Declaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Stephanie Meyer. Yo, sólo estoy creando un mundo de amor y cariño a su alrededor.
CAPÍTULO 11: ¿DESAYUNAMOS?
No tenía mucha hambre, aún así fui a desayunar con los demás ya que como era el último día que daban la brasa por el departamento pues tampoco me importaba demasiado pasar ese día con ellos. Entré en la cocina y no había nadie así que recordé que el primer día, cuando les enseñaba el departamento les dije que los días de sol desayunábamos en la terraza así que fui hacía allí.
-Bueno días-Dije entrando en la terraza.
-¡Hola!-Dijeron Jasper y Emmett.
-Hola a ti también, Edward-Dije mirándole
-Ah, hola-Dijo distraído.
-¿Y Jacob?-Preguntó Emmett guardando sitio.
-Ahora se levantaba-Dije sentándome en la silla.
-¿Porque han venido hoy a desayunar aquí?-Preguntó Jacob sentado al lado de Emmett.
-Eso mismo me pregunté yo cuando los vi a los tres aquí tomando el sol-Dije levantando una ceja dirigida a Edward.
-Me apeteció desayunar aquí, como siempre desayunábamos en la cocina o no lo hacíamos...-Dijo mirándonos a todos.
-Pues también es verdad-Dijo mi primo.
Desayunamos de todo y lo hicimos muy tranquilamente ya que a las doce de la mañana acabábamos de desayunar o de charlar como se le quiera decir. Los mosqueteros le explicaban a mi primo todas las tonterías y sandeces que habían estado haciendo este últimos dos años y las verdad es que se les veía felices a los cuatro. A simple vista se podía percibir que eran amigos de toda la vida y que aunque no les soportara a mi primo se le veía feliz cuando estaba en compañía de las bestias. En el fondo le envidiaba, envidiaba que después de dos años de no tener ningún contacto con sus amigos, sin salir de fiesta o estar con ellos, aún mantuvieran esa amistad que parecía perdurar eternamente. La verdad, es que amigas para siempre solo las encontré una vez y me emocionaba al pensar en todos los momentos que de adolescentes pasamos juntas. Era como revivir algo que años atrás me había pasado a mi, estar feliz junto a un grupo de gente que me hacía sentir de maravilla.
No me había percatado, pero cuando las lágrimas empezaron ha rozar mis mejillas vi que las echaba de menos y Edward, también lo vio.
-¿Qué te pasa?-Preguntó haciendo que todos los ojos se posaran en mi.
No podía hablar, de repente se me habían agotado todas mi fuerzas y salí corriendo hacía mi habitación. Caí derrumbada sobre la cama, nunca pensé que verdaderamente las echaba tanto de menos. Ya hacía casi cuatro años y medio que me fui de Mallorca, pero creo que hacía ya, los cinco años que las nueve no estábamos unidas y eso me seguía afectando aunque no lo quisiera ver.
-Bells, ¿estas bien?-Dijo mi primo llamando a la puerta.
-Si, dejame solo quiero estar un rato sola-Dije secándome las lágrimas.
-Esta bien, llamame si necesitas algo-Dijo alegándose.
Las lágrimas empezaron a recorrer mis mejillas de nuevo no sabía que hacer. Quería contárselo ha alguien pero Rose y Alice eran las mejores amigas para las compras y también me ayudaban en momentos difíciles pero no tenía tanta confianza en ellas como para contárselo. Además, las dos eran muy celosas y si les contaba que echaba de menos a mis mejores amigas no sé como se lo tomarían. La verdad, es que no pretendía arriesgarme.
-Bella, ábreme, por favor-Dijo Edward llamando a la puerta.
-Edward, ya he dicho que no quiero hablar con nadie, que solo quiero estar sola-Dije tendida en la cama.
-Ya, pero yo no te creo, y sabes que no soy como tu primo, no me voy ha ir si no me abres así que, por favor haz el favor de abrir la puerta-Dijo sonando confiado y paciente.
-Esta bien-Dije dirigiéndome a la puerta.
Al visualizar a Edward en la entrada de mi habitación de lo único que tuve ganas fue de abrazarle así que esta vez si, una vez entró en la habitación y la cerró me abracé a él. Me acarició la espalda dulcemente y me llevo hasta la cama donde nos sentamos.
-¿Qué te pasa Bells?-Dijo preocupado.
-Solo que me puse algo triste-Dije mientras él me retiraba el pelo de la cara.
-¿Pero porqué?-Prosiguió aún preocupado.
-No es nada importante, de verás-Dije levantándome de la cama.
Me cogió de la cintura. Me giré y vi que le importaba así que me senté de nuevo en la cama.
-Me acordé de mis amigas-Dije mirando al suelo.
-¿De Rosalie y Alice?-Dijo sorprendido.
-No, de las que tenía antes. Tú también las conociste-Dije esta vez mirándole a los ojos.
-Lo siento, pero creo que no me acuerdo-Dijo un poco avergonzado.
-Si, siempre eramos nueve íbamos juntas ha todas parte y eran geniales-Dije con una lágrima empezando ha descender por mis mejillas.
N/A: Siento no haber actualizado está mañana pero estaba malita y, aunque lo sigo estando ya me encuentro mejor.
Y bueno, en los próximos capítulos conocerán el pasado de Isabella antes de llegar a Madrid y también sabrán porque se fue ha vivir a Madrid y no se quedó en su pueblo natal. Es sólo un pequeño adelanto de como continua la historia...Espero me lean muy pronto y me dejen reviws, si?
Love Mia's
