Cita 4: TYL Xanxus y Elizabeth (Go men 123)

Ahí estaba ella, Elizabeth, la hija menor del capo de la familia Nero, una hermosa joven de unos 25 años con hermosos ojos café, largos y sedosos cabellos castaños recogidos con una diadema roja, piel clara, recubierta por un elegante vestido de fiesta rojo largo, de tirantes finos, escotado por la espalda dejando una pequeña porción de su piel al descubierto. La joven muchacha estaba en medio de una fiesta, en honor a su compromiso concertado con el jefe de Varia e hijo del Noveno capo Vongola: Xanxus. Por lo que había oído la joven, ese tal Xanxus era temible cuando se enfadaba, además de que era un animal sin modales, grosero y terco, que aniquilaba a los que se oponían a él, o lo retaban, con tan sólo mirarlos…

-Elizabeth: ¿Por qué papá me ha concertado compromiso con alguien tan cruel como él…?

Se decía a sí misma Elizabeth un poco atemorizada por la idea hasta que un tipo extraño la sorprende por detrás, agarrándola de su hombro derecho.

-¿?: Hola, guapa, ¿estás sóla?

A Elizabeth no le gustaba para nada que los tipos depravados como ese le hicieran esa misma pregunta.

-Elizabeth: ¿Acaso no es evidente?

Le responde ella con algo de cansancio a lo que este la agarra de la muñeca y tira, forzándola a ir con él.

-Elizabeth: ¡Su…suélteme…! ¡dejeme…!

Cuando Elizabeth notó que aquel tipo dejó de tirar de ella y alzó la vista, vio como un hombre de cabellos negros cortos, ojos carmesí y con pinta de tener mal genio, le había dado al acosador una buena patada en sus partes (dejemoslo en cataplines o c****** XD).

-Xanxus: Oye, ¿estás bien?

Elizabeth se quedó muda durante un rato hasta que, cuando vuelve a la realidad, le afirma con la cabeza a su salvador.

-Xanxus: En fin…¿te apetece salir fuera a hablar? Este lugar está lleno de basura y demás escoria humana…

-Elizabeth: Estoy de acuerdo con su proposición, pero no me parece correcto que…

Antes de que pudiera seguir hablando, Xanxus la carga sobre sus hombros de manera brusca mientras ella protestaba.

-Xanxus: ¿Para qué protestas si no estás andando con esos incómodos zapatos que lleváis las mujeres?

-Elizabeth: Protesto porque me estás llevando como si fuera un enorme saco de patatas parlante.

Le responde en modo de reproche a Xanxus y, después de su pequeña queja, se deja llevar por él, sin saber adonde la llevaba…Cuando la joven asoma la cabeza por encima del hombro de este, pudo observar que estaban saliendo de la mansión de su familia y, por el aroma y por los pétalos que asomaban en el cielo, Elizabeth pudo deducir que estaban en el jardín trasero de la mansión: Un enorme jardín lleno de todo tipo de flores de todos los colores y fragancias…además de estar la fuente de la Diosa Venus en mitad del mismo…

Elizabeth sentía como estaba siendo bajada de los hombros de aquel hombre y esta le da una bofetada en la mejilla derecha de este.

-Elizabeth: ¿Qué se ha creído llevándome de esa manera tan ruda? ¿acaso no sabe con quién está tratando?

Xanxus sonríe para sí mismo, evitando reírse por la ingenuidad de aquella chica y se tapa la zona donde ha recibido el golpe con su manos derecha.

-Xanxus: Claro que sí, con la hija de Nono Nero y…

Xanxus se acerca a ella de manera amenazante y peligrosa, haciendo que Elizabeth comenzara a asustarse y a retroceder sobre sus pasos…era inútil retroceder, así que optó por correr en dirección al laberinto frondoso que había al fondo del jardín. Allí lo despistaría y podría escapar…

-Xanxus: ¡No huyas, basura…!

Decía de manera terrorífica Xanxus mientras iba siguiéndola a una velocidad increíble, Elizabeth veía mal la situación, en breves la alcanzaría, así que se quitó los zapatos de tacón y empezó a hacer un sprint final hasta entrar al laberinto y girar hacia la derecha, consiguiendo por fin despistar a Xanxus y así ganar tiempo para alejarse de ahí antes de que averiguara como escapar. Sin embargo, en breves, unas manos, que atravesaron las paredes de matorral del laberinto, la agarraron con fuerza de los brazos, haciendo que se quedara en el sitio paralizada por el miedo hasta que, finalmente, pudo ver quien era su captor.

-Xanxus: Por muy bien que esté hecho este laberinto, siempre opto por el camino más fácil para llegar hasta ti.

Elizabeth no habló, sólo forcejeó mientras Xanxus la sacaba de ahí hasta que caen a una gran parcela de rosas rojas, quedándose él encima de la joven, con los brazos extendidos para que ella no pudiera escapar de él.

-Xanxus: Mira que eres asustadiza y algo impertinente…¡A ver si te enteras! Iba a decirte que yo soy tu prometido.

Elizabeth se quedó un tanto asombrada y pálida al haber oído aquellas palabras.

-Elizabeth: ¿Xanxus…?

Xanxus afirma con la cabeza, pero no cambia de postura, se queda así tal cual, esperando a que ella se recuperara.

-Xanxus: Tu padre me llamó a nuestra fiesta de compromiso. La verdad, me parecía absurda e innecesaria la idea ya que odio que se amontone la basura en un evento especial como este.

-Elizabeth: ¿Por…por qué yo…?

Xanxus no pudo evitar sonreir de manera un poco tierna a la joven.

-Xanxus: De entre todas las candidatas a ser mi esposa, vi en ti algo especial, no sabría como decirlo…veía en tus ojos seguridad, fortaleza, no como las otras, que todas se comportaban como unas jodidas zorras cuando deseaban tener compromiso conmigo, asquerosas…siempre guiándose por el dinero…Yo ya me cansé de tener esa vida de mierda yendo a esos antros de muerte con esas malas mujeres, yo ya quiero algo serio, para toda la vida y yo digo con certeza, que no me he equivocado eligiendo a quien va a ser mi esposa…

Al oír aquellas palabras, Elizabeth se sonroja con fuerza, pero no era solo eso, también que los dos estaban en una posición un tanto comprometida.

-Elizabeth: Esto…Xanxus, ¿podrías quitarte de encima?

-Xanxus: No me da la jodida gana, es más, pienso tomarte ahora, no me gusta tenerte para llevar (No es comida ¬¬U)

Antes de que Elizabeth pudiera responder, Xanxus le da un apasionado beso en los labios, lleno de fuerza y pasión, dejando poco a poco a su joven prometida sin aliento hasta que, por fin, se separan, dejando que Elizabeth tomara algo de aire.

-Xanxus: ¿Y bien…?

Le pregunta a Elizabeth en un tono poco amenazante, pero impaciente.

-Elizabeth: Que tendría que corregirte ese hábito de asesinarme a besos.

-Xanxus: Ni lo intentes, mujer. Sabes que te amo y ese hábito no se quitará…

Y ambos cerraron el "acuerdo" con otro beso más intenso y más salvaje que el anterior, sin darse cuenta de que Nono Nero les estaba espíando.

-Nono Nero: Bien…bien…