Resumen:
Adaptación de la película del mismo nombre. Historia de amor que pasa las barreras de la muerte. SasuxHina. AU.

Declaración: Ninguno de los personajes de Naruto me pertenece, y menos los derechos de la película.

Just Like Heaven

Volumen I: "Aparición"

Una mañana tranquila en la ciudad de Konoha, los pájaros cantaban, y el sol resplandecía en su mayor esplendor, pero no para todos era un buen día, en especial para una mujer de unos aproximados 25 años, hermosa sin comparación, tez blanca como la porcelana, su cabello oscuro como la noche se ondeaba al viento, y sus deslumbrantes ojos claros como la luna mostraban una tristeza infinita, acababa de salir de una lujosa casa acompañada de una vendedora inmobiliaria, llevaba toda la mañana revisando departamentos y todavía no encontraba uno que llamara su atención, ya se estaba dando por vencida cuando de repente un papel de arriendo choco contra su rostro, sin pensarlo dos veces entro al edificio seguida por la otra mujer.

- Hinata por favor, estos lugares ya no sirven, tienen las cañerías viejas, siempre hay fugas - Le reclamo su acompañante cuando entraron al apartamento.
- S-solo mira lo Ten-Ten, e-es muy bonito, tiene una gran vista - Dijo Hinata paseándose por el lugar.
- Pero no es tu estilo, además me trae mala espina - Le confeso con el ceño fruncido.
- ¿ Porque? - Le cuestiono.
- No nada, haz lo que quieras, te llamare - Le dijo mientras salia del departamento.

Hinata todavía seguía inspeccionando el departamento, era impersonal y algo descuidado, como si alguien se hubiera en medio del día y repentinamente, tenia un aura de misterio, se sentía cálido, como si fuera su hogar. Pero su sorpresa fue mayor al subir a la azotea, la vista de la ciudad era indescriptible, se sintió maravillada como si estuviera en otro lugar, ese mismo día hablo con el casero y arrendó el departamento. A los pocos días ya estaba instalada ahí y disfrutando de la estadía.


Llevaba dos semanas ahí, y como siempre seguía en su pequeña rutina diaria, levantarse y sentarse frente al televisor a ver vídeos de antaño, en todos salia un hombre pelirrojo de unos 26 años, ojos verde agua, y unas ojeras negras, eran vídeos de momentos felices y lejanos, verlos solo provocaba como siempre que terminara llorando, ya llevaba seis cajas de pañuelos desechables, tenia el departamento repleto de pañuelos botados, pero poco le importaba, mas tarde limpiaría.

Camino hacia la despensa donde guardaba las cosas de aseo y saco una nueva caja, pero mientras caminaba de regreso al sillón y un hombre apareció de repente asustando la.

- ¡Ah! - Gritó a todo pulmón mientras que su corazón se aceleraba al máximo.
- ¿Que haces aquí? - Pregunto el hombre de penetrantes ojos oscuros.
- Y-yo vivo aquí - Logro tartamudear mientras trataba de que su corazón volviera a velocidad normal.
- No, yo vivo aquí - Le dijo molesto y claramente alterado - Estas son mis cosas - Dijo señalando los muebles.
- E-etto a mi me arrendaron este lugar - Le informo.
- Entonces de timaron - Dijo con una sonrisa de superioridad.
- C-cuando yo vine no había nadie - Susurro.
- No me importa, te vas en este mismo momento, además, no conoces las papeleras - Dijo observando el desorden que tenia en el living y caminando hacia la cocina.
- L-lo iba a limpiar d-después - Le informo, pero el hombre ya no estaba por ningún lado.

Lo busco por todo el lugar pero no había ningún rastro de él, a la mañana siguiente llamo a su amigo Kiba para que pusiera mas cerrojos a la puerta por si las dudas, pero el extraño hombre seguía apareciendo, no podía ser un hombre de verdad ya que desaparecía en milésimas de segundos, tenia que ser producto de su imaginación, así que preocupada llamo a una amiga para que se juntaran en un café al anochecer.

Llevaba unos cuantos minutos en el café junto a su amiga y todavía no sabia como contarle lo sucedido. Pero su acompañante empezó la discusión.

- ¿ Y bien que sucede? - Preguntó curiosa una mujer de unos 29 años, rubia, con cuatro coletas como peinado.
- N-nada , Temari - Mintió, aunque su amiga no le creyó.
- ¿ Entonces me llamaste para solo verme sentada aquí? - Replico en un tono levemente agresivo.
- E-s ... creo estoy viendo a alguien - Confesó apenada.
- Menos mal, al fin - Comento claramente alegre por la confesión de Hinata.
- ¿ Crees que es algo bueno? - Mas roja no podía estar.
- Sin duda, la ultima vez tuve que preparar lo yo, que ahora tomes la iniciativa es genial¿Quien es¿Lo conozco? - Mas curiosa no podía ser, pero era su amiga y tenia que responder.
- L-lo que quiero decir es que estoy viendo a alguien que no esta -
- ¿Emocionalmente disponible? - Le corto con una pregunta.
- No - Negó timidamente.
- ¡Oh, estas hablando de una aparición - Aseguró un poco incrédula mientras que Hinata asentía levemente.
- T-tres veces en mi apartamento - Soltó rápidamente muy nerviosa.
- ¿ Y es atractivo? - Pregunto con un ceja alzada y una sonrisa maliciosa.
- Emm.. No me he fijado - Volvió a mentir aunque el tono sonrosado de sus mejillas la delataba.
- Entonces viste a este hombre¿Estabas llorando¿Te haz tomado tus pastillas? -
- Si me las tome, y no estaba llorando - Agrego negando con la cabeza y con la mirada gacha.
- Hinata, no me mientas , eso no ayuda - La reto mientras sacaba una libretita pequeña y un lápiz.
- B-bueno esta bien, estaba llorando pero eso no justifica que vea a un moreno de mirada penetrante gruñón que me echa de su apartamento - Alego seriamente enojada y sin tartamudear.
- Cuenta me mas - Exigió mientras escribía en la libreta.
- ¿ Para qué escribes eso, no es una sesión - Le cuestiono con la ceja alzada.
- Me insultas, eres mi amiga, no te estoy cobrando - Dijo entre medio de unas cuantas risitas - Pero si lo vamos a repetir necesitamos concretar una cita y proponer una tarifa - Agrego mas seria de lo usual, pero solo duro un instante porque volvió a reír - Solo bromeo tranquila - La tranquilizo risueña - Recapitulemos, estabas en el apartamento llorando, un moreno gruñón y enojado y ... -
- Debería dejar de llorar y deprimirme - Le corto con una mirada triste y desolada.
- No - Casi le grito.
- ¿No? - Cuestiono dudosa.
- No, esa es la forma de expresar tu pena, no puedes guardártela dentro de ti, pero trata de hacerlo con otras personas, No puedes estar todo el tiempo sumida en tu tristeza apartada del mundo, trata de conocer mas gente, Por favor Hina, han pasado dos años ya, supera lo, por mi - Le rogó en un susurro ahogado poniendo un puchero.
- E-esta bien - Le prometió.

Después de la promesa lo siguiente de la velada paso con tranquilidad, Hinata había cambiado el tema drasticamente para no tener mas temas delicados, prefirió profundizar sobre la vida de su amiga.

Fin Volumen I

Nota Autor: Bueno se que es corto, pero he tomado una desición, la vuelta al colegio me ha resultado totalmente mas tortuosa de lo que me imagine, no tengo tiempo ni para ojear nada, estoy mas cansada de lo normal y solo llegó a dormir, asi que como tenia revisado hasta esta parte la subi altiro, asi que me propongo a subir todos los fines de semana un volumen, me quedan muchas escenas indecisas y un personaje que no tadavia no se quien puede hacerlo.

Espero que no les disguste la idea.

Y nos vemos.