05 - Reflexión y determinación
-Feldt… Feldt… -Escucha una voz conocida repitiendo su nombre. Un par de manos cálidas y protectoras acarician su rostro, haciéndola sentir como si la gravedad no existiera, como si flotara en una burbuja de protección que la protege de todo lo que está sucediendo. –Todo estará bien, Feldt… -Repite la voz animada y segura de una joven.
-Cris… -La reconoce de inmediato. El calor que recorre sus mejillas aumenta. Siente pesados los párpados y los ojos como si estuviesen llenos de aceite. La burbuja se vuelve más delgada, el aire denso y su piel percibe el frío del miedo que la rodea. –Cris… -repite de nuevo la pelirrosada.
-Feldt. –La nueva innovator abre los ojos y por un instante reconoce el rostro sonriente de su amiga. Desesperadamente intenta extender su mano hacia ella, solo para desvanecerla en un rocío de cristales luminosos. Inmediatamente despierta y se da cuenta de que está acostada en la cama de su habitación, con todas las luces apagadas y el monitor de emergencias calibrado para baja luminosidad. Sigue vestida solamente con la toalla que se puso al salir de la ducha hace algunas horas, pero no le presta atención. Se sienta y los mechones rosados de su cabello caen hacia el frente, cubriendo parcialmente la expresión preocupada de sus ojos. –Cris… - Piensa de nuevo, recordando el amable rostro de su amiga aparecer de nuevo frente a ella. –Cris… -A su mente vienen de nuevo las escenas de su muerte, explotando junto con los restos del Ptolemy 1 en la batalla de hace tantos años ya. –Cris… ¿por qué estás aquí…? –Se pregunta de nuevo mientras se limpia el sudor del rostro con la mano izquierda. Se sienta a un lado de la cama y al poner los pies descalzos sobre el piso metálico helado recuerda el dolor de cabeza que la aquejaba antes de irse a dormir, llevándose la otra mano hacia el lado derecho de la cabeza.
-Ughh… -es lo único que sale de su garganta, mientras uno de sus ojos se cierra como reacción al dolor. Sus nervios recuerdan el flujo de emociones, sensaciones y recuerdos que fluyeron hacia ella, y la súbita expansión de su conciencia tampoco es algo que su cerebro esté dispuesto a perdonarle pronto. Recuerda su enfrentamiento con los GNXs, la activación del Trans-Am, la sensación de alteridad al estar unida a los pensamientos de Setsuna, regresar a la nave, quitarse el uniforme, tomar una ducha, salir de la regadera, cubrirse con la toalla, sentirse pesada, caminar hacia la puerta, encontrar a Setsuna…
-… Setsuna… -Repite de nuevo, sonrojándose y tomándole mayor importancia a la presencia de la toalla. –En su mente fluyen los recuerdos del momento, ella abrazándolo y llorando sobre su pecho, añorando desesperadamente escucharlo decir aquellas palabras.
-No te dejaré, Feldt… -dijo el innovator en ese momento, permitiéndole dejar de lado por un momento todos sus miedos y presiones. Setsuna estaría ahí para protegerla, entonces podía por fin descansar…
-… Y me quedé dormida… -Siente su rostro como tomate. Sus sentidos innovator le advierten de la presencia de Setsuna no muy lejos de ahí, sentado a la mesa en el comedor del Ptolemy, pero sin comer nada. Está preocupado, a la espera de que Feldt Grace despierte, un poco incómodo… -Se asusta al darse cuenta que de hecho es capaz de percibir los pensamientos más exteriores de él. Por medio de éstos, y de sus propios recuerdos, arma la imagen de él sosteniéndola desmayada, todavía apoyada sobre su pecho. Después de eso se limitó a levantarla en brazos y transportarla hasta su cama, donde la dejó acostada, cubierta por una sábana blanca, saliendo de la habitación en silencio, no sin antes contemplarla por un breve instante. Al imaginar todo esto, Feldt siente vergüenza en cada uno de sus poros, pero el dolor en su cabeza, brazos y piernas no le permiten dejarse llevar por sus emociones mucho tiempo. –Setsuna está ahí… está aquí… pero todavía hay cosas de las que hacerse cargo, ¿no es así, Cris? –Dice mientras mira hacia un retrato de ella junto a su amiga durante la época de la primera incursión de Celestial Being. –La expresión de su rostro pasa de reflejar emoción y asombro a compromiso y determinación. –No dejaré que la paz que hemos conseguido sea puesta en peligro, Cris. –Vuelve la mirada hacia la ventana, por donde puede verse la oscuridad del espacio; luego piensa de nuevo en Setsuna. –No perderé de nuevo a nadie… esta es mi vida… lo que he encontrado… -Al decir esto recuerda el momento en el que Setsuna tomó su mano en el mundo de partículas. –No voy a perderlo.
XOXOXOXO
Setsuna sigue pensativo, recordando el abrazo que le dio a Feldt frente a su habitación. –Contacto humano… -Repite de nuevo. – Fedlt… -La cara de la pelirrosada aparece de nuevo en su mente. Puede sentirla despierta en su habitación, manifestando emociones poderosas. –Fedlt… -Repite su nombre y recuerda la primera vez que la vio. Era la única chica de su edad en Celestial Being, pero eso nunca le interesó realmente. - Feldt… -Recuerda su apariencia al encontrarla de nuevo dos años después, y la última vez que la vio antes de partir con los ELS. Ahora está de nuevo frente a él, y una vez más sabe que lo único que puede hacer es tratarla como Feldt.
-No lo entiendo. –Parece hablar consigo mismo al hablar con el simbión plateado en su interior. El innovator comprende que Feldt está poco a poco transformándose para ser como él, y el saber eso lo llena de una sensación que no alcanza a entender. –Marina Ismail… -Su mente compara los sentimientos que ésta compartió con él, y los que ahora Feldt está sin querer haciéndolo sentir. Recuerda tomar la mano de Marina, recibir un abrazo de Lockon, una palmada de Allelujah, un guiño de Sumeragi, y todas esas sensaciones son diferentes a ese último contacto. –Un abrazo… -Repite de nuevo. –Celestial Being… -Se pone de pie y observa al mismo espacio al que Feldt observa desde su habitación.
Setsuna y Feldt. Ambos están seguros de compartir una sensación parecida al miedo, pero diferente, ya su vez algo más, Esperanza, según el razonamiento de él, o tal vez amistad, de acuerdo con ella. –Claridad y niebla invaden el espacio entre ambos, mientras el Ptolemy se adentra más en su rumbo hacia la tierra, donde el grupo se reuniría para hacer frente a la nueva amenaza…
-Setsuna… -Dice Feldt, aun mirando al espacio desde su habitación.
-Feldt… -Repite Setsuna, mirando por la ventana del comedor.
-No me iré de tu lado. –Repiten ambos a la vez, haciendo alusión a las palabras que Setsuna dijo hace una horas, y que aún se siente sorprendido de haber dicho, aún con la convicción de que no es una mentira, no en su corazón…
Continuará.
