Declaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Stephanie Meyer. Yo, sólo estoy creando un mundo de amor y cariño a su alrededor.

CAPÍTULO 4: LAS HABITACIONES

Yo llegué a casa sobre las seis menos cuarto de la mañana. Ninguno de los mosqueteros había llegado aún, buena señal, tenia la casa para mi sola y toda la tarde de cuidar a Jacob había servido de algo, se lo estaban pasando bien. Mala señal, que ese domingo me la pasaría cuidando a cuatro borrachos vomitando toda la mañana y que no podrían ir a nadar esa mañana, o sí, depende de como me encontrara. Empezaba a marearme un poco así que me tomé una pastilla de esas, me puse el camisón de Blueberry y me metí en la cama. Poco a poco, a las seis y cuarto más o menos oí llegar a dos de los mosqueteros Jasper y Edward, y a las siete de la mañana llegaron los mosqueteros borrachos mi primo y Emmett. Jasper parecía no estar tampoco del todo bien así que se fue a dormir. Jo, me levanté.

-Las chic...as tienen algo especial....las chic...as son guerreras-Cantaban por todo lo alto del salón mi primo y Emmett.

-Sh,callaos, vais a despertar a Bella, callaos-Replicaba Edward por lo bajito haciéndoles callar.

-Tranquilo, ya estoy acostumbrada ha esto-Le tranquilicé cogiendo a Jacob y hiendo hacía su habitación.

Le quité la ropa, la dejé en el cubo de la ropa sucia y le puse el pijama. Le di una pastilla para que se durmiera y me fui a la habitación de invitados a ver como le iba a Edward.

-Ayudame por favor-Suplico por lo bajito cuando me vio entrar.

-Quien lo diría, tu pidiéndome ayuda a mi-Dije yo sarcástica mientras acostaba a Emmett en la cama y le hacia tragarse la pastilla.

Cuando Emmett se durmió fui a la cocina a comer algo y Edward me acompañó.

-¿Qué quieres?-Le pregunté mirando en la nevera.

-¿Qué hay?-Preguntó jugando con las flores depositadas en el garrón de la mesa.

-¿Quieres...agua?-Pregunté al azar.

-Agua...vale-Respondió acercándose a mi.

-¿Qué hacer?-Pregunté con curiosidad.

-Busco los vasos-Dijo él inspeccionando cada rincón de la cocina.

-Segunda puerta de la derecha arriba-Le señale mientras colocaba los posa vasos en la mesa y movía el garrón de las flores a la barra de bar de la cocina.

-Los tengo-Digo él depositan dolos en la mesa.

Charlamos hasta casi las ocho y media de la mañana, incluso al final acabamos comiendo unas galletas de chocolate que no sabía ni que estaban allí, las encontró Edward.

-Creo que deberíamos irnos a la cama-Dije cortando la conversación.

-Si, creo que tienes razón es una buena idea-Contestó él recogiendo los vasos.

-No hace falta que los recojas, dentro de media hora Jessica estará aquí...así que no te preocupes-Le dije mirándole.

-Buenas noches-Le desee cuando me dirigí hacia mi habitación.

-Buenos días-Me deseo con su tono irónico y su sonrisa deslumbrante.

Seguí caminando hacía mi habitación, una vez en ella me duché y después, una vez me sequé el pelo y me lo planché me volví a poner el camisón preparada para volver a la cama y esta vez si intentar dormir sin que nada me lo estropeara. Salí del cuarto de baño y visualicé en mi móvil, un mensaje de texto. Lo abrí y en el decía:

Hola, perdona que te escriba tan tarde o pronto según tu quieras mirarlo pero tengo un problema y necesito un lugar donde dormir. Buenos días, Edward.

Perfecto. Y ahora que, que aré con él. Seguro que Emmett y Jasper ocupan toda la habitación de invitados y él no tiene sitio,¡genial! Salí de la habitación arrastrando los pies. Estaba justo delante de la puerta que daba a mi zona, apoyado en una columna y con su radiante sonrisa dibujada en la cara y para rematar solo llevaba un pantalón de pijama, tenia el torso duro completamente desnudo en el que se marcaban perfectamente sus abdominales. Me escapé como pude de mis pensamientos y me acerqué un poco a él así que él hizo lo mismo quedándonos frente a frente.

-Hola-Dijo él con esa sonrisa dibujada en su cara.

-Hola,no veo el problema, ve a dormir con mi primo que el tiene una cama de matrimonio-contesté a la pregunta muy fríamente.

-Lo he intentando, créeme, pero Jacob se estira mucho, además ronca y lo siento pero no puedo dormir. Así que el único sitio que me queda...-Me dijo mirando de reojo hacía la puerta de mi habitación.

-¡AH, no! Eso ni lo sueñes, conmigo solo duermen mis ligues y tu no eres ninguno de ellos así que...siento no poder ayudarte-le dije dirigiéndome hacía la puerta.

-¿En serio vas a dejarme aquí? No te doy ni un poquito de pena-Me dijo mirando con ojitos de corderillo.

-Bueno, esta bien...ve al sofá, seguro que estas cómodo allí-Le dije riendo y cerrando mi puerta en sus narices.

-Bella, no me puedes hacer esto. Bella, por favor, ábreme-Pedía suplicante.

Como podía resistirme a la esplendida voz, a una pícara y esplendida voz. Podía, pero la pregunta era si quería. Así que al final le abrí la puerta.

-Vamos, pasa. Eso si, vas a dormir en el lado izquierdo de la cama y como intentes algo todo tu cuerpo se verá arrogado por la ventana con una mini falda blanca y un top rosa, -¿Entendido?-Pregunté con mirada asesina.

-Claro, por supuesto-Aseguró riéndose de mi estupidez.

Eran la una del mediodía y decidí desayunar e ir a la piscina a nadar un rato. Me levanté de la cama y vi que Edward aún dormía. Se le veía adorable. Me vestí y me fui a desayunar. Nadie se había levantando aún excepto Jessica.

-¿Cómo amaneció el día?-Me preguntó muy alegre.

-Bien-Le aseguré.

-¿Desea desayunar o esperara la señorita a la comida?-Me preguntó amablemente.

-Creo que desayunaré solo de una fruta y un vasito de leche-Le dije mientras me dirigía al salón para encender la tele.

Al cabo de unos minutos apareció Edward con una cara de alegría parecida a la de una persona que ha descansado una semana entera.

-¿Cómo esta Jessica?-Preguntó simpático Edward.

-Muy bien. ¿Y usted qué tal ha dormido?-Preguntó Jessica sonriente.

-De perlas, no sabe usted lo bien que se duerme en la cama de la Señorita Isabella-Respondió Edward extendiendo una iluminadora sonrisa hacia mi.

-¡Oh, ya veo!-Dijo Jessica mirándonos a los dos.

-No Jessica, ¡No es lo que usted cree! Es que Edward...-Me cortaron.

El timbre sonó y Jessica fue ha abrir la puerta sin dejarme terminar de contar que Edward y yo no nos habíamos acostado juntos, bueno, si juntos pero no juntos juntos.

-¿Porque lo hiciste animal? Ahora Jessica va ha pensar que tu y yo...¡Hay no!-Dije yo horrorizada.

-Tranquila, tarde o temprano el mundo lo tiene que saber-Me dijo él seriamente arropándome contra su cuerpo.

-Que tu y yo no nos hemos acostado ¡AGHH! Te odio-Le dije gritando y me dirigí hacía la piscina para intentar relajarme.

N/A: Pues si, Edward es quién ha tenido que "acostarse" con Bella...jajaja!

Espero que me sigan y que lo estén disfrutando, les quiero!

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