las horas una tras otra y en ninguna Inuyasha me habló, y yo que pensaba que íbamos a ser ahora mas amigos ya que estamos uno al lado del otro, pero ni me volteó a ver. Al final de la última clase, empecé a arreglar mi maleta para irme a casa cuando:

-Aome, ¿tú conoces a todas las chicas de este salón?- Dijo Inuyasha

-Si… ¿Po…Por qué?- Dije con nerviosismo

-Entonces reconoces sus letras ¿Verdad?-

-Sí, conozco la de la mayoría.

-Pues, verás, hoy encontré en mi casillero una carta de amor anónima y quiero descubrir de quien es- Dijo mientras me tendía la carta

Yo la cogí y fingí que la leía, yo ya sabía todo lo que decía.

-Y bueno ¿Sábes de quién es?

-Yo… bueno…esto verás… la carta… pues

-¿Sabes o no?- Me insistió

-Si sé- Solté

-Y bueno ¿De quién es?

-La carta es…es…-Tragué saliva-es…

-¡Dime de una maldita vez de quien es!

-¡No crees que tú lo tienes que averiguar! ¡Usa tu cerebro, busca las fotocopias de los cuadernos de las chicas que sacaste y compara las letras! ¡Tomate la molestia de si quiera intentar averiguarlo! ¡Es muy ofensivo de tu parte, no tomarte la molestia de investigar quién es, esa pobre chica de seguro está muy nerviosa y tú no aprecias sus sentimientos!

-¡Cómo sabes todo eso!-Dijo- ¡Cómo sabes que esa chica está pasando por eso! ¡Por qué no me quieres dar la respuesta y ya!

Ya estaba yo enojada

-¡¿SABES POR QUÉ?

-¿POR QUÉ?

-Porque la que escribió la carta-Me detuve y no estaba segura si decirlo o no pero ya no me podía echar para atrás- la que escribió la carta fue…fue

-¿Quién fue, Aome? No tengo tiempo para esto.

Esto ya era el colmo, además de que no se quiere tomar la molestia de investigar, me presiona a mí para que se lo diga

-Mira allá, ¿Qué es eso?

Y como un idiota miró hacia dónde estaba señalando y yo aproveché, agarré mi maleta y salí del salón como si estuviera corriendo en un maratón, no había alma que me detuviera, al cabo de poco tiempo, llegué a mi casa y me tiré en la cama.

-¿Qué estupidez dije? Ahora de seguro no me va a querer ni hablar- Pensé


N/A: Bueno, espero que les haya gustado el capitulo numero 3 de ¿Lo podré conquistar?, lamento la demora pero con la escuela y algunos asuntos personales por resolver no he tenido mucho tiempo de escribir, espero me disculpen y que me dejen algún review con sus criticas (constructivas) y o sugerencias, gracias por apoyarme y espero que sigan leyendo mis capítulos.