Crepusculo no me pertenece, ni los personajes. Solo me pertenece la historia
CAPITULO 2: EL ABOGADO
Luego del almuerzo me bañe y cambie. Y estaba revisando mi habitación cuando entro Abril para decirme que había llegado el abogado y me esperaba en el estudio.
—Señorita Dwyer que alegría verla, la última vez que nos vimos usted tenía apenas dos añitos— dijo el abogado
—Buenas tarde abogado. Me dijeron que querías hablar conmigo— dije y me senté frente al escritorio
—Si justamente tenemos que hablar. Podemos empezar por hablar de sus padres. Sé que durante estos 16 años que ha pasado aquí se ha estado preguntando porque fue que usted terminó aquí y le debo una respuesta. Hace 18 años cuando usted nació su madre no soporto el parto y falleció allí, su padre se hizo cargo de usted pero cuando cumplió los 2 años entraron a la casa algunas personas y lo asesinaron. Su padre temiendo que algo pudiera pasarle me la entregó para que la protegiera. Cuando su casa fue destruida la traje para aquí a donde iba a estar mejo protegida, su madre era de Jacksonvilley pensé que tal vez lo mejor para usted era traerla para aquí, para Houston a mas de 1300 kilómetros del lugar en donde estaba el hogar de sus padres— dijo el abogado
— ¿Por qué mi padre me entregó a usted? ¿Sabía que lo iban a asesinar?— pregunte asustada
—No, la realidad es que no lo sabía pero alguien había entrado a su casa varias veces antes de ese episodio y él temía que volviera a intentar entrar y por eso me la entrego. Su abuela, la señora Renée, antes de estar casada con su abuelo estuvo casado con otro hombre, Charlie el cual era el comisario de Forks. Charlie tenía una casa allí y es justamente a ese pueblo a donde te vas a ir a vivir mañana— dijo el abogado
— ¿Forks? ¿Por qué allí?— pregunte asustada
—En la península de Olympic, al noroeste del Estado de Washington, existe un pueblecito llamado Forks cuyo cielo casi siempre permanece encapotado. En esta insignificante localidad llueve más que en cualquier otro sitio de los Estados Unidos. Allí sería el último lugar a donde se te antojaría ir por eso lo elegí para protegerte. A pesar de haber pasado 16 años desde el episodio ni la policía ni nadie ha logrado descubrir jamás porque asesinaron a tu padre, eso es extraño y hasta que no averigüemos que hay detrás de todo esto vas a permanecer allí escondida. Allí vamos a decir la verdad, tras la muerte de tu padre te mudaste para allí porque por herencia te pertenece— dijo el abogado
—Entonces me voy a esconder allí— dije
—Sí, así es. Mañana mismo por la mañana no vamos de aquí hasta Seattle, más o menos tenemos 5 horas de viaje, y desde allí a Port Ángeles una hora más en avioneta y otra más en coche hasta Forks. Así que le convendría preparar sus cosas porque mañana cuando despunte al alba vendré a buscarla. Una vez en el Forks yo regresare para Jacksonville a seguir con las averiguaciones, pero descuida que si algo pasa iré a salvarte. Allí nadie te conoce pero sé que harás amigos pronto, antes de que no demos cuenta. Tu padre mando toda tu herencia para allá así que problemas económicos no vas a tener. ¿Alguna duda?— pregunto el abogado
—No, pero ¿no va a parecer extraño que la nieta de la ex del comisario se vaya a vivir con él?— pregunte
—No. Tu abuela tuvo a tu padre 4 años después de la muerte de su hija, Bella, y a la vez tu padre te tuvo con 20 años. Hace más de 43 años que Bella murió así que hace 40 años que murió Charlie. La casa ha estado abandonada hace años, desde ese día. Además la casa estaba a nombre de Charlie y de Renée, tras la muerte de los dos solo queda como herencia tú. Así que no te preocupes por nada— dijo el abogado
— ¿Cómo murió Bella?— pregunte interesada
—En un accidente, regresaba con su marido de la luna de miel cuando el avión exploto en el aire. Fue una desgracia, Charlie no se recupero jamás de eso, y tres años después fallecido de un ataque al corazón. Tu abuela murió dando a luz a tu padre y su esposo cuando tu padre era un adulto. El resto de la historia ya la conoces. Quedan muy pocas personas vivas que recuerdan a tu tía Bella y las que quedan son tan ancianas que casi no recuerdan nada. No te preocupes que estarás a salvo— dijo el abogado
—Comprendo, bueno entonces estaré pronta para irme en cuanto amanezca— conteste
—Muy bien, entonces no veremos mañana. Mientras tanto cuídate— dijo el abogado
Se acerco a la puerta y luego se dio la vuelta.
—Te felicito por tu premio por tus logros académicos y, además, por tus calificaciones. No sabes cuan orgulloso estaría tu padre de ti—dijo sonriendo
—Le agradezco sus regalos y sus felicitaciones— dije sonriendo al recordar cada uno de sus regalos de cumpleaños
—De nada, hasta mañana— dijo y se fue
Una vez que el abogado se fue yo le conté a la directora que al día siguiente me iría con el abogado y luego subí a preparar mis cosas.
Esa noche, cuando terminé de preparar mis maletas y me acosté, soñé:
La mujer de mis pesadillas estaba sentada en la punta de la cama del hombre que esta vez estaba dormido a pesar de la cantidad de cables que lo rodeaban, ella le acariciaba la mejilla pero de pronto entro otro hombre:
—Ya es hora de volver a tu trabajo— le dijo con voz fría
—Ya me voy. Hasta dentro de unos días, mi amado esposo— contesto cuando salió de la habitación pero antes besaba con cariño y tristeza la frente del primer hombre.
La mujer salió de la habitación y se vistió provocativa como tenía que hacer.
— ¿Adónde tengo que ir esta vez?— pregunto seria
—A Philadelphia, se llama Xilon. Sedúcelo y llévatelo a la cama. Luego deja que haga contigo lo que quiera y cuando este ya satisfecho acaba con su existencia. Recuerda, es la única oportunidad que tu querido esposo continúe con vida— le dijo el hombre que la esperaba en el enorme salón
—Lo sé, descuide que como siempre hare mi trabajo. Usted procure no molestarlo, él necesita descansar— dijo la mujer, sabía que tenía que hacer su trabajo para salvar a su marido que era todo lo que le importaba.
—Buenos días Abigail. Perdona que te este llamando pero falta una hora para que amanezca— me despertó Abril
—Buenos días Abril, gracias por despertarme— dije y me senté en la cama
—¿Nerviosa?— pregunto
—No, no es eso, es que volví a tener pesadillas pero esta vez pero eran diferentes, más claras y más terribles. Tenía esperanza de que quedara alguien de mi familia que pudrirá explicarme que significan esas pesadillas pero ayer el abogado me comento que no queda nadie. – conteste decepcionada
—Lo sé, cuando llegaste el abogado nos conto toda tu historia, decía que era conveniente que la supiéramos, por las dudas. Además nos pidió encarecidamente que si algo te pasaba o si alguien venia a por ti teníamos que avisarle a él de inmediato. Temía que alguien pudiera dañarte— dijo Abril
—Ya me di cuenta, por lo visto sabe hacer bien su trabajo— comente
—Para mí hay algo más que el hacer su trabajo. Alguna relación tenia con tu familia porque por mucho que quisiera hacer a la perfección su trabajo no se molestaría tanto en mandarte un regalo para cada cumpleaños— dijo Abril
— ¿El tema es que relación había entre mi familia y él?— pregunte
—Lo desconozco. Ahora ve a prepararte para tu viaje. Con la directora y las demás ayudantes te hemos comprado un detalle para que nunca nos olvides— dijo Abril y me entrego un paquete
—No tendrían que haberse molestado— dije y lo abrí, adentro del paquete había un anillo con mi inicial
—Muchas gracias, en serio es hermoso— dije y me la puse en mi dedo
—De nada— dijo y yo corrí al baño a ducharme
Luego de la ducha y de poner mi neceser dentro de mi cartera, mi bolso de mano a efectos prácticos, baje a tomar un desayuno rápido.
—Buenos días, Abigail— me dijo el abogado cuando llego
—Buenos días, señor abogado. ¿Ya nos vamos?— pregunte
—Si, en cuanto ponga todas sus pertenencias dentro de mi auto nos iremos— contesto el abogado y junto con las ayudantas de la directora colocaron mis tres maletas y las 4 cajas con mis cosas en la maleta del coche y en el asiento de atrás.
Cuando terminaron de colocar mis cosas fue el momento de las despedidas.
—Cuídate Abi y cualquier cosa nos avisas—me dijo la directora
—Por supuesto, muchas gracias por todo lo que han hecho por mí— dije y la abrase
—Te queremos mucho Abigail, no lo olvides— dijo Abril
—Y yo a ustedes— dije y sonreí
Nunca había sido buena en las despedidas y ese día menos que nunca. Luego de que besara y abrasara a cada uno de mis conocidos allí me subí en el asiento del copiloto y me quede mirando al suelo durante casi todo el camino hasta el aeropuerto.
—¿Te sientes bien?— me pregunto cuando llegamos
—Sí, estoy bien. Nunca fui buena para las despedidas— conteste mientras me secaba las lagrimas con mi blusa
—Toma— me dijo y me entrego un pañuelo de tela con cuidado de no rosar mi piel
—Gracias— conteste y me seque las lagrimas
—De nada. Sé que no es fácil hacer lo que tú haces pero si deseas regresar, bueno…podríamos intentar regresar y arreglar las cosas de otra forma—me dijo cuando paro el auto
—No, está bien. Sigamos con el plan— conteste, mi voz era firme y estaba segura de lo que hacia
—Muy bien— dijo
Cuando ya el avión estaba en el cielo lo mire, yo iba sentada en primera clase contra la ventanilla y él a mi lado.
—Señor Abogado…— comencé
—Llámame Alec—contesto
—Alec, ¿Por qué siento que hay algo más escondido detrás de todo esto?— dije
—Eres tan sagaz como tu abuela Bella— contesto Alec y sonrió pero en sus ojos solo había tristeza
— ¿Me dirás porque dijiste eso?— pregunte insegura
—No, mi deber es sencillamente llevarte a la casa de Charlie a salvo. La historia que hay, verdaderamente, detrás de todo esto te la van a contar los Cullen. Los padres y los hermanos del esposo de Bella— contesto Alec
—Eso es imposible, han pasado 43 años desde la muerte de Bella y es imposible que aun vivan— dije segura
—Aun están vivos, a pesar de haber pasado 43 años y de haber sufrido como nunca habían pensado que lo harían. En el mundo en el que vives hay muchas cosas que desconoces así que tendrás que empezar a replantearte varias de ellas. Pero ahora no vamos a hablar de eso, cuando estés preparada para saber la verdad, la sabrás— contesto Alec
— ¿Me dirás por lo menos porque me mentiste ayer?— pregunte
—Sí, eso supongo que puedo decírtelo. Mentimos para protegerte de ciertas personas que si sabían que estabas viva iban a acabar con tu vida. Ahora aprovecha a descansar, el viaje es largo— dijo Alec
—Preferiría no dormir porque cuando lo hago tengo pesadillas— conteste
—¿Pesadillas?— pregunto
—Si, ¿Tu nunca tienes pesadillas?— pregunte
—No, hace varios siglos que no tengo pesadillas— contesto sonriendo
—¿Siglos?— pregunte
—Si siglos, te dije que tendrías que replantearte varias cosas. ¿Te gustaría contarme las pesadillas?— me pregunto
—No, no me gustan las personas que me mienten. Así que si no te molesta me gustaría que no me volvieras a hablar— conteste enfadada
—Y tienes el mismo carácter que Bella— cometo él
Yo no dije nada y cerré los ojos.
—Bueno Abigail ya estamos aterrizando— me dijo cuando sentí que el avión paraba
—Ya me di cuenta— conteste furiosa
—Abigail te voy a pedir que te calmes, si en realidad quieres saber tu historia y quieres que tu familia se mantenga unida y bien, cálmate. Los Cullen sufrieron mucho por haberte tenido que entregar y no soportarían que tú arriba les hicieras la vida imposible. Te lo advierto he estado protegiéndote los últimos 16 años de tu vida y no voy a permitir que alguien, aunque ese alguien seas tú, dañe a esa familia que ya bastante daño le ha hecho— dijo Alec mirándome serio
—No te metas en esto— conteste
—Solo te lo advierto. Si los dañas y no escuchas la verdad sé que te vas a arrepentir el resto de tu vida— contesto Alec y salimos del avión
En el aeropuerto, tras salir por las puertas de vidrio que separaban la zona del free shopde la de arribos, nos encontramos con que 4 mujeres bellísimas y 4 hombres extremadamente guapos nos esperaban allí. Y al vernos una mujer, de piel blanca como el mármol con ojos negros chocolate y rulos de color castaño dorado corrió hasta mí y me abraso.
—Mi princesa que alegría verte, estos años han sido un infierno—dijo la mujer mientras varias lagrimas salían de sus ojos
—Cálmate, Renesmee. Suéltala que la vas a dañar, además yo también quiero abrasarla— le contestó uno de los hombres. Tenía la piel rojiza, el pelo corto y negro.
—Claro, Jacob— contesto Renesmee y luego de otro abraso rápido me soltó
En seguida me abraso Jacob sonriendo mientras otro de los hombres hablaba con Alec.
—Toma, en media hora va a partir tu avión hacia Washington, una vez que llegues allí tienes una hora de espera y luego te vas directamente hasta Londres. Allí te van a estar esperando para llevarte a un hotel, y frente al mismo Marcus te va a estar esperado para llevarte a la casa— y le entrego un montón de papeles
Ese hombre era joven, rubio y guapo.
—Gracias Carlisle. ¿Cómo estaba Joaquín?— pregunto Alec que le entrego mis maletas y una carpeta que tenia
—Ya hable con Marcus y con Laura, tu esposa, pero también lo tengo que hacer contigo. Joaquín ésta bien pero tienes que encargarte de que se tome la medicación todos los días. Si no la hace no se recuperara nunca de esta enfermedad— dijo Carlisle
—Yo me encargo de todo, no te preocupes. Gracias, Carlisle por todo lo que has hecho por nosotros— dijo Alec
—No fue nada, ahora vete o perderás los vuelos— dijo Carlisle
—Claro. Abigail, fue un placer cuidarte y ahora disfruta de tu familia; pero más que nada cuídate— dijo Alec y se fue de aquel lugar con su pequeño portafolio
—Bueno, ahora vamos a la casa. Esme, Rosalie, Carlisle se van conmigo, Alice ve con Abigail, Renesmee y Jacob— dijo uno de los hombres que era fuerte, tan musculoso que parecía un verdadero levantador de pesas, y de pelo oscuro y rizado.
—Emmett ¿y Jasper se va caminando?— Pregunto una de las mujeres su rostro en forma de corazón y en las ondas de su suave pelo de color caramelo. Era pequeña y delgada.
—Esme tendríamos que haber venido en los tres autos— comento Carlisle mirando a la mujer
—No, yo traje la moto. Vamos. Pongamos las maletas en el BMW y luego no iremos a la casa— dijo otro de los hombres
Su pelo era color miel, musculoso pero encorvado.
—Jasper ¿Cómo pudiste tomar la moto de Edward?— pregunto una de las mujeres
Su cuerpo escultural y su pelo dorado largo y lizo hasta la cintura la hacia la más hermosa de todas.
—Rosalie, Edward me regalo la moto dos días después de haberla comprado. Luego de que descubriera que el comportamiento de ella de querer arriesgarse la vida andando en motos era solo para compartirla con Jacob— le contesto Jasper
—Rosalie es cierto, Edward se la regalo. Además ya es hora de que aceptes lo que paso. Sé que te duele, a todos nos duele, pero tienes que aceptarlo de una vez— dijo otra de las mujeres
Su pelo corto era rebelde, con cada punta señalando en una dirección, y de un negro intenso.
—Alice tiene razón. Tengo que aceptar la verdad— dijo Rosalie
—Bueno ahora vámonos que Abigail tiene que descansar. El viaje ha sido largo y ella además necesita saber la verdad— dijo Jacob
—Sí, Jacob es lo mejor para ella— dijo Carlisle
Renesmee me llevo de la mano hasta un Porsche amarillo con vidrios polarizados de donde Jasper sacaba del maletero del auto una moto grande de líneas elegantes y plateadas.
—Bueno nos vemos más tarde— dijo Emmett y junto con Rosalie, Carlisle y Esme se subieron a un BMW rojo descapotable
Alice, Jacob, Renesmee y yo no subimos al Porche mientras que Jasper se ponía el casco y salía del estacionamiento en la moto a toda velocidad.
Alice, que conducía, en cuanto estuvimos en la carretera puso la mayor velocidad.
—Abi estas demasiado callada. ¿Te sietes bien?— me pregunto Renesmee y me toco la frente
—Sí, estoy bien. Pero no entiendo ¿Quiénes son ustedes?— pregunte
—Mi nombre es Renesmee Cullen, él es mi esposo Jacob y mi tía Alice. En la moto va Jasper, el esposo de Alice. Y en el BMW mi tío Emmett y su esposa Rosalie y mis abuelos Carlisle y Esme. Nosotros somos tu familia, tranquila. Ahora estas a salvo de todo— contestó Renesmee y me tomo la mano sonriendo
—Sus nombres no me dicen quienes son. Quiero saber la verdad sobre mi pasado y quiero saberlo cuanto antes— dije
—Y lo sabrás, pero tendrás que esperar a que lleguemos a la casa; ya que para entender tu pasado tienes que entender el nuestro primero. Nuestras historias están entrelazadas— dijo Jacob
—Esperare pero tendrán que contarme la verdad en cuanto lleguemos a la casa— dije y cerré los ojos
—Descansa, pequeña. Estas a salvo—me dijo Renesmee y yo asentí
N.E: espero que les haya gustado.
Atentamente
E.W
