Disculpen la demora, ¿mi problema?
Las ideas desordenadas que tengo para plasmarlas en el fic.
Ojala les guste mi historia :D
Por cierto estos lindos personajes no pertenece, la historia sii
Enjoy ;)
Sin mas de mis palabras aburridas, el fic tan … ¿esperado?
¿Clases? ¡Porque!
Bombón – 14 años (mayor por 5 minutos)
Bellota_ 14 (menor por 3 minutos)
Burbuja_ 14 (menor por 2 minutos)
Brick _ 17
Butch_ 15
Boomer_14
Yuuki- 16
-¿a mi? la que te protegió, malagradecida ya te veré rogando que salga, ya veras…. por cierto, mira donde te sientas
-¿porque?_ fría y despiadada. Como siempre, nada había cambiado en ella, solo que esta vez vino para quedarse…Una vez dicho esto, ya me había sentado de golpe y…
"Desde ahí mi vida seria un infierno, hasta que acabara el conservatorio, unos 3 largos meses de espera".
[…]
_ ¡AYYYYYY!_ se oyó un grito de dolor, haciendo eco en todos los salones del conservatorio, muchos giraron para ver de donde o de quien provenía el chillido.
_Te lo dije_ le reprochó
_cállate ¿si?_ le habló arrastrando las palabras a una voz que salía de su interior.
Estaba tan enojada, que mataría a cualquiera que le preguntase que lepaso. ¡Hasta empezó a respirar entrecortadamente! quería patalear, zapatear el piso, pegarle a alguien, gritar groserías, todo eso y mucho mas, pero no podía. Tenia mucho público a su alrededor para desahogarse en ese momento….
_Señorita Utonio ¿Qué sucede?_ preguntó la maestra, viendo como Bombón, una muy furiosa, se sacaba algo de atrás y la encerraba en el puño. En cambio Yuuki se reía sin cesar contagiando a la mayoría de estudiantes con su risa estruendosa, haciéndola sospechar que ella tenía algo que ver con el repentino suceso.
_a ver chicos, volveré a explicar cada cosa del piano, las posiciones de los dedos, la forma de sentarse, notas musicales, acordes para principiantes_ decía esto enumerándolos con los dedos_ pero para eso…Burbuja ven por favor._
La chica se encontraba conversando alegremente con su amigo que había conocido tiempo atrás, contando sus anécdotas tanto de ellos como el de sus hermanos mayores, todo (claro omitiendo algunas cosillas, como la parte de volar, hablar con los animales, super-velocidad, etc. Ya que no sabia su identidad secreta)lo que no se han contado en persona. se mantenían en contacto a través del celular, teléfono, Messenger, Facebook. Hasta se podría decir que se habían vuelto viciosos a estos dos últimos. Sin embargo no pudieron continuar ya que el profesor Sakoto la llamaba.
El chico rubio la siguió con la mirada; una sonrisa de satisfacción se formaba en su cara. Apostaba que ya mismo se le salía la baba, pero es que no podía evitar mantener la boca cerradita. Soltó unas pequeñas risitas por tal pensamiento, también porque la muchacha iba saltando por cada escalón y sus cabellos cogidos en coletas brincaban dándole un toque infantil. Viéndola bien, tenia los listones celestes que élle había regalado hace unos días. Se emocionó un poco de lo normal y admiró el detalle de la rubia, haciéndolo que sonriera aun mas.
La suerte que tiene. Deseaba tanto que la ojiceleste estuviera aquí; rogándole por mucho tiempo para que asistieran en el conservatorio y aquí la ve. -El poder del convencimiento.- se decía una y otra vez. Al ser tan guapo nadie le diría que no.
Dejó de ojearla para ver que no solo él la contemplaba, otros chicos la devoraban con la vista. Suspiros, miradas embobada, una babita salida de unas cuantas bocas, ¡hacían las mismas cosas que él! ….
Su alegría dio una vuelta de 180 grados convirtiéndose en un visible enojo. Su pecho le dolía, algo dentro de él no dejaba de presionar y estrujar. y ese dolor más le enfurecía.
[…]
_y dime has tocado alguna vez el piano_ decía el profesor Sakoto tan emocionado. No podía evitarlo, pues ante el estaba la hija del Profesor, admirador de los grandes experimentos de su progenitor.
_pues… algo así, se defenderme_ recordó que un muchachito lindo y amable le había enseñado lo básico para poder estar en el nivel de él y así estar juntos.
Su mejor amigo, el rubio….el que le pidió con tantas insistencia que viniera a este lugar. ¿Que pasaría si sus hermanas se enteraran que ella fue la que le dijo al profesor que quería ir a la prestigiada escuela y conservatorio de Isabela Banjause?
_ya veo, bueno como veras este no es nuestro salón de trabajo, es solo un salón prestado, hasta que terminen de arreglar y limpiar tanto el salón como los pianos de mi aula original. Sin embargo necesito sacarme las dudas de que tanto sabes. Y dime que chico guapo quieres que te acompañe, ya que al ser considerablemente muchos compartimos los instrumentos en parejas ¿y el afortunado será…..?_ Sayo sabía que era en vano preguntar; ya tenía una ligera sospecha de que quien seria su tutor/acompañante.
Se sorprendió al escuchar o mejor dicho gritar un ¡YO-YO!, alzaban sus manos desesperadamente, brincaban, se estiraban. Ahora el sexo opuesto se hacia presente excepto uno, se podía apreciar que echaba humos por los oídos. Mientras que las chicas solo miraban con ojos de forma de corazón a cierto jovencito enojado. Lo hacia ver mas guapo y apetecible.
Una gotita en la cabeza de Burbuja no podía faltar, el profesor y ella hablaban bajito sin embargo todos escuchaban clarito por lo que estaban calladitos como ¡nunca! -Cerca de su oído escuchó de parte del maestro Sakoto _¡Vaya si que tienes muchos admiradores!_ ante tal comentario la chica quedó un poco confundida.
-¿Por qué batallaban por estar a su lado?- No dejaba de preguntarse cuando pasaba eso, pues esto no era la primera vez que le ocurría tales cosas.
_ ¡Chicos, chicos calmen las hormonas!_ después de decir esto soltó unas carcajadas con tan solo ver la cara roja y confusa de su acompañante.
Ya cuando tomó valor de hablar, no pudo articular ninguna palabra ya que se había escuchado un grito, pero no del salón sino de afuera… ¡más allá!
- ¿De donde provenía?-
Apostaba por pulpi (su muñeco de felpa) que era su hermana mayor, ella tenía unos pulmones impresionantes al gritar. Dejó la confusión para luego preocuparse por ella, tenia ganas de salir corriendo a buscarla pero no podía. Apenas Sayo la dejará ir a sentar, sacaría su celular y le preguntaría si ella había gritado y porque lo hizo, no por loca lo haría. ¿O si?
¡Jamás se había sentido tan feliz!
Aunque esa vez que le ganó a Bombón en el nintendo wii Mariokart. Porque es que la mayor tenía sus trucos bajo la manga:
Atajos, un dedo que le permitía escoger las mejores armas de ataque, mejor personaje, vehículo veloz. ¡ufff!, aunque posiblemente no estaba poniendo atención al juego, rara vez se dejaba ganar la ojirosa.
_bueno señorita…_fue interrumpida por la muchacha ojicafé.
_...por favor llámeme Bellota, nada mas, ni señorita, ni blablablá, ¿me entiende?_ dijo con la cabeza en alto, a leguas se veía que tenia su autoestima bien definida, comparada con las demás chicas.
_ Ok mi lady Bellota _dijo con tono burlón la chicaemo. La ojijade rió ante tal comentario, ni bien la conocía, ya le caía bien
_señoritas, por favor compórtense_ dijo con tono serio. De los tres hermanos que tenía, él era el más serio y tímido de ellos.
_cuando te vas a soltar ¿ah?_ le dio un puñetazo en su brazo. Esa muestra de cariño le dejaría un moretón, ¡que cambiaría de color! Primero verdoso, luego morado y después una combinación entre los dos colores. Solo deducía que le pasaba eso por ser muy blanco. Extraño….
_ñaña, por favor, deja de hacer eso, ¡o ya veras! _pero claro no porque fuera tímido, le impediría vengarse de aquel golpecito. No ahora, tenia que esperar.
-todo a su tiempo-pensó el ojimiel.
_bueno, dejando al hombre que me da miedo, a veces _ miedo porque alrededor suyo desprendía un aura negra-negra cuando se enojaba_ dime ¿como te llamas?_ trató de cambiar de tema lo mejor posible.
Viendo que la ojicafé le hacia unas señas y caras raras, intuyó que quería que le ayude con la situación "tenebrosa"_ Bellota Utonio.
_ ¿cuantos años tienes?
_ 14 años_
_ ¿color favorito?_
_verde_
_ ¿música?_
_de todo un poco_
_ ¿Perro o gato?_
_per-_-
_chicas, chicas, calmadas. No solo ustedes están en el aula_ dijo de nuevo con tono serio, ¿no se cansaba de estar así?, Si no pusiera su faceta de "adulto" no podría mantener el orden en este salón.
_Hiroshi, si sigues así de amargado, no encontraras novia_ le reprochó algo molesta por interrumpir su platica, se estaba divirtiendo. La muchacha tenia gustos similares a las de ella_ ¡pero es que ella es una preciosura de niña! _luego de decir esto, paso su brazo por el cuello de la ojiesmeralda y otro por su estomago.
_ ¡déjala ya! capaz la estas asfixiando, por eso esta colorada_ Hiroshi empezó a tirar de los brazos de su hermana para que la dejase libre a la chica, pero no lograba moverla ni un centímetro.
La verdad la nueva, no estaba roja por la llave que le aplicó la ojicafe, solo estaba roja de vergüenza, todo un show se desenlazaba en medio de la clase. Algunos reían al ver como peleaban por ella, sobretodo ese de ojos de color semejante a las de ella, reía a carcajadas abrazado de una chica muy bonita.
-no me llega ni a los talones-pensó.
Se extraño por tal pensamiento que a travesó por unos segundos por su cabeza, y ella que le importaba si era bonita o fea esa muchacha acompañada por el moreno. Suspiró y volvió a la realidad…
_ ¿em? …... ¿ya me dejan libre?…_ antes la tenían bien sujetada en un abrazo ahora tiraban de sus dos brazos, no le dolía, pero ya cansaba de ver el mundo moverse.
_déjala tu_ el aguafiestas
_no tu_ la emo
_Que tu_ el introvertido
_porque yo_ la extrovertida
_porque si_ el ojimiel
_y si no quiero, ¡Hiroshi!_ la ojicafe
_Dios, déjala ya, ¡Hitomi, hazme caso!_ el pelinegro
Ya que ninguno cedía, decidió halar sus brazos. Respiró hondo y con una pequeñez de fuerza los hizo caer al suelo, puso sus manos en sus caderas y dijo_ ¡Oigan tranquilos si quieren pueden compartirme!….. ¡Que quieren dividirme en dos! _ Los adultos "maduros", se miraron con una cara llena de odio, para luego no aguantar la risa.
Es verdad que locos fueron al pelearse por ella. Siempre era lo mismo, cuando llegaba alguien nuevo le preguntaba o mejor dicho batallaban para que se uniera en su equipo. Se agarraron las manos, y así utilizaron la ayuda mutua para levantarse, volvieron a caer ya que se escuchó un grito desgarrador.
Todos se miraron entre si, menos una.
"¿¡Bombón!"_pensó la pelinegra, velozmente sacó su iPhone, pero no pudo escribir nada ya que los gemelos peleones ya se encontraban a su lado viendo que hacia, le tocó nomas guardarlo en el bolsillo del pantalón.
_Nada profesora, no paso nada_ decía tratando de mantener la calma. ¡Pero no podía! 1. Porque una muchacha a sus espaldas reía gustosamente después de su gran acto de inmadurez. Y 2. Porque…. La veían y se reían, la veían y se reían, ¿¡Les parece gracioso el sufrimiento del prójimo!
Detuvieron sus risotadas, dejándola un poco confundida, ¿que cara habrá puesto para dejaran de burlarse?, sin embargo no lo demostró.
_ ¡TRANQUILA!…. ¡pero que sentido del humor tienes! _decía soltando unas carcajadas idénticas a las de su nueva archienemiga.
_ acaso no te dije que... ¡TE CALLARAS!_ le habló o más bien le gritó a esa vocecita molesta en su cabeza.
_ ¡Uy! ¡Pero que niña!_ dijo algo fastidiada por el comentario tosco.
Se preguntaran quien es la vocecilla que le habla; difícil de creer; pues es nada más y nada menos que Sora, su otro yo. Una persona pervertida, hipócrita, atrevida y más cosas horrendas y negativas que se podrían imaginar. En si Bombón sufría de trastorno de identidad disociativo, es decir doble personalidad. La que salía en momentos críticos, o sea cuando sus nervios llegaban al limite establecido (cuando un chico invade su espacio personal o la intimidaban demasiado)
Se cree que el culpable de esto fue el líder del trio de apestosos de 7 años, cuando la humillaron y derrotaron enfrente de toda Saltadilla, y por consecuencia echadas de ella (de tanto destruir la ciudad)
-¿nombre del trio de vándalos? pues el tiempo se encargó de borrarlos de su memoria- ¿en donde están ahora? Ni idea, cuando ellas se fueron, ellos desaparecieron junto con todos sus enemigos, lo extraño fue que…. una vez derrotadas por los chicos, him se reía como si alguno de sus planes estuviera en marcha, lo cual no tomaron en cuenta de que clase de peligro se aproximaba….
La soportó dos años, gracias a ella su autoestima bajó, se volvió torpe, tímida y evitaba constantemente a los chicos por miedo que Sora saliera. Sus padres preocupados por esta situación la llevaron al "loquero" para deshacerse de aquella personalidad molesta, hicieron muchos análisis muchas pruebas, que creyeron que con esto se esfumaría; sin embargo solo lograron que Sora se divirtiera con la incompetencia del SR. Banner –"el psiquiatra mas solicitado del mundo"- pero un día se aburrió y decidió mejor quedar aislada en un profundo sueño.
Luego que el estorbo se fuera. Bombón con su familia habían comenzado una nueva vida en Tokyo, todo era esplendido. Unos cuatro años sin problemas, sin villanos; había delincuentes pero eso se encargaba la policía -ser heroínas quedó atrás, pero eso no quería decir que no entrenaban (eran obligadas) para estar en forma-.
En su nuevo colegio era una chica popular, inteligente, y gustaba de todos los chicos, hasta se había vuelto enamoradiza (esa timidez "desapareció" junto con Sora). Un día le gustaba uno de tercero de colegio y al otro le gustaba uno de segundo. Si, todo lo que una chica normal tendría. Pero eso si lo torpe no se le quitaba.
Pero como nada es para siempre…De tanta gente que hay en el mundo, ¿Por qué ella debía tener otra personalidad? , de por si la tacharían como loca bipolar.
Fortuna (diosa griega), si que era una dama caprichosa que iba y venia como el viento, daba a unos y quitaba a otros. ¿Tendría una ruleta de casino para ver quien seria el siguiente en divertirla con sus alocadas ideas? En fin, que mas toca que conformarse con lo que le depara el futuro.
{..}
Isabel sabía que la morena, una ególatra y envidiosa, siempre escurridiza cuando quería castigarla ocultando cualquier señal u objeto que la delatara_ ¿como que no pasó nada?_ volvió a preguntar.
Bombón ardía por dentro, ganas de darle sus pataditas a esa Yuuki aunque no podía hacerlo, pero lo único que podía hacer es….._No se preocupe me he pinchado con un clavito salido de mi asiento_ tardó unos segundos en responder, pero por nada del mundo haría que esa Yuuki la viera toda encolerizada y soltara mas carcajadas. Mientras que en su puño apretaba con fuerza, aquellas tachuelas que habían aparecido como porarte de magia en su asiento, sintiendo que cada vez profundizaba el dolor. Más y más, y más en su mano derecha.
La instructora de cabellos cafés la miró entrecerrando los ojos, no muy convencida que digamos, seguido por un movimiento de cabeza y se agachó. Debido al grito, la había asustado y así botado su BB al suelo. (O sea BlackBerry XD)
Se volvió a sentar, aún con el puño cerrado, acercó su bolso con la otra mano poniéndolo en el pupitre. Respiró profundo y al fin abrió su mano. Se distrajo viendo como pequeñas pintitas de sangre salían, sonrió al ver que parte de su enojo se había ido; sacó su celular táctil, abrió el teclado y escribió rapidísimo -como dicen la practica hace al maestro- apenas se podía ver el movimiento de sus dedos, y mandó un mensaje a sus hermanas.
Terminado de enviarlo, guardo rápido su móvil ya que Isa se había virado a dar la clase, hablaba y hablaba y ni papa le entendía. ¡que desgracia!, ¿Porque su padre le había inscrito en este lugar?, ella podía intentarlo, pero le habían dicho que el violín era uno de los instrumentos más difíciles de tocar. Se necesitaba de mucha práctica y esencialmente un buen oído, no estaba segura si ella lo tenia, además seria un milagro si pudiera tocarlo en poco tiempo, lo cual no pasaría ni en un millón de años.
Dejó atrás su tremenda preocupación y miró a la maestra, la cual cerraba sus ojos violetas, posicionó el violín en su hombro y empezó a mover el palito y los dedos, ni sabia como se llamaba eso que llamaba palito algún día lo sabrá o mejor dicho muy pronto. Y así salió del instrumento una melodía hermosamente triste, melancólica, moviendo su cuerpo lentamente de un lado al otro al compas de la música.
La ojirosa agachó la mirada y vio en su pupitre ¿agua?, rápidamente tocó sus mejillas las cuales unas gotitas saladas caían sin parar, le había llegado al corazón, ¡Wow que poder!, miró a su alrededor al parecer no solo ella le había conmovido. Algunos, NO todos, de sus compañeros limpiaban sus ojos para que nadie notara su silencioso llanto. Los gemelos se restregaban una y otra vez sus orbes naranja.
_ ¡Uy que tiernos!_ pensó Bombón.
Puso sus manos en sus mejillas y sus codos en el pupitre, y se dejó llevar…
-para algunas personas la música influye en sus sentimientos. Ojala toque así de hermoso que Isa_ Pensó nuevamente.
_no lo creo…._nuevamente esa voz burlona surgió
_sniff sniff… ¡ni hables que tú tampoco podrías!_
_a que si_
_a que no_
_A QUE SI Y PUNTO FINAL_.
_A QUE N... para que me ponga a discutir contigo, o ¿debería decir yo misma? Bueno en fin igual no vales la pena_.
_QUE si VALGO
_ ¡Que NO y punto!, que peleona e inmadura que eres y yo también que te sigo la corriente, loca._ _ ¡pues loca tú!, que hablas conmigo, por cierto te están viendo..._
[…]
La profesora hace un momento había cerrados los ojos, ahora su vista la tenia clavada a la pelinaranja, sonreía con dulzura, le parecía encantador que le haya llegado su melodía, aunque la había notado distante a la ojirosa -¿en que estará pensando? o… ¿En quien?-se habló así misma con un toque de picardía.
Para dejar ese ambiente penoso y triste cambio de música a una más inspiradora y alegre, los alumnos habían dejado de llorar para ahora sonreír y disfrutar.
[…]
Sintió que su bolso vibraba, no hizo caso omiso y siguió escuchando esa música relajante, tranquilizadora, era como que si en ese instante no existiera nada, solo ella y la preciosa melodía. Le dio unas ganas tremendas de coger su instrumento y acompañarla en su demostración, pero se acordó que ni siquiera sabía posicionarlo ni mucho menos manejarlo. Se entristeció un poco con solo recordar tal enigma.
Terminando de tocar los últimas notas en el violín, aunque ya la habían escuchado y tocado el año anterior, lo volvió a retomar por su nueva pupila_ Bueno se acuerdan de esta ¿verdad?_ miró a los alumnos que se encontraba a su derecha, bajó el instrumento de su hombro y lo puso a un lado. Siendo buena tocando, no impedía que le doliese los brazos de tanto estar así. _se llama…._
[…]
Los ojos de la nueva le pesaban, quería prestar atención, pero lo de la noche anterior se la cobraban hoy. ¡Pero que sueño tenia!, es como si no hubiera dormido nada de nada, cabeceaba, no podía evitarlo.
_ Pues claro acostarse a las 1AM o más y levantarse a las 6Am…. ¿crees que eso es dormir?, ¿Qué le ves de bonito a los libros?
_eso no te importa me encanta leerlos, enriquezco mi vocabulario, MAMI_ la última palabra la recalcó. Haciendo que la de adentro respondiera con un bufido.
Lo peor fue que la profe había retomado su demostración con una nana, ¡que horror!, Fortuna estaba en su contra -el viento fresco rodeándole el cuerpo, una nana deliciosamente agradable para sus oídos, una mesita preparada para su cabeza, el sol que irradiaba hace unos horas su caminar, no obstante era cubierta por un manto de nubes oscuras- ¿Quién no se resistiría a ese ambiente placentero? Hasta se podría decir que la cama la llamaba a gritos.
Sacó su cell y así evitar dormirse. Haciendo fuerza sobrehumana de no cerrar sus ojos, determinados a cerrarse, salvo que no se iba a rendir por nada del mundo. -Juró que nada ni nadie lograría vencerla, de nuevo- Al querer ver la hora vio que había recibido dos mensajes, sobó sus ojos para poder leer, mas no pudo responderlo…
_ejem ejem _ escuchó muy cerca de ella una tosecita, que molestaba su concentración….- alguien a de estar con gripe, que tome jarabe para la tos-pensó la muchacha.
_ejem, ejem_ ¡caramba! ¿Pero que querrá?, igualmente no hizo cazo omiso y continuo con su tarea de escribir.
Nuevamente esa tosecita insistente, entonces alzó su mirada ya hastiada, encontrándose con…. ¡la maestra!, la cual se había dado cuenta que no estaba prestando atención y no por nada volvía a repetir esa clase. Abrió sus ojos a más no poder. Era la primera vez que la pillaban leyendo un mensaje. Estaba tan sorprendida y avergonzada que solo salió a duras penas un _lo siento, no volverá a pasar_ tragó saliva un poco fuerte.
_espero que así sea Señorita_ que pena, Isa creía que ella seria su aprendiz modelo aparte del pelirrojo que por cierto peritoen la materia. La cual no daba demostraciones gratis, claroque tampoco por dinero. Si querían que toque hubiera que rogárselo con una semana de anticipación.
Pero como dicen- la esperanza es lo último que se pierde- confiaría ciegamente en Bombón porque quería con todo su corazón que ella la ayudase con cierto pelirrojo obcecado y presumido.
Guardó lo más rápido que pudo el objeto que le causó problemas, y agachó la cabeza, miró de reojo como la educadora se alejaba de su puesto. Otra vez esas risitas chillonas provenientes de atrás.
¡DIOS, sácame de este lugar, no es mucho pedir! O ¿si?_ rogó en un susurro audible para sus dos compañeros gemelos, que solo la miraban con una sonrisa arrogante.
Seguido de eso tocó un timbre ruidoso, era como golpear unos gongs con furia, que anunciaba el comienzo del receso. Sus compañeros salieron como una manada de antílopes perseguidos por su depredador. Quedando solo tres personas. La pelinaranja empezó a leer los mensajes que no pudo leer por cierta personita que la había descubierto, teniendo la vista en el aparato caminó distraídamente a la salida del aula; seguida por dos estudiantes. Yuuki apresuró el paso e impidió que ésta saliera, poniendo todo su cuerpo en la puerta.
_ Hola Bombón, sé que tuviste una mala impresión de mi y lo siento, pero desde ahora quiero ser tu amiga_ dijo tranquilamente besando sus dos mejillas en forma amistosa.
