Los personajes utlizados en esta historia no me pertenecen, son todos de Stephanie Meyer (ÍDOLA)

Espero que les guste!


Un día ¿cotidiano?

Termine de peinar la maraña en mi cabello y bajé, Charlie ya se había ido, así que solo tome un vaso de leche, no tenia ánimos de más.

Salí de mi casa y llegue a una vieja camioneta, una Chevi de un rojo desvaído, regalo con el que Charlie me recibió por dejar Phoenix, no se lo deje ver mucho, no somos grandes demostradores de afecto, pero me encanto, tenia personalidad, siento que es una de las pocas cosas buenas que he tenido desde que llegue.

Conduje con cuidado, la lluvia no paraba ni por un momento por lo que tenía que usar mis cinco sentidos para concentrarme en no matarme o matar a otra persona, pero con la suerte que tengo... quién sabe.

Llegue al instituto, el único instituto que hay en Forks, un conjunto de edificios faltos de una mantención. Baje y salude a Ángela que me estaba esperando, gracias a Dios pude encontrar a alguien con quien compartir de verdad, es una de las pocas personas que se les puede llamar amiga.

-Hola, Bella- me saludó cálidamente, solo pude responder con una sonrisa desganada

-Hola- dije apenas, me estudio con la mirada y dio con lo que ocurría

-Se cumple otro mes uh- ella sabía de lo que me ocurría, sabia de mis sueños, de lo que deje atrás, y las consecuencias que eso trajo…

-Un año- espeté, un escalofrió recorrió mi cuerpo al recordar el sueño de la noche anterior.

Ella solo me miro con cariño y sin decir nada más se limitó a abrazarme, definitivamente Ángela Weber entraba en la lista de personas que SI valen la pena, es otra de las pocas cosas que agradezco desde que llegue. Luego de su abrazo me sentí un poco mejor en cierto modo y así pude preguntarle a mi amiga acerca de ella, hablar de problemas no era de mucho agrado en estos momentos... si lo pensamos mejor, nunca ha sido agradable hablar de problemas.

-Y ¿qué tal la cita de anoche con Ben?- intenté cambiar el tema, me dedico una sonrisa tranquilizante, me comprendía, aunque como a mí no le gustaba ser el centro de atención, creo que entre nosotras estaba todo permitido.

-Siento que fue hermosa, podríamos decir que lo que siempre soñé...-dejo en suspenso, levante mis cejas instándola a hablar- me pidió que fuera su novia- terminó con una sonrisa tímida

-Me alegro por ti, Ang- Si alguien se merecía tener la felicidad estos eran Ben y Ángela, luego de mucho tiempo de amigos y miradas furtivas, lograron darse cuenta del amor que sentían el uno por el otro,-pero mira que coincidencia, ¿donde he escuchado eso anteriormente?-No me lo recuerdes. Le respondí fúrica a mi mentecita, pero por ellos estaba muy feliz, de verdad.

Vi que se acercaba Ben -Hablando del rey de Roma- dije y Ang volteó, se sonrieron, me sentí ajena a esta conexión y peor aún con lo que adiviné que seguía, así que miré hacia otro lado, no sin pensar lo que me esperaba...

Unos metros más allá, se estacionaba un Volvo plateado que no había visto nunca en el año que llevo en este instituto, intuí que eran nuevos y lo confirme cuando bajaron, tres súper modelos que solo podían competir con los Hale… Ah sí! ¿Quiénes eran los Hale? Pues nadie más ni nadie menos que Rosalie y Jasper Hale los chicos mas... "perfectos" de este humilde instituto, a simple vista eran un par de hermanos "superiores" pero cuando los conoces, al menos lo poco que lo hago yo por ayudarme en algunos de los muchos incidentes que he tenido en el instituto, te das cuenta que son muy amables y agradables.

En fin regresando a los "nuevos súper modelos del instituto de Forks", el grupo se complementaba con un chico descomunalmente grande y músculos hasta en las pestañas, se veía un poco... intimidante -¿un poco mi amiga?- dijo mi santa conciencia, no estaba de humor. Continuamos, una pequeña duendecito de finas facciones y cabello corto con sus puntas hacia cada lado posible, una sonrisa enorme adornaba su cara al igual que su descomunal hermano, los dos compartían unos ojos miel y eran lo bastante blancos como yo, podríamos decir.

Pero no fueron ellos los que llamaron mi atención, claro que no, fue el último en bajar, un Ángel, ¡no! más que eso, un Angel DiosGriego Maravilloso Deslumbrante y me quedo corta, su belleza era indescriptible. Tenía un cuerpo perfecto, no muchos músculos como su hermano, pero lo suficiente para que se le marcaran con la camiseta gris ajustada que traía bajo una chaqueta azul. Subiendo estaba su rostro, facciones bien definidas, su nariz recta, labios finos y rojos estaban apretados en una firme línea recta, pero lo más hipnotizarte eran sus ojos, unos orbes verde esmeralda profundos e indescifrables, donde caían unos mechones de su cabello castaño cobrizo, desordenado de una manera despreocupada, como si no lo peinara luego de despertar, pero este detalle solo lo hacía lucir mejor. Al parecer se encontraba algo incomodo y me di cuenta que no era la única que lo miraba como idiota, pero claro, con toda esa presencia de Dios griego, era imposible no mirarlo.

Se juntó con sus otros hermanos y caminaron hacia el edificio, parecía que se movían en cámara lenta, como cual estrella de cine.

Al parecer me quede mucho tiempo embobada con ellos ya que Ángela tuvo que sacudir su mano frente a mis ojos para salir del trance, parpadeé unos momentos y la mire, tenía su ceja derecha alzada a través de sus lentes

-Así que...los Cullen eh?-

-¿Qué?, ¿Quiénes?- ¿de quienes habla?

-Ay, Bella no te hagas, te conozco y me di cuenta de cómo mirabas a los nuevos, a los Cullen-

-Cullen- medité un segundo- Espera, ¿cómo sabes el apellido de los nuevos?- Y sin darme cuenta, Jessica Stanley saltó

-¿¡Como que no lo sabes!, pero en qué mundo vives Isy- un escalofrío recorrió mi cuerpo a reacción del "nombre"- Son los hijos del doctor Cullen, llegaron hace unas semanas en verano a Forks y creo que aparecieron para quitarle el trono a los Hale...- de ahí en adelante lo que me decía se conformaba por bla bla bla... no me interesaban sus chismes y suposiciones, me ayudó solo con saber quiénes eran los famosos nuevos súper modelos de este instituto.

Con Ángela logramos deshacernos de Jessica y su habladuría de todos los días "Que brujerías hacen los Hale para mantener una piel perfecta" continuada con "No puedo creer que Jasper Hale me haya rechazado", en fin, no queríamos llegar atrasadas a Cálculo -Yupi!- y ahí esta, señoras y señores -Calla, sabes que no nos gusta- quise reír.

Al entrar al salón me fui directo a mi asiento al final de la clase, donde estoy cómodamente sola, Ángela se sienta con Ben. A punto de comenzar la clase, llego la duendecito que vi en el estacionamiento, así que deduje que compartiríamos clase, pero más fue mi sorpresa cuando me vio y llego saltando como una bailarina profesional hacia mi lado

-¿Te molesta si me siento?- me preguntó con una perfecta voz de soprano

-Cla...claro que puedes- quedé aturdida, perfectamente se pudo sentar lejos de mí, ¿acaso no se avergüenza? Opacaría su perfección

Se sentó con movimientos ágiles, la envidié. Se volteó hacia mí con una gran y perfecta sonrisa blanca

-Soy Alice Cullen-se presentó, supuse que era mi turno

-Soy Isabella Swan, pero prefiero Bella- sonreí, ella contagiaba su felicidad al parecer, extendí mi mano en forma de saludo, pero para mi sorpresa, nuevamente, se abalanzó y me dio un beso en cada mejilla

-Un gusto Bella, estoy segura que seremos grandes amigas- Y no sé porque, pero le creí, definitivamente Alice contagiaba su humor.

Llegó la profesora, dando el inicio a mi sesión de tortura y el fin a la conversación con el duendecillo de los Cullen. Para ser la primera clase del semestre, me aburría como nunca, pero supe que aparte de tener belleza, Alice Cullen también era inteligente, perfecta, como todos sus hermanos supuse. Al término de la clase, cuando comencé a guardar mis cosas, Alice me llamó

- Hey Bella fue genial la clase ¿verdad?- me preguntó

-Eh...si claro- traté de sonar convincente

-Bueno, no te creo- sonrió con malicia, le respondí con una mueca avergonzada- como sea, ¿qué te toca ahora?-

-Déjame ver...- saqué el horario que tenía, y vi mi infierno personal Gimnasia- ehm, Gimnasia- solté en un bufido, entonces la vi saltar y aplaudir

-¡Sí!, nos tocará juntas- de repente paró-¿me podrías acompañar, oh hermosa compañera?- me dijo mientras me miraba con cara de borrego a medio morir

Reí por eso -Claro, no hay problema, pero no tienes que usar ni ojos de perrito, ni mentirme- traté de sonar seria, fracaso.

-Okey, pero no mentía- y sonrió cálidamente.

Íbamos hacia el gimnasio del instituto, ella danzando y yo tratando de coordinarme para no caer, mientras hablábamos de nuestras vidas

-Y, Alice ¿Donde vivían antes?- quise saber

-Bueno, antes vivíamos en Chicago, pero no nos gustaba, era mucho ruido, así que como queríamos salir de ahí, una amiga de mamá le habló sobre Forks, su tranquilidad y paz... pero por como hablaba… al parecer a ella no le gustaba - lo último creo que lo dijo para ella- pero en fin aquí estamos-

- ¿Y no les importa la lluvia y la humedad?- yo lo detestaba

-La verdad no nos incomoda, a mis hermanos les gusta y yo lo tengo como pretexto para usar más accesorios y conjuntos de ropa- dijo divertida, era tan fácil hablar con ella, siendo que la conocí hace unas horas.

En estos momentos ya nos encontrábamos en los vestidores

-Y, ¿Qué hay sobre ti Bella?, ¿siempre has vivido en Forks?- -Genial, la pregunta del millón- Oh, ya cállate -Como si pudieras callarme querida- sacudí la cabeza dando por terminada la discusión con mi yo interno decidida a responderle a Alice, con ella sentía una gran confianza, no creo que sea malo que lo sepa

-No, antes vivía en Phoenix, pero mi mamá decidió que nos viniéramos con Charlie, mi padre - solté un suspiro largo, es difícil hablar de esto, y al parecer Alice lo notó

-No tienes porque hablar de eso si no quieres, discúlpame, en verdad no quería que te sintieras así, ¿me disculpas?- y de nuevo esos ojos de cachorro abandonado

-Alice, no debes disculparte, tú querías saber, además no me puedo enojar con una amiga ¿verdad?- Se le iluminaron sus ojos dorados como la miel

-Entonces ¿somos amigas?- asentí y me abrazó dando saltitos- ¡Sí!, ¡Lo sabía, lo sabía, lo sabía!-

-Swan y...- Oh no, lo que me faltaba

-Alice Cullen- dijo mientras me soltaba y saltaba hacia el profesor

-ya si, Cullen- la miró- Será mejor que las demostraciones de afecto queden para después y como no queda nadie más, tu compañera será Swan- Dios!, ¿por qué odiaba a Alice? él profesor sabe que soy una trampa mortal en coordinación

-¡Genial! - gritó mi compañera, y algunos la vieron como si tuviera un tercer ojo, era obvio que no sabía lo que le esperaba. Cuando llegó a mi lado, decidí que lo mejor era advertirle que soy un peligro digno de ser buscado por la CIA y el FBI

-Alice, la verdad soy bastante torpe, no deberías haber aceptado la "oferta" del profesor- dije marcando las comillas en el aire

-De eso ya me di cuenta cuando veníamos camino hacia acá, nadie puede concentrarse tanto en poner un pie delante de otro- y comenzó a reír a mandíbula batiente, yo hice lo que mejor sé hacer; me sonrojé

-Gracias, por recordármelo- bufé

-No te preocupes, no será necesario que te muevas-

-Eso es bueno saberlo, nos salvará de enfermería a las dos- reí

-¿En serio eres tanto peligro?- abrió los ojos como platos, y asentí riéndome aún más de su expresión.

El juego de Bádminton, lo que tocaba este mes, comenzó. Odié más al profesor que antes, yo confiaba en la clase oral de todos los comienzos, pero solo dio una explicación rápida y a jugar, y ¿quiénes primero? Jessica y Lauren, contra Alice y yo.

Las dos me miraron fúricas, seguramente ellas querían ser amigas de Alice Cullen, y al estar ella conmigo, se desquitarían, lo tenía por seguro. Pero lo que ellas no esperaban era la perfecta agilidad que tenía Alice, respondía todo el tiempo los golpes que daban enojadas las chicas del otro equipo, que por cierto, querían darme a la cabeza a toda costa, yo solo tuve que hacer un saque que para mi grata sorpresa salió bien, este día estaba cada vez mejor, debo admitirlo, pero todo el merito lo lleva Alice, logramos ganar por mucho gracias a ella.

Luego nos tuvimos que separar, nos tocaban clases diferentes, yo tenía historia y ella Química.

Durante la clase, Jessica me miro en cada oportunidad que podía, pero no era cualquier mirada -Ush, si las miradas mataran mi amiga, somos polvo- me estremecí. Ang se sentó conmigo y conversábamos, ya habíamos terminado el trabajo que el profesor dio así que teníamos tiempo de sobra

-¡Alice Cullen!, quien lo diría, ¿qué tal es?- La miré extrañada, hasta a Ángela le entraron curiosidad los nuevos estudiantes. Levanté una ceja incrédula

-Dios, Bella no me vas a negar que los Cullen son de lo más interesantes- dijo avergonzada

-Tienes razón Ang- pensé un momento - Bueno, Alice es simpática, creo que ya me considera su amiga por lo que me dijo- sonreí al recordar al duende hiperactivo

-Vaya, debe ser una buena persona- y ahí quedo la conversación. Lo bueno de Ángela era eso, no era tan "chismosa" como las demás chicas.

-Hey Bella- susurró luego de un rato- Supe que Alice Cullen dejó en vergüenza a Jessica y Lauren - me dijo divertida

-Pues...sip, fue divertido, ellas querían darme a mí, pero Alice se las devolvió todas y cada una de las pelotas que tiraron, si, realmente divertido, debiste verle sus caras- reí quedamente y Ángela también

-¿De qué se ríen?- gritó Jessica desde atrás - Saben, no importa, ¿les cuento algo? -¿esa es una pregunta retórica verdad?- puf ¿qué comes que adivinas? -ja-ja, que chistosa- okey, deja hablar a re tonta, creo que te interesará

A que no saben quien está en mi clase de Lengua - nos miró tratando de mantener suspenso, ¿mencioné que apenas la soporto? - Nadie más ni nadie menos que... ¡EDWARD CULLEN! -La miramos sin entender, ¿a cuál de los hermanos de Alice se refería? - Pero como, la belleza de ojos verdes -¡oh no!, ella conoció a mi Dios Griego antes que yo -¿con que tuyo eh?, ¿no serás algo posesiva?- Oh ya cállate

-Así que se llama Edward Cullen- dijo Ángela - Y ¿se sentó contigo o algo?- La cara de re tonta, perdón, Jessica era todo un poema

-Bueno, no, se sentó con Mike, pero estaba dos asientos delante del mío- agrego rápido.

Con Ángela tuvimos que aguantarnos las ganas de reírnos. Yo estaba aliviada, pero ahora que lo pienso, ¿él estará en alguna de mis clases?

Pasé el resto de la clase preguntándome esto y también pensando en sus orbes esmeralda, pero luego me di cuenta de que cuando lo vi por primera vez, sus ojos no denotaban ninguna emoción, -algo tienen en común, Yupi!- ja-ja que graciosa, calla. Pero en cierto modo, mi "misma" tenía algo de razón, desde que estoy en Forks, mis ojos ya no eran los mismos, estaban fríos, no como antes, que demostraban todo lo que sentía según lo que me decía Thomas... -Danger!, Danger!, cuidado con lo que recordamos querida- es verdad, no quiero recordar...lo -Pasado, pisado Isabella- Si, si, Ahora volviendo a Edward Cullen ¿será que le gusta Forks tan poco como a mí? o ¿será otra cosa?

Ush!, apenas y lo vi una vez y quiero saber todo de él, por favor no es la gran cosa, quizá incluso sea una persona de lo más fría y arrogante...

-Bella, ya despégate, vamos a la cafetería- Ángela me saco de mi letargo

-Eh, si claro, vamos- Dije entusiasmada, me moría de hambre, ¿o es solo que quiero volver a ver a Edward-Dios Griego-Cullen?, sea cual sea la razón ya estaba en la fila de comida con Ang y Jessica.

Me estaba decidiendo entre una manzana y una naranja cuando Jessica dijo arrogante

-Alice Cullen me está saludando- y sacudió la mano en respuesta, solo que Alice alzó una ceja y al verme voltear sacudió su manita de marfil

-¿Te saluda a ti?- me dijo entre enojada e incrédula

-Creo que si- respondí encogiéndome de hombros y sonriéndole al duendecillo que por cierto estaba junto a sus hermanos unas mesas mas allá de la que corresponde a los Hale

-Está bien, vamos a sentarnos chicas- me salvó Ang de las miradas asesinas de Stanley

Modulé un "gracias" para mi rescatadora y ella me guiñó un ojo mientras se sentaba al lado de su novio.

Y ahí estaba yo, sentada con mi grupo de amigos, - uy, uy, uy déjame las presentaciones a mi - como quieras-le dije en mi fuero interno, la verdad esta era una de las pocas cosas en las que concordaba con mi alter ego - Ok, damas y caballeros nos encontramos con Mike Newton; El "súper atleta" del instituto de Forks que nos ha pedido salir ya cinco veces sin lograrlo haciendo que cada vez nos ganemos más odio de Jessica Stanley, chismosa por profesión, acosadora de tiempo completo y fiel seguidora de Lauren Mallory, quien se cree la abeja reina, pero nadie se percata de su existencia mas ella sigue con su complejo para coquetear con Tayler Crowley, chico que nos es irrelevante y sabemos de él por las patéticas declaraciones a las que nos ha hecho partícipe, quien es amigo de Ben Cheney , nada que decir de él, se mantiene al margen siendo novio de nuestra mejor amiga aquí en Forks Ángela Weber, chica simpática y amable, me agrada. Gracias- Bueno, espero estés contenta-completamente-

-Bella, ¡bella! despierta Bella- giré mi cabeza rápidamente hacia Ángela

-¿Qué ocurre?- pregunté confundida

-Estabas soñando despierta o algo parecido, estabas como ida- reprimí una sonrisa, si supiera a lo que estaba prestando atención. Solo me encogí de hombros restándole importancia.

En ese momento no se por qué, pero me dio por voltearme en mi asiento, grave error, ahí estaba la perfección en persona riendo por algo que su hermana le había dicho, pero no era cualquier sonrisa, era una sonrisa torcida, de esas que solo Thomas me regalaba...

Flashback

Estaba preparándome para mi primera cita con Thomas, iríamos al cine, hace dos días que supe que me tendría que separar de él pero no me importa, tengo hasta fin de mes para prepararme mentalmente y decírselo.

Bajaba las escaleras cuando el timbre sonó

-¡Yo abro!- grité

Llegué a la puerta, verifiqué que todo estuviera en orden y abrí, ahí estaba, mi milagro personal

-Hola princesa- dijo sonriendo- te ves hermosa, ¿lista para irnos?- asentí avergonzada y en ese minuto apareció Renée

-Hola Tom, veo que quieres raptar a Bella hoy- dijo con humor

-Hola Renée, claro si tú me lo permites- le respondió

-okey, basta de hablar de mí como si no estuviera, vámonos- y le tome la mano a Thomas

-Cuídense chicos- oí decir a mamá antes de cerrar la puerta

Nos fuimos hacia el cine en el auto de Thomas, llegamos y elegimos una película de humor romántico, no se cual era el nombre, yo solo estando con él soy feliz. Estuvimos viéndola por las dos horas que duró, reímos, nos besamos y nos tiramos palomitas de maíz, fue genial, con él siempre era un momento agradable. Cuando terminó la película, fuimos a caminar por un parque cercano, nos sentamos en una banca a la luz de un farol.

-Bella mía, no sabes lo feliz que me siento a tu lado, estar contigo de novios es lo mejor que he tenido la oportunidad de vivir, siento que no me quiero separar de ti nunca y eso te lo voy a asegurar, aunque suene cursi todo lo que te digo, quiero que sepas que nada ni nadie nos va a separar, estaremos juntos siempre- terminó rozando suavemente sus labios con los míos, yo estaba saltando lagrimas, me dijo cosas preciosas, se separo de mí y me regalo una sonrisa que nunca había visto antes, una hermosa sonrisa torcida, que definitivamente se convirtió en mi favorita

-Bella, sé que es precipitado pero, Te amo- ¡Oh por Dios!, me dijo que me amaba, lo besé con todo lo que sentía, no podía ser más feliz que ahora

-Yo también te amo, y estaremos juntos siempre, es una promesa.-

No dijimos nada más, lo decíamos todo con nuestras miradas camino a casa. Ya en el porche de mi casa nos despedimos con el más dulce de los besos, demostrando nuestro amor. Se fue cuando entre a casa, yo llegué a mi pieza saltando de felicidad, hasta que me di cuenta, prometí que estaríamos juntos, y no tome en cuenta que yo incumpliría con mi palabra, aunque no lo quisiera así, pero lo haría. Me sentí peor que cualquier cosa en el mundo.

Fin Flashback

De repente, en la cafetería solo éramos el hermano de Alice y yo, todo lo demás se fue a negro en mi visión, no lograba percatarme antes, cuando lo vi sonreír, volví a tantos momentos, sentí tantas cosas, tiene un parecido demasiado fuerte a él, no lo puedo creer, ¿cómo lo lo noté antes? Todo estaba ahí y no lo supe ver, los mismos ojos, la misma sonrisa que solía embelesarme

Me giré bruscamente en mi asiento, no podía pensar más en eso, seguramente mi imaginación me jugó una mala pasada, eso tenía que ser. Pero al darme vuelta no me sentí mejor, sentía mis lágrimas agolparse en mis ojos, debía salir lo más rápido de este lugar, son emociones muy fuertes las que me produjo solamente ver esa sonrisa.

Salí a trompicones del lugar, caminé por los pasillos sin fijarme por donde iba, no escuchaba nada más que mis propios latidos, logré llegar al baño sin caer en el camino, me encerré en una de las cabinas que estaban desocupadas y lo solté todo. No puede ser posible, pero ¿qué tipo de broma es esta?, no puede se puede parecer tanto a él ¡no puede!

Los sollozos que no lograba reprimir llenaban el baño, pensé que todo esto había terminado -No me puedes hacer esto Isabella, no me puedes dejar solo, pensé que tú me querías, me das asco Isabella Swan, jugaste conmigo y eso no se lo perdono a nadie- las últimas palabras que me dijo pasaban por mi mente, no soporté la fiereza de sus ojos verdes en mi contra, no soporté la mueca de odio con la que me rechazó esa vez tirando a la basura la sonrisa torcida que amaba, y verlas de nuevo no ayudaba mucho, solo me hacía más grande e insoportable la herida que tenía.

-¿Bella? Bella por Dios, respóndeme, ¿donde estas?- Ángela me llamaba preocupada

-Estoy aquí Ang- dije apenas con un hilo de voz, espero que me haya escuchado

-Bella, menos mal que estas aquí, ábreme por favor- dijo golpeando la puerta

-...-

-Bella, vamos, tu sabes que puedes contar conmigo- Tenía razón, en este momento lo que más que necesitaba era una amiga.

Abrí lentamente y sin ganas, no quería que me viera el rostro, seguramente estaría completamente horrible por todas las lágrimas derramadas.

-probablemente si buscas patético en el diccionario, mi vida sale contada ahí- traté de sonreír pero patéticamente salió una mueca, Ángela me abrazó en un intento de sentirme mejor, pero solo sentí como me desmoronaba aún más, no me quedaban fuerzas, caímos las dos al frio piso de cerámica, yo mortificándome, ella apoyándome

-Se parece demasiado- apenas y pude decir

-No me digas si no quieres Bella, te voy a apoyar de todas maneras amiga- me separé de ella, para mirarla

-No Ang, quiero, necesito decírtelo- aspire profundo- no sé si esto es una broma macabra del destino o qué sé yo, pero son prácticamente iguales-no quería decirlo, pero tenía que sacarlo de una vez- Edward Cullen es igual a...él- caí a los brazos de mi amiga nuevamente, sintiéndome de la peor manera posible.

-Shh, tranquila, olvida lo que pasó, solo es una coincidencia, o quizá una señal- ¿cómo?, ¿de qué habla?

-¿A qué te refieres Ángela?- estaba realmente confundida

-Puede que este chico que se parece a él, sea una manera de decirte que lo afrontes, que no puedes vivir del pasado, y no puede martirizarte por lo que paso, recuerda que todo lo que pasa es por algo- la miré atónita, siempre se limitaba a consolarme, nunca me decía que cosas pueden o no ser

-Ya, no me mires así, no me gusta verte mal, siempre ha sido así, eres una mujer fuerte Bella, ya no te atormentes más y vas a salir de aquí como si nada hubiese pasado- Ángela tenía razón, ya estaba bueno de sufrir por alguien que te odia...

Nos paramos, y fui a verme al espejo, tenía los ojos rojos por el llanto, las mejillas algo sonrosadas, pero nada que no pueda solucionar, lave mi rostro, peine un poco mi cabello con los dedos y salimos cada una a su clase, el timbre ya estaba por tocar, por lo que no quisimos perder más tiempo. Al parecer nadie se percató de mi repentina salida de la cafetería, la verdad no es algo que me importara. Caminé hacia mi próxima clase, que según el horario era biología, avancé por los pasillos hasta que llegué a la puerta, entré al salón y me fui a mi asiento, como en casi todas las clases, al fondo y sola, el profesor me deja excusándose en que soy muy buena en la materia, la verdad se me daba bastante bien, pero yo sabía que era porque todos tenían su pareja. Me senté y acomodé mis cosas, miraba a través de la ventana hacia la nada esperando a que el Sr. Banner llegara...

-Supongo que este es el único asiento disponible- dijo una voz demasiado bella y aterciopelada, me voltee y ahí estaban esos ojos verdes como esmeraldas y el cabello cobrizo-Hola compañera- y ahí la sonrisa torcida, con la que se fue mi cordura, me esforcé por sonreírle

-Hola- dije en un hilo de voz, y me quedé mirándolo embobada, reconocía su parecido fiel con Thomas, pero, había algo distinto en el chico Cullen...veamos que puede ser, cualquier diferencia es buena, vamos... y ¡ahí estaba!, la piel pálida que compartía con sus hermanos, Thomas era más moreno, me alegre de poder encontrar una diferencia, por pequeña que fuese ¿Eso es bueno verdad?

-Disculpa, no me he presentado- dijo sacándome de mi rápido examen- Soy Edward Cullen

-Oh, sí- su voz era como música para mis oídos y sorpresivamente otra diferencia, la voz de Thomas era más monótona- Soy Isabella Swan, prefiero Bella en realidad- dije tímidamente, mi voz era la canción más fuerte de heavy metal en comparación con la suya, la más perfecta composición de Beethoven.

-Bella-mi nombre en sus labios sonaba glorioso- significa hermosa en italiano, un gustohermosa- y le agrego su sonrisa, me sonrojé como era de esperarse de mi persona.

Definitivamente este día está haciendo la diferencia con los otros, no tiene ni una pizca de cerca con mis días cotidianos


Aqui el segundo capi, si han leído hasta acá, gracias por apreciar mi historia, trato de hacer lo mejor posible (:

Algún review :D? jaja

Fabyulous*