Declaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Stephanie Meyer. Yo, sólo estoy creando un mundo de amor y cariño a su alrededor.
CAPÍTULO 15: ¿DE VUELTA A LA RUTINA?
La alarma aún no había sonado y ya daba vueltas en la cama. Me asusté al no percibir el musculoso cuerpo de Edward a mi lado. Era tan extraño, la cama me parecía tan grande, era tan incómoda. Cada segundo que pasaba en esa dichosa cama si él me parecía el más pobre e insignificante de mi vida. No podía continuar durmiendo allí, puede, que esa misma noche me mudara al cuarto de invitados y todo. No,mi primo se percataría de ello. Agr...Me levanté de la cama tirando todas las sabanas al otro lado. Me estaba poniendo nerviosa. Todo, olía ha él. Incluso mi camisón olía a aquel asquerosamente perfecto e extraordinario aroma que desprendió por todos lados. De repente, el despertador sonaba, el móvil marcaba un mensaje de texto. Todo a mi alrededor era tan estresante e irritador al mismo tiempo que me tiré en la cama y dejé que todo se quedara como estaba, echo un asco.
-Señorita Isabella, ¿Qué pasa?-Dijo alarmada Jessica entrando en la habitación.
-Apagalo por favor, te lo pido de rodillas. Apagalo todo y lava hasta el último rincón de la habitación-Dije histérica.
-¿Qué es eso que tanto le molesta?-Preguntó apagando la alarma y el móvil.
-Ese olor tan a...-Medio dije.
-¿Quiere decir ese olor tan a Edward?-Preguntó recogiendo el colchón.
-Puede. Jessica, los cojines también-Dije legando a la ducha.
-¿Quiere algo para desayunar?-Dijo tranquilamente.
-Chocolate y algo que hagas-Suspiré triste.
-¿Crepes?-Preguntó con una sonrisa.
-Me valen-Dije despidiéndome.
Me quedaban aún dos horas para empezar ha trabajar y seguramente ese día tendría muchísimo trabajo, ya que tendría el de ese día más el de ayer. Todo por pedir libre. Intenté ducharme tranquilamente, sin prisas, agua calentita, jabón con olor a fresas y listo. Empezaba ha tener algo de hambre así que me vestí rápidamente y fui a la cocina. Desayuné silenciosamente y me fui del apartamento una hora antes ya que debía de llegar al centro de Madrid y antes decidí pasar por casa para ver como estaban mis peces.
Llegué a la consulta una cuarto de hora antes de mi hora. Incluso siendo así me puse ha trabajar, era lo único que me hacía olvidar mis problemas y la verdad es que funcionó ligeramente.
A eso de la una del mediodía me llamaron Rosalie y Alice. Querían que fuera a comer con ellas ya que a la una tenía un descanso hasta las tres y media. Al final acepté, fuimos a comer y todo transcurrió con tranquilidad. Rose no paraba de hablar de sus problemas que tenía con su padre porque en el último mes se gastó 900€ sólo en ropa interior. La chica era pesada, pero en ese momento no me importaba demasiado, es decir, gracias a ello me olvidaba de todos mi problemas. Pero parece que en el momento en que Alice se empezó a aburrir de las historias de Rosalie se fijó más en mi.
-¿Qué te pasa?-Dijo de repente.
-Es cierto, hoy no estas, estas como ida, estas rara-Dijo Rosalie ahora prestándome atención.
-Nada, que me va pasar-Dije desviando la vista hacía mi bolso.
-Ya claro, vamos, cuéntanoslo-Dijo Alice empujando mi codo.
-No me digas que te as enamora...-Dijo Rosalie.
-Sh...Esa palabra es sagrada, sabes que no debes comentarla en público, y por supuesto que no me e... pues eso-Dije casi enfadada levantándome.
-¿Pero a dónde vas?-Dijo Alice.
-Dejala, puede que haya quedado-Gritó Rosalie en un tono especialmente grosero.
Me giré hacía ella y, sin intentar no perder los nervios me dirigí a la mesa le di dos besos a Alice y solté un billete de 20€ en la mesa mientras me iba de nuevo.
-Luego te devuelvo el cambio-Dijo Alice.
-Mejor dáselo a Rose, lo va ha necesitar-Dije medio riendo.
-¿Para qué?-Chilló
-Para comprar condones, me han dicho que te hacen mucha falta-Dije atrayendo la atención de toda la cafetería.
Me fui enfadadísima, estaba furiosa y lo peor era que no sabía si realmente era con ella o si era con Edward. ¿Porqué no me había dicho nada?, ¿Porqué no se había despedido de mi la noche anterior? Estaba furiosa y esta vez si que sabía que era por su culpa.
Definitivamente, desde que entró en mi vida no dejó de complicarme la existencia. Así, que decidí llamar a la consulta, la recepcionista me dijo que esa tarde no tenía más visitas o mejor dicho yo le insinué que me lo dijera. Sabía cierto que esa tarde tenía una reunión con Jacob para decidir el nuevo reparto de canciones que tendría que aprenderme para el 12 de abril, que era el día que Jacob abría el restaurante de nuevo después de la reforma. La verdad es que como tantas otras cosas que debía de hacer no me apetecían para nada, aunque sabía que debía de hacerlas.
Me dirigí hacia la cafetería donde, como siempre Mike me esperaba con los brazos abiertos.
-Hola Mike-Susurré sin ningún tipo de entusiasmo.
-Bella, ¿Qué hay de esa cara?-Dijo preocupado levantando mi barbilla.
-Nada, me traerás un whisky-Dije sentándome en una mesa vacía apartada de la gente.
Ese día ya me levanté con el pie izquierdo y lo percibía con cada segundo que transcurría. Me senté en esa mesa con tal mala suerte que una pareja de idiotas enamorados se sentaron justo delante mio, como no. Era la guinda que le faltaba a mi pastel para empezar a tirarle la tarta por toda la cara a la pareja de...Agh! Eran múltiples los insultos que me venían a la cabeza para describir lo que la mayor parte de mi vida había odiado, enamorarme. Siempre había sido muy fiel a la dicha de "Loves makes us act like we are fools, throw our lives away for one happy day" (El amor nos hace actuar como si fuéramos tarados, nos hace tirar nuestras vidas por tan solo un día de felicidad). Y era cierto, por eso estaba tan enfadada, me escandalizaba la idea de sentir que estaba rompiendo poco a poco los esquemas de mis reglas, es cierto que siempre había dicho que las reglas estaban para romperse pero esto, era totalmente distinto.
-Aquí tienes Bella-Dijo Mike depositando el whisky delante mío.
-Gracias-Dije cogiendo el vaso y bebiéndome todo de un trago.
-¿Segura que estas bien?-Volví a preguntar preocupado.
-Perfectamente, ¿cuanto te debo?-Pregunté levantándome mientras sacaba la cartera del bolso.
-Invita la casa-Dijo gentilmente.
Le medio sonreí, le di dos besos y salí de la cafetería. Entré en el coche y llamé a mi primo.
-Jake, ¿Dónde estas?-Dije molesta.
-Con unos amigos-Dijo tranquilamente.
-A...-Dije algo cansada.
-¿Por?-Preguntó extrañándose.
-Tenemos que decidir las canciones, ¿Recuerdas?-Respondí más molesta que la vez anterior.
-¿Te pasa algo Bells?-Preguntó preocupado.
-¡Qué no!, ¡Qué no me pasa nada, nada de nada!-Le chillé colgándole.
Guardé el móvil en el bolso de esa manera tan impropia mía y fui conduciendo hasta llegar al departamento ya que el día siguiente comenzaban las obras en mi casa y en el despacho también. Hice coincidir las dos obras para así no perder tanto tiempo, aún así sabía que lo perdería igual. En esa época no había demasiados pacientes en la consulta y si había algo urgente sabían donde llamar. Así que decidí era la época del año ideal.
Ya estaba llegando al apartamento cuando en la última rotonda un control de alcoholemia se estrelló en mi narices. Me pararon y me hicieron pasar la prueba la cual, como es de suponer después del whisky y otras cosas dio positivo. Así que, después de ponerme la multa y quitarme unos puntos del carnet me dijeron que no podía conducir en mi estado y que alguien debía de venir a recogerme. Decidí enviarle un mensaje a Jacob para venirme a buscar ya que, sabía no me cogería el móvil después de haberle colgado.
Jake:(
Ya se que te he tratado mal, y que te he colgado. Pero tienes que venir a buscarme. Estoy en la última rotonda, llegando al departamento. Me han puesto una multa solo por haber tomado un poco y me han inmovilizado el vehículo. Te necesito y lo sabes.
Te quiere Bella.
Pulse el botón enviar y esperé a que llegara mi primo. Al cabo de diez minutos recibí otro mensaje de Jacob.
Como ya sabes estoy enfadado contigo. ¿Porqué lo as hecho? Sabes, no se que te pasa pero hoy te noto realmente rara, extraña y distante. Además, lo de la multa no es propio de ti y lo sabes. No soy yo el que acostumbra a echarte las charlas, sino que eres tu misma la que lo haces. Sé que eres suficientemente madura y adulta para responder por ti misma así que, piensa en lo que estas haciendo, ¿Quieres?
No vendré yo ha buscarte, pero mandaré a alguien y más te vale no enfadarte porque estaremos en paces.
Besos, Jake
Me quedé pensando quién podría ser ese alguien y porque debería enfadarme por ello. Pero claro, nunca llegué ha pensar que la sorpresa que me esperaba fuera aquella, sería una noche de muchas, pero que muchas explicaciones.
N/A: Cada vez falta menos, un poco más de paciencia! ¿Quién irá a buscar a Bella?
Bueno, mis princesitas aquí les dejo un pequeño adelanto:
-No te vuelvas ha ir, ¿me oíste?-Dije abrazándome más fuerte a él.
-Vaya, me gusto el recibimiento, pero no me lo puedo tomar en serio y lo sabes-Dijo levantando mi barbilla y mirándome a los ojos.
…
-No me evites-Dijo arrastrándome por la cintura.
-No hagas eso-Dije mientras un escalofrío se cruzaba por todo mi cuerpo.
-¿Qué no haga qué?-Susurraron sus labios contra mi cuello.
-No me provoques-Dije mientras él me giraba hacía él.
-¿Te gusto?-Preguntó sonriente.
…
To be continue!
Bueno princesitas aquí les dejo con el adelanto y con las ganas de saber más...Les adoro!
Reviews?? :)
Love Mia's
