N/a: Les juro que el capítulo anterior lo odié D: Está mal redactado en algunas partes y las cosas pasan muy rápido y mal y ahh! D: Bueno… espero poder compensarlo con este capítulo y de paso agradezco a los que aún cuando este fic se volvió M me siguen leyendo n_n Bueno… los dejo con el siguiente cap, esperando que esta vez sea mejor que el anterior . jeje… Oh! Debo decir que este es como un Spin-Off del fic, como un extra para explicar algunas cosas(?) xD y es la única, me oyen ÚNICA xD vez que haré que esté en distintas POV's (Point Of View… prácticamente 'Punto de Vista' xD)… pa que se entienda mejor, pues xD Y ya, los dejo pa que lean xP Disfruten xDD

Disclaimer: Pues… Lovely Complex no me pertenece… Todo es de Aya Nakahara-sama :D

Capítulo Cinco: Juegos del destino, parte I.

Otani' POV - Dos años y medio atrás.

Realmente no sé por qué demonios estoy haciendo esto. Me encuentro en mi habitación, parado junto a mi cama con una maleta abierta, mientras, con rabia, aviento mi ropa dentro, sin importar cómo quede. No puedo evitar resoplar como mil veces, maldecir otras veinte y apretar lo que sea que se encuentre en mis manos como si quisiera destruirlo. Luego de eso solté un gritito de impotencia y me sostuve el cabello, realmente sin comprender. Lo sacudí y me maldije a mí mismo, pensando en qué idiotez estaba a punto de hacer. En mi mente el recuerdo de la noche anterior golpeaba contra las paredes de mi cráneo, con una violencia y un enojo inmensurables. Quería retroceder el tiempo, callarle la maldita boca y callármela a mí mismo también. Es más, quisiera retroceder incluso aún más, y matar a Nobuko por haberle sugerido la estúpida idea. Demonios, quería incluso retroceder hasta el momento de mi graduación de la preparatoria, quería enmendar tantas estupideces que hice, tantas cosas que me callé ese día… Ah, maldita sea, de nada serviría. Ella es mi mejor amiga, sólo eso.

Si me le hubiera confesado en nuestra graduación seguramente hubiera pensado que era una broma y se hubiera reído… probablemente me hubiera golpeado o algo peor. Pero tal vez eso era lo que necesitaba; quizás necesitaba que me destrozara el corazón de ese modo para que pudiera odiarla y así olvidarla con el paso del tiempo… Pero no, aquí estoy, haciendo mis maletas, dejando mi preciado hogar para ir detrás de la chica más estúpida y perfecta que existe en mi mundo. Y no debía pensar eso, no debía… pues antes yo la odiaba y no quería nada que ver con ella.

Y de un día para otro, me encontré necesitándola. Me sentí tan terrible, aún me siento así; culpable, molesto, culpable, hipnotizado, idiota, culpable, culpable, tan culpable… y lo peor: esperanzado. Aún sigo esperando que ella reaccione y se de cuenta de lo que estoy haciendo en este momento por ella. Quiero decir, ¡me estoy mudando del sitio que me vio nacer, de la ciudad dónde mis sueños y mis anhelos se realizaron! ¡El lugar dónde tenía mi vida planeada y mi profesión se ejercería perfectamente! Lugar donde tengo amigos, familia, hogar, todo… Todo lo estoy dejando por ella.

¿Qué tan difícil es darse cuenta de ello? ¿Por qué no simplemente me mira y se da cuenta de lo idiota que soy y de cuánto estoy dispuesto a dar porque no quiero separarme de ella? Si hubiera sido mi novia, mi estado egoísta hubiera hecho acto de presencia en el mismo momento en que ella me mencionara que quería irse a Tokio. La haría sentir culpable (de hecho lo intenté ayer, pero sin usarme a mí como incentivo para hacerla sentir mal), la haría darse cuenta de que todo lo que necesita lo tenía aquí mismo, que había Universidades para moda y todo… Bueno, sí, se lo dije todo ayer, pero ella no me escuchó…, tenía su mente muy enfocada en lo que deseaba y no le importaba dejar a su familia, su hogar, a sus amigos… incluso a mí para obtenerlo. Ella estaba convencida de que si estudiaba para ser estilista en Tokio todos sus sueños se harían realidad. Y por más que intenté hacerla razonar, especialmente de que estaría sola allá, ella seguía terca en que lograría salir adelante sola. Y, justo en ese instante, fue donde tuve que echar a perder mi vida, pues la llamé idiota y le grité que no puedes lograr nada si te encuentras solo, y entonces me vio con los ojos llenos de lágrimas y me suplicó que me fuera con ella, pues yo era el único de todos sus amigos que ya había terminado la carrera y porque, según ella, viviría mejor allá. Y el resto de la noche fue de ella tratando de hacer que accediera a mudarme a Tokio. Yo me negué, tantas veces como pude, pero ella seguía insistiéndome, se acercó a mí y me dijo que ambos viviríamos mejor y que lograríamos ser felices allá. Estaba tan cerca de mí… rogándome que no la dejara sola, que yo era su mejor amigo y que sin mí ella no era nada. Finalmente me rompí frente a ella y le grité tantas cosas… le reclamé el ser tan egoísta como para pedirme que dejara todo por ella. La hice llorar incluso más, haciéndome el fuerte, haciéndola creer que no me importaba lo que le fuera a pasar, cuando por dentro quería que no se fuera. Deseaba tanto que no me abandonara… por eso estaba tan molesto. Por eso ella me golpeó y yo la golpeé. Me gritó que me odiaba y yo también. Le grité que prefería morirme antes de mudarme con ella y entonces vi que realmente la lastimé, porque me golpeó tanto que pensé que me iba a dejar secuelas y lloró con más fuerzas, repitiendo todo lo anterior (gritos, '¡te odio!' y más lágrimas…). Me dijo tantas veces que me odiaba, que me sentí enfermo. Me sentí la peor basura del mundo, y cuando se fue corriendo, corrí tras ella.

La alcancé antes de que llegara a su casa, la sostuve de la muñeca y me miró con furia. Le pedí disculpas y sus ojos, que ya habían llorado demasiado, se inundaron con nuevas lágrimas y me abrazó. Fue la primera vez que me abrazó, la única vez que lo ha hecho. No desperdicié ni un segundo y la abracé fuertemente, siendo yo ahora el que le rogaba que se quedara, pero ella se separó levemente de mí y me miró con una intensidad que hizo que me ruborizara. Entonces, me dijo que si tanto quería que se quedara, debería irme con ella. La odié tanto, incluso se lo dije, se lo repetí tantas veces como ella lo había hecho unos momentos atrás y entonces accedí. Su rostro se iluminó tanto que pensé que me quedaría ciego. Su sonrisa brillaba tanto que la oscuridad de la noche no la podía ver. Tuve ganas de pararme de puntitas y besarla, al menos un beso rápido… pero ella se separó completamente de mí y me agradeció lo que estaba haciendo por ella. Sonreí débilmente, maldiciéndome por pensar en besar a mi mejor amiga. Ella me necesitaba allá, no quería estar sola, y yo no quería que se fuera… era comprensible que accediera, ¿cierto? No era necesariamente porque estuviera loco por ella… ¿cierto?

Risa's POV - Dos años y medio, un día atrás, después de la pelea.

Realmente me hizo feliz el saber que se iría conmigo. Quise abrazarlo nuevamente pero pensé que probablemente a él no le gustaría que lo hiciera, así que me separé bruscamente de él, ocultando mis deseos e hice una pequeña reverencia, agradeciéndole que quisiera acompañarme. Él solamente me sonrió débilmente y me llamó idiota nuevamente, provocando un millón de sensaciones en mi interior.

Nunca he entendido cómo es que hace eso. Cómo es que con un simple movimiento suyo puedo llegar a sentir cosas que nunca antes había creído poder sentir. La verdad él es la única persona con la que me siento libre, capaz de hacer lo que quiera en el momento que quiera. Él es el ser humano más diferente y a la vez, el más similar a mí. Realmente no sé qué haría sin él. Él es todo para mí, todo. Podría haber continuado rogándole, sólo porque sé que él no me consideraría patética por hacerlo, es más, sé que pudo haberse sentido la última coca-cola en el desierto pero aún así, por respeto, no me lo mostró. No se regodeó con mis acciones, al contrario, parecía que tampoco se quería alejar de mí. Eso me hacía muy feliz.

Y a la vez, cuando me despedí de él y entré a mi casa, nuevas lágrimas aparecieron. Como si realmente disfrutara de llorar… nunca he entendido porqué lo hago tanto; y en especial ahora… Se supone que debería estar feliz… ¿estoy llorando de felicidad? No… Estoy feliz, sí, pero esto es diferente. Probablemente es la idea que Otani me dijo, y tiene razón: estaré sola allá, no conoceré a nadie excepto a él… pero, lo que más tenía rondándome la cabeza era que dejaría todo. A Nobu, a Chiharu, a Nakao-kun y a Suzuki-kun; a mis papás, a Takato, a mis conocidos… todo. Lo iba a dejar todo por un capricho mío. Pero no era simplemente un capricho, yo realmente amo la moda y si voy a estudiar algo para trabajar en lo que amo, que sea en la mejor Universidad de moda de todo Japón. Y si ya me aceptaron allá, ¿para qué demonios sigo aquí, cierto? Siempre puedo regresar cuando acabe de estudiar… A fin de cuentas, no es una carrera larga, son sólo dos años… No sé para qué se preocupan tanto. No sé para qué me pongo a llorar… Son sólo dos años. Dos simples años en los que me enfocaré en estudiar y volveré a casa, con Otani a mi lado… Fruncí el ceño, ¿y qué tal si él quiere quedarse?

¿Qué haría si a él le gusta tanto Tokio como para no querer regresar? No… eso es imposible. Si hay algo que Otani ame más que a sí mismo es Osaka. Es por eso que se negó tanto a irse conmigo, porque no puede dejar su preciado hogar… no hay forma alguna en la que él no quiera regresar. Simplemente no…

Y de todas formas, si él quisiera quedarse, ¿qué me importa? No es como si fuéramos algo o algo así… Sólo somos mejores amigos. Solamente eso.

Él está en todo su derecho en decidir lo que quiera hacer con su vida, ¿cierto? No es como… como si yo tuviera algo que ver en sus decisiones. No, él puede hacer lo que le plazca… Yo, como su mejor amiga, debo apoyarlo en lo que deseé. Además, estoy segura de que cuando lleguemos le encantará Tokio. Es inevitable, vivirá mejor. ¿Y si realmente no quiere irse de la nueva vida que hay en Tokio? ¿Sería capaz de quedarme con él? Porque… porque yo no soy nada sin él.

- Dos años después.

Heme aquí. Finalmente terminé la carrera y estoy temporalmente viviendo en un pequeño edificio a las afueras de la ciudad, pero eso no quiere decir nada, porque aquí es tan ruidoso como allá. Realmente no sé cómo es que pueden diferenciarlo, pero bueno… Lo mejor de vivir aquí es que Otani vive un piso abajo del mío. Es como si fuéramos vecinos, y si no fuera porque nuestros departamentos no están en sincronía, es decir, el mío directamente sobre el suyo, yo ya habría mandado hacer una puerta secreta o algo así… Recuerdo que cuando le dije eso a Otani casi me mata con los ojos, diciéndome que estos no son nuestros departamentos oficialmente, porque aún pagábamos la renta, ya que no era seguro que siguiéramos viviendo ahí. No podía descifrar si él realmente quería quedarse o irse de ahí, pues había muchas conductas que no le gustaban en la gente de aquí. Además que hay cosas como la comida o algunas tradiciones 'rotas' que no le gustan para nada. Hubo un momento en el que realmente pensé que quería irse de aquí, y yo estaba dispuesta a irme también, hasta que esta mañana fui a visitarlo a la escuela donde trabajaba de suplente.

La calle estaba abarrotada de gente, como siempre, así que decidí acortar el paso por un pequeño callejón que llevaba a otro lado de la calle, que me dejaba a unas pocas cuadras de la escuela donde Otani trabajaba. Era un colegio donde iban alumnos de primaria, secundaria y preparatoria, así que estaba enorme. Decidí esperarlo afuera, pues estaba segura de que si me metía a ese lugar no saldría con vida, o me perdería por mucho tiempo. Recargué la espalda contra la pared que daba la espalda al enorme edificio (o más bien edificios) y me fijé en la hora, faltaban quince minutos para que él saliera, pero aún así varios alumnos comenzaron a irse, pasando a mi lado mientras cuchicheaban entre ellos. Me dio nostalgia al recordarme en todas aquellas etapas, en mis amigos, en mis maestros y en lo divertido que era ir a la escuela para encontrarme con ellos. Involuntariamente mis ojos se llenaron de lágrimas mientras un grupo de chicas de secundaria pasaban a mi lado, traté de ocultarlas pero ellas no se dieron cuenta, al contrario, hablaban muy preocupadas.

—…¡no puede ser, Minori! —venían diciendo, para mi sorpresa se detuvieron justo frente a mí, pero no me prestaron atención, ya que parecían muy consternadas—. ¿Cómo te enteraste de eso?

Una chica de ojos claros y cabello castaño corto parecía estar más afectada que el resto, supuse que era Minori porque todas la miraban.

—Mi hermano me contó. ¡Demonios! —dijo, cruzando los brazos y mirando a sus amigas—. Me cuenta tanto de Otani-sensei, creo que de verdad lo adora —les dijo—. ¡Si ya vieron cómo era antes! Ahora parece todo un jugador profesional, y ya no ha dado problemas a mis padres —mencionó, luego miró hacia su escuela y pasó una mano inconscientemente por su falda verde—. Incluso me dijo que todo su salón estaba planeando hacerle una fiesta sorpresa y rogarle que se quede, porque realmente lo adoran —suspiró—. Pero la verdad no sé si funcione, incluso fui a hablar con él hace rato…

—¡¿Hablaste con él? —todas las chicas se acercaron más a ella, mirándola con los ojos desorbitados. Desde que mencionaron a Otani presté atención a lo que decían, pues realmente se veían muy alteradas.

—Sí —contestó Minori, más calmada que el resto—. Le conté cómo se comportaba antes y todos los problemas que había causado en nuestro vecindario. Incluso le conté de la vez que casi le prende fuego a la casa —miró al suelo—; y luego le dije cómo cambió desde que él le da clases. Le dije que nunca antes había ayudado con los deberes y ahora casi ni salía a la calle con unos tipos que hacen cosas incluso más malas… Le dije que mis padres y yo le estábamos muy agradecidos, porque desde que se enfocó en el deporte ya no se pelea con ninguno de nosotros —de pronto ella comenzó a llorar—, le dije que no se fuera, porque no sabía si Ryuu-chan lo tomaría a mal y volvería a sus andadas —sollozó un poco más fuerte—. En serio me hacía feliz ver que existía algo bueno en él después de todo… Y Otani-sensei lo ayudó mucho también —se tapó el rostro con las manos y una chica la abrazó, mientras otra de ellas la miró entristecida.

—A mí siempre me pareció un gran maestro, aunque lamentablemente nunca pudimos tener clase con él —ella se veía que era inteligente, pues tenía lentes y su cabello oscuro estaba amarrado de una forma que a mí me tomó una semana lograr—. Pero, Minori —dijo, viéndola severamente—, en todo caso, cuando Fujimoto-sensei se recuperara, Otani-sensei dejaría de darle clases a tu hermano —razonó—. Es suplente, recuerda.

—¡Pero aún así, seguiría aquí! ¡Ryuu-chan podría ir a visitarlo u Otani-sensei podría armar un partido con los chicos de su salón!

—Calma, Minori —otra chica, esta vez una de cabello ondulado y con el uniforme más corto que las otras, habló, poniéndole una mano en el hombro—. Otani-sensei todavía no dice si se va o no, eso es sólo algo que te contó tu hermano. Mientras no lo anuncien a todos, no es cierto… o no está confirmado —miró al cielo mientras posaba su dedo índice a un lado de sus labios—. Tal vez deberías decirnos qué te dijo, para así ver qué podemos hacer.

Estaba tan ensimismada observándolas que me sobresalté cuando sentí como me picaban el brazo. Brinqué, y estuve a punto de gritar, cuando me tapó la boca, como si supiera lo que iba a hacer. Cuando me soltó solté un suspiro de alivio y la miré con los ojos entrecerrados. Ella río y me tomó del brazo, mientras fijaba su atención en las chicas que se encontraban frente a nosotras.

—Están hablando de Otani-kun, ¿verdad? —me susurró, apretando más mi brazo. No sé porqué siempre odiaba el tonito que usaba cuando se refería a él.

—Yoko, ¿cuánto tiempo llevas aquí? —susurré también, viendo como mi amiga desconectaba su vista de las chicas para verme a mí.

—Llegué hace poco, cuando la niña estaba llorando —me contestó bajito, para que no nos oyeran—. Escuché que dijo 'Otani-sensei' así que… bueno… quise escuchar —me guiñó un ojo y yo sonreí de lado.

Ya sabía que Yoko (mi actual… digamos, mejor amiga) sentía algo por Otani, pero ella no me había dicho nada y yo tampoco pensaba preguntarle. No me gustaba cómo lo miraba, o cómo se nos juntaba cuando íbamos a hacer algo… no son celos, porque… bueno, es Otani… Pero aún así no me gusta verla tan emocionada hablando de él, sobretodo porque sabía que ambos nos regresaríamos a Osaka y nunca nada pasaría entre ellos. Eso, a decir verdad, me hacía feliz en un sentido. Volví a ver a las niñas mientras Minori-chan les contaba cómo Otani trató de calmarla y asegurarle de que seguiría en contacto con su hermano, y que aún así, como la otra chica había dicho, aún no era seguro que se fuera a ir. Eso despertó cierto interés en mí, ¿no lo había afirmado? ¿Acaso quería quedar bien con Minori o realmente no quería irse? ¿Qué si le tomó cariño a aquellos niños? De todos modos, como la chica inteligente dijo, cuando Fujimoto-sensei se recuperara Otani ya no sería requerido ahí… pero Minori tenía razón: podría verlos aparte de la escuela y organizar algún partido. Mis entrañas se revolvieron en algo similar a la desilusión. Otani querría quedarse, era seguro. Ninguno de los dos habíamos tocado el tema de Osaka en un tiempo, porque yo seguía en la escuela y Otani enseñando, así que en aquel momento no parecía algo tan tangible como ahora. Fruncí el ceño ligeramente mientras miraba cómo las niñas se alejaban, un poco más esperanzadas después de lo que Minori les contó, y sentí la mirada inquietante de Yoko posarse sobre mí.

—¿Te sientes bien, Risa? —preguntó, mientras se separaba un poco de mí.

—Claro… es sólo que… estaba pensando…

—¿En qué?

Ambas dimos un brinco y volteamos lentamente hacia la entrada. Ahí, con los brazos cruzados y una ceja alzada, Otani nos miraba. Al parecer ya llevaba rato ahí, porque parecía estar al tanto de todo.

—¡Oh, Otani-kun! —lo saludó Yoko alegremente, mientras yo me recuperaba de la sorpresa. Otani le sonrió amablemente y sentí cómo Yoko apretaba más mi brazo, emocionada. Rodé los ojos y enfoqué mi vista en otra parte, realmente no planeaba todo esto. ¿Ahora qué se suponía que le diría? Tengo que pensar esto con calma, porque puedo ser capaz de cometer un error si hablo en la condición en la que estoy ahora.

Otani se acercó a nosotras y cuando pasó a mi lado, me pisó el pie a propósito, solté a Yoko y grité de dolor, frunciendo el ceño y mirándolo con furia. Él se dio la vuelta como si no hubiera pasado nada y dijo: —Despierta, amazona.

Apreté los dientes con furia y contuve las ganas de golpearlo.

—Cállate, enano —mascullé, Otani se dio la vuelta y me miró claramente molesto, Yoko soltó una risita y ambos la miramos con el ceño fruncido. Ella abrió mucho los ojos y se disculpó torpemente.

Supongo que… si Otani se quiere quedar, yo debo hacer lo mismo, ¿cierto? Quiero decir, estamos en esto juntos, somos mejores amigos.

¿Eso es realmente lo que pienso? O más bien no quiero dejarlo solo con Yoko mientras yo me regreso a Osaka… No, claro que no.

Somos amigos.

- Unos días después.

Le hice creer que me gusta mucho Tokio como para irme. Pensé que ese era el mejor modo de hacerlo sentir cómodo con respecto a lo de su trabajo. La verdad no lo vi muy emocionado cuando le dije que quería quedarme, tal vez… tal vez él no quería que yo me quedara. El simple pensamiento de ello me aterrorizó, pero después sonrió y me dijo que se alegraba que quisiera quedarme, pues él planeaba hacer lo mismo. Mis ojos batallaron por no expulsar lágrimas, y lo conseguí hasta que se fue a su departamento y yo me quedé sola. Entonces lloré y lloré, pensando en mi familia y en todo el mundo, pues había decidido quedarme en un lugar en que no me sentía totalmente cómoda. Le hice creer que sí porque pienso que él sí se siente bien. Sonreí amargamente pensando en que yo fui la que hizo que se viniera. Si no le hubiera rogado tanto, ahora él estaría en Osaka y yo podría haber vuelto apenas terminara la carrera. Pero no, no creo poder haber soportado estar dos años aquí sin verlo. Realmente me hace sentir que estoy en casa, me hace sentir que todo está bien… bueno, me hace sentir tantas cosas a la vez… Justo como antes, pero ahora era un poco distinto.

Ahora no quería sentirlo.

Otani's POV - Cuatro meses después.

Aún no puedo creer que siga aquí. Es más, aún no puedo creer que le haya dicho que me gusta vivir aquí, si es lo que más odio en este mundo. Esta maldita ciudad, maldita, maldita… ¿Cómo se suponía que yo podría ser feliz en un sitio como este, por Dios? No hay nada que encuentre bueno, a excepción de los niños y los conciertos. Y bueno… obviamente ella. Todo lo hago por ella, maldita sea. Solamente quiero estar donde ella esté, solamente quiero hacerla sentir bien, quiero estar a su lado siempre y ¡maldición! ¡Odio pensar cosas como esta! Parezco uno de esos tipos asquerosos, todos cursis y ¡agh! Yo no soy así, ¡no soy así, demonios!

Y lo peor es que estoy dispuesto a hacer todavía más si ella me lo pide. La amo demasiado ¡y eso NO ESTÁ BIEN! No importa cuánto me lo diga, cuánto me maldiga, cuánto quiera sacarla de mi mente, ahí sigue, torturándome con la idea de no ser lo suficientemente bueno. Ja, y lo peor de todo sucedió esta tarde, cuando llegó del trabajo mirándome con los ojos desorbitados.

Me contó de este tipo, tan alto que me dieron ganas de vomitar, me dijo que lo conoció en una sesión de fotos, y que él era el fotógrafo. Y lo que más le sorprendía era que no la dejaba en paz. Parecía empeñado en conseguir una cita con ella. Me dijo más cosas de él, y tratando de hacerla molestar (o más bien, tratando de calmar mi alma) le aseguré que estaba alucinando eso, que no era posible que un tipo así quisiera estar con una tipa como ella. Claro que me quiso matar y estuvo a punto de hacerlo, pero al parecer la calmó lo que le dije, y se aseguró que seguramente era una alucinación, o que posiblemente ese tipo tenía algo malo o algo así… Sonreí complacido, no iba a dejar que se dejara llevar por un tipo así.

Debo hacer algo, ¿pero qué?

N/a: He creado un mini fic dentro de este xDD Supuestamente iba a terminar siendo sólo un cap, pero mi imaginación rindió para crear todavía situaciones que expliquen cosas en la siguiente parte xD Espero que este extra conste sólo de dos partes, para ya seguir con lo mero mero xP así que… muchas gracias por leer, espero sus reviews xD y espero que les haya gustado! (ah, chinga! era al revés, al último los reviews xD) Bueno… probablemente actualice pronto porque tengo la idea fresca en el cerebro, así que… esperen cap pronto :D Ah! Y ayer fue mi cumpleaños! Jeje xP Así que… sí, reviews de regalo, al menos? n.n Nos vemos en el prox :D