Los personajes utlizados en esta historia no me pertenecen, son todos de Stephanie Meyer (ÍDOLA)

Espero que les guste!


¿Crees en el amor a primera vista?

-Wow- fue lo único que logró salir de mi boca mientras me deslizaba hacia abajo apoyada en la puerta de entrada en mi casa, además, mi cerebro no maquinaba para una mejor expresión para describir mi clase de biología. No concebía un ser en este mundo parecido a Edward Cullen ¿Arrogante? ¿Frío?, estaba equivocada, era un caballero de los pocos que quedan, es agradable hablar con él, su compañía, que sin esperarlo, me confortaba en vez de perturbarme como suponía que podría pasar, pero

-Peros, peros, y más peros, ¿es que siempre tienes la contra de algo?

- siempre hay que tener pros y contras, ¿sabías?

Definitivamente no podía pasar por alto su enorme parecido, esos ojos verdes penetrantes me embriagaban de curiosidad, como si quisiese saber lo que se esconde tras de ellos, los secretos que guardan, la manera en que quiere comunicarse a través de ellos, de un momento a otro, quise saber todo de él. Y eso es lo que no está bien, obviamente no está bien, no puedo ilusionarme otra vez y arriesgarme a unas heridas que ya me cuesta mucho mantener a raya, porque no, no se han curado aún

-sí que eres obstinada, no todo el mundo es igual ¿sabías?-

-Pero no me puedo arriesgar, no quiero hacerlo- hablaba en voz alta, estaba sola, no importaba

-Si no te arriesgas, niña miedosa, vas a vivir con el "y si hubiera hecho esto, y si hubiera hecho aquello", por favor, me tienes aburrida, ya supéralo, tu no...

-Ya cállate, yo veré si lo supero o no-

- ¿No te has dado cuenta?, no lo amas, ni lo amaste-

-Ya estuvo bien, se termino la discusión- me desesperaban estas conversaciones con mi yo interno, nunca terminaban bien. Puede que piensen que estoy loca, pero acaso ¿Nadie ha tenido una conciencia, o una voz interna que sea todo lo contrario a ti? No contesten..

En cierto modo me divierte, es como tener otra opinión para todo, el punto de vista que a veces se necesita, ojo que solo a veces. Porque yo ahora estoy cien por ciento segura de que amé a Thomas, no pudo ser otra cosa, yo no era la chica caprichosa de la escuela que lo quería por su popularidad, yo lo quería antes de que ocurriera ese cambio de niño al chico popular del colegio... "Cambios" eso es lo que odio de mi vida, siempre sometida a cambios, por eso lo perdí, por eso me odió, por un cambio, aunque fuera contra mi voluntad, lo lastimé, y no me lo perdonó, ni yo me perdono aún por dejarlo solo, fue injusto

-Que injusticia y que nada, es el destino, el los separó, el sabe lo que hace-

-debo darte un punto en eso, puede que tengas razón- puede que sea así, pero no dejo de sentirme mal, no me ayuda saberlo. Incluso y piense sea obra del destino, porque, dejemos en claro algo, yo creo en el karma y todo eso, así que debo suponer que como me alejaron que quién más quiero ¿me espera un consuelo o algo parecido? Esperemos que así sea.

Con este pensamiento fui hasta mi habitación, debía ordenar y hacer mis deberes, todo a tiempo para lograr hacerle la cena a Charlie que en este minuto se encontraba en la comisaría, mientras ordenaba mi cama, pensaba en que cocinarle a papá, recordando que se había ido a pescar la semana pasada con unos amigos de la Reserva La Push así que el frigorífico estaba atestado de una dotación de pescado para un año prácticamente, creo que un pescado frito no le haría mal. El sonido estridente del teléfono me sacó de mis cavilaciones, corrí escaleras abajo, llegué a salvo al primer piso, pero a entrar a la cocina, me golpeé el tobillo con la pata de la mesa, solté una maldición, y mientras atendía el teléfono me senté sobándome la parte donde fue el impacto

-¿Diga?- dije apenas descolgué

-Bella, pequeña, hola- era Charlie

-Ah, hola papá-

-Bella, te llamaba para avisarte que saldré más temprano hoy de la comisaría, en unos cuantos minutos para ser más exacto- rayos, apenas y tengo tiempo para hacer la cena

-oh, genial, pero Char- Papá, no tengo hecha la cena aún- le expliqué

-Ah!, no te preocupes cariño, Billy Black vendrá con su hijo a ver el partido- así que esa era la razón porque salió más temprano- por lo que compraremos pizza, así no te incomodamos- Vaya, esto me dejó bastante tiempo libre

-Gracias, papá- le dije de corazón

-De nada Bells- y carraspeó, debe estar algo incomodo, no es el mejor expresando sentimientos

-Okey, acá te espero- y colgué

Algo menos que hacer, fui a terminar mi cama mientras maldecía a la mesa de la cocina, seguro mañana tendría un moretón (N/A: cardenal, morado, manchita fea que sale luego de un golpe, etc.). Terminé todos mis deberes y me pude relajar, me recosté mi cama y comencé a pensar en el amigo de Charlie que vendría por si guardaba algún recuerdo de él, cuando venía a Forks de pequeña, veía con frecuencia a sus amigos de La Push, me llevaba con frecuencia a la playa que estaba en la reserva, aunque nunca me quise bañar, una ola me podría tragar con mi suerte, además nunca era el tiempo tan bueno como para ir. Luego de un tiempo, recordé a Billy Black, el mejor amigo de Charlie, tenía su cabello negro largo, sus facciones te demostraban su experiencia de vida y su voz penetrante con la que contaba las leyendas quileute que escuche más de una vez, imponía autoridad, no por nada era el jefe de esa tribu, también recordé que papá comentó cuando llegué que tuvo un accidente que lo dejó en una silla de ruedas por el resto de su vida. Al que no recordaba muy bien era al hijo que mencionó Charlie, a sus hijas si, Rebecca y Rachel, acostumbraba jugar con ellas cuando veían algún juego, eran mayores que yo, probablemente estén en la universidad o ya casadas, quien sabe. El único recuerdo vago que guardo de su hijo era un pequeño de nueve años que nunca se encontraba en casa de Billy, es raro que llevando un año viviendo en este pueblo, y viendo cómo van y vienen los amigos de Charlie, no haya conocido o identificado a alguien que pudiera reconocer como el hijo del jefe quileute. Así que sacando conclusiones, definitivamente, no conocía al menor de los Black.

Bajé con cuidado las escaleras, no quería otro recordatorio de lo torpe que soy. Llegue al último escalón ilesa, fui hacia el salón y ordené un poco, para ocupar tiempo mientras llegaban, servirles la comida e ir a leer algún libro de la pequeña colección que me traje desde Phoenix. Me encontraba sacudiendo uno de los almohadones que tiene el sillón de la sala cuando tres golpes anunciaron la llegada de nuestros visitantes y Charlie. Caminé hacia la puerta recordando no tropezar con nada, me detuve con la mano en la perilla, inhalé una gran cantidad de aire y dibuje una sonrisa cortés en mi rostro.

Abrí y ahí estaban mi padre Charlie, el viejo Billy Black y su hijo que al parece ahora tenía unos quince o dieciséis años de edad, también con el pelo largo como su padre, pero con una media cola que ayudaba despejar su cara, tenía una gran sonrisa brillante y blanca que destilaba calidez, junto con sus ojos negros levemente estrechados por la sonrisa que trataba de acaparar todo el rostro juvenil del chico, piel tersa que mostraba no haber pasado por la crisis juvenil de los granos, te invitaban a tocarla para comprobar si es que era verdad su textura, tenía una musculatura bastante desarrollada para su edad, los brazos fornidos, seguramente era el encargado de movilizar a su padre en la silla de ruedas.

-Hola Bella- saludó Charlie- ¿recuerdas a Billy Black? un amigo de La Push

-Si claro papá- respondí- un gusto volver al verte Billy, te ves bien - traté de sonar amable

-Bueno Bella, sigo bailando- reí ante lo dicho- por cierto, te presento a mi hijo, Jacob, finalmente quiso conocerte- el pobre chico se sonrojó

-Un gusto también Jacob- y le sonreí, tengo experiencia en ruborizarme, sé que es incomodo- Pero, pasen por favor-

-Claro- dijo Charlie- vamos chicos

Ingresaron a la casa mientras yo seguía apoyada en la puerta dejándoles libre el paso, avanzaban entre bromas y relatos propios de sus años en amistad. Me alegró ver sonreír a Charlie, dado la poca frecuencia con la que lo hacía, se veía unos cuantos años más joven, se veía bien.

-Bella- me llamó papá- voy a llamar para pedir las pizzas, quédate con los chicos un momento

-Está bien- no era mala idea realmente

Cuando llegué a la sala Jacob ya estaba acomodado en el sofá y Billy en su silla de ruedas en un extremo de éste

-Bella, valla que has crecido eh- comenzó a hablar Billy- No te he visto desde la última vez que fuiste a la reserva, como hace tres años

-Sí, bueno, lo siento, pero tú sabes lo incomodo que fue el año de mi llegada permanente a Forks

-Tienes razón- pensó un momento- pero en fin, me alegra verte al igual que a Jacob, no ha parado de preguntar sobre ti en el camino

El pobre chico se sonrojó de nuevo, por lo poco que pude captar, su tono oscuro de piel lo camuflaba bastante bien, murmuró un bajo "gracias papá" y se removió incomodo en donde estaba sentado, me reí de manera nerviosa, no acostumbraba a estar con los amigos de Charlie, nunca lo logré pero por complacerlo y verlo feliz, no importaba.

-Bueno, las pizzas están pedidas, llegarán en unos veinte minutos más- llegó anunciando Charlie

-Eso suena espléndido Jefe- le dijo su amigo- no se puede ver un juego de beisbol sin algo de comida chatarra

Todos reímos al escuchar el comentario. Yo decidí escabullirme a la cocina con la excusa de llevarles unas latas de cerveza y un poco de refresco para Jacob y yo

Llegué al salón con ellas y me quedé ahí, escuchándolos hablar, no tenía nada mejor que hacer, ya que, me dije a mi misma. Escuchaba uno de los relatos de pesca entre Billy y Charlie cuando se escucharon unos golpes en la puerta, las pizzas habían llegado.

-Yo abro- y me dirigí hacia la puerta

Pero la persona que tenía las pizzas en la mano no era precisamente el repartidor, era quien menos esperaba que fuera, alguien compatible con la entrega de pizzas en cero

-¿Alice?-pregunté apenas la vi

-Hola Bella, espero no te moleste pero estaba en la pizzería acompañando a mi hermano cuando llego un pedido a nombre del Jefe Swan, deduje que era tu padre y quise conocer tu casa ¿Te molesta?- dijo con ojos de cordero degollado

-Claro que no, pasa por favor- Hizo unas señas a un jeep descomunalmente grande, adiviné que era de su hermano, igual de descomunalmente grande

-Te llamo para que vengas por mi Emmett- El nombre de su oso-hermano, Emmett Cullen.

Sentí una decepción al no escuchar el nombre de Edward, su otro hermano, al parecer muy dentro de mí quería verlo aunque fuera de lejos, guardaba esa vaga esperanza.

Me entrego las pizzas que traía y las lleve a la cocina, Alice me acompañó

-Con que tu papá es el jefe de policía en Forks- me dijo luego de un pequeño silencio

-Sí, Charlie Swan, el "Jefe Swan"- dije con mofa, ahora no existía alguien en este pueblo que no supiera quién era mi padre.

Y como si fuera un hecho de invocación, apareció en el umbral que da a la cocina.

-Hey Bells, ¿ya llegaron las pizzas? Me muero de… – en ese momento se percató de la presencia de Alice, se quedó mirándola hasta que ella soltó una risita disimulada y se presentó

-Hola Jefe Swan soy Alice Cullen, amiga de Bella- dijo extendiendo la mano al mismo tiempo

-Err, Hola Alice, un gusto conocer a una amiga de Bells y por favor dime Charlie

-Claro, un gusto conocerte también Charlie- le sonrió ampliamente hasta que se le formaron unos pequeños hoyuelos en las mejillas

-Claro- repitió papá

-Papá, las pizzas ya llegaron, ve con los chicos, yo les llevo la comida- le avisé y luego desapareció

Saqué los platos y comencé a servir, saque otras cervezas del frigorífico, en todo este tiempo ya deberían haberlas terminado, junto con un poco más de refresco para Jacob. Lo puse todo en una bandeja y lo llevé donde los chicos

-Voy a dejarle esto a Charlie y vengo- le avisé a Alice que sorprendentemente se encontraba callada, con lo poco que la conocía puedo decir que es algo extraño que este callada o tranquila, incluso es anormal que quisiera conocer mi casa tan de repente, luego de apenas conocerme, muy en el fondo algo me decía que no solo venía a hacerme una visita para "conocer mi casa"

Llegué a la sala y les serví, como supuse, se terminaron las cervezas y el refresco en el caso de Jacob

-Jake, porque no vas con Bella, acaba de llegar una amiga, así no te aburres con nosotros- dijo con una risa sofocada al final, la verdad, el pobre Jacob no se veía cómodo en ese entorno

-Si Jacob, ven- lo invité con una sonrisa- así me cuentas como está la Push

Se paró del sillón y me siguió con su refresco en una mano y su plato en otra

-Con que intentas transformarme a chica ¿eh?- dijo con humor-No es que me oponga, seguramente me vería bien mono con falda

Me reí escandalosamente y le golpeé el hombro, realmente fue gracioso lo que dijo, Jacob Black me estaba cayendo realmente bien.

Llegamos a la cocina, donde estaba Alice hablando por teléfono, al parecer no estaba consciente que había otras personas en el lugar

-Ya te dije que no es fácil, tú sabes perfectamente que yo también la quiero cerca, sé que seremos las mejores amigas-

-No, no creo que lo tenga, al menos en el instituto no la vi con alguien en ese plan-

-Está bien, haré todo lo que tenga en manos, pero se paciente- dijo con cariño

- Bella ¿Ella es tu amiga?- Jacob habló e hizo que Alice saltara en su asiento

-Bella- dijo ¿asustada?- te llamo luego- se dirigió al teléfono- no lo sé, está bien, lo haré, adiós- y cortó

-Lo lamento, no era mi intención escuchar, no quería incomodarte, por eso no hablé- dije avergonzada, no quería que Alice pensara que soy una cotilla

-No te preocupes Bella, no era nada importante- me dijo con una sonrisa

-Okey-me quedé ahí, sin nada que decir, hasta que Jacob carraspeó-Oh, claro, Alice, este es Jacob…

-Tu novio- dijo con una sonrisita pícara. Los dos nos sonrojamos

-No Alice, a Jake es hijo de un amigo de Charlie, somos amigos- lo último se lo dije dedicándole una sonrisa de confianza

-Ah, ya veo- termino con sus labios en una fina "O"- Yo soy Alice, amiga de Bella desde hoy y para siempre- dijo con esa sonrisa que marcaba hoyuelos en su rostro marfil.

-Un gusto también Alice- sonrió Jacob mostrando toda su blanca dentadura.

Serví trozos de pizza para Alice y para mí junto con refrescos, Jacob y ella se sentaron en las dos únicas sillas que estaban en la cocina y yo me apoyé en la encimera, comimos en calma y silencio, cuando Jacob iba por su trozo número cuatro, Alice habló

-Si que tragas eh Jacob- le dijo con humor en su voz

-Debo de comer, este cuerpo necesita fibra chica- se señalo haciendo un ademán con la mano que abarcaba desde su cabeza a sus pies

-Te pareces a mi hermano, me pregunto quién ganará en un concurso de comer- me reí al escuchar la comparación con su hermano, seguramente se refería a Emmett, no creo que Edward coma tanto y se mantenga en su perfecta condición, definitivamente el glotón de la familia debería ser Emmett con toda esa masa muscular.

Y así se pasó el tiempo, conversando de trivialidades, pero un tema no dejó de dar vueltas a mi cabeza, la simple pregunta de Alice causó estragos en mi conciencia

-Chicos, ¿ustedes creen en el amor a primera vista?-

-Yo…creo-tartamudeó Jake, si ya había llegado a tal confianza de llamarlo Jake- creo que sí-dijo apenado, mirándome por una fracción de segundo, ¿es que acaso se refería a mi? No, no lo creo

-No hay peor ciego que el que no quiere ver-

-Pensé que te habías desaparecido- dije mentalmente

-Pues no, aquí sigo vivita y coleando- y ahí quedó mi discusión con mi anti-Bella, no podía prestarle atención

-Y ¿qué hay de ti Bella?, ¿Crees en el amor a primera vista?- me preguntó mirándome directamente

-La verdad soy partidaria del Destino, las cosas no pasan porque sí, asique pienso que las personas, más que verse y enamorarse, están pre-destinados, nacieron para estar juntos, y apenas se ven, lo saben- le dije con una sonrisa sincera, así pienso que deben ser las cosas, y así también me di cuenta de que el Destino me puede tener preparado algo más, que Thomas solo fue una parada en el camino, y como cuando vas por la carretera hasta un final fijo, debes dejarlo atrás, aunque cueste.

-Vaya epifanía eh querida, hasta que te das cuenta, sigue así vas por buen camino-

Es verdad, una epifanía, pero sentí como si me librara de un peso, de una culpa mal infundada, quizás no todo este perdido.

Alice POV

Definitivamente era ella, Bella era la correcta, se parecían en todo incluso pensaban de la misma manera, yo lo sabía, mis instintos nunca fallan y de paso, seremos mejores amigas, ya me imagino de compras con ella, será todo tan espectacular, solo falta que se dé cuenta de quién es su media naranja y listo

-¿Y tu Alice? –dijo Jacob, que por cierto, me alarmó demasiado al imaginar que era el novio de mi futura mejor amiga porque habría complicado demasiado las cosas- ¿crees en el amor a primera vista?

-Pues claro Jakie, es más yo sé que apenas vea a mi media naranja a los ojos sabré que con ella pasaré el resto de mi vida- Yo lo sé, lo tengo seguro, mi perfecto sexto sentido me lo dice, pero he estado mucho tiempo esperando, por favor, tiene que aparecer mi príncipe pronto, no puedo andar de Cupido todo el tiempo, también necesito amor.

Y en ese momento, una corazonada, no cualquiera, una de que algo pasará pronto, lo unico que paso por mi cabeza era Bella y yo en mi auto y luego caminando por un pasillo, traducción: Mañana venir a buscar a Bella para ir al instituto y no separarme de ella en todo el día, además de arreglarme y ponerme lindísima. A esto último no le tomé sentido, pero ya que.

-Bells, mañana te pasaré a buscar para irnos al instituto, y te aviso que no nos separaremos en ningún instante-la miré fingiendo ser seria, ella solo asintió con una sonrisa, me caía de lujo, la sentía como mi hermana, pero como no, pronto lo sería… jijiji eres una genio total Alice, unique.

Saque mi adorado móvil y le marqué a Emmett, ya era hora para que me pasara a buscar , apenas y tenía tiempo para arreglar mi ropa para mañana, esto de la perfección me estresa, necesitare una visita al spa luego de todo el rollo de casamentera.

Me despedí de Bella y su amigo con el pensamiento que mañana sería un día bastante interesante y no sé porqué, esta idea me hizo sentir nerviosa.


Otro capitulo más (: me animaría mucho más el hecho de ver reviews, para saber si a alguien le ha gustado mi historia hasta ahora.

y hablando de eso, gracias a Vale que dejo el primero, me alegra mucho que te guste la historia, gracias por tu apoyo linda :D

También agradecer a quienes se han pasado y se han dado el tiempo de leer, sin dejar ningún comentario, se aprecia igualmente. Besos!

Fabyulous*