"CONFESIONES"

"Te hablaría de las cosas que me hicieron pasar,
del dolor que he tenido que soportar, pero el mismísimo Señor se sonrojaría.
Te hablaría de los incontables banquetes puestos a mis pies,
frutas prohibidas para mí, pero creo que tu pulso se comenzaría a acelerar.

No estoy buscando la absolución, ni el perdón por las cosas que hice mal,
pero antes de que llegues a alguna conclusión,
intenta caminar en mis zapatos.

Tropezarás en mis pasos, tendrás los mismos puntos de vista que yo,
si intentas caminar en mis zapatos."(8)

Y en algún punto de nuestras vidas, será difícil continuar utilizando nuestras máscaras y sentiremos la necesidad o la obligación de mostrarnos tal cual somos ante los demás…revelando todo aquello de nosotros mismos que tanto dolor, vergüenza o tristeza nos produce…Entonces, aquellos que de verdad nos aman y aprecian, tratarán de comprendernos y de seguir apoyándonos pese a los errores cometidos, perdonándonos si mostramos que nuestro arrepentimiento es verdadero y ayudándonos a mejorar.

Sin embargo los otros -aquellos que solo sirven para juzgar- harán "leña del árbol caído" alegrándose de las desgracias de otros y señalando los errores ajenos sin tener en cuenta los propios.

La espera fue larga, pero finalmente la puerta de la sala de operaciones se abrió, el cirujano apareció y con un semblante sombrío se acercó a ambos. Después de un silencio breve que al mismo tiempo parecía una eternidad les informó:

-Sobrevivirá…Se hizo lo posible…tenía varios huesos rotos de brazos y pierna…pero eso no es lo más grave…

-Qué es lo que sucede doctor? –Preguntó Minerva con impaciencia-.

-Por ahora solo puedo decirles que la columna de Susana se fracturó en varios fragmentos por el impacto…No podemos saber aún con exactitud el grado de daño…pero es un hecho que también presentó lesión medular. Cuando despierte…veremos realmente la magnitud de las consecuencias.

Pasaron un par de horas más antes de que Susana despertara en su habitación. Lentamente abrió los ojos y miró a su alrededor. Encontró a Minerva y a un joven rubio que aún no conocía pero que no era otro que Albert.

-Minerva…Qué pasó?

-No recuerdas nada?...Te arrojaste desde lo alto del hospital…tuvieron que operarte de emergencia…ya han pasado muchas horas…Cómo te sientes?

Susana recordó brevemente lo ocurrido antes de su caída y lo siguiente que preguntó fue sobre su madre; Minerva sin saber cómo responder exactamente, guardó silencio por un momento y Susana se adelantó:

-Ella…murió, verdad?...

-Sí…solo sobrevivió poco tiempo después de la caída…y finalmente murió.

La joven comenzó a llorar y trató de llevarse las manos a su rostro pero con horror descubrió que…

-Mis manos!... qué me sucede? Por favor! Díganme qué pasa!

Haciendo un gran esfuerzo Minerva comenzó a explicarle a Susana su lamentable estado; No podía mentirle pues era evidente lo que le sucedía. Ver a la joven así: Horrorizada, llorando intensamente, pidiendo a gritos ayuda, le hizo sentir que el corazón se le encogía de tristeza.

-Tuviste varias fracturas en brazos y pierna…pero además…tu columna…se partió en varios pedazos…al parecer tu médula también se lesionó…los médicos no sabrían exactamente la magnitud de tu lesión…hasta que despertaras…

Recordemos que apenas en 1917 el físico J. Radon en Alemania comenzaba a trazar los cimientos de lo que en los 70´s sería el inicio de la Tomografía Axial Computarizada así que no existían grandes herramientas aún para hacer un diagnóstico tan específico, de haber sido así entonces Susana se habría enterado que debido a la caída, sus vértebras se fracturaron y su médula se lesionó parcialmente a nivel de las últimas vertebras cervicales y las primeras torácicas.

Lo que a Susana le ocurría era difícil de explicar, ahora se le conoce como "Síndrome del Cordón anterior": Es una sección medular parcial en la que los pacientes conservan principalmente la capacidad de percibir el tacto y la propiocepción (saber en qué postura se encuentra el propio cuerpo), pero se pierde la sensibilidad al dolor y la capacidad de moverse a partir del punto de lesión.


Casi amanecía y desde su habitación escuchó que alguien entraba a la casa, en seguida subían las escaleras y luego, en la habitación contigua se abría y cerraba la puerta rápidamente. Dudó por unos instantes si levantarse o no…pero finalmente la necesidad de saber lo que ocurría le hizo dejar la cama e ir a la otra habitación y sin tocar la puerta, entró:

-El paseo ha sido muy agradable verdad?

-Terry! –Decía Minerva tratando de cubrir su pecho desnudo pues se disponía a ducharse-.

En el umbral de la puerta estaba Terry, de pie, con los brazos cruzados y el rostro serio además de mirarla fijamente.

-Pregunté si el paseo ha sido agradable porque todo el día y la noche estuviste con él! –Repitió nuevamente en tono un tanto molesto sin importarle haber irrumpido en el cuarto de ella sin avisar-.

-Terry en primer lugar, soy huésped en esta casa pero aún así debieras tener la decencia de tocar la puerta antes de entrar! Y en segundo lugar, por si lo olvidas soy una mujer libre y no tengo porqué rendir cuentas a nadie! Ahora hazme el favor de salir de aquí! –Le respondía mientras jalaba su bata para cubrirse-.

El muchacho con mayor molestia aún, la sujetó del brazo y acercando su rostro al de ella le dijo:

-No me iré hasta que me digas dónde estabas con él!...Candy pasó la noche también aquí…así que es evidente que tú y Albert estaban juntos!

-Si Candy está aquí entonces lamento informarte que te has equivocado de habitación! Yo no soy nada tuyo para que me hagas este tipo de escenitas ni interrogatorios! Además si ella está aquí, entonces por eso es que también decidiste dormir en esta casa…o me dirás que solo te quedaste para averiguar a que hora volvía yo? –Acto seguido, sacudió su brazo violentamente para obligarlo a soltarla-.

Terry trató de tranquilizarse al escuchar las últimas palabras de Minerva y se sentó en la cama cabizbajo.

-Tienes razón…discúlpame. Es que estaba preocupado por ti!...No sabía donde estabas y solo podía pensar en qué estarías haciendo con él…perdóname.

Minerva abrió los ojos aún más al escuchar esto, pero enseguida giró la cabeza al lado contrario para evitar verlo de frente y entonces en tono firme y tranquilo le respondió:

-Terry no confundas las cosas: Tú y yo somos amigos, tenemos la misma edad y ambos sabemos cuidarnos solos…Además estaba con William y él es un caballero…tú lo sabes mejor que nadie porque es amigo tuyo. Y lo que es más importante: Tú también me conoces! Sabes que no haría nada indebido y que nadie me podría obligar a hacer algo que me avergonzara!

-Es verdad…perdóname…Me he comportado como un verdadero idiota no es así?

-Debo responder algo tan obvio? –Esta vez volvía a mirarlo-.

Ambos sonreían mutuamente y retomaban el mismo tono con el cual habitualmente se trataban.

-Eres imposible "Dulce Damita"!

-Terry!...Ahora sal de aquí por favor. No quiero causarte problemas con Candy.

-Es verdad…Te esperamos para almorzar más tarde?

-Sinceramente estoy un poco cansada…No he dormido nada…Solo quiero ducharme y dormir un poco.

-Está bien. Comprendo. Discúlpame por haber entrado así a tu habitación, descansa.

-Solo no lo vuelvas a hacer…Gracias.

Terry salió rápidamente de la habitación y quiso que la Tierra se abriera y se lo tragara pues ni él mismo sabía la razón del porqué hizo lo que acababa de hacer…Aunque sí había dicho dos verdades: Se preocupaba por Minerva…y toda la noche había pensado en lo que podría estar haciendo con Albert. Era absurdo seguir pensando en lo mismo y sacudiendo su cabeza trató de concentrarse en salir al jardín y desayunar felizmente con Candy esa mañana.


Terry después de todo lo vivido, lo único que quería era olvidarse de aquellos horribles días que permaneció privado de su libertad, sin embargo la duda era cada vez mayor y necesitaba saber porqué justamente a él le había ocurrido algo así.

Al enterarse por Albert y Minerva que él había sido secuestrado por esos hombres bajo las ordenes de Elisa y Neil Leagan, sintió como si estuviera experimentando algo irreal; No comprendía el motivo por el que ellos habían querido hacerle algo así, sabía que la maldad de los hermanos Leagan no necesariamente tenía alguna explicación pero simplemente no podía aceptar que alguien cometiera acciones tan bajas.

Peor se sintió al llegar a la jefatura de policía solo para enterarse que finalmente los únicos detenidos eran aquellos cuatro hombres que lo secuestraron...pero los verdaderos autores intelectuales de ese crímen no habían podido ser arrestados ya que "no había pruebas suficientes".

-Cómo que no hubo pruebas suficientes? –Preguntó casi gritando-.

-Los hombres que lo tenían a usted en ese lugar jamás confesaron abiertamente quién los había contratado... Lo único que sí dijeron es que pensaron obtener dinero por su propia cuenta y aprovecharon las circunstancias.

Súbitamente recordó que Minerva le había mencionado brevemente algunas palabras de Elisa y ahora entendía que obviamente eso era una confesión… Pero en este momento se enteraba que esos dos "riquillos" estaban libres de toda acusación oficial! Terry sabía que el jefe de policía mentía de alguna manera, pero nada conseguiría con enojarse y hacer un escándalo.

-"Era de suponerse que algo así sucedería: La familia Leagan no es tan "brillante" socialmente por sí sola...pero su parentesco con la familia Andley es lo que a fin de cuentas le da peso ante los demás" –Pensó Terry para sí-.

Salió intempestivamente del departamento de Policía y se dirigió hacia un lujoso hotel, preguntó por una habitación en particular y entró presurosamente, sin esperar a ser anunciado.

-Explícame porqué me hiciste algo así? –Gritó Terry tratando de contenerse-.

-No sé a qué te refieres…Supongo que no pasaste muy bien estos últimos días verdad? –Decía Neil con una mueca de burla hacía él, evidentemente se divertía fingiendo demencia.

-Eres un imbécil!

Y enseguida Terry se abalanzaba sobre Neil y lo agarraba a puñetazos sin poder detenerse mientras que Neil incapaz de responder a los golpes del actor, trataba de cubrirse el rostro y gritaba pidiendo ayuda. Justo en ese momento aparecía Elisa junto con uno de los empleados del hotel:

-Pero qué está pasando aquí? Suéltalo! Cómo te atreves a tratar así a mi hermano?

-No te hagas la tonta Elisa! Sabes bien porqué estoy tratando a tu querido hermano así…Da gracias de que eres una mujer…de lo contrario también a ti te daría lo que mereces! –Decía mientras cerraba los puños enfurecido-.

-Estás loco! No sé de qué me hablas!

-Tú y tu asqueroso hermano planearon mi secuestro, lo sé todo!

Tratando de ocultar la sorpresa y el temor por la reacción de él, Elisa le volvió la espalda y siguió negando todo. El empleado trataba de obligarlo a salir de ahí pero Terry francamente perdió la paciencia y sujetó a Elisa por los brazos mientras la sacudía y le gritaba:

-Si vuelven a meterse conmigo, me las pagarán muy caro! No quiero volver a ver tu horrible cara ni la del idiota de tu hermano jamás!

-Has perdido la razón? Auxilio! Este hombre va a matarme! –Gritó tratando de zafarse-.

Al escuchar la voz chillante de Elisa, Terry la aventó al suelo, ella cayó pesadamente sobre su hermano que apenas trataba de incorporarse y agregó:

-Matarte? Por favor Elisa! Qué te hace pensar que me ensuciaría las manos con la sangre de una víbora como tú!...Ya te lo dije: No quiero que tú o tu hermano se vuelvan a cruzar en mi camino!

Y salió de ese lugar dejando a los hermanos Leagan lloriqueando como un par de niños.

Todos alguna vez hemos sido blanco de injusticias o hemos visto a otros sufrir injusticias, en ocasiones podemos intervenir en defensa propia o de los demás…pero otras veces nos vemos atados de manos y con rabia tenemos que aguantar ver a otros "salirse con la suya". Sin embargo debemos confiar en la existencia de la "justicia divina" (si se es religioso) o la existencia del "Karma" o del "Destino" porque de alguna manera, en algún momento, la vida nos cobra todas y cada una de nuestras acciones, sin olvidarse de cobrar ni una sola cosa…y de eso nadie se escapa.


Había regresado ya al hotel en que se hospedaba, estaba ansiosa pero no entendía la razón de sentirse así. Comenzó a pasearse de un lado a otro y finalmente se decidió a ir a la habitación contigua.

Dudando una vez más, estuvo a punto de volver sobre sus pasos, pero entonces la puerta se abrió súbitamente:

-Candy! Llevas mucho tiempo aquí afuera? Disculpame, no escuché que tocaras la puerta! Creo que dormí demasiado! –Y reía inocentemente-.

-No, en realidad apenas volví de casa de la señora Eleanor –mintió- No sabía si ya te encontraría aquí o si aún estarías...ocupado.

-Bueno, la verdad es que en cuanto regresé me quedé dormido!

La invitó a pasar y salieron a la terraza; Candy permanecía en silencio esperando que Albert le comentara "algo"...pero él se limitó a hablar de los asuntos que tendría pendientes en el trabajo en cuanto volviera a Chicago.

Sin siquiera notarlo, Candy se sintió aún más inquieta y desesperada por saber lo que Albert había estado haciendo el día anterior. Era absurdo, pero por primera vez necesitaba saber lo que Albert había estado haciendo con exactitud. Al ver que aquel rubio de ojos azules no diría nada sobre aquello espontáneamente...se animó a ser ella quien sacara ese tema a colación.

-Lo pasaste muy bien ayer? –Preguntó apenas con un hilo de voz-.

La pregunta tomó por sorpresa a Albert que inicialmente se quedó callado sin saber qué decir pero enseguida tratando de aparentar tranquilidad dijo:

-Te refieres a mi cita con Minerva?

-Una "cita"?...Fue...una "cita"?

-Bueno, creo que sí, fue algo así –Y nuevamente reía, pero esta vez nerviosamente- Estuvimos platicando de muchas cosas... Minerva es una chica muy agradable...Nunca imaginé que tuviesemos tantas cosas en común...

Y entonces Albert se dedicó a hablar de aquellas cosas que a su juicio, tenía en común con Minerva. Candy lo escuchaba y casi podía jurar que Albert le contaba todo aquello con una emoción que nunca antes le había notado.

Al terminar de escucharlo, sonrió y lentamente agregó:

-La tía abuela se pondrá muy contenta...

-La tía abuela? Porqué? –No comprendía a qué se refería Candy-.

-Se pondrá contenta cuando sepa que al fin has encontrado a alguien ideal para "sentar cabeza" –Y miró hacia la nada-.

Albert se sorprendió ante esa afirmación...sinceramente nunca había pensado en la posibilidad de tener una pareja, hijos y demás, como una persona "normal"...Aunque a decir verdad, en estos últimos días...

-También se alegrará al saber que tú y Terry estarán juntos...y si pusiera alguna objeción, seguramente lo aceptará en cuanto le mencionemos que es un "futuro Duque" –Dijo imitando el tono de voz de la Sra. Elroy-.

Candy lo miró y no pudó evitar reír a carcajadas al ver la imitación de Albert; Estar con él siempre era así, aún en los momentos de mayor seriedad, él podía robar sonrisas a todos y hacerles sentir mejor. Sí, Albert era de las personas que siempre tratan de ver lo bueno aún en lo malo y no a la inversa, como algunas personas suelen hacer.


Pese a la intervención de la Sra. Elroy para "rescatar" a los hermanos Leagan, Albert no quiso enfrentarla por ahora, ya lo haría cuando llegase a casa; En estos momentos lo que más le interesaba es lograr hablar con Elisa antes de que partiera de regreso a Chicago y furioso la enfrentó:

-Porqué Elisa? Por qué insistes en dañar a Candy? Qué mal te ha hecho ella? Es que acaso la odias?

-Tío William tú no sabes realmente cómo es esa chica del hogar de Ponny!

-Claro que lo sé!...La conozco más de lo que tú crees!

Elisa se sorprendió al escuchar las palabras de Albert pues realmente ella no sabía de la relación de él con Candy aún antes de darse a conocer como jefe de la familia Andley, cuando era considerado un simple "vagabundo".

-He sido testigo directo o indirecto de todas las cosas abominables que tú y tu hermano le han hecho desde que llegó a la casa de los Leagan y no entiendo porqué razón se empeñan en hacerla sufrir!

-Si quieres saber la verdad entonces te la diré: La ODIO! La odio porque ella tiene todo lo que yo no tengo! La odio porque ella siendo una simple huérfana ha recibido de la vida lo mejor! Ella debería ser sirvienta de una casa y en cambio tú la adoptaste! Ella no debería permitirse el lujo de soñar por ser pobre…pero tú, Archie, Stear y el mismo Anthony han hecho posible que sus sueños se conviertan en realidad y la alientan a que siga soñando!...En el colegio ella fue la más popular pese a no tener origen en una familia noble y rica! Ella ha gozado de tener amigos cuando debiera estar sola en el mundo! Ella ha tenido a su lado a un hombre que la ame…primero a Anthony…luego a Terry…Esos dos hombres que en algún momento quise para mí y ella me los arrebató! Es una ladrona! Se queda con lo que le pertenece a los demás! Y todavía me preguntas que si la odio? Es que todo lo que te he dicho no es suficiente para sentir lo que siento?

Albert se horrorizaba de ver a la verdadera Elisa. En un principio pensó que ella tenía cierta rivalidad con Candy debido a ser tan cercanas en edad, después pensó que se trataba de simple envidia adolescente…pero ahora se enteraba que realmente era odio…en toda la extensión de la palabra. Sus ojos se llenaron de piedad al mirar a Elisa y en tono misericordioso respondió:

-Te equivocas Elisa, no has podido ver que realmente la única pobre eres tú. No te has dado cuenta durante todos estos años que Candy tiene algo más valioso que el dinero o el abolengo. No has podido ver que ella es amada y querida por todos debido a su buen corazón y a su deseo de ayudar desinteresadamente a los demás…Y precisamente por eso es que gran parte de la gente la acepta y desea estar a su lado. Candy no envidia lo que otros tienen, por el contrario, se esmera por compartir todo lo poco o mucho que ella posea con los demás. Ella no se roba nada, se lo gana con su propio esfuerzo y su propio cariño hacia los demás…Ha tenido tropiezos y dificultades, nada se le ha dado gratis…pero pese a todo ella lucha, sigue adelante y trabaja por conseguir lo que quiere…Por eso Anthony la amó…por eso Terry la ama …Y ya que tú no tienes nada de eso…nadie te ama y continuas sola hasta ahora, creyendo que la culpable de todo eso es ella sin reconocer que solo tú eres la responsable de tu vida.

Elisa se quedó perpleja con las palabras de Albert pues nunca se imaginó que él le diría algo así; Su rostro palideció, sus ojos se llenaron de lágrimas silenciosas y una chispa de enojo asomó en su mirada al tiempo que le decía:

-Ella te ha engañado como a todos! Sabes porqué la Tía Elroy no la quiere? Porque he sido yo quien le ha abierto los ojos respecto a Candy! He sido yo quien la ha puesto al tanto de todo a cada momento! Y no es verdad lo que dices, yo no soy pobre! Tengo más de lo que cualquiera pueda desear! Algún día ella tendrá justo lo que se merece! Y yo estaré ahí para ver cuando eso suceda y reírme en su cara!

Sin poder soportar más, Elisa salió corriendo de ese lugar. En el camino hacia Chicago iba llorando, no a viva voz sino en silencio. Su hermano Neil jamás la había visto así, la observaba y le preguntaba qué le sucedía pero ella solo guardaba silencio; Las palabras de Albert le habían herido profundamente no solo su ego sino todo lo que ella era, esta vez sus lágrimas no eran por un capricho no satisfecho…sino por verdadero dolor al confrontarla con su realidad.


Durante aquellos días la situación médica de Susana se había estabilizado, razón por la que ya no requería que alguien estuviese al pendiente de ella las 24 horas. Tanto Albert como Minerva habían podido regresar a sus actividades habituales alternándose las visitas al hospital.

Esa noche ellos dos habían salido a cenar y en el mismo restaurante encontraron a Terry y a Candy.

-Entonces esa es su decisión final? –Preguntaba Albert a los otros dos jóvenes-.

-Sí, hemos decidido que yo tomaré un periodo de descanso en la compañía de teatro y viajaré junto con Candy a Chicago…

-Empezaremos a formar nuestra vida juntos pero primero queremos pasar un tiempo tranquilos y aún cuando no pueda yo tomar vacaciones en el hospital por el momento, estaremos viviendo ambos muy cerca y eso será de gran ayuda…

-Y tú? Regresarás también a Chicago? –Preguntaba Minerva a Albert-.

-Desafortunadamente los negocios reclaman mi presencia y debo volver allá…

-Y que harás tu Minerva? –Preguntaba Terry-.

-Permaneceré unos días más aquí…aún tengo cosas pendientes y no puedo irme ahora.

Terry y Candy salieron del restaurante primero dejando solos a Minerva y Albert. Todo parecía indicar que habían tenido éxito evitando levantar sospechas.

-Al parecer esta fue la despedida…-Decía Minerva mientras contemplaba a Terry y a Candy alejarse-.

-No les mencionarás que Susana ahora está hospitalizada después de todo?...Susana ya está mejor y...

-No. Yo le prometí a la señora Marlow que cuidaría a su hija y lo haré…No es necesario que ellos se enteren…Además ya te dije que no creo que sea bueno que justamente ahora que han decidido marcharse a Chicago, sepan lo ocurrido con Susana…No es el momento…la situación de ellos aún es frágil…No sé si podrían continuar con sus planes si supieran lo que está pasando.

-Es verdad…Yo quisiera poder quedarme más tiempo a ayudar pero…

-Ya me has ayudado bastante William. En realidad solo falta buscar un lugar donde puedan seguir cuidandola.

Albert vio que Minerva recobraba la tranquilidad perdida, pensó que quizá eso se debía al hecho de que Terry pronto partiría de Nueva York junto con Candy. No sabía si esto a fin de cuentas le ayudaría a cerrar aquellas heridas recientes, no sabía si esto era solo un "escape" con el cual buscaba cerrar las puertas de su corazón. Pero repentinamente pensó en sí mismo, pensó en su propio sentir...y no supo qué responderse.

Finalmente al siguiente día Candy y Terry partían hacía Chicago, ambos mostraban alegría por estar juntos, era la primera vez que se sentían libres y con una oportunidad de forjarse un futuro juntos. Ignoraban la penosa situación actual de Susana. Pocos días después Albert también partía hacia Chicago y entonces Minerva volvía a quedarse sola. Aún vivía con Eleanor pero dentro de poco todo eso cambiaría.

-Le has dado demasiado a mi hijo!

-A qué se refiere Eleanor?

-Lo sé…He visto en tus ojos la verdad…Y pese a eso que sientes lo has dejado elegir por sí mismo su destino…Te agradezco lo que has hecho…pero no deseo que sufras…Nunca pensé que las cosas ocurrirían así entre ustedes –Dijo apenada-.

-En ocasiones parece que la vida nos juega bromas y nos muestra lo que podríamos tener…pero finalmente nos lo quita…No puedo vivir llorando mis pérdidas, además, siendo lógicos, no se puede perder lo que jamás se ha tenido...La única opción es siempre seguir adelante…el pasado, pasado es.

-Tu madre siempre me decía algo así. –Sonrió Eleanor con tristeza-.


En esa habitación reinaba el silencio, al fondo había unas enormes ventanas cuyas cortinas gruesas impedían el paso de la luz del sol, se acercó y se dispuso a abrirlas. Era un día brillante en contraste con la atmósfera gris que en la habitación se observaba. Después de que abriera esas cortinas, el lugar se iluminó completamente, se dirigió a la cama y entonces vio que estaba despierta, sus ojos habían perdido ese brillo que alguna vez tuvieron, ahora eran reflejo de tristeza y soledad. Sin darse siquiera los "buenos días" de cortesía, desde el suave lecho comenzó a hablar:

-A fin de cuentas, todo se volvió en mi contra…de nada sirvieron las horas de trabajo compartidas, las mentiras, lo del teatro, mi plan mal calculado, la culpa que traté de hacerle sentir, mis mentiras para alejarla…Siempre mentí hasta el final…pero nada resultó.

-A qué te refieres?

-Lo del teatro, la caída de las luces…yo quería que él me amara; Sabía que yo no le era tan indiferente, pero no me amaba...quería que lo antes posible él decidiera estar conmigo, pero siempre estaba tan lejos, tan ausente…Fue cuando observé la composición del escenario…había un equipo de luces ubicado justo sobre él…fue cuando tuve esa idea…si yo le salvaba la vida, entonces sin dudarlo querría estar conmigo porque se daría cuenta de mi gran amor y entonces me amaría…

-Fuiste capaz de…

-Sí…regresé al escenario cuando terminamos los ensayos poco antes del estreno, aflojé las cuerdas, mi plan era que las luces cayeran lentamente y yo tuviese tiempo de advertirle y salvarlo sin dificultad…pero no funcionó como esperaba: Al día siguiente casi concluíamos el ensayo y las luces jamás cayeron…pensé que ya nada pasaría, pero en un abrir y cerrar de ojos todo se vino abajo…corrí y conseguí arrojarlo lejos…pero las luces cayeron más rápido de lo que había calculado…no pude salir ilesa, mi pierna no salió libre…mi plan había funcionado solo en parte y a cambio, el precio que tuve que pagar fue muy alto…lo había salvado, pero…yo quedé incompleta –Concluyó llorando amargamente-.

Minerva escuchó pasmada cada palabra que Susana decía, sin siquiera poder parpadear. No sabía qué decir y mucho menos sabía qué sentir hacia esa joven mujer postrada en una cama, cuyo único error había sido no aceptar que las personas son libres y jamás se les puede retener obligatoriamente.

-Susana…desde mucho tiempo antes de ese "accidente", tú ya estabas incompleta…no te diste cuenta que te faltaba algo muy importante…no te diste cuenta que te faltaba el corazón.

-Yo no soy mala, Minerva, yo soy una buena persona…yo solo quería que él me amara…

-En ocasiones perdemos nuestra capacidad de razonar y hacer lo correcto…sobre todo si no somos capaces de tolerar la frustración.

-Yo no quiero que Terry me odie…por favor no le digas nada de lo que te he dicho!

-Terry esta ahora donde él decidió que debe estar. No tengo porque atormentarlo removiendo lodo de un pantano…Pero si en algún momento tú intentas lastimarlo otra vez y obligarlo a estar contigo…entonces sí le diré todo esto.

-Gracias Minerva!

-No lo hago por ti Susana…lo hago por él; Terry merece vivir tranquilo de ahora en adelante y si callarme lo ayuda a eso…entonces guardaré silencio…siempre y cuando tú permanezcas lejos de él.

-Ahora que ya no está mi madre…estoy completamente sola…no tiene mucho caso seguir aquí…

-Eso no lo decides tú…la prueba es que esa caída desde lo alto del hospital no resultó mortal para ti…

-Mi columna se ha partido en pedazos…jamás podré ni siquiera sentarme en una silla…

-Lo harás…si así tiene que ser, sucederá…Mientras, te puedo asegurar que no estarás sola…yo…veré que seas bien cuidada en todo el tiempo que te reste de vida.

Sin poder decir más, Minerva salió de la habitación y apoyándose en la puerta cerrada, no pudo evitar derramar unas cuantas lágrimas, ahora sabía lo que debía sentir hacia Susana: Lástima, verdadera lástima hacia esa joven que fue capaz de hacer hasta lo más bajo e inaceptable por tratar de tener algo que simplemente no estaba destinado para ella.

-Ir en contra del destino de los demás en ocasiones especiales…no resulta tan benéfico después de todo –Dijo Minerva y con tristeza se alejó del lugar.

Sí…Todos escuchamos confesiones de otros y de nosotros mismos a lo largo de nuestra vida. Algunos de esos secretos suelen ser hermosos, alegres o tristes…pero en ocasiones resultan ser abominables actos que no imaginamos que exista alguien capaz de hacer algo así. Lo cierto es que existen muchísimos tipos de confesiones…tantos como existen muchísimos humanos en este mundo. Confesar nuestros secretos puede ser liberador…pero del pasado nada puede hacerse…entonces después de dicha confesión, qué cambia? Cambia la misma persona que realiza la confesión? Cambia la perspectiva que tuvo de nosotros quien escuchó nuestra confesión? Cambia nuestro futuro? Cambia el futuro de las personas cercanas a nosotros? Eso depende del tipo de confesión que se hizo.

Continuará...


Hola nuevamente, este fue el séptimo capítulo. El fragmento de canción que les presento es:

(8)"Walking in my shoes", Depeche Mode, Gore Martin L. (Excelente disco el de "Songs of faith and devotion", se los recomiendo).

Wow, me he quedado con "el ojo cuadrado", gran parte de quienes leyeron el capítulo anterior parece ser que solo estuvieron atentas a la conducta de Terry pero nadie reparó en que Candy está en las mismas! ó_ó

Mona! Qué puedo decirte...mmm...las cosas no siempre resultan como las esperamos, eso solo ocurre en los cuentos de hadas...y aunque Terry y Candy son de papel...aquí traté de hacerlos lo más humanos posible...así que lo único que te puedo asegurar es que las cosas siempre suceden por algo...No creo que el amor sea una competencia o concurso de belleza, simplemente se siente...o se deja de sentir.

Gema Grandchester, Bienvenida (y a lo mejor despedida también jeje) Así que has pasado un mal rato eh? Sugerencia: Leer primero el perfil del autor antes que las historias, a mi me ayuda a imaginar lo que me encontraré en sus obras y así saber si me animo a leer. Las historias son para disfrutarlas, no para hacer sentir mal a nadie ñ_ñ

Tp! Me alegra que te guste! (es raro que le guste a alguien) Bueno, no me gusta mucho catalogar mis historias, pero en esta ocasión lo "encasillé" como Terryfic porque pese a que es mi continuación personal de la serie, en realidad él es el protagonista principal esta vez y por lo tanto se hace énfasis en su vida y en su felicidad...sea con quien sea ñ_ñ

Rakelluvre! Lo que dices me pareció muy interesante...habrá que pensarlo un poco más. Jeje ahora ya sabes más "secretitos" de Susana. Terry conoce bastante bien a Candy, creo que ya no necesita demostrarle nada más. Tal vez, lo que necesita Terry es pensar mejor lo que quiere...y a Candy tampoco le caería nada mal hacer lo mismo. Calma, calma, los berrinches son malos para la bilis, igual que los corajes.

Mi querida Parnaso: Hoy el día es gris y tal vez por eso me siento un tanto...melancólica. Te había extrañado mucho y sinceramente estuve pensando estos días en si estabas bien...Veo que estuviste enferma (lo lamento) pero me alegra muchísimo saber que ya estas bien, eso me devuelve la sonrisa al rostro ñ_ñ...Respecto al fic...sabes? sin importar si se es "pro-T&C" o "pro-A&C", lo que me entristece es ver que el contenido, el mensaje de la historia en sí, se esta yendo derechito al drenaje...igual que pasó con "Víctima o Verdugo"...como que algunas personas leen ya con la idea fija en la cabeza de lo que "tiene que ser" el final...y eso es asfixiante porque no deja cabida a nada más...y me da la impresión de que nada importa: Ni la historia, ni el contenido...solo el final...Eso sinceramente me quita las ganas de escribir, porque no quiero escribir algo en lo que no creo solo para ganar las palmas de los lectores y hacerme popular, eso me parece...un fraude a mí misma y hacia los demás. No sé si tú puedes entender cómo me siento...te lo habría escrito en privado pero no tienes cuenta aqui en fanfiction ToT...En fin, ya que me desahogué un poco, me vuelve el alma al cuerpo jejeje ñ_ñ

Bueno, sea como sea, para bien o para mal, amenazo con volver en un par de días con los tres últimos capítulos ñ_ñ