Declaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Stephanie Meyer. Yo, sólo estoy creando un mundo de amor y cariño a su alrededor.
CAPÍTULO 16: REENCONTRARNOS
Mis ojos se abrieron como platos al visualizar el rostro que venía caminando tranquilamente por las calles de Madrid como si toda su vida hubiera paseado por ellas. Precisamente esa noche era un mal momento para ese esperado reencuentro. Era verdad que ansiaba cruzar miradas con él o percibir la señal de aquella hermosa sonrisa. Pero, parte de mi conciencia no dejaba de repetirme que tan solo era un mosquetero, aún así mi corazón ya había empezado una batalla campal para ganar a mi conciencia y, pese a que no me gustaba la idea mi corazón le estaba ganando con cada paso que su esbelto cuerpo daba desfilando sobre la acera de aquella calle.
-Hola Bella-Dijo dándome dos besos.
Fruncí mi ceño,estaba enfadada, porque no se había ido, porque no me había dicho que se quedaba. Mi única reacción fue empezar a golpear su fuerte tórax hasta que me cogió por las muñecas y me abrazó.
-No te vuelvas ha ir, ¿me oíste?-Dije abrazándome más fuerte a él.
-Vaya, me gusto el recibimiento, pero no me lo puedo tomar en serio y lo sabes-Dijo levantando mi barbilla y mirándome a los ojos.
-¿Porque?-Dije extraña notando una alegría en mi cuerpo que comprendí era del alcohol.
-Venga, vamos te llevo a casa-Dijo ayudándome a entrar en el coche.
Se sentó en el coche y me miró. Me acerqué a él y le besé sintiendo todo su aroma cada vez más adentro. Sabía que debía parar y así lo hice. Mi esfuerzo y mi alma se tuvieron que juntar para poder separarme del pecado que significaba estar junto a sus labios. Me incorporé, me abroché el cinturón y lo miré de nuevo.
-Gracias-Dije tímidamente.
-¿Gracias porque?-Preguntó radiante
-Por todo lo que as echo por mi durante estos últimos días-Susurré apoyando mi cabeza sobre su hombro.
-Descansa-Dijo arrancando el coche.
Me pasé todo el trayecto preocupada, no sabía si le había sentado mal. La verdad es que no sabia ni si tenía novia.
Llegamos a casa y paro el coche. Yo me incorporé y me desabroché el cinturón. Seguidamente, abrí la puerta y bajé del coche. Él se acercó a mi rápidamente.
-¿Quieres que te suba?-Preguntó cogiendo mi bolso.
-Peso mucho, además creo que puedo sola-Dije intentando andar.
-Vale, te cojo igual. Ya te cogí la vez que te quedaste dormida en el coche y te volveré a coger ahora-Dijo levantándome en brazos.
Al entrar en el departamento me siguió llevando en brazos hasta la cocina donde me sentó en un de las sillas del bar.
-Calentaré el café-Dijo metiendo dos tazas de café en el microondas.
-¿De dónde lo has sacado?-Pregunté extraña.
-Lo compré por el camino-Dijo sentándose en frente mio.
Nos quedamos callados hasta que el microondas terminó y él fue a coger las dos tazas y nos las tomamos.
-¿Porqué lo as echo?-Dijo preocupado.
-No quiero hablar de ello-Dije sorbiendo otro poco de café.
-Pues yo si-Dijo enfadado.
-No me chilles-Susurré.
-¿Porqué me besaste?-Preguntó algo más tranquilo.
-Me voy a la cama-Dije levantándome y dirigiéndome hacia la habitación.
-No me evites-Dijo arrastrándome por la cintura.
-No hagas eso-Dije mientras un escalofrío se cruzaba por todo mi cuerpo.
-¿Qué no haga qué?-Susurraron sus labios contra mi cuello.
-No me provoques-Dije mientras él me giraba hacía él.
-¿Te gusto?-Preguntó sonriente.
-Puede...-Dije tímidamente.
-Puede...¿qué?-Dijo levantando mi barbilla.
-Más de lo que me gustaría-Dije mientras notaba la sangre circular por mis mejillas a toda velocidad.
Su sonrisa se ensanchó y yo seguí mirando hacía el suelo con las mejillas coloradas. Me escapé de sus manos y fui corriendo a la habitación. Como no me atrapó y otra vez estaba entre sus musculosos brazos.
-¿Porqué intentas huir de mi?-Preguntó curioso.
-Me da vergüenza ¿Vale?
-A mi también me gustas
-¿Cómo?
-Pues eso, que me gustas
-No te creo
-¿Porqué?
-Seguro que solo lo haces para reírte de mi
-Que tonta
-Oye
-Me gustas Bella ¿vale?
-No me convences
-Ven
-¿Dónde?
-Callate y ven
Me arrastró impaciente hasta el ventanal de mi habitación y me miró fijamente a los ojos. Mi respiración se hizo más lenta, cada vez más y más lenta, y en cambio mi corazón empezó a latir cada vez más rápido.
-¿Qué vas ha hacer?-Pregunté algo asustada.
-Isabella, te quiero-Dijo susurrándome al oído.
Bufé.
-Bella, te quiero-Dijo mirándome a los ojos.
No le creía y él lo veía.
-Bella, que te quiero-Dijo un poco más fuerte.
-TE QUIERO BELLA-Gritó por todo lo alto.
-Sh, no chilles-Dije intentando taparle la boca.
-TE QUIERO BELLA-Volvió a gritar.
-Quieres callarte loco, los vecinos van a asustarse-Le reñí por lo bajo.
-TE QUIERO BELLA Y NO ME CANSARÉ DE GRITARLO A LOS CUATRO VIENTOS. NO ME IMPORTARA REPETIRTELO CADA SEGUNDO, CADA HORA, CADA DÍA, CADA ATARDECER, CADA MADRUGADA, CADA PUESTA DEL SOL, CADA FRACCIÓN DE MI TIEMPO, DE TÚ TIEMPO, DE MI VIDA, DE TU VIDA!
-Te quiero-Dije acercándome a sus labios.
-Te quiero-Susurró contra mis labios.
Mi boca se fundió en la suya, su sabor danzó en el mio. Yo, sin para de anhelar su sabor y su cuerpo a cada minuto. Mi alma, sin parar de latir cada vez más fuerte, más rápido, sin descanso. Mi cuerpo, una fuerza sobrenatural que debía tener, poseer el suyo. El deseo de estar tan dentro de él y que él estuviera tan dentro de mí. La belleza de aquellos labios rojizos al terminar de besarnos, esperando que se repitiera. La dulzura que envolvía su lengua mientras se pasaba a la mía. Su dulzura, su aroma, su todo.
N/A: Ultimamente la gentepasa mucho de mi, me estoy desanimando :(
Nos vemos, besos!
