Bella POV

Ya era martes, me había sobrepuesto, no había llorado mas que el trayecto que hizo el bus a la casa y ya, ni una lagrima más.

No se porque había reaccionado así, es decir, no es como si él me hubiese dicho que yo era la persona mas importante en su vida, pero dejarme así, sin decir una palabra y cambiarme por una cualquiera… no se, creo que en ese momento me sentía lo mejor del mundo solo porque él me hablaba, y luego, volver a caer en la dura realidad, me dolió…

Había llegado a casa y como no era raro, mi madre no se encontraba, últimamente nunca se encontraba en casa cuando yo llegaba de la escuela, probablemente era porque se estaba viendo hace poco con un tal Phil, pero, como la mayoría de las cosas que hacia mamá, esto también parecía ser pasajero, aunque debido a cierta persona de cabellos cobrizos yo no estaba muy perceptiva con los demás.

Eran las 3 de la tarde, decidí hacer algo de pasta y hacer un intento de salsa, ya que no estaba todos los ingredientes para hacer una de verdad.

El resultado de mi 'salsa' fue excelente había un poco de carne molida con algo de aliños, le agregué un puré de tomate y una pequeñísima porción, que no alcanzaba ni para un cuarto de plato, de "salsa para pasta con champiñones"

Bien dice el dicho, estomago lleno, corazón contento… o algo así, me dirigí a mi habitación que por suerte tenia baño propio, abrí el grifo de la ducha y espere un poco, mientras buscaba mi toalla y sandalias de baño, me consentí, me quede un ben rato sentada en el piso de la ducha dejando que el agua tibia recorriera mi cuerpo, utilice mi jabón preferido con aroma a fresas, un gel de baño con el mismo olor y salí hasta que la piel de mis dedos estaba arrugada, sentía que por lo menos esa pequeña muestra de afecto me podía regalar antes de lanzarme de cabeza a la jaula de los leones, que en este caso seria solamente Edward, y yo seria una estúpida oveja que no se cansa de sufrir a manos del león morboso y masoquista (1)

Me dirigí a mi dormitorio y ya que no me sentía muy de ánimos ni estaba optimista, la ropa que escogí no era lo que se dice llamativa unos pantalones de jean entubados de un azul oscuro y una camisa blanca con líneas diagonales rojas, amarillas mostaza y azules, unas pequeñas botas café y mi pelo suelto por la espalda.

Tome mi mochila, metí el dinero del bus y lo de mi cena, mi iPod, y mi preciado libro de Cumbres Borrascosas.

Salí a la calle sin expectativas para la clase de hoy, solo iría, participaría, y seria como si nada hubiera pasado.

Cuando llegue al salón donde se impartía la clase, el 6 (2) del anexo, me sorprendí de ver a la mayoría de mis compañeros fuera del salón, pero me encogí de hombros y me senté en el piso para poder leer tranquila mi libro, en eso estaba cuando llego Jasper y se sentó a mi lado, el hermano mayor que nunca tuve y que siempre quise tener

-Hola Bells- me despeino ligeramente el cabello después de darme un beso en la mejilla

-Hola Jasper- le devolví el beso y recogí mis piernas para poder abrazarlas y no estorbar a nadie

-Otra vez esa cosa, pobre libro debe estar harto de que lo agarres tanto- me quito mi lindo libro y lo miro con una mueca de asco

-¡Dámelo!- exclame riendo al tiempo que él iba recargando mas y mas su costado izquierdo del piso y yo me tiraba encima de el para poder recuperar a mi bebe

-Ains, la pequeña Bella no alcanza su libro- me hizo pucheritos y comenzó a reírse fuertemente, claro como el tenia 17 y era realmente alto (cerca de 1.78) y yo era pequeña (no mas de 1.60) me era casi imposible arrebatarle el bendito libro

Estaba prácticamente encima de él (él estaba poyado en el piso por completo y seguía moviendo sus brazos evitando que yo pudiera agarrar el libro) cuando un carraspeo en frente de nosotros nos hizo detener nuestra pelea amistosa, voltee con una sonrisa en el rostro, pero ésta se borro en cuanto vi quien nos había interrumpido.

Era Edward, que nos veía con el ceño fruncido y los brazos cruzados, en ese momento, me di cuenta que nuestra posición era bastante comprometedora, por lo que rápidamente me levante y trata de limpiar mi ropa

-La maestra acaba de llegar y me pidió que los llamara- sin decir nada mas ni relajar su postura volteo y se perdió dentro del salón

-Uy, creo que alguien se encelo- Jasper todavía sonreía cuando me extendió mi libro y me paso el brazo por los hombros para entrar al salón

-¿El?- Jasper sabía muy bien a quien me refería, conocía mi situación, pero no se metía en ella, ya que era amigo de Edward y aunque me había ofrecido su ayuda, yo la rechace una y mil veces

-Nah, yo… pues claro que el, Bella- me sonroje hasta lo imposible, me soltó en cuanto entramos al salón y se dirigió a Everth para saludarla, lo seguí y después de saludarlos a todos incluso a Edward el cual llegue a pensar que era bipolar, puesto que en cuanto lo salude sonreía excesivamente y hasta me abrazó.

Me senté cuatro sillas lejos de él y procure no mirarlo más, durante el resto de la clase.

En cuanto Everth cerró la puerta y se dirigió al frente de la clase, todos nos callamos, inclusive Jasper (el cual estaba al lado mio) dejo de molestarme.

-Bueno chicos, hoy viene a la ciudad por parte de la compañía Tespis (3) la obra de "La cantante calva" (4), así que recojan todas sus cosas y vamos a verla

Agarre mi bolso y junto a todos los demás salimos rumbo al Jardín Principal, que era donde se presentaban todas esas obras, busque a Jasper con la mirada, pero lo vi con Edward, así que decidí seguir sola con mi camino, hasta que llego Alice, una chica bastante hiperactiva, alegre y optimista, era bajita y tenia el cabello oscuro, negro azabache y hace poco se lo había cortado, haciendo que tuviera mechones apuntando en todas direcciones, era una buena persona y a pesar de no ser mi mejor amiga, me llevaba bastante bien con ella.

A penas nos estábamos preguntando como estábamos cuando llego Edward

-¿Me la permites unos momentos?- al principio pensé que se dirigía a mí, pero a ver que miraba Alice, esta asintió con una de sus habituales sonrisas y desapareció

-Hola Bella- volvió a saludare con una gran sonrisa

-Hola Edward- fruncí un poco el seño pero aun así sonreí

-¿Cómo estas?- la sonrisa no desaparecía de su rostro y a mi comenzaba a solerme las mejillas solo de verle

-Bien… ¿y tu?

-Muy bien, oye hablando de salidas y obras, están presentando esta obra Órfico Blues, y pues quería ver si querías acompañarme- al finalizar su frase se paso la mano por el cabello y lo desordeno aun mas haciéndolo ver sexy que…

¡Rayos! ¿Qué me había preguntado?

Ah si, la obra.

Y demonios que si quería ir a verla, pero yo no tenía dinero, la entrada estaba bastante cara puesto que era una de sus últimas presentaciones y había tenido bastante éxito

-Claro que me encantaría ir Edward- la sonrisa que tenia algo de macabra volvió a aparecer en su rostro- pero no puedo, lo siento- y volvió a borrarse la sonrisa

-¿Por qué? Dijiste que te encantaría- me miraba fijamente hipnotizándome con su verde y profunda mirada

-Y claro que si, pero no tengo el suficiente dinero para pagar la entrada

-No seas boba, si la entrada la pago yo- Y ahora una sonrisa más normal se dibujo en su rostro

-La tuya claro, pero no la mía- le sonreí un poco y apresure el paso porque nos habíamos quedado rezagados

-Vamos Bella, no es nada- mantuvo mi paso con facilidad y me puso un brazo en la cintura para quitarme del camino de un ciclista

-Si es algo Edward, así que olvídalo y apúrate que no están dejando- volví a apretar el paso aunque eso significara alejarme de la maravillosa sensación de su brazo en contacto con mi piel, pero a pesar de eso, sonreí, porque él estaba haciendo el intento de estar conmigo fuera de clases.

-Esta bien, te invito a ver "Un solitario en octubre", mañana, a las 6 de la tarde en el Jardín Principal, es entrada libre- se le notaba cierto matiz de irritación en la voz, por lo que le conteste de mala manera

-No debes sentirte obligado a invitarme a nada- lo acepto, fui brusca y grosera, pero si él estaba obligado a hacer eso, podía irse en un viaje derechito y sin escalas ni retorno a la mierda.

-¡No me siento obligado! ¡Te invito porque quiero!- casi grito ofendido

-Pues no es lo que parece, la clase pasada ni siquiera volteaste a verme después de saludarme- le gruñí por lo bajo, pero el me escucho

-¿Qué?

-Nada- y comencé a correr en dirección a los demás, de seguro le había dado remordimiento de conciencia con la pobre que lo miraba como si el fuera el todopoderoso y el que nunca me hacia caso.

-Nada que, Swan, esto no se queda así- me agarro de la cintra y formo una bastante eficaz jaula a mí alrededor

-Suéltame Edward, me viene valiendo lo mismo si quieres tener mi compañía o no- ¡Vil perra mentirosa del mal! Me grito mi interior. Claro que si me importaba, pero él no lo sabría

-Bella, mírame- se coloco en frente de mi y poso sus dos manos en mis mejillas, por un momento me atonte ante el toque, pero después me recompuse

-Nunca había invitado a nadie a que me acompañara a nada, al menos no a ninguna mujer

-Lo dudo- contradije, tratando de evitar su mirada

-No seas absurda Bella, solo acompáñame a una tonta obra que ni siquiera quiero ver, solo quiero estar contigo- durante un momento cayo en cuenta de lo que había dicho, agrando sus ojos hasta lo imposible por dos segundos masomenos y luego se relajo, como si se hubiese quitado un peso de encima

-¿Qué?- apenas y pude preguntar ¿No quería ver la obra? ¿Entonces para que me invito?

-¡Que me gustas maldita sea! ¡Me gustas demasiado!

-¿Uh?- sople mas que hable

-A este paso no llegaremos a nada ni en 10 años- dijo para si, para después acercar mi rostro al suyo y darle un suave beso a mis labios medio estáticos

Mi primer beso

Dado por mi amor platónico

Edward Cullen besándome a mí

-¿No vas a responderme?- murmuro sobre mis labios

Y volvió a besarme, con más ímpetu que antes, y yo le respondí, con toda el fervor que pude, porque era mi amor platónico y me estaba dando mi primer beso

No sabia que hacer, así que el me guio y cuando su lengua delineo mi labio inferior y no supe que hacer se lo llevo entre sus dientes, dándole un sensual tirón y estaba segura de que marcándolo como suyo, porque no cabía duda que era posesivo.

Se separo despacio de mi, mientras le daba suaves piquitos a mis labios, luego ligeros besos de mariposa en mis mejillas y en mi nariz

-¿Quieres ser mi novia?

-¿Yo?- debo admitir que después de su arrollador beso, eso era lo más coherente que podía decir

El tan solo me miro con una ceja alzada

-Si- volvió a besarme, con algo más de lentitud, pero con el mismo fervor y devoción

-No más juegos de quitarle cosas a Jasper ¿entendido?- recargo su frente en la mía y yo me deje hacer, sonriendo como boba

-Esta bien - acepte sin dejar de sonreír

-¿Sigue en pie la invitación de mañana?- pregunte después de un rato de estar con los ojos cerrados y regalándonos suaves caricias en el rostro

-Esa y todas las que quieras mi vida- dijo ante de volver a besarme


(1) Hace alusión a las frases :

Edward: Y así el león se enamoró de la oveja
Bella: Que oveja tan estúpida...
Edward: Que león tan morboso y masoquista

(2) No pude evitarlo, es el salón donde yo tomo clases :D

(3) Es la compañía de teatro en donde trabaja mi maestra

(4) Es una obra que voy a hacer, es teatro de lo absurdo y no habla de absolutamente nada, pero esta muy graciosa y si les llama la atención búsquenla es de Eugène Ionesco


Nada mejor que terminar el año con capitulo ¿no?

Aquí en México son las 11: 10 p.m. así que todavía estamos en el 2011 :D

Espero les haya gustado y si dejan reviews pondré el punto de vista de Edward de la primera parte, cuando Bella se sintió mal y se fue

¡Feliz año nuevo!

Mis mejores deseos para todos ustedes, que se la pasen genial y disfruten

Dejen reviews ¿si? De regalo de navidad atrasado