N/A: Lamento la demora, pero entre los deberes escolares y asuntos personales, no he podido escribir… Se les agradece la comprensión y espero que les guste el siguiente capi….Antes de que se me olvide, los personajes no son míos (por desgracia ¬¬) si no de Rumiko Takahashi.
Por cierto los (…) son mis pensamientos xD
Pensamiento de Inuyasha
Capitulo 4
P.O.V de Inuyasha
Cuando volteé mi mirada y busqué lo que Aome señalaba no vi nada.
-Oye, Aome, yo no veo nada-Dije, me volteé a verla, pero no estaba -Caí como un idiota- Dije por lo bajo apretando los puños
Recogí mi maleta y salí del salón, mientras caminaba hacia mi casa varias preguntas azotaban mi mente, y una de ellas era -¿Por qué Aome no quiso decirme de quien era la carta?-Pensaba que era mi amiga, que me ayudaría a encontrar a la chica misteriosa de aquella hermosa carta...
Aunque, por muy idiota que pareciera, había pensado, y debo admitir, deseado que fuera ella la dueña de esa carta, pero era algo totalmente imposible. Aome no me ve como algo más que solo su compañero de clases, ni siquiera su amigo.
Aquella idea hacia que me doliera el corazón, pero por nada del mundo debo rendirme, o tal vez debería renunciar a Aome, olvidarme de ella y encontrar a la chica que escribió esa hermosa carta y que ella lograra hacerme olvidar, hacerme olvidar a la persona que me cautivo.
–No, no puedo hacer eso, los sentimientos de la chica que la escribió son honestos y no podría….no podría lastimarla de una manera tan cruel- Pensé
La verdad es que lo único que más odio es que los hombres usen a las mujeres por conveniencia y no aprecien sus sentimientos. (Awww yo quiero un chico así)
Me encontraba inmerso en mis pensamientos, lo que ocasionó que de repente chocara contra alguien y provocar que cayéramos al suelo.
-Lo siento, no me fije por dónde iba- Me dijo
-Un momento, esa voz yo la conozco-No, fue mi culpa, no prestaba atención- Dije
Había cerrado los ojos como acto reflejo y cuando los abrí noté que la persona con quién me había chocado no era nada más ni nada menos que la dueña de mi corazón: Aome.
-¿Qué haces por acá?- Le pregunté- Soy un estúpido, porque no dije algo más inteligente-
-Yo iba de regreso a mi casa, mi mamá me mando a comprar unas cosas-
Cuando me fije bien, noté que llevaba unas bolsas de supermercado-¡¿Por qué no lo noté antes? ¡Qué estupidez dije!
-¿Quieres que te ayude? ¡Es lo menos que puedo hacer después de lo que acaba de pasar!- Dije y puse una de mis mejores sonrisas
Ella bajó la mirada y el flequillo le tapo la mitad de la cara dándole un aire más serio.
-No-Dijo finalmente, me sorprendió- no quiero que me ayudes porque te sientas obligado-
Su respuesta me dejo sin habla, a tal punto que no pude ni siquiera detenerla cuando comenzó a correr, me quedé quieto, absorto por sus palabras. Cuando ya se encontraba lejos, reaccioné-Maldita sea, definitivamente no entiendo a Aome-Dije por lo bajo mientras apretaba los puños (Ya hice sufrir a Aome, te toca a ti Inuyasha)
Miré al piso y vi la billetera de Aome tirada en el suelo, la recogí y como si fuera un tesoro me la metí en el bolsillo-Ahora tengo la perfecta excusa para visitarla- Estaba sonriendo de oreja a oreja (Bueno… No puedo ser mala con el pobre)
Me encaminé a su casa, justo al llegar a la puerta, mi corazón comenzó a latir a un ritmo acelerado- No, Inuyasha, no te vas a echar para atrás ahora, justo llegaste tan lejos y no te vas a echar para atrás- Me dije a mí mismo y en un acto de valentía (momentánea) toqué el timbre
Luego me arrepentí de haberlo hecho, de pronto se abrió la puerta lentamente, mi corazón parecía que quisiera salirse de mi pecho al pensar que posiblemente fuera Aome, pero para mi suerte fue su madre.
-Nunca te había visto por aquí- Dijo con una sonrisa y un tanto sorprendida- ¿Eres amigo de Aome?
-Yo pues… Sí soy compañero de clases de su hija- Dije nervioso
No podía decir que era su amigo, ya que casi no nos hablamos y dudo que ella me considere su amigo, apenas soy un conocido de ella.
-Pasa, por favor y ponte cómodo- Me dijo haciéndose a un lado y dejándome entrar
Por suerte me recibió la madre de Aome y no la misma Aome, capaz que ella me tiraba la puerta en la cara (Y no lo dudes) creo que la enojo algo que dije- Debo tener más cuidado con lo que digo-
-Aome, uno de tus amigos está aquí- La llamó su madre desde abajo
-Dile que suba, no estoy con ánimos para bajar- Dijo desde su alcoba
Lo sabía algo que dije la molestó-Pero ¿Qué fue lo que dije?-
-Sube, es la primera puerta a la derecha- Me indicó muy amablemente y con una sonrisa
Subí las escaleras y a medida que avanzaba, mi ritmo cardiaco aumentaba, algún día Aome me va a causar un paro cardiaco. Llegué hasta la puerta y en otro lapsus de valentía la golpeé.
-Pasa, Miroku- Dijo Aome ¿sollozando?
Tal vez fue solamente mi imaginación, y muy probablemente se había confundido, lo cual es lógico ya que yo nunca la visito, pero que ella dijera el nombre de otro hombre que no fuera yo me hizo enojar, estoy celoso, lo admito, pero me es imposible pensar en Aome con otro hombre.
Abrí la puerta de la habitación y Aome corrió a abrazarme, sin fijarse quién era.
-Miroku… Yo…yo metí la pata con Inuyasha….Ahora de seguro…me…-mi corazón comenzó a latir lo más rápido que pudo, ¿Ahora de seguro yo la…? Yo la ¿Qué?-me… ¡me odia!- Dijo y comenzó a llorar nuevamente, lo más que pude fue abrazarla.
Acerqué mi boca a su oído y le susurre:-Yo...no te odio- Inmediatamente la pelinegra me miró, por primera vez desde que llegué a su casa, a la cara.
Al notar que yo no era Miroku, se sonrojo violentamente y se alejó de mi lo más rápido que pudo.
-Lo…lo siento…pensé que…que tú…que…
-Que yo era Miroku- La interrumpí-No te disculpes, todos cometemos errores-(awww que lindoooo *-*) Dije y le puse una de mis mejores sonrisas
Yo estaba bastante nervioso, pero lo estaba disimulando a la perfección.
-Y bue…bueno ¿Por qué llo…llorabas?- Ya lo arruine, estaba disimulando muy bien y me ganaron los nervios (no te creas el mejor que te va a ir mal *-*)
-Por na…nada-
-Aome, por favor, confía en mí, dímelo- Ella negó con la cabeza- ¿Qué hice para que lloraras? Si te herí lo siento, no fue mi intención-
-Yo no estaba llorando por ti, no quiero que sientas lastima por mi, te debiste haber equivocado, yo no lloro por nada ni por nadie- Dijo, pero yo sabia que era mentira
-No es lástima, vamos Aome, dime, no te hagas la fuerte conmigo.
-No me estoy haciendo la fuerte, no estaba llorando.
-Dime, si estabas llorando.
-Que no
-Que si
-¡Que no!
-¡Que si!
-¡QUE NO!
-¡QUE SI!
A cada paso nos acercábamos más y más, nuestras caras estaban a centímetros de distancia pero al parecer ella no lo había notado, ya que me miraba con la misma cara desde que empezamos a discutir (enojo... era obvio), inmediatamente, mi mirada pasó de ver sus ojos llenos de ira a ver sus labios, la tentación de besarla era mucha y la cercanía no ayudaba mucho, así que lentamente, me fui dejando llevar por mis sentimientos y fui acercando mi cara a la de ella intentando acortar la distancia que las separaba.
-Inu…Inuyasha- Dijo casi en un susurro
Ella había cerrado los ojos esperando que la besara, -Un momento, ¿Ella quiere que la bese? ... No es momento para pensar en eso-, estaba a punto de rozar sus labios.
-¡Aome! ¿Tu amigo se va a quedar a cenar?- Preguntó su madre desde abajo
Trayéndonos a la realidad y haciendo que nos separáramos bruscamente y sonrojados.
-No, señora, ya me tengo que ir- Dije
Aome estaba sonrojada y eso la hacía ver más hermosa… Tengo que salir de esa casa antes de arruinar la poca amistad que tenemos.
-A por cierto, se me olvidaba- Saqué su billetera de mi bolsillo y se la entregué- Toma, se te cayó cuando nos chocamos
-Gra…Gracias- Logró decir aún sonrojada
Salí de la habitación y suspiré, su madre nos interrumpió en el que iba ser el mejor momento de toda mi vida… Mi primer beso con Aome, bajé las escaleras, me despedí y salí de su casa en dirección a la mía.
Durante todo el transcurso del camino no podía dejar de pensar en lo que había ocurrido y en lo que estuvo a punto de ocurrir si no fuera por la intervención de la querida madre de Aome.
Llegué a mi casa y tiré la maleta en el piso, me tire en la cama, pasado un rato recordé:
-Cierto, la carta de amor- Fui hasta mi maleta y la saqué
También saqué todas las copias que tenía, la mayoría era de Aome, pero esas las dejé a un lado, estoy seguro que no es ella.
-Ok, no es la letra de Sango- Dije por lo bajo mientras iba pasando las copias y comparándolas con la letra de la carta- Gracias al cielo no es de ella- Tomé la siguiente copia- Tampoco es la letra de Ayame-
Fui revisando copia por copia y comparándola con la carta hasta que:
-Creía haber hecho a un lado todas las copias que le había hecho a los cuadernos de Aome- La cogí y las puse con el resto
Continué revisando y no conseguí ninguna coincidencia. Algo en mi mente me decía que me fijara en las copias de Aome, pero no quería descubrir que ella no es la que escribió la carta. Quería mantener esa ilusión hasta el final, aunque solo fuera eso, una simple y bella ilusión. Pensar que Aome había escrito esa carta para mí, llenaba mi corazón de alegría y eso hacía que me tuviera que recordar constantemente que no debo pensar tanto en que fuera ella, ya que si resultaba que no fuera ella, el golpe posiblemente fuera más duro.
Volví a revisar cada una de las copias esta vez con más lentitud fijándome hasta en el mínimo detalle pero seguía sin parecerse a ninguna de las letras, me volteé y miré a mi maleta.
-Tal vez se me haya quedado alguna fotocopia dentro de la mochila y no me he dado cuenta-
Salté de mi asiento y corrí por la mochila, la revisé y efectivamente había una copia que había olvidado, me fije de quién era la letra, era de Kikyo.
Me volví a sentar y recordé porque no le había pedido ningún cuaderno a Kikyo, esa única vez fue porque Aome había faltado y, por un milagro, Kikyo si había copiado lo del tablero, es que Kikyo como toda perra, estaba más concentrada en su aspecto físico y en coquetearle a mis compañeros que en prestarle atención a la clase. Pero por un milagro de Dios, ella copio la clase, y como no tuve ninguna otra opción, le tuve que pedir sus apuntes.
Revisé la letra y tampoco coincidía.
-¡QUE BUENOOOOO! ¡NO ES DE LA PERRA DE KIKYO!- Estaba demasiado feliz como para preocuparme más tiempo por la carta
Así que, me acosté en mi cama, le di una última leída a la carta y me acosté a dormir.
N/A: Lamento la demora, se que prometí un capi más largo pero no pude, lo siento, y quisiera que me ayudaran, dejándome un review, así sea para decir que no les gusto, una crítica (constructiva), alguna sugerencia, o lo que quieran poner jaja, bueno, nos vemos en el siguiente capi de ¿Lo podré conquistar?
