Cita 4: Xanxus y Nere (Yagami Vongola)

Nere venía agotada de una devastadora, y casi suicida, misión. No tenía ganas de mediar con nadie en aquellos momentos, por el camino ignoró a Belphegor, cosa que le molestó, no le dio a Mammon el dinero que le debía cuyo vencimiento era ese día, le dijo basura a Squalo…vamos, el día lo tenía casi completo. Ya casi llegando al segundo piso que llevaba a su cuarto, observó que, frente a su puerta, se encontraba Xanxus de brazos cruzados, como si estuviera esperándola para su ejecución.

-Nere: ¿Ahora qué, Xanxus? ¿No tienes suficiente con enviarme a una misión suicida donde, por muy poco, casi pierdo la vida…? ¿Sabes? Si has venido a sermonearme o a insultarme, pierdes el tiempo, hoy no me apetece jugar contigo, vengo muy cansada y deseo dormir, así que, aparta.

-Xanxus: No me da la gana de hacerlo, basura.

-Nere: ¿Basura?

Pregunta Nere en un tono de desagrado y molestia, cosa que nunca ha sucedido en ella.

-Xanxus: Eso es lo que eres, además de ramera.

-Nere: ¿Ramera? ¿Basura? ¿No se te ocurren insultos mejores? A ver, Xanxus, como dije antes, no tengo tiempo para juegos, si acaso ve a golpear a la niña presumida de Squalo con alguna botella de licor tuya mientras yo me voy a sobar, así que, nos vemos…

Cuando Nere fue a intentar abrir la puerta de su habitación, nada más tocar el pomo, nota como un pañuelo se asomaba a su nariz, haciendo que respirara un extraño vapor que venía de él, haciendo que sus ojos se cerraran forzosamente y que todos sus sentidos se desactivaran al instante…

Después de aquella extraña disipación de sus sentidos, Nere se despierta con un terrible dolor de cabeza.

-Nere: Augh… ¿eh? ¡¿Eh? ¡¿Qu…qué es todo esto…?

Nere no podía creer lo que pasaba, se encontraba sentada en una mesa de un restaurante de alta categoría, lo peor de todo…es cuando se mira a sí misma y se toca: Su larga cabellera chocolate había sido recogido con un elegante moño, del cual caían unas delicadas hebras chocolate rozando solo sus mejillas, se toca los labios y se mancha uno de sus dedos de carmín para luego llevar sus ojos hacia su vestimenta, le habían cambiado su rasgado y sucio uniforme de Varia por un vestido blanco que se sostenía arriba por el apretado escote del vestido, que marcaba sus enormes pechos, y abajo terminaba hasta sus rodillas, cerrándose hasta la parte de detrás del vestido, cuyo bordes estaban decorados con plumas blancas y la parte del pecho con brillitos, la joven calzaba unos zapatos de tacón fino blancos para completar. Aquello dejó desconcertada a Nere, es más, ¿quién la había vestido? Sus preguntas estaban siendo respondidas cuando sus ojos chocolate entraron en contacto con unos de color carmesí situados a 10 metros de ella y aproximándose amenazadoramente.

-Nere: Xanxus…

-Xanxus: Al fin despiertas, basura…creía que tardarías en hacerlo, roncabas como una auténtica bestia mientras te cambiaba de ropa y te llevaba aquí.

Nere, al oír eso, se sonroja y se siente muy avergonzada, por lo que se levanta de su sitio y le propina a Xanxus un puñetazo en la cara.

-Nere: Idiota… ¡eres un idiota! ¡¿Cómo te atreves…? ¡¿Quién te ha dado derecho a dormirme, desnudarme y vestirme así…?

Nere iba a darle otro puñetazo por las molestias que le ha causado, sin embargo, Xanxus detiene el golpe agarrándola de la muñeca y apretándola levemente para que no le diera.

-Xanxus: Estoy en mi derecho, soy tu jefe. Así que ve tomando nota, ramera: Hoy me toca invitarte a algo.

Nere lo mira un tanto confundida, ¿Xanxus invitando a uno de sus soldados a cenar a un lugar tan caro como aquel restaurante de renombre en Italia? O una de dos, o Xanxus estaba enfermo, o quería algo de Nere, cosa que no evitó que la muchacha bajara la guardia, así que le decide seguirle el juego a ver hasta donde quería llegar su líder…

-Nere: ¿Qué es esto? ¿Celebramos algo?

Xanxus sonríe levemente ante la ignorancia y la inocencia de la chica antes de servirse una buena copa de vino tinto.

-Xanxus: ¿No sabes qué día es hoy, basura?

Nere niega con la cabeza.

-Xanxus: Más te vale que lo vayas recordando durante la cena que, seguro, tienes hambre ahora…

Xanxus y Nere hacen su pedido y, en un rato, degustan los manjares de aquel exquisito restaurante italiano. Ya cuando Xanxus pide la cuenta y paga, le ofrece la mano a Nere, con intención de guiarla a algún sitio. El jefe de Varia la lleva hasta una limusina negra y la invita a entrar.

-Xanxus: Llévenos a Davidson, tengo que finalizar ciertos negocios allí…

Aquel comentario de Xanxus sonó como a misión, a una misión de ajuste de cuentas con alguien, si supiera ella quien era la víctima…pobre infeliz…

Al cabo de media hora, llegaron a su destino, Xanxus baja del coche y le ofrece la mano a Nere para bajar del vehículo y ella pudo visualizar que el Davidson era un hotel de lujo cinco estrellas.

-Nere: ¿Es aquí el asunto?

Xanxus afirma con la cabeza y la agarra fuertemente del brazo, arrastrando a Nere al interior del hotel con algo de prisa. La expresión de su jefe era de nerviosismo y un tanto de ansiedad, ¿qué tenía en mente…? Ni la misma Nere lo sabía hasta que se quedaron frente a la puerta de la habitación 512…

Xanxus abre la puerta e invita pasar a Nere, la cual, al entrar, observa aquella habitación con algo de fascinación: No era una habitación de meeting era una habitación de parejas de lujo, con su cama enorme con sabanas rojas, suaves al tacto, su enorme balcón con vistas estupendas y, cómo no, típico de Xanxus, una botella de vino crianza del 86 esperándole en la mesilla que había ahí.

Al mismo tiempo que contemplaba la habitación, Nere sentía el cálido aliento de Xanxus cerca de su cuello, sintiendo como algo rodeaba su cuello y se cerraba: Xanxus le había regalado un collar de diamantes…

-Nere: ¿por qué…? ¿Por qué haces esto, Xanxus…?

Le decía Nere sin mover la cabeza, mientras uno de los brazos de Xanxus la rodeaba por detrás de la cintura y su otro brazo rodeaba su pecho hasta que su dedo índice rozaba suavemente los labios de la mujer mientras que su rostro se acercaba lentamente a su cuello hasta quedar sus labios a la altura del oído de la joven.

-Xanxus: Bon Compleanno, Nere…

Xanxus había felicitado a Nere, hoy era su cumpleaños, ni siquiera ella misma lo sabía…se sorprendió que su jefe lo supiera, pero…no pudo profundizar su pensamiento por el leve sonrojo que le producía él debido al roce de sus labios en el cuello de ella.

-Nere: Xa…Xanxus…

-Xanxus: Dilo, Nere…

Nere no tenía opción, él había dicho por segunda vez su nombre, eso significaba lo que ella pensaba y deseaba desde hace tiempo.

-Nere: Te…te amo…

Cuando Xanxus escuchó aquellas palabras, la giró hacia él, dándole un beso en el que afloraba la pasión que él mismo contenía, aparentemente, desde hace ya tiempo, ya que éste, en ese momento, la conduce hasta aquella enorme cama de la habitación y la tumba, a su vez que él mismo se aflojaba la corbata.

-Xanxus: Más vale que te prepares, que ahora mismo voy a hacerte el mejor regalo de todos…

Le informa a la joven con una sonrisa perversa y esta le responde con otra de la misma magnitud, para luego experimentar ambos el verdadero placer y la pasión que ellos mismos habían guardado para el momento en que sus sentimientos fueran correspondidos, el uno del otro, dando lugar, como cumplido, aquel deseo que la misma noche ocultaba con su manto…