Capitulo 6: abrigos

Storm Fire

Que demonios era eso, una enorme criatura blanca y peluda destrozaba los corredores, pero que demonios, si esa cosa necesita oxigeno como toda criatura orgánica, a menos que…sea una especie de Cyborg, como los llaman los humanos.

-linda criatura peluda no, me hagas daño solo voy a liberarte, ahhhhhh Dalia auxilio.-la enorme criatura saltó sobre mi, que rayos a correr.- ¡Dalia, Longart una enorme cosa peluda me persigue!

-¿que alboroto es ese Storm?-Longart estaba al final del pasillo.

-ahhhhh corre por tu vida Longart.-le pasé por un lado y entré en la habitación contigua.

-pero, ¿Qué?, Unicron, Storm déjame entrar.-abrí la puerta y un muy agitado Longart entró.

-ves te dije que corrieras por tu vida.-que horrible, y si esa cosa nos quería comer.

-no se que sea eso, pero espero que no encuentre a Dalia ni ha Racer.-Dalia, pero si estaba sola y desprotegida, debo salvarla.-Storm ¿Qué haces?-me preguntó Longart.

-salvar a Dalia y a su molesto hermano.-Abrí lentamente la puerta y asome mi cabeza, mala idea, un zarpazo me mandó a volar.-tonta cosa peluda, ya verás.-desenfundé mi pistola, sentía como un hilillo de energon rodaba desde mi frente, le apunté y cosa rara fallé.-Unicron por que me tiene que pasar esto a mi.-la enorme criatura me levantó con sus dos patas delanteras, no me comas, no me comas, empezó a ejercer presión para aplastarme el torso.-maldición, Longart has algo.-Longart estaba inmóvil observando.-Longart, demonios deja de pensar, ahhh esta cosa me va a matar.

-Storm quítate el abrigo.-que me quite el abrigo, pero si con calefacción y todo me estoy helando.-cree que eres su hijo o algo así.-me miré era cierto, estaba cubierto por ese abrigo peludo, con razón.

-pues distráelo o algo, porque necesito espacio para poder quitármelo.-Longart le lanzó un tubo, la criatura aflojó su agarre y pude zafarme, caí al suelo y rápidamente me quité el abrigo, una corriente helada rozo mi cuerpo.-brrrrrrr que frío.

-¿que pasa aquí?-dalia no.-que es eso.-con un grito de horror Dalia saltó hacia donde yo estaba.-Storm ¿Qué es eso?

-no lo se, alguna criatura de esta luna.-le respondí abrazándola.

-o alguna distracción, demonios alguno de ustedes ha visto el radar.-Longart, que ocurre.

-yo lo he visto.-Racer, lo que nos faltaba, por que no se quedo en cama.-Openpain a dejado la luna.-temblaba a causa de la corriente helada que llegaba desde el exterior.-debemos seguirle, ah.-cayó de rodillas.

-Racer no te muevas.-le ordené, pero Dalia que estas haciendo; Dalia se acercaba a la criatura, tranquilamente.

-tranquilo, no te haremos daño, chicos dejen de atacarlo, solo está nervioso, ustedes lo asustaron.-que nosotros, pero si esa criatura casi me había partido a la mitad. La enorme cosa se calmó, apoyó sus cuatro patas en el suelo y se acostó en el, Dalia lo acarició.-ven es inofensivo, ¿por que los hombres lo solucionan todo a palos? , solo debían hablarle.

-esa cosa no entiende el cybertroniano.-alegué.

-no, pero las acciones dicen más que las palabras.-la criatura nos miraba, completamente mansa.

-Dalia, nos has salvado, gracias.-cedí al final.-ahora, puedes sacarla de aquí.-Dalia asintió.

-¿Storm puedes ayudarme con Racer?-Longart intentaba levantar a Racer.

-claro.

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En Cybertron

Timer

Esto no estaba tan mal, la casa de cuidado que me acogió era una de las mejores, sabían como atenderme, a mi y a mis amigos; pero eso no quita la tristeza de mi chispa, mis creadores estaban allá afuera, solos, que podía hacer para ayudarles, nada absolutamente nada, ellos enfrentaban toda clase de peligros y yo estaba a salvo, algo injusto, muy injusto.

-Timer es hora de recargar.-de nuevo la misma fembot, a la misma hora, todo es una simple rutina, no hay nada de emoción, ninguna sorpresa. Me acosté en mi cama de recarga, no estaba cansado, nunca lo estuve, casi nunca jugaba con mis compañeros, esas cosas no me atraían, yo solo quería a mis creadores.

Entonces ocurrió, casi nunca tenía noción de mis visiones, siempre las confundía con simples sueños, simples imágenes, pero estas vez fue diferente.

La casa de cuidado en llamas, seekers sobrevolando el lugar, mis compañeros muertos, una fembot que me rescataba, una unidad autobot que defendía el lugar. Fuego, llamas destrucción.

-señorita, señorita.-llamé, le fembot que me cuidaba entró a mi habitación.

-que ocurre, Timer.-preguntó sentándose a mi lado.

-deben huir, debemos escapar, van a atacarnos.-la fembot me abrazó.

-solo fue un sueño, un mal sueño, Timer.-intentó tranquilizarme, pero yo sabía que lo que había visto ocurriría, nada de lo que hiciera ella me calmaría, aunque me avergonzaba admitirlo, quería a mis creadora, ella aunque no sabía lo que significaban mis visiones, sabía como calmarme, como hacerme recargar.-intenta volver a recargar…

BROOOMMMMMM las alarmas empezaron a sonar, el fuego se apoderó de mi habitación, exactamente como lo había visto en mi visión. La fembot estaba tendida a mi lado, el energon cubría su estructura, ante mis ópticos tomó ese color gris tan temible, tan desprovisto de vida.

-señorita.-llamé, aterrado, no podía ser, ella no podía morir, por que mis visiones no me lo mostraron, por que, si lo hubiera visto le habría advertido, la habría salvado, las lágrimas rodaron por mi rostro.-no, no puede ser, lo siento, lo siento mucho.-la abrasé, ella me había cuidado, siempre, intentando brindarme ese cariño que me faltaba, intentando reemplazar a mis creadores.

Unos gritos me sacaron de mi ensimismamiento, mis amigos estaba cayendo ante los cañones de los decepticons, me abrasé más a la fembot, su estructura inerte me daba cierta sensación de seguridad. Luego nuevos gritos, muy distintos, eran nuevos ante mis audios, parecían órdenes, gritos de batalla, la unidad autobot acababa de arribar.

-chicos miren, aún sigue uno con vida.-por desgracia, me dije, ahora solo jugarían conmigo, por favor mátenme rápido, no quiero sufrir, no quiero. El mecha me levantó separándome con brusquedad de mi cuidadora.- ¿Qué te ocurre?, creí que los autobots eran más valientes.-un golpe reventó una de mis alas puerta, me dolió mucho, las lágrimas se agolparon en mis ópticos, no, no jueguen conmigo, solo mátenme, Primus.-jajajajajaja.- se burló.- eres igual que esos soldados que supuestamente llegaron a salvarlos, todos son unos llorones.

-detente, déjalo en paz.-era la voz de una fembot, apenas pude enfocarla bien, sus colores morado y azul resaltaron ante mi, sus manos brillaban.

-hola preciosa, por que no te acercas.-dijo mi atacante con un tono de voz muy lujurioso.

-claro, los mechas como tu…-la fembot se acercó hasta casi tocarlo, el decepticon me soltó, caí al suelo ardiente, la fembot cambió su suave expresión por una más fiera, sus ópticos centellaron, de un golpe aplastó la cabeza del mecha contra la pared.-no merecen perdón.

Quien era ella, ahora me mataría, oh me aplastaría lentamente. Cerré mis ópticos aterrado, mi chispa latía con fuerza en mi core.

-tranquilo pequeño, vas a estar bien.-la fembot me cargó con suavidad.-no te preocupes por nada.

-us… usted es esa fembot.-una extraña voz en mi procesador "falta de energón, éxtasis inminente". Una cómoda oscuridad me envolvió permitiéndome refugiarme en mi propio mundo, lejos de todo el dolor y la tragedia que acababa de vivir.

-recarga tranquilo, yo me encargaré de protegerte.-fue lo último que escuche de ella.

Blue Star

Cuanta destrucción, por que las víctimas siempre son seres inocentes, seres que no tienen nada que ver, ¿por que?, me pregunté sacando al pequeño de esa habitación en llamas, solo para encontrarme con más desolación, más muerte.

-Blue Star no hay nada que podamos hacer, reúnete con el resto del equipo a las afueras de la casa de cuidado.-escuché la voz de mi comandante en la línea privada.

-entendido señor.-ok le contaría del sobreviviente después.

Timer

Creadores, ¿Dónde están? los necesito, un largo pasillo se extendía ante mi, una barrera invisible me impedía llegar hasta ellos, Dalia me sonreía y extendía sus brazos hacia mi, Storm estaba a su lado saludándome. Debo llegar hasta ellos, debo abrazarlos, debo contarles todo, buscar su apoyo.

-calma pequeño, no te muevas.-desperté, mis ópticos tardaron en acostumbrarse a la luminosidad del cuarto, un mecha estaba inclinado sobre mi reparando mi ala puerta herida.-no te levantes, estás muy débil.-no le obedecí, me incorporé buscando con la mirada a esa fembot, a la que le debía mi vida.

-deberías hacerle caso, si no te dolerá más.-era ella, pero donde estaba. La busqué de nuevo, estaba justo a mi lado, que sigilosa era.-anda recuéstate de nuevo.-me empujó con suavidad hacia la cama de recarga, pero yo no quería, no quería yo solo quería a alguien que me abrazara, alguien que me cuidara, sin más la abracé, ella solo me devolvió el abrazo, acariciando mi cabeza.-estás a salvo, no te preocupes.

-no me dejes.-lloré en su hombro.

-me quedaré hasta que estés bien, pero debes descansar, ¿de acuerdo?

-si señorita.-me acosté con cuidado, mi ala puerta aún dolía.

-me llamo Blue Star.-fue lo último que escuche antes de caer en éxtasis de nuevo. Al fin tenía a alguien que me cuidaría, alguien en quien sentía la esencia de mi creador.