Declaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Stephanie Meyer. Yo, sólo estoy creando un mundo de amor y cariño a su alrededor.

CAPÍTULO 6: LA POSADA

A las cinco de la tarde empezaba el partido que los chicos querían ir a ver con unas entradas que me regalaron cantando en el restaurante que poco después yo le regalé a mi primo .Yo debía de ir a La Posada porque esa noche me habían invitado a cantar.

-Seguro que gana el Madrid-Dijo Edward dirigiéndose a mi.

-Si ya, seguro-Respondí yo con sarcasmo.

Esta vez mi primo se había sentado en la parte delantera del coche conmigo y los tres mosqueteros iban sentados detrás.

-¿Vamos a comprar cerveza?-Preguntó Emmett excitado a mi primo.

-Por supuesto, colega-Respondió mi primo chocando las manos con el estúpido.

-¡Ah no! Pueden comprar cerveza pero no se pasen o no va ha entrar en casa-Dije con tono severo.

-Esta bien-Bufó mi primo con cara de decepción.

-¡Oh vamos Jacob! No intentes que cambie de opinión. Sabes que a mi también me gusta la fiesta y que también me gusta beber....-Dije siendo interrumpida.

-Y mucho-Susurró Edward.

-Te he oído-Le repliqué.

-Vamos prima de Jacob...solo sera una...tarde-Dijo Emmett suplicante.

-No les digo que no beban sino que si lo hacen lo hagan con moderación-Les expliqué.

-Esta bien, ¿cinco?-Dijo Jacob.

-De acuerdo, cinco. Pero no más de cinco-Dije ya llegando al estadio.

Los mosqueteros bajaron antes de que me diera tiempo ha apagar el motor del coche. Jacob, Emmett y Jasper ya iban hacia el estadio cuando Edward bajó tranquilamente del coche.

-¿Lo prometes verdad?-Pregunté con cara seria, mirándole a los ojos.

-Sí- Afirmó sin dejar de mirar a mis ojos.

-Controla a las bestias por favor-Le pedí mientras encendía de nuevo el motor del coche.

-¿Porqué no te quedas?-Preguntó sonando indiferente.

-Lo siento, tengo que ir ha hacer algunas cosas-Le dije desviando la mirada hacia el volante.

-¡Oh, claro! Compras-Dijo él sarcástico llamando mi atención.

-No gracioso, esta vez no. Tengo que ir a La Posada-Le expliqué.

-¿Borracha tan pronto? Esto no puede ser nada bueno- Dijo enseñando su encantadora sonrisa.

-Tío, ¿Te vienes o qué?-Preguntó mi primo chillándole a lo lejos.

-Bueno...debo irme. Adiós-Dije pisando el acelerador.

Recorrí todo el centro de Madrid hasta llegar a La Posada pisando el acelerador a fondo en tres cuartos de hora estuve allí.

-¡Bella!- Dijo Carlaslie abrazándome entusiasmado.

-Siento el retraso Carlaslie. Ya sabes, mi primo y sus colegas-Dije yo irónica.

-Ven por aquí que debemos empezar las pruebas de sonido y el ensayo general cuanto antes-Dijo nerviosamente mientras me acompañaba al escenario.

El escenario no era demasiado grande, ni era pequeño, tampoco. Me sentía bien, ya había cantado otras veces en ese escenario incluso antes de trabajar para mi primo estuve trabajando unos meses.

-¿Hay demasiado luz Bella?-Preguntó de repente Carlaslie apuntando al foco central.

-No, esta perfecto, solo que debe apuntar hacía abajo y no directo a mi rostro, por favor- Pedí a los técnicos de luz.

-¿Así mejor?-Preguntó uno de los muchachos quién creí reconocer, de una noche.

-Mucho mejor ,gracias-Dije sonriente.

Estuve allí hasta las ocho de la noche que fue cuando acabé de ensayar las canciones que esa noche debía cantar.

-Esta bien, creo que está perfecto-Dijo Carlaslie haciendo que los técnicos aplaudieran mientras yo bajaba del escenario.

-Carlaslie, tengo que ir a casa por mi vestido y ha ducharme-Le expliqué.

-Esta bien, antes de las diez tienes que estar aquí-Me ordenó.

Salí de La Posada y al entrar en el departamento me encontré con la casa vacía, no vi ni a Jessica merodeando de un lado para otro de la casa, nadie.

-¡Jessica!-Llamé por toda casa.

-Hola Señorita Bella-Me dijo saliendo de mi habitación.

-¿Ha llamado alguien?-Pregunté al percatarme que me había pasado el día fuera.

-Si, su tía llamo para preguntar como estaba Jacob y para saber si sus amigos habían llegado bien-Contestó con mi cubo de ropa en la mano.

Miré en el interior de mi cubo, porque no recordaba haber dejado un vaqueros y menos de chico.

-¿Qué es esto?-Dije mientras sacaba los pantalones y una camisa de mi cubo.

-Lo encontré en su habitación Señorita. Puede que sean de Edward, ¿recuerda?-Dijo con cara alegre.

-Como no voy a recordarlo. Pero tranquila, que esta se la devuelvo-Dije haciendo una sonrisa malévola.

-¿Qué quiere que haga con ella?-Preguntó curiosa.

-Fácil-Dije.

Le expliqué mi plan al cual le había puesto el nombre de "Venganza rosa" por dejar su ropa interior entre mis camisetas y faldas.

-¡Pero señorita, toda su ropa se va ha quedar rosa!-Exclamó sorprendida.

-Veo que es usted muy lista, Jessica-Dije sarcástica mientras la empujaba hacia el cuarto de la lavadora.

-Y después,¿que hago con ella?-Preguntó un tanto asustada.

-Hacele sitio en el armario que se encuentra delante de la cama y pon allí toda la ropa que llevaba en la maleta más la que le vas a lavar ahora-Ordené volviendo a mi malévola risa.

N/A: Encima que Bella le deja dormir con ella pone todo su ropa sucia en el cubo de Bella, inaceptable!

Espero que les guste. Para el próximo traigo un toque de humor ;)

Love Mia's