Gracias a Speisla Cartoon Cartoon,, Bjlauri,, blackrose2797,, InmortalRose por leer y aber dejado review,, qe bno qe les guste la historia y espero qe lo qe viene tmbn les guste,, bno sin más qe decir aqi esta el segundo capitulo,, (por cierto trato de actualizar marcas rojas,, pero no me deja subir el otro capitulo enla historia así qe me tardare un poco pro tratare de arreglarlo)

2.- Pesadilla.

Una nube negra se cernía sobre mi cabeza y oscurecía todo a su paso. Gire a todos lados buscando algún indicio de luz, pero no había nada. Comencé a sentir un extraño picor en la garganta. Me lleve la mano y la note ligeramente mojada. A los pocos segundos supe que era sangre. Tape con mi mano la herida y apreté para que la sangre no saliera pero sentí como el liquido se resbalaba por mis dedos y caía al suelo con un leve sonido.

A pesar de la poca visión que tenia note que mis ojos se ponían llorosos y como varias lagrimas comenzaban a derramarse por mis mejillas. No comprendía la razón por la cual lloraba, solo sabia que no podía parar, por más que lo intentara.

En medio de esa oscuridad sentí como algo me rodeaba la cadera y tapaba mi boca. Aquello tiro de mi y me alejo de todo. Lo ultimo que fui capaz de ver fue dos figuras, una que poseía unas alas y la otra lo que parecían ser unos cuernos. Pero no pude ver sus rostros ya que había una luz detrás de ellos y me impedía mirar algo que no fueran sus siluetas. Después todo se oscureció.

Abrí los ojos cuando estaba revolcándome en la cama. Estaba sudando y respiraba continuamente. Tantee hasta que encontré la lámpara que tenia en la mesita de noche al lado de mi cama. Cuando la pequeña habitación estuvo iluminada sentí como me comenzaba a relajar poco a poco. Mire el reloj al lado de la lámpara, marcaba las tres de la mañana.

Resople sonoramente, faltaban todavía cinco horas para que me pudiera ir a la escuela. Y aunque lo intentara no podría ni quería dormir. Me levante de la cama y me dirigí al baño. Me lave la cara y despegue mi mente.

Volví a salir y me senté al borde de la cama sin comprender el sentido de aquel sueño. En realidad me había dado miedo, jamás había soñado algo tan aterrador como aquello.

-Debería dejar de leer novelas de terror- dije en un susurro posando los ojos en libro de terror que estaba en mi cama.

Pero algo dentro de mí me dijo que eso no tenía nada que ver, durante gran parte de mi vida había leído esos libros y jamás había tenido un sueño tan aterrador.

Me levante de la cama y camine hasta la pequeña cocina. Saque una taza y me prepare un té que me relajara. Cuando ya estaba listo sostuve la taza entre mis manos cerca de mi cara y aspire el olor. Aquello me tranquilizo un poco más. Comencé a darle algunos sorbos mientras analizaba mi sueño.

Pero pasados unos minutos me di cuenta de que tal vez le estaba dando demasiada importancia a algo que no la merecía. Deje la taza en la barra y volví a ir a mi habitación. Me acomode en la cama y tome el libro entre mis manos. Comencé a leer hasta que empezó a entrar luz por la ventana de mi cuarto.

Deje el libro en la cama y mire el reloj. Ya marcaba las seis de la mañana. Me dirigí al baño y me duche tranquilamente. El agua helada recorriendo mi piel me había hecho olvidar todo lo relacionado con mi sueño. Me vestí sencillamente y me dirigí a la cocina de nuevo. Me tome otra taza de té y una barra de cereal, aunque no tenía hambre en realidad.

Mire el reloj que había en la pared. Ya eran las siete de la mañana, pero de todas formas aun así me quedaba una hora para irme. Pensé un momento en volver a leer pero sabía que si lo hacía era posible que llegara tarde a la escuela. Tome la mochila y me senté en la mesa de la cocina. Saque un libro y me sorprendió al ver que era el libro de literatura, la clase en la que compartía asiento con el chico de ojos verdes.

Sacudí la cabeza con rapidez y comencé a hojearlo sin ningún interés, de vez en cuando me detenía en algo que me parecía interesante y lo leía pero después continuaba mirando distraídamente.

Unos golpes en la puerta me sobresaltaron. Guarde el libro en la mochila, me la colgué y abrí. Garfield estaba parado frente a mi ahogando un bostezo.

-Nos vamos?- pregunto.

-De acuerdo.

Durante el camino note que sus ojos se cerraban varias veces y que sacudía la cabeza intentando despejar el sueño.

-Noche larga Gar?- pregunte distraídamente.

-Si con todo lo que me dejaron por hacer no pude dormir muy bien- sus palabras fueron interrumpidas por un bostezo- pero veo el lado bueno avance con un trabajo que es para la próxima semana.

-Eso si es un avance en ti- respondí.

Cuando llegamos a la universidad cada uno tomo caminos separados. Cuando llegue al aula de literatura la puerta se abrió de repente. Di un paso hacía atrás para no tropezarme con nadie ese día y me sorprendió de ver al chico de ojos azules. El se sorprendió al verme pero después me dedico una cálida sonrisa.

-Hola Rachel.

-Como sabes mi nombre?

El se rio suavemente.

-Lo vi ayer en tus libros- dijo el apuntando el libro que llevaba en la mano.

Baje la mirada y asentí.

-Nos vemos luego- dijo pasando a mi lado y rozándome suavemente el hombro. El contacto me dejo paralizada, pero no por tener una sensación o algo parecido sino porque en el momento en que nuestro hombros se tocaron rápidas imágenes aparecieron en mi mente del sueño y parecía haber algo más, pero fue demasiado rápido.

-Lo siento – dijo.

-Si, no importa- respondí.

Entre al salón y camine hasta el mismo asiento del día anterior. Coloque el libro sobre la mesa y clave los ojos en el, pero deje que mi mente vagara levemente durante los minutos en los que se lleno el salón.

-Hola- dijo una voz a mi lado.

Alce la vista para ver al chico de cabello rubio oscuro y ojos verdes sentarse a mi lado.

-Hola- respondí y mire hacía enfrente.

-Ya que se podría decir que seremos compañeros en esta clase creo que deberíamos llevarnos mejor.

-Preferiría prestar atención a la clase que a tu deslumbrante sonrisa- dije dándole un rápido vistazo.

Se rio ante mi comentario y eso me hizo rodar los ojos.

-Bueno a mi y a mi deslumbrante sonrisa nos encantaría saber tu nombre.

-No creo que les importe- dije dedicándole una mirada fría.

-Vamos, no tienes nada que perder…

-Tampoco algo que ganar.

-Podría invitarte a cenar- dijo.

-No gracias tengo planes.

-Ni siquiera he dicho un día- lejos de molestarse parecía que se divertía.

Pensé en una rápida excusa que podría darle para que me dejara en paz. Y lo único que se me ocurrió fue…

-Lo siento pero tengo novio.

-Quien? El rubio de ojos verdes?

-Les molestaría conversar en otro momento- dijo una voz frente de nosotros.

Alzamos la vista para encontrarnos al profesor mirándonos con gesto de desaprobación. Me encogí en hombros y abrí el libro en la página que estaba escrita en el pizarrón. El chico se enderezo y abrió el libro disimuladamente.

Me concentre en lo que había escrito en la página hasta que la clase finalizo. Guarde el libro en la mochila y estaba dispuesta a salir pero el chico me detuvo por el brazo. Como había pasado una hora antes me quede helada y algunas imágenes se revivieron en mi mente. Me sacudí rápidamente su brazo y me gire.

Por la mirada que me dirigió estuve segura que vio el terror en mis ojos.

-Lo siento no quería asustarte.

-No… no importa- dije aclarándome la garganta.

-Entonces me diras tu nombre?

-Si te lo digo me dejaras en paz?- él asintió- Rachel.

-Es un gusto Rachel yo soy Jason- extendió su mano hacía mi, pero yo no la tome solo lo mire.

Dejo caer la mano y me miro con curiosidad. Me limite a dar la vuelta y salir del salón antes de que algo más extraño pasara. Camine por los pasillos buscando mi siguiente aula. No recordaba que clase era, en ese momento lo único que acaparaba mi mente era el sueño que había tenido.

Iba tan distraída que no me fije que alguien había derramado un liquido en el suelo. En cuanto pase por ahí mi pie se deslizo y sentí que perdía el equilibrio. Pero antes de que me cayera sentí como algo me tomaba por el brazo. Me pare y me encontré con unos ojos azules.

Me sacudí su agarre con rapidez y me aleje de él un paso. Al igual que Jason me miro extraño pero no me importo. Desvie la vista y me concentre en el suelo

-Gracias.

-De nada.

Nos quedamos en silencio por unos segundos.

-Yo… tengo que irme- dije.

-De acuerdo- se iba a dar la vuelta pero se detuvo- por cierto mi nombre el Richard, pero puedes decirme Dick.

Asentí y camine hasta mi siguiente clase con la cabeza llena de extrañas imágenes que no dejaban de repetirse una y otra vez en mi mente sobre enormes alas blancas y enormes cuernos rojos.

Bueno aquí dejo este capitulo.