12. Dos por el precio de uno
Cuando la doctora Esteve entró a trabajar esa mañana en el hospital, no podía imaginar que iba a conocer a aquella pareja tan encantadora a la que iba a dar una noticia que cambiaría el rumbo de sus vidas y con quienes llegaría a entablar una amistad que iría mucho más allá del amable trato que solía dispensar a todos sus pacientes. Al verles entrar en la consulta, tan sólo pensó que se trataba de los típicos futuros padres primerizos que acudían al primer control ginecológico del embarazo. Pero había algo en ellos, que le divertía y enternecía a la vez. Enseguida le cayeron bien.
- ¡Hola! Por favor, siéntense. Usted debe de ser Bárbara Ortiz ¿correcto?
- ¡Hola doctora! Si si esa soy yo si. Tenga, le traigo el informe de Pilar, mi médico de cabecera. Ella me ha confirmado que estoy embarazada de 6 semanas… bueno eso fue hace una semana, cuando me hizo el volante para pedir cita aquí en ginecología, así que ahora debo estar de 7 semanas… pero es que estoy.- miró vehementemente a su marido.- estamos un poco preocupados porque ella me comentó que los niveles de ¿de qué Santi?
- β-HCG
- Eso, β-HCG en el análisis de sangre eran un poco altos. Ella nos dijo que esperáramos a venir hoy aquí y que no tenía por qué ser nada preocupante. Pero es que los dos nos quedamos pensando en si algo podía ir mal y más después de lo que nos ha costado pues eso… que yo me quedara embarazada.
La doctora le arrebató el informe de las manos con delicadeza y se puso a leerlo concienzudamente. Separó los datos de la analítica sanguínea y los fue anotando ordenadamente en una página de evolución de la historia de su paciente. Seguidamente, también le hizo varias preguntas para rellenar la cartilla de seguimiento del embarazo.
- Bueno, Bárbara algo de eso estoy leyendo en el informe que me habéis traído. Pero no te preocupes. Por lo que acabo de leer, las cifras no son en exceso preocupantes. Lo primero que voy a hacerte es una ecografía y también repetiremos la analítica sanguínea. Aunque tengo una ligera idea de que puede estar ocurriendo con estos niveles. Vamos a hacerte ahora mismo la ecografía, que nos puede aclarar muchas cosas, por favor pasa por aquí, desvístete, túmbate en esta camilla… si, así muy bien.
Mientras daba explicaciones a la chica para que se colocara en posición de exploración, la ginecóloga se puso los guantes, cogió de la estantería el bote con el gel para ecografías y preparó el transductor con la pequeña sonda de ultrasonidos.
- ¡Uy! Eso está un poco frio
- Sí, lo siento. Es el gel. Bueno Bárbara vamos a empezar. Santiago por favor colócate aquí para que puedas ver bien la pantalla del ecógrafo.- le señaló un hueco entre la camilla y su silla.
- De acuerdo… ¿aquí estoy bien?-preguntó poniéndose en el sitio que ella le había indicado.
- Sí, perfecto. Vamos a ver que se cuece por aquí.-bromeó con ambos la doctora.
Y con la habilidad que dan 8 años de experiencia, deslizó suavemente el ecógrafo buscando el mejor ángulo de visión y activó el monitor y el altavoz del equipo de ultrasonidos. Sonrió con dulzura al contemplar a la pareja emocionada ante la inminente perspectiva de poder observar por primera vez a su futuro hijo. Y además como la paciente estaba de más de 6 semanas, incluso podrían escuchar el latido del corazón del bebé. Nunca se podría acostumbrar a compartir con los padres primerizos el momento de la primera ecografía. Era siempre un momento muy importante en la vida de la gente. Centrándose en la pantalla buscó hasta localizar el saco gestacional. Ahí estaba… si… un momento. Estaba no, estaban. Tal como había pensado. Había dos sacos y escuchando con atención se distinguían a la perfección dos latidos. Dos corazones latiendo, y por tanto, dos bebés.
- ¿Eso tan fuerte que se oye es el corazón del niño? Late muy deprisa ¿no?
- Doctora… ¿está todo bien?-preguntó Santi con ansiedad.
- Tranquilos, es todo normal. Y si, están perfectamente. Lo que estáis oyendo con los latidos del corazón de vuestros dos bebés.
-¿Bebes? Preguntaron ambos con manifiesto asombro.
- Si vienen dos bebes en camino. Aquí los estoy viendo. Parece que hay dos bolsas amnióticas, pueden ser gemelos o mellizos… Yo me inclino a pensar que son mellizos pero no podré decirlo con seguridad hasta después de la semana 20 de gestación.
- ¡Bebés! Ha dicho que son dos…
- ¡2 Bebes! Vaya… ¿Y se puede saber si son niños o niñas?
- Todavía no. Pero cuando volváis para la siguiente ecografía sí que os podré confirmar si son gemelos o mellizos y os podre decir si son niños o niñas, eso siempre que se dejen ver…
La mujer dio por terminada la exploración y le pidió a Bárbara que se vistiera mientras caminaba al otro extremo de la consulta y se volvía a sentar detrás de su escritorio a rellenar el informe. Así proporcionaba un poco de intimidad a la pareja para que se pudieran recuperar de la sorpresa que se acababan de llevar. Todavía sin poder dar crédito, Bárbara interrogaba en susurros a su marido mientras se vestía.
- Santi… ¿ha dicho lo que creo que ha dicho? ¿Que son dos niños? ¿Dos?
- Sí cucu, eso es lo que ha dicho.
- Pero ¿cómo? Si en mi familia no hay gemelos… ¿Y en la tuya?-le miró con suspicacia.
- No, no que yo sepa… Pero cucu vamos, ya hablaremos de esto después. Que la doctora nos está esperando…
Judith Esteve sonrió alegremente cuando la atónita pareja volvió a tomar asiento ante ella. En todos sus años de trabajo no recordaba una pareja tan graciosa. Con un gesto de la mano le tendió a la chica un pequeño papel impreso.
- Tomad, he sacado dos fotos. Una para el informe y otra para vosotros.
- ¿Esta es nuestra copia? Muchas gracias. Que pequeñito es ¿verdad?- se corrigió.- buenooo son. Es la primera foto de los bebés. A Richi le va a encantar y a mi madre y a Caye…
- Bueno pareja, he podido ver que todo es perfectamente normal. Y tal como pensaba, los niveles de β-HCG de tu analítica aparecen un poco elevados porque siempre lo hacen cuando se trata de una gestación múltiple. De todas formas, voy a repetir el análisis de sangre, aunque no es algo que deba preocuparnos. Lo que sí debes saber es que como se trata de una gestación múltiple vamos a catalogarte de embarazo de alto riesgo.
- ¿Alto riesgo? No suena muy bien…
- Tranquilos, esto no es así porque supongamos que algo pueda ir mal. Es tan sólo el protocolo que se lleva a cabo para todos los embarazos de gemelos o múltiples. Lo único que implica es llevar un mayor control del embarazo y del proceso del parto. Es posible que este se adelante unos días o semanas, debido a que son dos bebés compartiendo un espacio muy reducido. Hay que tener todos estos factores y las posibles complicaciones en cuenta. También te voy a recetar unos compuestos vitamínicos con hierro y ácido fólico. Es muy importante que los tomes. Y como es habitual, sigue las siguientes recomendaciones: nada de fumar, nada de alcohol, nada de deportes de riesgo o emociones fuertes, no comas pescado ni carne cruda y cuidado con los fiambres y por supuesto, nada de animales de compañía cerca. Si tenéis alguna mascota será mejor que la dejéis a cargo de amigos y familiares durante estos meses. Por supuesto es aconsejable que descanses y que no lleves a cabo esfuerzos físicos de ningún tipo. Ante cualquier problema o duda que os surja pedid cita y os atenderé tan pronto pueda. En esta tarjeta viene el teléfono de la consulta. Y en el informe que os voy a entregar viene detallado todo lo que os acabo de explicar. ¿Tenéis alguna duda?
- No… creo que lo hemos entendido todo… ¿verdad?-Bárbara buscó apoyo en Santi que solía prestar más atención que ella a ese tipo de cosas.
- Sí, muchas gracias, doctora. Ha sido usted muy amable y muy clara.
- De nada, ése es mi trabajo.-les sonrió mientras le tendía a Santi la cartilla de control prenatal, las recetas de las vitaminas y algunos otros documentos. – Espero veros en la próxima cita.- Y se levantó para acompañarles hasta la puerta de la consulta.
Cuando salieron del hospital, Santi y Bárbara todavía seguían en estado de shock por la noticia que acababan de recibir…
- ¡Dios mío Gremlin! ¿Has escuchado a la doctora? Vamos a tener dos de golpe.
- Sí, imagínate. Tanto tiempo que hemos estado pensando, esperando y ahora vamos a ser cuatro.
- ¿Y qué vamos a hacer con dos niños? Esto va a ser más duro de lo que yo pensaba… si ya me da miedo criar a uno… ¿Dos a la vez?
- Cucu ya nos apañaremos, estoy seguro que saldremos de ésta.-le sonrió.-Tu ahora no te estreses pensándolo, que ya se nos ocurrirá algo. Y además ahora lo más importante eres tú que te tienes que cuidar. Ya has oído a la doctora.
- Sí… es muy maja… -siguió dándole vueltas a un tema que la preocupaba un poquito- Me voy a poner enorme Santi… Yo pensaba que después de tener el niño, me podría poner en forma con un poco de ejercicio… Pero es que son dos… Si me quedo gorda y ancha ¿me seguirás queriendo igual?-hizo ademán de mirarse el culo.- Yo creo que ya tengo más culo… ¿no estoy más ancha?
- Hay que ver, Bárbara que tonterías estás diciendo… ¡pues claro que te querré! ¿Cómo no te voy a querer? Me daría igual como estuvieras. Vas a ser la madre de mis hijos. Te quiero porque eres tú. Y siempre te querré. Eso es algo que nunca va a cambiar.
Ella sonreía emocionada por las palabras que acababa de escuchar cuando el insistente sonido de un móvil les interrumpió.
- Es el mío…- Santi miró la pantallita digital.- Es tu madre, debe estar impaciente por saber qué nos ha dicho el médico.- Contestó el aparato, que por fin dejó de sonar.
- ¡Hola Chali! Si, si… no… sí… Valeeeee. Ahora vamos sí. Allí te lo cuento.
- No le has dicho lo de los gemelos…
- No me ha dejado. Me ha dicho literalmente que movamos el culo pal "San Pan" volando. No he podido decirle que no. Le he dicho que vamos para allá a darle los detalles. Dice que tenemos una botella del mejor champán esperando para celebrarlo.
Cuando traspusieron la puerta del "San Pan" una lluvia de besos y abrazos de Chali les cayó encima, no dejándoles tiempo casi de respirar.
- Ay mis niños mis niños… que me van a hacer abuela… a ver contad contad. Desembucha cachorra…
- Pues nada mamá… Que estoy de 7 semanas y todo va muy bien y…
- ¿Y? Venga cachorra dispara ¿Qué pasa?
- Pues que vienen 2 mamá…
- ¿Dos? ¿Qué dos? ¿Churumbeles?
- Pues si… aún no sabemos si gemelos, si mellizos… pero vienen dos.
- Ay qué alegría más grande. Mis niños, mi Santi y mi Bárbara que me van a hacer doblemente abuela… Y mis Santis ven aquí, dame un abrazo, ayyyyyy que donde pone el ojo pone la bala este niño.
Santi se sonrojó un poco, aunque rió con ganas la gracia de su suegra a la que quería tanto como a su propia madre. Bárbara regaño divertida a la hostelera.
- Mamá no seas tan ordinaria…
- Pero que pasa cachorra que pasa… Si aquí no hay nadie, que está Claudio en la cocina, Marga ha salido al mercado a comprar unas cosas que hacían falta y Tania tenía unas fotos en una revista… Además esto hay que celebrarlo. Voy a sacar el champans. Y vamos a brindar porque la Chali siempre va a estar ahí pa echaros las manos que haga falta y ayudaros con sus nietos…
- Dí que si Chali, que vas a ser la mejor abuela del mundo.
- Ay, ven aquí pimpollo, que te abrace…
Se abrazaron los 3 y al cabo Chali se fue para dentro para buscar el cava y un vaso de zumo de naranja para que su hija también pudiera brindar. Y brindaron los tres con gran alegría por el futuro acontecimiento.
