Konnichiwa!

Este fic va dedicado a Midori Susuki (espero te guste ^^)

Disclaimer: KHR! no me pertenece, es de Amano-sensei.

Nota; perdón T-T el lemmon saldrá en el próximo capítulo, es que calculé mal u_u


Salieron de la mansión.

Caminaban a paso medio, hasta que la chica hipó.

—¿Qué sucede Haru? —inquirió el muchacho.

—El cine queda muy lejos desu, tendríamos que haber venido en auto —empezó a desanimarse, sintió unos brazos cargarla cual novia y se sonrojó.

—¿Q-Qué haces? —tartamudeó. La ilusión sonrió.

—Apresuro el paso —. La chica se afianzó a él, ocultando su rostro en el pecho del varón. Sintiendo el aire de los grandes saltos sobre sí.

Al llegar a la cuidad, la bajo con cuidado pero sin emoción. Recordó que era el Vongola, e intentó sonreír a medias.

—¡Bien! ¡Busquemos el cine desu! —. Caminaron unos diez minutos, había varias personas.

En cartelera películas de cada género.

La chica miró emocionada el cinema, y sonrió.

Los ojos internos inexpresivos verdes, que en ese momento eran coloreados de naranja la contemplaron.

—¿Qué película quiere-s ver? —preguntó.

—¡Hahi! Haru quiere una película romántica, pero no sé cuál prefieras desu —mencionó consternada.

—De magia —comentó.

—Mm —meditó la chica, miró todos los anuncios — ¿Qué le parece el hechizo del águila* desu?

¿Qué diría el Vongola?

—Ah, escoge la que quieras —. Miura observó el rostro del chico, intentando descifrar algo, preguntó —¿Nunca has visto una película en cine? —. El joven parpadeó, y encogió los hombros.

—Soy bueno con las ilusiones, no necesito del cine, Haru —respondió, ella sonrió ante el comentario que había soltado sin pensar demasiado.

—Bien, entonces veremos esa desu~ —. Compraron los boletos en taquilla y entraron, acomodándose en la parte más alta de la sala.

La película empezó, presentando a un ladrón escapar de prisión. Éste conoció a un guerrero que le ayudó, junto a su fiel halcón.

Haru miraba la pantalla con emoción. Fran observaba las imágenes sin verdadero interés, prefería ver a la castaña de reojo.

En una escena donde se desvela la verdad del lobo y el halcón, de su maldición y su amor imposible. Haru soltó unas lágrimas, mientras el joven intentaba entender por qué ella lloraba. Observó la proyección hasta el final, y a pesar de no ser la mejor película, fue entretenida.

Al salir, ella hablaba de el desarrollo, y los personajes.

—¿Qué te pareció? —sus ojos chocolate brillaban expectantes, él suspiró y respondió.

—Tuvo lo que Haru dijo; magia y romance —esbozó una sonrisa con el rostro de Tsunayoshi en su faz.

La mujer frunció las cejas.

—Pregunté sí te gustó, no sí tuvo lo que Haru dijo desu —infló las mejillas. El ilusionista no perdía gesto alguno, era tan nuevo todo.

—Ah, me gusta —. Ella se sonrojo, y lo jaló a una heladería.

Miura compró dos conos de helado, uno de menta y otro de chocolate.

Extendió ambos al muchacho.

—Escoge desu~ —. Tomó el de cacao, y empezó a saborearlo. Haru iba a probar el suyo, cuando la empujaron y terminó batiendo todo el helado en la figura de Sawada, Miura se disculpó de forma exagerada, y observó que el chico tenía hasta las manos batidas de aquel postre.

Él observó sus manos, -entre sus dedos cuando perdió el balance -quedaban trazos de ambos sabores. La miró toda roja y pidiendo perdón, le quería jugar una broma, y procedió.

El chico llevó sus dedos a sus labios

—Haru, esto sabe dulce —dijo mientras veía el sonrojado rostro de Miura.

—¡Hahi! —bajó el rostro y llevó su mano al pecho, tenía que calmar su palpitante corazón. Él no es Tsuna-san, no puedo sentirme así por él, pero…

Elevó su vista, y miró la imagen de la persona que siempre amo, sin embargo, el chico frente a ella, tenía una extraña expresión de indiferencia e inocencia. Era lindo.

Tal vez no sea Tsuna-san, pero eso no quiere decir que no pueda amarlo desu.

Sonrió, y lo abrazó. Cayendo los dos al piso. Fran con una ceja elevada y ella con las mejillas arreboladas.

—Me gustas desu~ —exclamó, en ese momento el corazón del ilusionista empezó a trabajar de manera distinta a la usual, pero él no se percató de ello.

—Pesas —pronunció mirándola, ella se levantó apenada.

El día terminaba, parejas se veían por todos lados de la plaza siciliana. Ellos dos caminaban tomados de la mano.

—Es tarde —dijo el chico al ver arribar el anochecer. El camino era largo y boscoso, además no quería regresar aún.

Apretó la mano de la chica.

—Podemos ir a un hotel, Haru —. Ella se sonrojó completamente, él la soltó al darse cuenta de lo que había dicho.

¿Eh? ¿Eso salió de mi boca? ¿Hotel?

¿Hacer eso que leí en las revistas de Lussu-ne o del pervertido de Levi-san?

La observó, esas mejillas sonrosadas, esos labios rojizos, esos ojos que tenían luz propia pero se veían sorprendidos en estos momentos. La vergüenza combinada con su inocencia era arrebatadora. Por un momento sintió que su respiración se detuvo.

Sí, quiero hacer eso con Haru-san, pero… ¿ella?

—¿Hahi? —. Estaba confundida, todo era tan rápido. Además ella quería conocerlo mejor, pero… su corazón no sentía duda sino paz. Tragó saliva, y tomó con suavidad la mano del chico, apretándola.

Haru…san

Internamente esos ojos jade la observaban, aunque en el exterior fueran miel anaranjados.

Los ojos cafés de Miura eran escondidos bajó sus flequillos, pero se podía apreciar el rojo intensó en su rostro. El ilusionista esbozó una tenue sonrisa, aceptó la mano de la chica y caminó rumbo al "Rouge Magestic"

[***]

¡Hahi! ¿Qué estoy haciendo?

Pensó al mirar la lujosa habitación con grandes vitrales, pasando a la alcoba, observando la cama King-size, las sábanas de seda, la iluminación cálida y los adornos exquisitos de aquel cuarto.

¿Esto será suficiente?, según el baka-senpai, se debe de tratar a una mujer como una princesa al hacer eso.

Le faltaba algo a ojos del muchacho. Cerró sus ojos y pensó por largo rato, sin observar la apenada y confundida faz de la mujer.

Ah, ya sé.

Del techo de la habitación comenzaron a caer pétalos de rosas rojas, y blancas.

Los iris chocolate de Miura se iluminaron, eso era tan romántico.

—¡Hahi! ¿De dónde salieron las flores desu? —fingió ignorancia al preguntar.

Fran se palmeó internamente, idiota, se me olvidó que ahora soy el Vongola.

—Es un servicio del hotel, Haru —respondió indiferente, ella sonrió ante la hermosa visión.

—Es muy lindo desu —y besó la mejilla del joven.

Las mejillas del joven se tiñeron tenuemente, no sabía qué hacer o por dónde empezar.

Respiró.

Bien, soy el Vongola. Él tiene experiencia, pero yo no ¿qué hago? Ah~ un beso, todo comienza ahí.

—Haru —llamó, observándola, contemplándola. Se ve hermosa.

¿eh?

Al tener su atención, se acercó pasible a ella, acarició con la yema de sus dedos el rostro cremoso de la señorita que convertiría en mujer. Miura cerró sus ojos, esperando el contacto.

De verdad la imagen ante el chico era arrebatadora, virtuosamente seductora.

Miró aquellos labios gruesos, apetecibles y rosados. Acercó su rostro, mezclando su respiración con la de ella. El cálido aliento acariciaba el rostro del contrario, provocando un cosquilleo interno en cada uno. Los labios de ellos apenas se rozaron pero sintieron una corriente eléctrica en todo su cuerpo, otro roce; suave y tierno.

Con timidez abrieron los labios, acariciándose mutuamente sin saber qué hacer. El instinto empezó a nacer en ellos así como una ansiedad. Él pasó delicadamente su lengua sobre los labios de ella, estremeciéndola.

Ella enredó sus brazos en el cuello del varón, y apretó un poco sus bocas, uniéndose y separándose. Él la tomó de la cintura, acercándola así.

El calor de sus cuerpos incrementaba por dentro, querían más del contrario, pero no sabían cómo obtenerlo.

El muchacho acarició nuevamente con su lengua los féminos labios, y la introdujo en la cavidad de la mujer, sintiendo el calor y la saliva de ella mezclase con la suya. Al principió ambos sintieron ahogarse, pero lentamente se acostumbraron, separándose para tomar aire y continuar con el seductor baile que sus bocas empezaban a valsar.

Sentían el deseo y el calor a flor de piel. Algo inexperimentado para ellos con anterioridad.

Era difícil lidiar con aquello en su pecho que empezaba a oprimirse.

Haru abrió sus ojos cuando se separaron, los anaranjados de aquella imagen de Tsuna-san cambiaban a un verde jade. Aquel verde era maravilloso, quería ver más de él.

Cuando el chico miró su reflejó, curvó un poco las cejas. Aquella persona en las orbes chocolate no era él. Era Sawada Tsunayoshi, el Vogola Decimo. Miura no lo amaba a él, sino que ese sonrojo, ese brillo en su mirada y faz iban dirigidos a una sola persona, y no era él.

Se alejó de ella al sentir que le faltó el aire al oprimirse algo dentro de su pecho. No quería ver al Vongola en los ojos de Haru, quería verse él, sólo él.


Muchas gracias por sus reviews a; Naomi17Misora (kya! gracias *un abrazo* también te quiero n_n Espero salgas de ese bloqueo para que sigas escribiendo ^^ y que te vaya super en la Universidad, la verdad que absorve mucho tiempo T-T pero tú puedes, gambatte! :D) Midori Susuki (Gracias *o* soy feliz de que te guste, y de verdad prometo no atrasar más el lemmon u_u es que tuve que cortar el capítulo aquí por falta de tiempo T-T)

Nombre en inglés de la película; Ladyhawke (La Dama Halcón). A mi me gustó aunque no esté de moda ni sea grandiosa, pero es linda en la parte romantica n_n

Ja ne~! ;D