5 – Retroceso
Fiel a mi palabra, regresé al hospital. Quise dormir allí, incluso, aunque admito que quizás fuera para paliar un poco esa culpabilidad latente que tenía dentro y me reconcomía por minutos. Logan no era capaz de comprender el por qué de tanta entrega, debía de pensar que yo debería seguir enfadada, quizás sí que estaba autoflagelándose con el látigo de la culpa un poco más de lo necesario por el daño causado en su momento.
Solo pasé junto a su cama la primera noche. Al día siguiente, Logan insistió en que volviese al apartamento y tratase de hacer un poco de vida normal, fuese a clase y todas esas cosas que de repente eran tan intrascendentales. En vez de reenganchar las clases, que era lo que debería haber hecho, sobre todo para que a Paris no le diese un ataque, me marché a Stars Hollow de nuevo. No sabía por qué, pero me sentía tranquila y segura en el pueblo, como si nada inesperado pudiese alcanzarme allí.
- ¡Oh! ¡Oh, Dios! – exclamó mamá sobresaltada al chocarse conmigo en la puerta.
- ¡Ah! – exclamé, sorprendida, y reculé unos pasos, tanto que casi me caí -. Pero ¡¿qué pasa?!
- Oí ruidos – se explicó ella con una mano sobre el pecho -, pensé que igual era un loco con un hacha…
- Te dije que ese coche no era el de un psicópata – intervino Luke uniéndose a nosotras con calma. Me sonrió -. Hola, Rory. ¿Cómo está Logan?
- Muy calmado… y hecho un asco, la verdad, pero respira y articula palabras y si le das con un palo se mueve, así que los médicos son optimistas y a mí me obligan a serlo. No quiere verme atrapada en el hospital, entre él y su médico casi me han echado de allí.
- ¿Vienes de visita? – preguntó mamá instándome a seguirla hacia la cocina. Sobre la mesa había todo un despliegue de chucherías cargadas de aditivos que seguramente mamá estaba devorando mientras Luke cocinaba lo que hervía desde los fogones (que, por cierto, olía que alimentaba).
- Pensaba quedarme unos días, no me siento cómoda en casa de Logan… sin él – añadí al final. Mamá enarcó una ceja, pero no dijo nada, y Luke asintió comprensivo y ajeno a los verdaderos motivos.
Así que me instalé en mi dormitorio de siempre y me dediqué a mantener la cabeza ocupada estudiando todo el día. A la mañana siguiente fui al hospital de nuevo y cuando regresé a la hora de comer a casa descubrí que Luke estaba trabajando y mamá comía en el hotel, por lo que rebusqué en las sobras de comida china del frigo.
Estaba calentando unos rollitos de primavera de aspecto sospechoso en el microondas cuando sonó el timbre.
- Babette, ya sabes que puedes entrar por la puerta de atrás – grité mientras iba a abrir.
Y me quedé congelada cuando vi quién me esperaba en el umbral de la puerta.
- Jess…
OoOoOOoOoOoOOoOoOoOOoOoOoOOoO
Y con eso y un bizcocho… os dejo con la intriga xD
Un beso,
Kira.
